jueves, 29 de mayo de 2008

MI CELENDIN: Propuesta de conservación

Ha llegado a nuestra redacción el Proyecto del Movimiento de Identidad Celendina (MI Celendín) para garantizar la conservación del perfil arquitectónico de la ciudad, al amparo de leyes que establecen parámetros para construir en zonas históricas como es el caso de nuestra ciudad.
No entendemos cómo el alcalde Juan Tello, que suponemos conoce la existencia de estas leyes, permitió que se destruyan doscientos años de historia. Este accionar criminal debe ser investigado a fondo para deslindar responsabilidades, lo mismo que el del regidor Jáuregui Barboza.

Hemos leído atentamente el proyecto, que publicamos aquí en versión PDF para todos los interesados. Abajo publicamos un resumen en el que se menciona las razones para la conservación de Celendín y, algo muy importante: la delimitación del área histórica de nuestro pueblo que debe declararse intangible, o por lo menos sujeta a las leyes que amparan el Patrimonio Cultural de la Nación.
Sin embargo, nos preocupa algo: el riesgo de que por salvar el centro vayamos a perder el resto. Nos referimos a los tradicionales barrios de La Alameda y Colpacucho que, de acuerdo a la demarcación propuesta, quedarían fuera del área protegida. Tenemos que bregar para que no sea así. Esos barrios también son el Celendín Histórico. La sinrazón y la barbarie no nos ganarán de mano

Plazuela de La Alameda que junto con Colpacucho quedarían a merced de los vándalos

RESUMEN DE LA PROPUESTA DE DECLARACION DE URGENCIA POR NECESIDAD PÚBLICA LA CONSERVACION DE LA IDENTIDAD HISTÓRICA Y CULTURAL DE CELENDIN

CONTENIDO DE LA PROPUESTA
Este Proyecto propone se declare como NECESIDAD PUBLICA LA CONSERVACION DEL CENTRO HISTÓRICO Y CULTURAL DE CELENDIN, cuya conservación, protección y promoción, sería de interés Distrital, Provincial, Regional y Nacional.
La Exposición de Motivos del proyecto sostiene que es indudable la importancia que guarda todo lo relativo a la historia de Celendín. La defensa del patrimonio cultural no sólo debe ser entendida en el plano de inversiones orientadas a la modernidad y conservación, sino bajo la perspectiva futura de educación, formación cultural y preservación de su identidad.
Se encuentra aprobada y en camino a su promulgación una Ordenanza Municipal, que protege nuestra zona histórica y monumental, la cual es de mucha importancia, pero que tiene vacíos muy preocupantes..
Asimismo existe vigilancia insuficiente o nula de parte del INC, la que no puede evitar que se instalen allí o se construyan edificaciones armónicas con el estilo arquitectónico existente, por lo que no representa una solución al problema.
Ante esto se propone:
Que el Concejo en Pleno DECLARE EN EMERGENCIA POR NECESIDAD PÚBLICA LA CONSERVACION DEL CENTRO HISTÓRICO Y CULTURAL DE CELENDIN, para lo cual se forme una Comisión Especial de Autoridades y Sociedad Civil, para que en un plazo de urgencia se gestione ante el INC las normas de declaratoria dentro del Patrimonio Histórico de la Nación.
REGLAMENTO PARA LICENCIAS Y PERMISO DE EDIFICACIONES Y CONSERVACION DEL PATRIMONIO CULTURAL DE CELENDIN
Por ello el presente REGLAMENTO PARA LA ZONA MONUMENTAL DE LA CIUDAD DE CELENDIN, se constituye en un instrumento técnico – normativo de estricto cumplimiento que complementará las disposiciones de carácter general valorativas de la ciudad.
DELIMITACION DE LAS ZONAS
A ZONA MONUMENTAL: Originalmente el Centro Histórico comprendió 78 Manzanas, pero para la aplicación del presente Reglamento se considerará 30 Manzanas; por ser las que mantienen aun una arquitectura tradicional, comprendidas entre:
Coordenadas UTM E N Z
Por el Norte: Jr. Sucre/Pedro OM .815753/ 9240405/2629
Por el Sur: Jr. Salaverry/Junín. 815239/9239873/2650
Por el Este: Jr. Junín/Sucre 815286/9240445/2636

Por el Oeste: Jr. Pedro OM/Salav. 815710/9239833/2638

martes, 27 de mayo de 2008

CARTA: Walter Chávez Tejada

CPM II considera que esta carta, que nuestro amigo y colaborador Walter Chávez Tejada ha dirigido a Ulises Linares Castañeda y a Luis Díaz Mori, es importante, pues señala aspectos ineludibles que deben ser tomados en cuenta en estos momentos cruciales. Por esta razón damos a conocer a la comunidad celendina la copia que se nos ha enviado (NdeR).

Lucho y Ulises:
He leído con grande satisfacción el informe último sobre las acciones que se están tomando en torno a la defensa de nuestro pueblo y sé, que sin el concurso desinteresado de ustedes, principalmente, y de todos los que se sumaron a su convocatoria, esto no hubiera sido posible.
La historia de los pueblos se ha escrito con gestas como la que emprendieron y hoy ha dado resultados alentadores, pero, ojo, aún no se ha ganado la batalla. Solo hemos conquistado la cabecera de playa, desde allí debemos preparar y emprender la resistencia.
Es menester, a mi modo de ver las cosas y por la experiencia en otros casos, un vigilante control sobre el cumplimiento de lo acordado.
Doy por descontado que se ha elaborado un documento con la firma de todas las personas que, representando a los diferentes estamentos, se encontraron en la reunión aludida. Ese documento debe ser publicado por todos los medios posibles, a fin que su difusión se convierta en una carta de garantía para los reclamos futuros.
Ustedes que están en nuestro pueblo y que han convocado con éxito muchas voluntades, deben, por obligación, fortalecer las organizaciones de defensa de los intereses de Celendín, coordinando con todas las personas que estén dispuestas a jugarse el tipo por Nuestro Pueblo. No olviden que cuentan con todos los que estamos a distancia preocupados, como ustedes, por el progreso de la santa tierra.
Un abrazo en la distancia,

Walter

CARTA: Segundo P. Rojas Briones

Mensaje para Jorge Chávez Silva

De: Segundo Porfirio Rojas Briones
Asunto: Defensa de Celendín histórico
Para: charrocelendin@yahoo.es
Fecha: lunes, 26 mayo, 2008 6:53

Mi estimado hermano:
Con mucha alegría y satisfacción he leído el comunicado que has publicado en CPM II a través del cual me he enterado que el movimiento de protesta por las destrucción de nuestro patrimonio cultural shilico está rindiendo sus frutos.
Por intermedio tuyo quiero hacer llegar mi voz de aliento y felicitación a nuestro paisano Ulises Linares Castañeda, por la histórica defensa que ha tomado entre sus manos al presidir la Comisión de Trabajo para lograr detener la destrucción de las casas que constituyen como bien sabes el patrimonio cultural de nuestro pueblo, patrimonio que pertenece a los shilicos de ayer, hoy y del mañana.
Hago extensiva mi felicitación a tu persona y a todo el equipo de CPM y CPM II, porque ustedes, tanto personalmente como a través de su pluma, han propiciado la reacción de nuestros paisanos, en el país y en el mundo entero, en defensa de nuestro pueblo.
A seguir luchando por el bien de nuestro Celendín.
Un abrazo fraterno de tu amigo y compañero de promoción,

Segundo

CARTA: Franz L. Bazán Montoya

Su nombre: Franz Lonardi Bazán Montoya
Su correo: franzlbm@hotmail.com
Tema: FELICITACIONES
Mensaje:

