martes, 3 de noviembre de 2009

CANTACLARO: El asalto de los ambulantes

Por Constante Vigil

Celendín

A diario asistimos al desorden generalizado que significa la ubicación, dispuesta por el municipio, de los comerciantes del Mercado modelo de Celendín en las calles Junín y en casi la totalidad de la plazuela “Juan Basilio Cortegana” con la consiguiente molestia de los ciudadanos que viven en esas arterias.
Lo peor de todo es que, aprovechando la coyuntura, se han sumado al grupo gran cantidad de informales que reclaman su sitio para vender en esas calles que han tomado por asalto. Si uno, como cualquier hijo de vecino se pasea por estos lugares o pretende comprar algo, verá el desorden, la acumulación de basura, la falta de higiene y la consiguiente contaminación a que están expuestos los alimentos que se exhiben en las calles.
Nos da la impresión que este plan estaba orquestado desde hace tiempo, como una maniobra para propiciar la reelección del actual alcalde provincial. La culminación de una obra que ha demorado muchos años siempre surte efecto, pese al desatino que significa haber enviado a los comerciantes a las calles en lugar de ubicarlos temporalmente en otros lugares más apropiados.
Pero en el trasfondo de esta medida, que muchos califican de necesaria, porque ¿Cuándo se va a terminar de construir el mercado? Existe una duda: Si es que la alcaldía cuenta con los fondos necesarios para culminar la obra. Si no es así, estamos fritos, porque tendremos ambulantes para rato en las calles. Al respecto no hay una versión oficial de parte de la alcaldía.
Conversando por las calles se nota el malestar que esta medida produce entre los habitantes de Junín y La Alameda. Evidentemente, a nadie le gusta que vengan a interrumpir el libre tránsito en la puerta de su casa, a que le impidan salir de noche por temor a los robos y otras molestias por el estilo, además de la suciedad y el consiguiente mal olor.
A principios de año todos estaban felices porque se emprendieron obras de mejoramiento de estas calles con el parchado y remozado de las pistas que se encontraban en pésimo estado. Ahora todos se preguntan ¿Acaso parcharon la calle para traer a los ambulante allí? No estamos contra el derecho al trabajo de nadie, pero si creemos que la autoridad debió pensar bien el asunto, y que la convivencia pacífica se basa en el respeto a los derechos de los demás.
Celendín siempre sufrió del mal de las obras dejadas a medio construir, como es el caso del mercado modelo. Han tenido que pasar cuarenta años para que se acuerden de terminarlo. Pero creemos que se debió planificar bien sobre este particular.
En todo este trámite de ubicaciones y disputas por los lugares, existen unos grandes perdedores, por supuesto que son los más humildes, porque el hilo siempre se rompe por el más delgado: las campesinas que vienen a vender sus productos los fines de semana ¿Acaso alguien se acordó de ellas?
Finalmente, de ser cierta la versión de que el municipio no cuenta con los recursos suficientes para terminar la obra, estaríamos entrando en una curva peligrosa de problemas recurrentes en la historia de Celendín: las obras inconclusas, como ocurrió en los casos de la irrigación, de la carretera a Cajamarca, etc. Total, una raya más al tigre…

1 comentario:

Anónimo dijo...

PREPOTENCIA CONSUMADA

Y se cumplió la orden. Mediante Resolución que declararía “de necesidad publica la construcción del Mercado Modelo” y fijándoles un plazo de 8 días a partir de su publicación, para que dejen libre el mercado y se reubiquen en el Jr Junín, el Señor Alcalde Juan Tello, demostró una vez mas su escaso tino político, falta de dialogo y su prepotencia, con un sector muy importante de la población como son los los trabajadores del Mercado Modelo

Y, es que desde un primer momento, del mal llamado Dialogo, nuestra primera autoridad municipal demostró una total falta de consideración y respeto a los trabajadores y al numeroso publico que se encontraba presente, pues no solamente los hizo esperar por cerca de una hora sino que unilateralmente cambio el sitio de reunión so pretexto del peligro a su integridad física. El Alcalde dispuso, desde un inicio, en tono autoritario y cortante que “si o si, pese a quien le pese y se oponga quien se oponga” los trabajadores del citado mercado, serian reubicados”

Luego de una muy sucinta intervención de aproximadamente 30 minutos, mediante la exhibición de files, donde supuestamente existía la documentación necesaria que corroboraba su intervención e invitando a quienes duden de su veracidad y necesiten su comprobación, soliciten dicha documentación en secretaria de la municipalidad, eso si, previo tramite administrativo pertinente, afirmó la existencia del financiamiento para la construcción del Mercado con fondos provenientes del propio Consejo, de un préstamo del Banco de la Nación y del Gobierno Regional. Sentenciando también que la construcción se efectuara por Administración Directa, sin Licitación por cuanto su convocatoria conlleva “siempre a demorar el inicio de las obras” por que “podría existir cuestionamientos al proceso” de quienes perdiesen la buena pro. Consumando su intervención con la futura firma de la “Resolución Respectiva”… La prepotencia estaba consumada.

Como convidados de piedra, escuchando el monologo del Alcalde, los dirigentes de los tres gremios del Mercado, el Ingeniero que supuestamente demostraría la no viabilidad de su construcción y su controvertido Asesor Felix Horna, no tuvieron mas opción que retirarse sin siquiera haber tenido la menor oportunidad de demostrar sus argumentos; pues durante su intervención, el Asesor, que dicho de paso, fue la única permitida, no tuvo la contundencia, los argumentos, ni la fuerza necesaria que permita una mínima capacidad de reacción y maniobra que defienda la posición y petición de los trabajadores, reconociendo finalmente que “nadie se oponía a su construcción...” Así, la prepotencia se consumo... incluso con el aval de la otra parte.

Pero si hubo mucho descontento, griterío y malestar. Los trabajadores del mercado y público asistente visiblemente molestos e indignados gritando consignas en el mismo recinto municipal contra la falta de tino político, falta de dialogo y la actitud autoritaria del alcalde, marcharon posteriormente, también, por la periferia de la plaza mayor de nuestra ciudad. Saludos shilicos. Beto Zaldivar zaldivarp@hotmail.com