jueves, 19 de abril de 2007

CANTACLARO: Pandemonium City

Por Constante Vigil
Celendín
A más de cien días de gobierno municipal del alcalde Juan de Dios Tello Villanueva, los que asistimos a su asunción esperanzados en los cambios que prometió durante su campaña tenemos que manifestar, con pesar, que nada ha cambiado en la ciudad, que las prácticas negativas se han agudizado y que el desorden cunde por todas partes.


Para comprobarlo basta darse una vuelta por el mercado y ver como esa zona se ha tugurizado. Los vendedores, formales e informales, han invadido las veredas y hasta las calles con su mercadería, en un claro ataque a la integridad urbana y sobre todo del transeúnte, por cuanto si se descuida se ciernen sobre él, como un enjambre, las moto-taxis que han tomado por asalto la ciudad, parcelándola como un botín y haciendo caso omiso de las reglas de tránsito. Para no hablar de los paraderos informales de combis y automóviles que hacen servicio a los distritos de la provincia. Un verdadero pandemonio.
El mercado de abastos construido durante las gestiones de los alcaldes Adolfo Aliaga Apéstegui y Mauro Siles Arteaga, que en un primer instante se pensó que serían la solución para el comercio informal que invade pistas y aceras, no cumple su cometido. Muy pocos comerciantes han adquirido un puesto en el segundo piso y la impresión que se tiene en general, es la de un mercado de Calcuta por el desorden y la suciedad que campean por doquier.
Naturalmente, en las entrañas de este desorden se esconde el sub empleo y la explotación de las personas, muchos niños entre ellos, que ante la escasez de trabajo tienen que aceptar las condiciones más ínfimas para sobrevivir.
¿Qué nos está pasando a los celendinos? Nuestra ciudad siempre se caracterizó por ser limpia y ordenada. Actuando de esta manera no le hacemos ningún favor a Celendín como atractivo turístico, como pueblo luminoso y bello. ¿Acaso no nos damos cuenta de que la riqueza de nuestro patrimonio está justamente en esa comunión feliz de pueblo, medio ambiente, orden y limpieza?
A las autoridades, ediles, policiales, médicas, políticas, etc., nada parece importarles y les parece más cómoda la política del dejar hacer, del dejar que el más irresponsable, conchudo o prepotente imponga su ley, no vaya a ser que el votante se moleste y en las próximas reelecciones les niegue su voto. Ya es tiempo que la autoridad edil diga ¡BASTA! al desorden y a la suciedad. Que se impongan las reglas y el respeto a los derechos de toda la ciudadanía. No decimos nada por ahora de la inseguridad ciudadana porque es tema que trataremos in extenso en otro artículo.
Durante estos cien días hemos visto que se han acometido algunas obras de carácter doméstico: parchado de pistas, arreglo de alcantarillas, donación de algunas carpetas a tal o cual colegio, charlas de salud en la comunidad de tal, etc. Pero hasta el momento no se atisba ningún proyecto de envergadura que redunde en beneficio real de toda la comunidad, en momentos en que necesitamos emprender el gran salto que transforme a nuestro pueblo. Los recursos están, falta el soplo de vida.
Por otro lado, exigimos transparencia al señor alcalde Tello Villanueva. Mucho se ha hablado del saqueo que cometió en la alcaldía don Mauro Siles Arteaga. ¿Cuál es la realidad de los hechos? El pueblo necesita saber en qué condiciones se recibió el Municipio y cuál va a ser por ejemplo el resultado de la investigación de la Contraloría General. Aparte de ello, es necesario un informe del resultado de tantos viajes a otros lugares, en solitario o en compañía de sus concejales. El pueblo lo ha elegido para que le dedique a Celendín una gestión edil moderna, transparente y honrada. No nos defraude, Señor Alcalde.

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