Estimados paisanos:
A través de la presente quería felicitarles por tener esta iniciativa de generar celendinismo y de revalorar toda nuestra peculiar cultura celendina.
Somos un pueblo exclusivo y sui géneris en nuestra patria y ha de ser por eso que somos tan especiales, pero hoy en día da una pena grande el que nuestras costumbres, nuestra cultura, y en especial nuestra ciudad sea tan salvajemente desfigurada. No se puede comprender como nuestras autoridades no revaloran todo ese legado de nuestros antepasados y se empeñan en desnaturalizarla, en vejarla, destruyendo nuestra identidad celendina. Un pueblo sin identidad es un pueblo sin personalidad, un pueblo sin raíz.
No se puede comprender como no se establecen reglas duras para evitar que en pleno centro histórico de nuestra ciudad se estén realizando construcciones que desnaturalizan la esencia de la ciudad, para citar una pequeña muestra, el solar que otrora perteneciera a don Juan Pío Burga en el trazo original del geómetra José Comezana, hoy se haya demolido la casona y construido en su lugar una burda construcción de ladrillo y concreto con puertas enrollables de fierro que rompe la armonía de la Plaza de Amas y muchos casos más.
Otra “obra” inconcebible es ese mirador construido delante de nuestra capilla de San Isidro (la capilla más antigua), como tratando de borrar la identidad celendina. ¿Acaso no pudieron realizar esa estructura en otra ubicación, por ejemplo el cerro Jelij? Así hubieran cubierto dos frentes: nuestro hermoso valle y el valle del Marañón.
Creo que ha llegado la hora de poner manos firmes en este asunto y no permitir que se siga aniquilando a nuestra identidad con este funesto proceso de descelendinizacion.
Es por esto que en coordinación con mi abuelo, el maestro José Pelayo Montoya Sánchez, estamos trabajando en materializar en un Plano-Croquis, el trazo original de nuestra ciudad, con los nombres y solares de las personas que con su dinero compraron dichos lotes para el establecimiento de nuestra ciudad, bajo la dirección técnica del geómetra antes mencionado.
De esta manera queremos contribuir con un granito de arena al fortalecimiento de nuestra identidad, tanto para que nuestros paisanos y público en general tengan conocimiento de la concepción original de nuestro pueblo, como para que aquellos que no conozcan nuestra historia sientan el orgullo y el honor que significa ser celendinos. Ojalá que esto ayude a que la memoria del pueblo celendino no sea borrada.
Esperando colaborar con ustedes para lo que sea necesario y esperando que el actual movimiento no sea mero discurso, me despido hasta otra oportunidad.
Atentamente,

B. Ing. Franz Lonardi Bazán Montoya

viernes, 23 de mayo de 2008

FOLKLOR: “LAS DANZAS”

Por: Jorge Horna
Una de las manifestaciones folclóricas de mayor relieve en el distrito de Celendín es “Las danzas”. Estas tienen procedencia netamente rural; algunos pueblos campesinos veneran a sus Santos patronos en la festividad católica del Corpus Christi.
Trasladan a las imágenes de su devoción en una procesión festiva; grupos de danzantes (generalmente hombres) tributan su fe bailando ritmos tradicionales de su propia creación, acompañados por un grupo pequeño de músicos (violín, bombo, redoblante, flauta). Es destacable la especial vestimenta que usan, y la presencia de “los toros” (armazones representativos revestidos con tela, con cuernos y cola de vacuno y ojos de espejuelos), que son manejados por un robusto y ágil hombre. Acompañan al conjunto, además, dos campesinos disfrazados de “vieja” y “viejo”.
Los creyentes en multitud participantes en esta procesión vienen el jueves desde los caseríos cercanos hacia la ciudad de Celendín. Se desplazan por algunas calles y alrededor de la plaza principal, y dejan las imágenes en la Iglesia matriz.
Tres días después (Domingo –Corpus Christi), retornan y participan en una procesión general. Año tras año allí se puede ver, acompañados por “las danzas”, a Santa Rosa de La Tranca, con su ya famoso grupo de danzantes “La Guayabina”; San Sebastián de Llanguat, San Juan, San Antonio, San Francisco de Chuclalás.
En la década del sesenta hubo un sacerdote que prohibió estas celebraciones, el desatino sólo fue por un año. “Las danzas” retomaron su derecho a expresar sus sentimientos místicos y festivos.
Desde hace unos diez años, la municipalidad ha establecido “un concurso” para premiar a la mejor danza. Esto ha devenido en desencuentros, rivalidades y agresiones físicas - enervado por el consumo de alcohol- entre los pueblos campestres.
Las manifestaciones culturales como “Las danzas” deben permanecer dentro de un marco de espontaneidad, independencia e intangibilidad, evitando la manipulación extraña e interesada de los promotores del “concurso”.
A renglón seguido va esta prosa poética en homenaje a “Las danzas”, que dicho sea de paso no las veo hace treinta y ocho años.

"Danzas de Corpus Christi" Oleo de "Charro"

LOS SANTOS DANZANTES

Al son del rumor de los follajes, del revolotear de los pájaros en las cosechas, de los latidos de la tierra, los danzantes beben sus creencias en la cadencia de las espinas y las piedras.
A pie madrugador desde sus comarcas el viento los congrega, tal como lo quiso San Francisco de Asís, que desde su casa solitaria en sus insomnios creó el Himno al Sol y lo puso a orearse para que creciera siempre la fraternidad universal.
San Sebastián asoma sosteniendo imperturbable las saetas de su martirio por la verdad de sus creencias; la era de las heridas aún no acaba. Braceros de los cañaverales trenzan su reverencia en el aroma de los limoneros.

Surge llano y vencedor de las tentaciones, San Antonio de las Pencas, anacoreta y constructor silente de su cabaña de magueyes. Vidas solidarias para forjar los paradigmas como vigas cruzadas tras las ventanas y las puertas.
Bonita y con la tersura de los duraznos llega Santa Rosa de La Tranca, la dominguera.
Y como la buena semilla que en tierra fértil fructifica , San Juan de Pilco después de sus meditaciones y fiel a su mejor maestro, sereno, con los ojos nisperales revela la victoria del bien. La danza de los fieles asciende a las lomas, se esparce por las riberas de los riachuelos, en los músicos instrumentos se tensa, oteando la “búsqueda del alba”.

Jorge Horna

martes, 20 de mayo de 2008

PERSONAJES: Manuel Pita Díaz, dos años de ausencia

Por Jorge A. Chávez Silva, “Charro”
El dos de mayo se cumplieron dos años desde que el Dr. Manuel Pita Díaz, nuestro mentor y guía, hiciera abandono físico de este mundo, dejándonos como herencia algunos principios fundamentales y ese amor profundo por la tierra que nos vio nacer y a la que siempre sentimos como una cálida y protectora matriz.
Guardo en la memoria la última vez que nos vimos en su pequeño estudio de abogado, a donde lo visitaban con frecuencia periodistas que buscaban testimonios precisos acerca de la gesta heroica de Luis de la Puente Uceda, su viejo compañero de lucha desde los años universitarios en Trujillo, o sobre la fundación del Apra Rebelde, la gesta juvenil que surgió en 1959 en respuesta a las claudicaciones del partido de la estrella.


Manuel Pita Díaz en la colina de San Isidro, en 1932, con seis años y en ilustre compañía, con sus parientes el doctor Horacio Cachay Díaz y don César Pereyra Chávez, maestro y futuro alcalde de Celendín.

