miércoles, 29 de abril de 2009

ESTUDIANTINA: Promoción 1943 Escuela 82

Hermosa fotografía que perenniza a las niñas de la Promoción 1943 de la Escuela de Mujeres Nº 82, bajo la tutela de la recordada profesora Francisca Aliaga de Chávez. Han pasado desde entonces la friolera de 66 años y muchas de ellas sólo persisten en nuestro recuerdo. En vísperas del Día de la Madre deseamos de todo corazón que la Virgen del Carmen las tenga bajo su manto.
Arduo trabajo ha sido reconocerlas, porque son pocas las que permanecen entre nosotros, rogamos a los familiares de estas señoritas de entonces, hacer las respectivas aclaraciones en caso de error y escribirnos si reconocen a algunas más de las que no hemos podido.
1943 fue un año crucial para la historia mundial pues eran decisivos en el curso de la Segunda Guerra Mundial, pero Celendín, aislado en una burbuja del tiempo, vivía su propia historia en la que todos entendían que una manera de salir de la postración era justamente la educación.


Están de izquierda a derecha, sentadas en primera fila: Rosa Deyanira Silva Velásquez,
Rosa Arminda Silva Collantes, Benilde Díaz Rodríguez, Nella Torres Gálvez, Rebeca Ortiz e Inés Alva.
Sentadas en segunda fila: Corina Tello, Ulda Celis Araujo, profesora Francisca Aliaga de Chávez, Olga Díaz Velásquez y Graciela Alcira Arrué Merino.
De pie, atrás: Esperanza Merino Araujo, Hilda García, Fabiola Pereira, Zoila Díaz Amayo, Malena Peláez Pérez, Orfa Esther Araujo Salazar, Blanca Esther Prado Quijano, Donatila Díaz Barrera, ... Pereyra, Redepta Oyarce, Ruth Guerra y Mercedes Díaz Escalante.

lunes, 27 de abril de 2009

CANTACLARO: Continúa la barbarie destructiva

Por Constante Vigil
Celendín

En forma conjunta, los últimos coletazos de este invierno que se resiste a terminar y algunos enriquecidos sospechosos que actualmente medran en Celendín, están precipitando la destrucción final de nuestro hermoso pueblo.
Los últimos aguaceros, que parecen ser la firma de despedida de este duro invierno, plagado de lluvias torrenciales, han originado inundaciones, desaparición de varios pueblos como Mitopampa y Yanacancha, en la comprensión del distrito de Chumuch, y han afectado Sucre y José Gálvez, cuyos campos de pastoreo y siembra se han inundado con el consecuente daño económico.

El Intihuagana se llevó al malecón.

Celendín tiene cuatro quebradas que lo cruzan rumbo a oriente, que en épocas de estío, son apenas hebras de plata, pero que en invierno nadie cruza porque en ellas corren ríos a los que se les da por crecer. Esas quebradas son Miraflores, El Dungull, Intihuagana y Chacarume, que nos separa del caserío de Bellavista. La vez pasada fue la primera la que hizo daño y hasta causó la muerte de un menor. Esta vez es el Intihuagana que nos ha hecho el desaguisado de destruir el malecón, cerca al puente, otrora un rincón paradisíaco sobre el cual algunos "vivos" han construido talleres de mecánica, ante la vista y paciencia de nuestras inútiles autoridades. Este malecón, si no nos equivocamos, data de los años sesenta y se construyó bajo la gestión del alcalde Orestes Tavera Quevedo.
Por otro lado, el caso Edyficar trae cola. Ahora, el dueño, un tal Atalaya Cruz, taguanero, que no sabemos cómo se ha enriquecido tan rápidamente, ha ordenado derruir, por encima de la cabeza de cualquier mequetrefe con humos de autoridad, la casa contigua, dejando con un palmo de narices a Gustavaro, que tenía allí un restaurant, salón de baile, cebichería, billar, etc., y que tenía aspiraciones a hacerse de la propiedad por una pigricia, como es habitual en él.

