jueves, 16 de abril de 2009

CANTACLARO: Groseras fallas del sistema

Por Constante Vigil
Celendín

Mientras el SUTEP, las rondas campesinas y otras organizaciones de defensa civil y de los derechos del pueblo, están concertando para solucionar el problema del agua potable y desagüe de Celendín, ahora en manos de la municipalidad, el alcalde y varios regidores dizque elegidos por el pueblo conspiran en contra de la población.
Con fecha 28 de mayo de 2008, ¡hace ya más de un año!, las autoridades llegaron al acuerdo de “transferir el derecho de explotación, por plazo indeterminado (...) de los servicios de saneamiento, agua potable y alcantarillado sanitario de la ciudad de Celendín, a la Entidad Prestadora Municipal EPS SEDACAJ S.A.)

Una puñalada trapera a la población celendina.

Como se sabe el sistema sanitario, instalado en la ciudad en los años sesenta, se encuentra en la actualidad en completo estado de deterioro y el almacenamiento de agua es insuficiente, sobre todo en los meses de sequía, en que el servicio es restringido. Urge pues una renovación y ampliación del servicio que, indudablemente, requiere de un capital que solo es posible conseguirlo a través del convenio entre el gobierno del Perú y el Japan Bank for Internacional Cooperation.
En las reuniones de los organismos de defensa civil se hizo la propuesta de que el municipio, a través de SEMACEL se haga cargo de cancelar el préstamo, a fin de salvaguardar la economía de los usuarios, en su mayoría de escasos recursos, situación que no se daría si el agua llega a manos de SEDACAJ S.A.
Es verdad que existen usuarios responsables y usuarios "gratuitos". Mientras los primeros pagan el monto solidario, los otros, teniendo recursos, no pagan, realizan conexiones clandestinas, usan el agua para lavar carros y otros fines industriales y, en el colmo de la desfachatez, para regar sus campos de cultivo. De esto se deducirá que son absolutamente necesarios los medidores para justipreciar el real consumo. No es dable que paguen lo mismo, una familia pobre y un hotel que tiene más necesidad de agua.
Lo artero del asunto es que el municipio haya tomado decisiones a espaldas del pueblo y ahora pretenda negar que existe ese acuerdo. Presentamos copia del documento suscrito por el alcalde y los regidores cuyos nombres consignamos para no votar por ellos en otros procesos electorales: Juan de Dios Tello Villanueva, Daniel Chávez Delgado, Mariela Rodríguez Ocampo, Julio O. Silva Muñoz, Lucía G. Valdivia Mestanza, Ybel Oyarce Abanto y, por supuesto, los inefables forasteros, que han venido a deshacer a su antojo en Celendín: Cesar N. Jáuregui Barboza, Manolo Angulo Rabanal y, el más alhaja, Wilmer G. Solano Oyarce, sí, el que cerró una calle para construir su piscina...
Lo malo del sistema democrático es la presencia de candidatos por el solo hecho de aportar capital para la campaña. En la mayoría de los casos este dinero es mal habido y la preparación cultural y moral de estos señores es deplorable. Invierten su dinero para llegar al poder y seguir haciendo de las suyas a costa del hambre del pueblo.
Se dio un caso que es ejemplar, durante la gestión de Mauro Arteaga. Un tendero que había aportado una fuerte suma de dinero para la campaña, luego del triunfo del candidato se presentó en la alcaldía y preguntó:
-Ya pues, Mauro, ¿cuál es mi oficina...?
Ojo, pues, celendinos. No hay que caer en las trampas que nos tienden las fallas del sistema democrático. A informarse, hoy más que nunca. Felizmente ahora hay más comunicación. Ya hay una prensa celendina. Busque, pida, exija su ejemplar de FUSCAN.
Y a propósito de los candidatos citados, y pensando en los que ya vendrán: ¿cuándo diablos van a borrar las pintas que hicieron en las paredes, no solo de la ciudad sino del campo, afeando, contaminando con sus nombres y sus lemas el paisaje? ¿Cuándo surgirá la autoridad fuerte y competente que les zampe una buena multa para que aprendar a no dañar la vida?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo que voy a comentar no es para respaldar lo que viene haciendo el Alcalde Juan Tello, sino con la finalidad de solicitarles que no debemos sorprender a los lectores o ser oportunistas de este problema. Como manifesté mi posición en una convocatoria que junto a CIENTO DIECISIETE paisanos 90% del campo, de un total de 5 mil usuarios, la mayoría e la zona urbana, en el cual se mintió de pies a cabeza y jamás se dijo que el documento que se aprobó manifiesta que solamente SEDACAJ figura hasta que se LEGALICE SEMACEL, y peor ni siquiera se informó que SEMACEL ha sido seleccionado como pequeña empresa municipal mediante disposición de gobierno, lo cual DEFINITIVAMENTE hace que no haya ningun problema en el manejo del servicio, AL CONTRARIO NOS DA LA OPORTUNIDAD A LOS CELENDINOS DE ADMINISTRAR NUESTRA PROPIA AGUA. Y que pueden decir ahora de esto, no creo que se quiera poner nuevas piedras en el camino, pues los que hicieron toda esta bulla siguen con lo mismo, eso significa que no era el problema SEDACAJ, sino que hay intereses de por medio. Lo que debe preocuparnos mucho más es en los indicadores de salud por consumo de esta agua contaminada y a esto no dicen nada los tremendos ambientalistas que hay por montones en Celendín. Ojalá que se informe más sobre este grave problema.

Gracias paisanos y los invito a organizar foros para discutir estos temas y no llegemos a ataques cobardes o mal intencionados.

Ulises Linares Castañeda.
DNI.2704219