Hablábamos en aquella ocasión, el último domingo de su vida, de nuestro tema favorito: de Celendín y sus problemas y recibí el testimonio de su visión del pueblo a través de muchos momentos de su azarosa vida y de la historia recibida de sus ancestros; de cómo la provincia, que permaneció aislada y olvidada por más de cien años, se asomaba tímidamente, en los años 30, a la modernidad, sufriendo en el camino transformaciones que jamás mellaron la tradición y la originalidad de Celendín, conservándolo como pueblo único en el norte peruano.
Tío Manuel, como lo llamaba, me enseñó una gran lección y un precepto que debe ser religión de todo buen celendino: “Por más que te encuentres donde sea, en la riqueza o en la pobreza, jamás olvides el nombre de Celendín”.
Revisando las notas que escribió como quien echaba retazos en un cajón de sastre, nos encontramos con estampas que hablan de un pueblo singular, protagonista de muchas causas perdidas en el pasado, destino ambicionado por los montoneros que asolaron el norte luego de la infausta guerra con Chile, ruta obligada de los enfebrecidos por el caucho, que durmieron una noche en el atrio de la iglesia y partieron para no regresar jamás. Pueblo que históricamente puso la mirada hacia el oriente, siguiendo el discurrir del río Marañón, región a la cual está ligado por razones que se pierden en el tiempo.
Tío Manuel me contó aquella vez que fue testigo de cómo los hombres, convertidos en bestias de carga, llevaban en las espaldas a otros hombres, con el solo sustento del bolo de coca bendita y el solpe atravesado en su frente, dejándole una cicatriz que les llegaba hasta el alma.
Sus reflexiones acerca del destino de Celendín formaban parte del empeño por preservar el destino de su pueblo y deben ser un punto de partida para las generaciones actuales, para los que estamos comprometidos en la defensa de Celendín. En ellas hay un mensaje sublime que debemos seguir en esta hora aciaga en que nuestra ciudad se debate luchando contra su destrucción final.
En la foto que ilustra este texto, cortesía del ingeniero Luis Felipe Pita Chávez, hijo de nuestro desparecido mentor, podemos observarlo en 1932, acompañado de dos egregios celendinos: el doctor Horacio Cachay Díaz, eminente médico, cuyo nombre perenniza una calle del distrito de San Borja, en Lima, y don César Pereyra Chávez, insigne maestro y muchas veces alcalde de Celendín, de aquellos que sirvieron por amor y jamás recibieron un sueldo. Posan en la colina de nuestros caros sueños: San Isidro. Al pie está Celendín impoluto y lleno de campos de labranza. Aun no existe la huella de la carretera al Marañón, el cementerio tiene pocos inquilinos y los eucaliptos, como siempre, perfuman el aire del Cielo azul del Edén. Manuel Pita Díaz, descansa en paz.
.

lunes, 19 de mayo de 2008

COMUNICADO: El movimiento está en marcha...

Cumplimos, a solicitud del amigo Ulises Linares Castañeda, con comunicar a la comunidad shilica, en Celendín y en el mundo, el siguiente documento del Movimiento de Identidad Celendina, que está dando pasos efectivos, en nuestra propia tierra, para imponer el anhelo de todo celendino bien nacido: impedir que los ignorantes y los irresponsables sigan destruyendo la bella urbanística de nuestra ciudad: el único patrimonio que nos queda de la herencia de nuestros mayores y que debe ser legado para los celendinos del mañana (NDLR).

MOVIMIENTO DE IDENTIDAD CELENDINA
(MI CELENDIN)


No dudabamos ni un minuto de la respuesta histórica de los paisanos, ello ha hecho en nosotros el brazo de defensa de nuestra tierra linda, en la cual nuesros antepasados descansa sabiendo que han dejado celosos guardianes de su patrimonio, los felicito y me felicto por su sincero apoyo, especialmente a quienes en cuestion de minutos nos contestaron. Les informo que es lo que se ha conseguido al momento:

1. - Solicitamos de inmediato la entrevista con el Alcalde y regidores, con quienes nos reunimos y manifestamos nuestra preocupación por la falta de autoridad para cuidar los sagrados intereses que les confiaron. Les hicimos saber que si ellos no intervenían parando esta destrucción, nosotros convocaríamos a la población a una protesta generalizada, pidiendo incluso la vacancia. Felizmente nos escucharon y se formó de emergencia una Comisión para Proponer un Proyecto de Declaración de Patrimonio Cultural a la Ciudad de Celendín y un Reglamento Técnico que vele por la conservación de su patrimonio, paralizando las demoliciones y construcciones fuera de los parámetros culturales. Esta comisión la presido y hemos logrado, terminar la primera propuesta de Reglamento, la cual será validada con la Justificación Técnica del Instituto Nacional de Cultura en el I Cabildo Cultural ha realizarse los días 19 y 20 de mayo, en las instalaciones de la Municipalidad. Allí también se validará el Proyecto de Reglamentación para edificaciones en la ciudad de Celendín.
2.- Por otro lado el mismo día lunes 19 tendremos la Exposición sobre el Préstamo del JBIC, para el Agua Potable y Alcantarillado de Celendín, por 38 millones de soles, y la administración asegurada por SEMACEL convirtiéndose en una EPS. Es la propuesta nuestra.
3.- También hemos solicitado que la Región respete la propiedad limítrofe de nuestra provincia amparados en las leyes que la determinan, pues algunas provincias están invadiendo nuestro territorio.

Estamos a la espera de los datos solicitados para abrir el libro de socios de nuestro Movimiento de Identidad Celendín, agrupación sin fines políticos, religiosos o de grupo sólo la DEFENSA DE CELENDIN.
Solicitamos a todos los amigos que tiene sus paginas en Internet colgar esta comunicación y difundir como verdaderos celendinos estas propuestas.
Mi saludo y abrazo celendino.

Ulises Linares Castañeda
DNI 27042129

jueves, 15 de mayo de 2008

CARTA: Ulises Linares Castañeda

Una noticia que nos llena de esperanza...

Mi estimadísimo Charro:
Tenía la seguridad de tu inmenso cariño por nuestra pueblo, así como de todos los amigos que nos están respaldando. Hermano, es fenomenal ver la reacción en cadena de todos los paisanos. Te cuento que ya logramos arrancar el trabajo de parar esta destrucción, estoy a cargo de una comisión de trabajo para la propuesta y los días 19 y 20 de mayo se llevará a cabo el I Cabildo Cultural, en el cual una comisión especializada del INC, presentará la Propuesta de Declaración de Patrimonio Cultural a Celendín, para que de esta manera se paralice el desorden en las edificaciones. Felizmente reaccionaron por la presión al Alcalde y sus regidores. También estaremos viendo los problemas del AGUA y la demarcación de límites territoriales que quieren invadir algunas provincias. Gracias por el apoyo y un abrazo fraterno.
Un abrazo.

Ulises Linares Castañeda
DNI 27042129

PROTESTA: Llena de coraje el saber...

Mensaje dirigido a Walter Chávez Tejada

De: leodeleon_777@hotmail.com
A: scaramouche_77@hotmail.com
Tema: RE: MOVIMIENTO CELENDINO DE DEFENSA DEL PATRIMONIO HISTORICO
Fecha: Mier, 14 May 2008 19:34:05 -0500


Para Walter Chávez:
Llena de coraje el saber que a una tierra tan bella como Celendín la estén destruyendo con el mal llamado modernismo. Créeme que hace mucho tiempo que no visito Celendín, pero aun conservo el recuerdo de mis años juveniles en ese terruño de ensueño. Bien sabes que tu tierra ya forma parte de mi espacio literario.
Lanzo mi protesta y me solidarizo con esta campaña.
Fraternalmente,

Leonidas Delgado

Leonidas Delgado es un escritor que ha publicado tres libros de cuentos y dos de poemas, pertenece al grupo literario “Isla Blanca” de Chimbote. (CPM.)

miércoles, 14 de mayo de 2008

CARTA: Alfredo Pita

Para Jorge Antonio Chávez

Querido Jorge:
Veo que al final de su interesante e informada carta, nuestro amigo Alvaro Bazán se pregunta de qué sirvió el esfuerzo de Alfredo Pita y de otros paisanos, que en julio 2007 le solicitaron al alcalde de Celendín que preserve la ciudad. Es una buena pregunta, que hay que comentar.
La respuesta es doble. En primer lugar habría que decir que sirvió de poco, si nos atenemos al comportamiento del alcalde Juan Tello, que prometió mucho e hizo todo lo contrario; aunque en un primer momento, quienes asistieron a la reunión -el escritor Jorge Díaz Herrera, tú mismo, pues estuviste presente, y el que suscribe, entre otros-, tuvimos la impresión de que el alcalde entendía nuestros argumentos y se hacía cargo de la tarea histórica que tenía entre las manos y que era preservar Celendín.


Reunión de celendinos con el alcalde Juan Tello
En segundo lugar, que sirvió de mucho, pues fue un jalón más en el largo esfuerzo por crear conciencia sobre el deterioro de nuestro pueblo y de su medio ambiente, lucha en la que hemos estado solos tú, yo y unos cuantos celendinos responsables más, únicamente apoyados por la asociación Celendín Pueblo Mágico, que no cesa en esta lucha desde hace más de dos años.
Hoy, si finalmente hemos pasado de la prédica y la resistencia a una reacción más concreta es gracias a los esfuerzos de los que durante un tiempo araron solos y aparentemente en el mar. Hoy ya no estamos solos, ahora somos un frente celendino y en buena hora.
Sobre la famosa reunión de agosto de 2007 hay que decir que, en realidad, el alcalde y sus concejales sólo se tomaron un tiempo para seguir con la misma dinámica destructora e irresponsable del equipo municipal anterior. La destrucción del pueblo como unidad arquitectónica y urbanística no sólo ha continuado sino que se ha acelerado en los últimos meses. El alcalde Tello nos engañó, pues, cuando nos dijo que iba a promulgar una ordenaza reglamentando la construcción para preservar la fisonomía del pueblo.
Graves sospechas pesan ahora sobre el origen de las fortunas que compran las viejas casonas de Celendín. Así mismo, sobre las motivaciones de las autoridades que autorizan su demolición y la construcción de horripilantes remedos de edificios costeños en el pueblo, como el que surge actualmente en una esquina de la Plaza Mayor.
La respuesta tiene que ser múltiple: técnica (ver si el Reglamento Nacional de Costrucciones, al que alude Alvaro, está siendo aplicado), judicial (denunciar las violaciones legales que se hayan cometido, incluidos los casos de prevaricato, en caso de que sea cierto, por ejemplo, que el concejal que aprueba los proyectos es el mismo que los prepara para los propietarios) y política (hacer lo necesario para que estas malas autoridades nunca vuelvan a ser reelectas).
Para ello vamos a seguir apoyando la valiente campaña que ya hace más de dos años lanzó la página de los celendinos, Celendín Pueblo Mágico, y, por supuesto, estimulando por todos medios la organización de la resistencia civil, en el pueblo mismo, de los celendinos que han dicho basta y que están dispuestos a enfrentar a las autoridades felonas.
Como Alvaro Bazán, como el doctor Mario Chavez, de la Asociación Celendina de Trujillo, como los que hoy se organizan en el pueblo mismo en el Movimiento de Identidad Celendín, y tantos otros paisanos conscientes, dispuestos a defender la magnifica ciudad que nos dejaron nuetros antepasados, estoy listo para juntar fuerzas, para sumarme al empeño. Unámonos para derrotar a los enemigos de Celendín, a sus bárbaros destructores.
Un gran abrazo.

Alfredo Pita
PS/ Creo que es urgente plantear ante el Poder Judicial un recurso de amparo para detener la actual destrucción, antes de otras y más contundentes medidas.

martes, 13 de mayo de 2008

DOCUMENTO: Cédula Real de Carlos IV

El documento que transcribimos es la partida de nacimiento de Celendín, dada por el Rey de España Carlos IV y que todo celendino está en la obligación de conocer. En él se prueba que nuestro pueblo nació grande y mereció mercedes de los Reyes como Villa de españoles, a diferencia de otros pueblos que coexistieron en la época virreynal. (CPM)

El rey Carlos IV concede a Celendín el título de Villa

Obispo Baltazar Jayme Martines de Compañón y Bujanda. Su intervención fue decisiva en la fundación y el reconocimiento de Celendín como ciudad.

Carlos IV de Borbón, Rey de España, Dio al poblado el título de Villa Amalia de Zelendín: "atendiendo igualmente al servicio que han hecho aquellos vecinos comprando territorios y edificando casas sin auxilio alguno de mi real erario".

[Al margen: “Título de villa a la población de Amalia de Zelendín en el distrito del virreynato del Perú”]
[Como título del traslado: “En 19 de diciembre de 1802. De oficio”]
Don Carlos. Por quanto en consideración a lo informado por el reverendo obispo que fue de Truxillo don Baltasar Jayme Martínez Compañón acerca del establecimiento de la nueva población llamada Amalia de Zelendín, y recurso que le dirigieron el procurador y alcalde del[la] solicitando les alcanzase de mi real piedad el titulo de ciudad, y atendiendo igualmente al servicio que han hecho aquellos vecinos comprando territorios y edificando casas sin auxilio alguno de mi real erario, he venido, entre otras cosas, a consulta de mi Consejo de Cámara de Indias de 4 de octubre próximo pasado, en conceder a dicha nueva población el título de villa, exenta de la jurisdicción de la de Cajamarca y sugeta privativamente a la de los yntendentes de Truxillo y sus subdelegados en aquel partido, con la prevención de que mi virrey del Perú le señale mi real aprovación en conformidad de lo que dispone la ley primera, título ocho, libro quarto de las de Yndias componiéndose su ayuntamiento a lo más de seis regidores, dos alcaldes ordinarios, un procurador síndico y un escribano conforme a las leyes primera y segunda, título 10 del mismo libro, eligiendo por la primera vez los vecinos con arreglo a la siguiente ley tercera a los regidores, y éstos a los alcaldes, y procurador anualmente deviendo ser por esta vez vitalicias las varas de regidores y venderse conforme vayan vacando según su calidad de oficios vendibles y renunciables. Por tanto quiero y es mi voluntad se lleve a devido efecto todo lo referido, y que en su consequencia procediendo el entero en mis reales caxas de Lima de lo correspondiente al derecho de la media annata, pueda la referida población de Amalia de Zelendín llamarse y nombrarse y se intitule y nombre villa, poniéndose así en todas las cartas, provisiones y privilegios que se la expidieren por mí y por los Reyes mis sucesores y en todas las escrituras e ynstrumentos que pasaren ante el escribano o escribanos públicos de la misma villa, y que goce igual tratamiento y prerrogativas que las que están concedidas a las demás villas. Y por esta mi carta, o su traslado signado de escribano público, ruego y encargo al serenísimo Príncipe de Asturias mi muy caro y amado hijo y mando a los ynfntes, prelados, duques, marqueses, condes, ricos hombres priores de las ordenes comendadores y subcomendadores, a mis consejos, presidentes, y oidores de mis reinos, audiencias, así de estos reynos, como de los de Yndias, a los gobernadores, corregidores, contadores mayores de cuentas y otros cualesquier jueces de mi casa, y cortes y chancillerías, a los alcaydes de los castillos y casas fuertes y llanas, a todos los cabildos, alcaldes, alguaciles, marinos, caballeros, escuderos, oficiales y hombres buenos de las ciudades, villas, y lugares de estos mis reynos y señoríos, y a los demás mis vasallos de qualquier estado, condición, preminencia o dignidad que ahora son o fueren de aquí adelante, guarden y hagan guardar la expresada merced a la citada población de Amalia de Zelendín, sin contravenir ni permitir se contravenga a ella en cosa alguna. Y de este despacho se tomará razón en la Contaduría General de mi Consejo de las Yndias, y en mis reales cajas de la ciudad de Lima, sin cuya formalidad quiero sea nula y de ningún valor ni efecto esta gracia. Dado en Elche, a 19 de diciembre de 1802.

Yo el Rey

Yo, don Silvestre Collar, Secretario del Rey Nuestro Señor lo hice escrivir por su mandado.

El marqués de Bajamar.
Fernando Josef Mangino
El conde de Pozos Dulces

Tomóse razón en el departamento meridional de la Contaduría General de las Yndias. Madrid, 20 de enero de 1803. El conde de Casa Valencia [aparece al final una rúbrica]


(Traslado de la época conservado en el Archivo General de Indias de Sevilla, Indiferente General 1,610)

lunes, 12 de mayo de 2008

CARTA: Alvaro Bazán Cabellos

Para Jorge Chávez Silva
Charrito:
No puedo negarme a que mi modesta opinión sirva de algo para frenar esta barbarie. Existe un REGLAMENTO NACIONAL DE CONSTRUCCIONES que, por supuesto, no excluye a Celendín. Es decir, hay una ley que respalda a nuestro pueblo.
Las actuales autoridades municipales están acabando con la armonía de la ciudad. No existe una planificación de expansión urbana.
Al proponer el uso de los suelos de menor precio para fines de vivienda, ya se comieron la Pampa Chica, y ahora le toca el turno a la Pampa Grande. ¿Acaso no hay alternativas para un mejor uso del suelo? Las zonas bajas desde la Breña ya acusan problemas en sus alcantarillados contaminando los hogares en su propio interior, al salir las aguas negras dentro de ellas.
Debe declararse intangible el centro histórico, el viejo damero celendino. Cualquier edificación debe respetar la armonía arquitectónica. Por favor, quienes hayan ido recientemente por Chota y Bambamarca, habrán quedado horrorizados de la agresión del concreto y del ladrillo, no sólo a la vieja ciudad, sino al entorno armonioso que el ser humano necesita para vivir.
Este desorden es la expresión de un oscuro poder económico ejercido por los agentes de un éxodo rural cuya fortuna debe investigarse. Estaremos unidos en esta cruzada.
¿De que sirvió, según estoy enterado, el esfuerzo de Alfredo Pita y de otros paisanos que en julio 2007 le solicitaron al alcalde que preserve la ciudad?
Un abrazo
Alvaro Bazán

sábado, 10 de mayo de 2008

LA PASIÓN DE CELENDIN: Mario Chávez Gil

No se necesita palabras para presentar la misiva que nos hace llegar el doctor Mario Chávez Gil, presidente de la ACRET, la asociación de celendinos residentes en Trujillo. Ella lo dice todo, y lo que dice lo ratifica la contundente, dramática y bella presentación que la acompaña (CPM).

Queridos amigos:
Veo con esperanza que ya se va haciendo un coro la protesta los hombres y mujeres de Celendín en defensa de nuestra Ciudad y de nuestro pueblo.
Ya son dos años que, de una u otra manera, los paisanos se van pronunciando contra el escándalo, la desfachatez, de que las economías emergentes de origen dudoso (que tendrán que rendir cuentas de todas maneras) estén afeando a nuestro pueblo como lo están haciendo.
Hay un silencio cómplice al respecto y debemos despertar conciencias. Hay una complicidad manifiesta de parte de las autoridades, de quienes tendrían que velar por hacer respetar los patrones de las fachadas de la ciudad y será necesario señalarlo si no se manifiestan pronto, públicamente, y toman posición de defensa del Patrimonio Histórico Urbano de Celendín.
Qué vergüenza, aquellos que se han afincado en Celendín sin ser celendinos y han sido elegidos por el propio pueblo y que no lo defienden, por lo que necesariamente tendrán que ser enjuiciados por el pueblo y por la Historia. Qué vergüenza, aquellos ya acostumbrados a recibir su cuota para tolerar los abusos contra nuestra gente humilde. Qué pena y qué rabia que no haya policías celendinos que investiguen, que hagan su trabajo. Qué vergüenza, aquellos que siendo celendinos y jugando algún rol como autoridades, carezcan del más mínimo criterio para defender nuestra genuina identidad de pueblo singular y castizo, dicho esto sin chauvinismos de por medio, debemos precisarlo, porque como el resto de peruanos somos mestizos.
Estas consideraciones me han inspirado la presentación La pasión de Celendín, que ahora pongo a consideración de mis paisanos. Con poca fortuna he tratado de comunicarme en Celendín con Tito Zegarra, un amigo y hombre de principios, para hacerla llegar al público. Con el mismo objeto ahora la pongo en manos de los amigos de Celendín Pueblo Mágico.
Con el enlace señalado se baja la presentación. Para reenviarla a los amigos hay que usar un correo en Gmail. Los otros (tipo Hotmail, Yahoo) no soportan un documento tran grande, ya que pesa 16 Mb. Sin falsas modestias, creo que este trabajo debe ser divulgado en Celendín y donde haya celendinos. Hay que crear conciencia para resistir y salvar a nuestra Ciudad.
Un abrazo,

Mario Chávez Gil
La Pasión de Celendín,
o la destrucción de un bello pueblo del norte del Perú



jueves, 8 de mayo de 2008

OPINION: ¿O es la plata malhabida...?

¿ES SÓLO IGNORANCIA LA DESTRUCCIÓN DE CELENDÍN?
Por Crispín Piritaño
Celendín
Nuestra preocupación por la compulsiva destrucción final de Celendín al parecer está motivando la justa e indignada reacción de todos los verdaderos celendinos que amamos a nuestra tierra. Y no podía ser de otra manera. Debe, tiene que haber una reacción vigorosa y decidida frente a los enormes despropósitos perpetrados por el inepto alcalde Juan Tello y su no menos inepto concejal, el “ingeniero” Napoleón Jáuregui Barboza.
Este último personaje, nos acabamos de enterar, sería padre y padrino a la vez, puesto que "firmaría" como "funcionario" de la municipalidad las licencias para proyectos de construcción cuyos planos, según se dice en la plaza pública, él mismo preprara y se hace pagar.
Sí, amigo lector ha leído bien: el señor concejal haría los proyectos, se los haría pagar y luego los firmaría como "concejal"... ¿Qué es esto? ¡Aquí hay delito...! En efecto, de ser cierto esto, esta figura se llama prevaricación y, lo de Tello, complicidad, si no es algo peor. En ambos casos, por esto, en otros sitios, se va a la cárcel. No sabemos, nos preguntamos extrañados si Jáuregui realmente será ingeniero, porque su miopía futurista es evidente, pero en todo caso es un buen candidato para ir ante los tribunales. Y con él deberán ir todos sus cómplices. Celendín ha dicho basta y ha comenzado a ponerse de pie.
Todas las fuerzas que tienen que ver con la defensa del pueblo tenemos que aunarnos en el empeño, dejar de lado rencillas e intereses subalternos y asumir la empresa de defender nuestra ciudad como un deber sagrado, como una muestra a amor a lo nuestro y de fe en el destino de Celendín como ciudad conservada por sus hijos, como futuro destino turístico.
¿En dónde quedó la huella dejada por nuestros mayores? Ellos nos legaron un pueblo de proyecciones futuristas, perfectamente engarzado en el bello paisaje que le rodea, con calles anchas como si preveyeran el paso de los vehículos en el futuro, tan bien trazadas que en ellas jamás tropieza una línea recta. Y las casas que hicieron, a la española, fueron una perfecta respuesta a las exigencias del clima, lluvioso, frío y seco en diferentes estaciones del año.
Nuestra ciudad, pensada para la tranquilidad, para el equilibrio emocional, para el estudio y para el progreso agrícola y ganadero de su gente, lamentablemente ahora está siendo destruida por los nuevos celendinos, por personajes emergentes, de oscura fortuna, que jamás se enteraron de la historia de nuestro pueblo, incapaces de valorar el legado histórico de nuestros ancestros y que empezó con el obispo Martínez de Compagnon.
Pero, ¿qué hay realmente detrás de esta irresponsable destrucción del patrimonio celendino? Vamos a examinar los dos ángulos evidentes de esta barbarie: la ignorancia y la corrupción:
Como dicen los rumores y es fácil de comprobar, nuestra ciudad al parecer se ha convertido en el paraíso de presuntos narcotraficantes que estarían escondiendo sus turbios negocios bajo la fachada de comerciantes prósperos. No en vano la voz pública ha bautizado a la antigua calle el Comercio como “Nuevo Uchiza”. Cuando el río suena, piedras arrastra...
Estos nuevos celendinos de dudosa prosperidad creen muy equivocadamente que al adquirir una propiedad tienen derecho de hacer lo que les venga en gana y se han dado a la triste tarea de destruir la historia y tradición de un pueblo único en el norte, para transformarlo en un caserío sin personalidad, como sucede en los pueblos jóvenes de la costa, que crecen al desgaire y sin orden.
En Celendín, hoy, se está construyendo "en duro", como si el adobe no lo fuera, con azoteas, como si en la zona no lloviera, con voladizos y otras huachaferías de material noble como la tristemente célebre "portaviandas" de la cuarta cuadra de la calle Bolognesi (parte de la antigua casona que fue la Caja de Depósitos y Consignaciones). Los nuevos propietarios, quienes "diseñan" sus proyectos y, sobre todo, las autoridades que se hacen los de la vista gorda, son criminales y están convirtiendo a nuestra bella ciudad en una aldea cualquiera. Hoy su bárbaro instinto destructor ha alcanzado a las tradicionales casas de dos patriarcas, don Porfirio Díaz Carranza y don Santiago Pereyra.

Las casas de los Castrejón en el hueco de la ignominia
Esto en cuanto a ignorancia y a dineros malhabidos. Lo otro es la corrupción, apoyada en la ambición. Es la extraña actitud pasiva de los últimos burgomaestres como el alcalde Tello y del regidor Jáuregui, los actuales artífices de la destrucción. Nos preguntamos, ¿qué pasa? ¿Les estarán fracturando la mano, los narcos…? ¿O tendrán aspiraciones de atornillarse en el cargo vía reelección? Sobre estos misterios ahora es necesario que se haga la luz.
Al alcalde Tello y a sus concejales CPM les reclamó resposabilidad y honestidad cuando asumieron y han demostrado ser increiblemente, sospechosamente, irresponsables. Ahora nos tendrán, a CPM y a su equipo, como implacables críticos. Hablemos con claridad, como en el caso de Tello y Jaúregui, la corrupción y la ambición vienen destrozando a Celendín desde antes. Si no recordemos los inexplicables signos exteriores de riqueza que exhibían y exhiben los últimos ex alcaldes que pasaron por el sillón municipal, elegidos por un pueblo iluso que los creyó competentes y honrados (a propósito de esto, por ejemplo, ¿cumplió su promesa el Sr. Tello de coger un pico y destruir la piscina que abusivamente construyó el regidor Solano, apropiándose de una calle del sector El Porvenir...?).
Encima quieren durar en el puesto y andan a la caza de votos como diablo por alma. Esta es otra de los rasgos que caracterizan a estos personajillos. Por el voto ofrecido permiten que los malos ciudadanos hagan su regalada gana donde les da la gana, como sucede con la licencia que al parecer tienen los Castrejón para seguir destruyendo la colina de San Isidro, para hacer sus casas en el hueco de la ignominia. Claro, sus votos van al caudal de votos...
Estamos seguros de que los buenos alcaldes que sirvieron gratuitamente por honor a su pueblo como don Eleuterio Ache Merino, don Santiago Ache Rabanal, recientemente repatriado a Celendín, su hijo Aureliano Rabanal Pereyra, don César Pereyra Chávez, don Porfirio Díaz y muchos que escapan a la memoria, se removerán en sus tumbas de indignación al ver que malos celendinos destruyen el patrimonio por el que tanto trabajaron.
CPM, tribuna de los intereses celendinos, emplaza a las organizaciones civiles de la provincia, a los asociaciones de celendinos residentes en otras ciudades del país y el extranjero, a los sindicatos de trabajadores -y en particular al de los maestros, que normalmente deben enseñar civismo y honestidad en la vida-, así como a las promociones de ex estudiantes de los planteles celendinos, a lanzar las acciones del caso para frenar la barbarie.
Los celendinos bien nacidos no podemos permitir tanta iniquidad. Hagamos nuestro el lema “ASÍ COMO LO DESTRUYERON QUE LO VUELVAN A CONSTRUIR”, detengamos la destrucción, exijamos que se restauren bajo el mismo modelo antiguo las fachadas de las casonas antiguas. Por dentro no nos interesa si los nuevos dueños quieren vivir huachafamente, o como les dé la gana, pero que los ignorantes y los corruptos no sigan atentando contra la belleza, contra el urbanismo de Celendín, que es de todos.

¡ALTO A LA DESTRUCCION DEL PATRIMONIO CELENDINO!
¡REVOCATORIA DEL ALCALDE Y SU REGIDORES POR INCAPACES Y CORRUPTOS!

OPINION: Es lamentable...

Mensaje recibido por nuestro amigo Wálter Chávez Tejada.

De: coquigq@hotmail.com
Para Wálter Chávez Tejada

Walter:
Es lamentable lo que ocurre con la bellísima ciudad de Celendín. En varias ocasiones hemos conversado con amigos y hemos resaltado su hermosura y el cuidado que parecía haber por mantener, al menos en el centro histórico, la arquitectura propia del lugar. Celendín es la única ciudad de Cajamarca que tenía este cuidado. Me apena mucho que haya salvajes que quieran destruirla. Avísame cómo podemos contribuir los que no tenemos el honor de ser naturales de Celendín, pero que aprendimos a querer tu bella ciudad.
Un abrazo.
Coqui.

miércoles, 7 de mayo de 2008

CARTA: Por Celendín...

Amigos de Celendín:
Después de mucho tiempo estoy leyendo CPM y veo en nota reciente las líneas que escriben Alfredo Pita, nuestro "Charrito" y otros buenos paisanos, sobre la ignominia que se está cometiendo contra lo más sagrado que tiene todo hijo bien nacido de nuestro pueblo, de ese pedacito de paraiso que es nuestro Celendín.
Como ustedes dicen, no hay que contentarse con protestar sólo por escrito, creo que hay que hacer presencia física en nuestra tierra para que los "nuevos celendinos", que al parecer no aman lo nuestro, sientan la fuerza del cariño enorme que tenemos por la cuna que nos vió nacer.
Pongámonos de acuerdo en la tarea que nos corresponda a cada uno de los celendinos y empecemos la batalla contra las malas autoridades que gobiernan nuestro pueblo. No creo que el poder del dinero mal habido logre vencer al poder del amor por Celendín.
Me parece que entre los asesores del Sr. Tello hay celendinos que han olvidado donde nacieron, debemos informarnos sobre ellos para emplazarlos y hacerles ver que un verdadero celendino no destruye lo que ama.
Quiero también aprovechar este espacio que nos brinda CPM para enviar nuestras condolencias a toda la familia Tavera Chávez por el descanso eterno de nuestra hermana Emperatriz, que amó tanto como nosotros a la tierra que la vio nacer.
Amigos y paisanos, mantengámonos en contacto porque Celendín nos necesita.
Un abrazo shilico,

Walter Reyes S., "Osito"

CARTA A LOS PAISANOS: Alfredo Pita

Para Alvaro Bazán y otros 170 paisanos.

Queridos amigos:
Estoy completamente de acuerdo con Alvaro Bazán Cabellos, con la preocupación que expresan Walter Chávez Tejada, Luis Díaz Mori y otros amigos y coetáneos en esta hora dramática y decisiva para nuestra tierra.
Desde hace más de dos años, un sitio web que he apoyado con entusiasmo, Celendín Pueblo Mágico (CPM), viene alertando sobre el proceso de destrucción de nuestro modesto pero bello y particular urbanismo, así como del paisaje y del entorno ecológico de Celendín.
Los efectos de esta alerta han sido lentos pero los ha habido. Desde el comienzo observamos que la principal dificultad era la increíble pasividad e inercia de los celendinos actuales, pero ya se ve una reacción, que se produce desgraciadamente cuando el proceso de destrucción urbana se ha acelerado. Esto tal vez no es irremediable. Tal vez podemos salvar aún a nuestro pueblo, todo va a depender de la unidad y de nuestra organización.

Alfredo Pita y su hija Carolina, en palco, en 2007.
Hablaba ayer con Jorge Chávez Silva y ambos estábamos de acuerdo en que la gestación de un movimiento de resistencia y salvaguardia del patrimonio en el mismo Celendín era una condición insoslayable para lograr algo. Por ello apoyaremos decididamente el surgimiento de un Movimiento de Defensa del Patrimonio (MDP), esperando que las motivaciones de sus líderes sean auténticas y con espíritu de frente, abierto a todas las fuerzas que quieran sumarse al esfuerzo.
Es más, como CPM estaba ya haciendo correr en Lima y el exterior un documento de protesta por las actuales demoliciones, vamos a proponer al MDP fundir nuestros dos documentos en uno solo y hacer firmar el mismo rápidamente, en todo lugar, en el Perú y fuera, en particular donde haya fuerte presencia celendina.
Jorge y los paisanos que estén en Lima puede encargarse de movilizar a la capital. La toma de posición de la Asociación de Trujillo es esencial por el volumen de la colonia en ésa y por la calidad de sus líderes. Tal vez habría que pensar en la organización de comités locales de apoyo en Lima, Trujillo, Cajamarca, Chiclayo y hasta en Estados Unidos y Europa.
Es importante que quienes se organicen en Celendín sepan que no están solos. Lo que han hecho las autoridades municipales actuales es muy grave y el combate puede ir hasta pedir la destitución de los responsables.
En base al nuevo documento habría que pensar en pedir la ayuda de paisanos abogados para que denuncien ante el Poder Judicial a las malas autoridades y para que presenten un recurso urgente para detener las obras ya empezadas, hasta que se promulgue una ordenanza protectora del urbanismo. Este tipo de acciones es moneda corriente en otros países, en Celendín podemos dar un ejemplo a los peruanos que ven impotentes la destrucción de su patrimonio cultural.
He visto que acaba de surgir otro sitio web celendino, muy bien hecho y dirigido por Manuel Sánchez Aliaga, nuestro querido Mime. No podemos sino felicitar a sus animadores y congratularnos por este nuevo empeño que nos enriquece a todos. Sumemos fuerzas. Es esencial que ellos también se incorporen a la cruzada.
Un gran abrazo y mantengamos el contacto.

Alfredo Pita

lunes, 5 de mayo de 2008

OPINION: Acción oportuna...

Queridos Paisanos:
La acción es oportuna, he estado de paso por Celendín, y la tradicional arquitectura de la plaza de armas comenzó a ser destruida, así como la calle Comercio. El irresponsable que "diseña" es el mismo que aprueba los planos en la Municipalidad, el poder de la blanca es grande, pero más grande es el compromiso de cada uno de nosotros con nuestra ciudad y su patrimonio, su modesta pero armónica arquitectura.
Actuemos y paremos la destrucción,

Alvaro Bazán Cabellos


domingo, 4 de mayo de 2008

DOCUMENTO: Alto a la destruccion de Celendín

Estimados amigos
Les comunico que se ha gestado un MOVIMIENTO CELENDINO DE DEFENSA DEL PATRIMONIO Y DEL CENTRO HISTORICO DE CELENDIN.
¡ALTO A LA DESTRUCCION!
Solicitamos imprimir el memorial adjunto y hacer firmar y difundirlo. Este lucha es una responsabilidad histórica para todo celendino.
Gracias por su apoyo.
Ulises Linares Castañeda.


MEMORIAL

Al Señor Alcalde Provincial, a los señores Regidores y autoridades de la Provincia.
Los a continuación firmantes, mayores de edad, herederos de un verdadero celendinismo, con el derecho que nos asiste y en memoria de nuestros ancestros, hacemos público el presente pronunciamiento y protesta por todo lo que viene sucediendo en esta ciudad, símbolo de identidad a través de el legado de tradiciones y costumbres y que hoy por la pasividad y el desinterés principalmente de las autoridades y de personas ajenas a todo el significado histórico, se viene perdiendo este patrimonio, fomentando poco a poco su destrucción. Por lo que a continuación manifestamos lo siguiente:
Celendín, es una ciudad que tiene una historia propia, muy peculiar, con una riqueza cultural impresionante, basada en principios de valores y habilidades natos de su gente, identidad que ha hecho tan conocida a este lugar, sus anecdotario, su belleza paisajística, sus costumbres y tradiciones populares, la hospitalidad con quienes lo visitan y la inconfundible hermosura de su infraestructura urbanística, de calles anchas, limpias y rectas, en las cuales de cualquier extremo se podía apreciar su inmensidad. Su cielo azul, le ha merecido ser reconocida como la Ciudad del Edén, para orgullo de quienes nos vio nacer. Ni que hablar de sus hijos, bendecidos por habilidades y formación de honradez, honestidad y trabajo, prestigio que ha servido para su éxito en cualquier parte del mundo que se encuentre.
Todo este único regalo divino, se viene perdiendo por conformismo y complicidad ciudadana esperando su cercana destrucción, pues no es ajeno ver que nuestras costumbres tradicionales se están perdiendo con el tiempo, las fiestas de las comunidades como las Chuclalás, de Poyunte, Santa Rosa, Chacapampa, El Rosario, San Isidro, Bellavista y muchas más, se han convertido en reuniones de borracheras y antros de delincuencia y falta de respeto a su fundamento religioso o costumbrista. Las noches de retretas, vísperas, verbenas y fiestas populares ya casi son un recuerdo del pasado, hoy son más populares las discotecas, en las cuales corre el licor y las drogas como pan del día. Las fiestas del pueblo, como el Carnaval, vivencia muy típica, hoy se ha convertido en los interminables bailes chicha, de insana diversión, en la cual las bandas y gente de malvivir hacen de las suyas las noches para realizar sus actividades ilícitas.
La ciudad esta perdiendo su estética, su belleza, se esta convirtiendo en un lugar similar a los poblados costeños, desordenados, sucios, descuidados y en el cual todos hacen lo que quieren. Y todo esto amparado o en complicidad de sus autoridades. Y no es fatalismo, sino realidad, pues para ver esto solamente demos una vuelta por el centro de la ciudad y apreciemos LAS FAMOSAS CONSTRUCCIONES MODERNAS, que se están ejecutando en toda la ciudad y preocupantemente en el centro histórico; se entiende con la AUTORIZACION MUNICIPAL, o irresponsablemente incumpliendo los dispositivos de ejecución, infraestructuras que por sus diseños contraproducentes, son tremendamente deformes ante un típico o tradicional modelo arquitectónico de sus casas antiguas, rectas hasta la cúspide del techo, de teja roja, que descansa en vigas naturales con armazones de carrizo con cabuyas, finalmente ¿que resultado tendremos para dejarle a nuestras generaciones?, una ciudad fea, descuartizada y totalmente destruida en su estética y belleza.
Nos estamos convirtiendo en todo este último retrato fatal, por esto debemos recapacitar, reaccionar y retomar ese dormido y escondido celendinismo, necesitamos defender lo nuestro, retomar nuestro rol social y llamar a las autoridades a cumplir con la responsabilidad histórica. Tenemos que unirnos con un solo ideal LA DEFENSA DE CELENDIN, sin distinción política, de credo, ni de grupo, sin oportunismos, sólo recuperar lo nuestro, lo propio.
Por todo esto pedimos a vuestro despacho que se atienda nuestra protesta y se declare de inmediato en EMERGENCIA EL DESARROLLO ARQUITECTONICO DEL CENTRO HISTÓRICO DE CELENDIN, disponiendo la intervención de los profesionales y especialistas para corregir este atentado contra la identidad celendina. Lo hacemos con el respeto que se merecen y esperamos se nos conceda de igual forma como derecho regulado en la participación ciudadana.
Celendín, 02 de mayo del año 2008.

NOMBRES Y APELLIDOS, DOCUMENTO DE IDENTIDAD Y FIRMA

sábado, 3 de mayo de 2008

ESTAMPA: Una de sastres

Por Jorge A. Chávez Silva, “Charro”
En los tiempos de Ñangué, en que no había secundaria en Celendín, sólo los más pudientes enviaban a sus hijos a San Ramón de Cajamarca, a muchos jóvenes no les quedó más alternativa que aprender un oficio, o irse a la Guardia Civil.

En mi tierra no hay trabajo,
ni siquiera de albañil,
para que no me digan vago,

me voy de guardia civil.

Por ese tiempo, los talleres de los artesanos eran la escuela de la vida, allí se reunían, además de los aprendices, estudiantes, desocupados y cualquier prójimo que tuviera tiempo de pasar un rato de solaz y buen humor.
Allí menudeaban los chismes, los sobrenombres, las sátiras, las caricaturas y cuanto disparate pudo crear el ingenio shilico.

Ahora que terminaste tu primaria, hijo
tienes que aprender un oficio
pues no consigue mujer bonita
quien no tiene oficio ni beneficio.


¿Quiéres ser herrero, o sastre? ¿sastre? Muy bien, hoy mismo voy a hablarle al Romualdo para que entres como aprendiz en su taller.
Y allá iba el futuro sastre, dispuesto a darle a la tijera, al hilo, a la aguja, a aplicarse en el pespunte, en el hilván, en el torzal, ABC del sastre y, desde luego, en la jerigonza y agudezas propias del oficio.
Había oficios para todos los gustos: zapatero, carpintero, herrero, sastre, peluquero, talabartero, albañil, enfrenador de sombreros, pintor y, con un poco de luces, hasta se podía aspirar a escribano o picapleitos.
El humor celendino bautizaba a sus artesanos con diversos sobrenombres con los cuales se los ubicaba con más certeza.

-¿No conoce usted, por casualidad, el taller de los Chávez?
-¿Chávez..., qué Chávez?
-Esos que les dicen los trolitas.
-Ah, pues, por ahí debió empezar, su taller qu
eda junto a la Purísima.

Todos los talleres tenían mucho en común: el olor a acetato chamuscado, las máquinas de coser “Singer” con castillo de rana, la gran mesa de cortar, los caballetes con sus almohadillas, el potecito de agua con su "muchacho" de trapo, los cortes de tela colgando como telón de fondo, los infaltables almanaques con las glamorosas pinups de Gil Elvgren de los años cincuenta, las bancas para los clientes y habitués, el elegante y acartonado maniquí, las tizas planas y triangulares, las reglas de trazar, y entre los fierros, las grandes tijeras de cortar y la famosa plancha marca “gallo” sobre artesonado pisaplancha.
En ese tiempo no existían los jeans, ni la ropa cosida en serie. La elegancia era una manera de ser y de sentir, cualquier shilico que en algo se estimara, vestía a la última moda de Lima o Buenos Aires y tenía un sastre de su preferencia, aquél que lograba para él, el mejor cruce en el saco y el perfecto botapié para que se apreciara el brillo de los zapatos.

"Don Pancho Plototoj", por "Charro.

Celendín tuvo muchos sastres, para elegir, en cualquier barrio de la ciudad. Estaban los señores Pedro Santos Sánchez, Tobías Cachay, Napoleón Montoya, los mencionados “Trolitas”: Alberto, Antonio, Nelson, Idelso y el famoso “Cabo”, Idelso Rojas, Celestino Díaz, el “Toro” Félix Pinedo, Rodolfo Gil Collantes, “Gillcoll”, Humberto Merino, Romualdo Muñoz, Maximino Rojas, Absalón Chávez, Avelino Cotrina, Carlos Cachay, el “sordo” Alfredo, Rafael Rocha, el Cojal, el “Ñato” Renán de La Breña, los Churgapes, Teófilo Chávez Pereyra, don Francisco Díaz Rocha, más conocido como “Plototoj” y, por supuesto, mi padre Antonio, “El Charro”. Mil perdones si olvido a algunos artesanos de la cinta métrica al cuello pero, siempre, la memoria es ingrata.
En esa rivalidad entre los del gremio, los hijos jugábamos un partido aparte: todos los domingos teníamos que ir muy temprano a la entrada del Cumbe, hoy desaparecida por el avance urbano que han convertido a las calles de San Cayetano y el Cumbe en los intestinos delgado y grueso, respectivamente, de Celendín.
En esa entrada, repito, confluían los caminos que llegaban de los distritos y caseríos del oeste. Allí esperábamos a los campesinos que traían el carbón para las planchas, tenía que ser de lanche. Comprometíamos al carbonero, lo encaminábamos al taller y con las mismas a regresar por otro. En esa explanada en donde se jugaban los partidos de fútbol entre solteros y casados, había una cantina de medio pelo, de esas de rompe y raja y chicha retumbada. Allí tomaban la del estribo los campesinos que se encontraban de tiempos y allí vimos como las rivalidades por tal o cual circunstancia de la vida las resolvían a machetazos.