El final de la casa del conocido dirigente aprista Manuel Pérez Alva.

Con la venia de nuestras autoridades incompetentes, gente que llega con oro del pobre campo celendino, como el nuevo rico que mencionamos, vienen a deshacer a su antojo en Celendín, como si estuvieran en su ladera de Taguán. Ahora, en la casa derruida, seguramente construirá otro monumento a la "arquitectura de la cojuez", como bien ha dicho un paisano, un edificio al estilo Edyficar, sin ningún respeto por nuestra historia y tradición.
Al respecto hemos averiguado que a Ulises Linares Castañeda, dirigente de MiCelendín y representante del INC de Cajamarca, ha dejado la "chambita" con que lo callaron en la municipalidad y se ha ido en busca de mejores propuestas económicas en Cajamarca. No podemos decir, ¿y ahora, quién podrá defendernos?, porque el sujeto tampoco hizo gran cosa. De lo que podemos estar seguros es que no podremos contar con el regidor encargado de este menester, Napoleón Jáuregui Barboza, pues se dice en el pueblo que estaría lucrando con las licencias otorgadas a estos salvajes atilas.
Llamamos la atención de las fuerzas civiles, a los organismos defensores de los derechos del pueblo, a las fuerzas sindicales a unirse para frenar esta ola de destrucción. No llamamos a la defensoría de Derechos Humanos porque su auntonominado jefe, el abogado recibido en la Universidad Pontificia de Azángaro, Félix Horna Llanos, tiene la costumbre de alinearse con los enemigos de Celendín. Y encima tiene el descaro de postularse para la municipalidad provincial. Ya sabes, celendino, en las próximas elecciones dile ¡No! al mono y a sus compinches.

viernes, 24 de abril de 2009

OPINION: No me defiendas, compadre

Por Crispín Piritaño
Celendín
Como no podía ser de otra manera, dada la abundancia de pruebas contundentes, el ex dictador japonés Alberto Kenya Fujimori Fujimori, fue declarado CULPABLE de los cuatro cargos por el que lo juzgaban; Los crímenes de Barrios Altos y la Cantuta y los secuestros y torturas en los sótanos del SIE.

Artífices de la destrucción del "Javier Prado" y el 82.

La justicia peruana sienta de esta manera un precedente y una advertencia a los mandatarios que pretendan perennizarse en el poder vía maniobras ilegales, corrupción de la prensa, del poder judicial, de los legisladores del congreso y hasta asesinatos de personas incocentes que pagaron con su vida los errores del grupo Colina, bajo las órdenes del japonés.
Se cumple así el vaticinio que hiciéramos en anterior artículo, a propósito de su captura, en donde señalamos que el tropezón que tuvo al pisar tierra chilena fue premonitorio: el aviso de la caída de un personaje tristemente célebre.

Pésimas autoridades permitieron que Fujirata detruyera este monumento.

Pero Fujimori no es el único perdedor en esta histórica condena. Ha perdido también el abogado defensor César Nakasaki que no ha podido sustentar una defensa eficaz para exculpar al dictador. Y con esta son varios los casos que va perdiendo ¿será que su estrella va declinando? Por de pronto la Urraca también lo ha shoteado como su defensor, para usar una expresión criolla, y sus poses de divo del foro nacional se están destiñendo, ya no caben en el pellejo de un perdedor. La Urraca habría exclamado, fiel a su estilo: ¡No me defiendas más, compadre! Lo sentimos mucho por “cara de carapulcra”.
Con la condena de Fujimori los celendinos nos sentimos un poco vengados, especialmente en lo relativo a la destrucción de dos monumentos históricos locales: el Colegio Nacional “Javier Prado” y la Escuela de Mujeres Nº 82, obsequio de dos filántropos celendinos como fueron don Augusto Gil y el padre José Cabello. ¿Cómo es posible que se traicione su memoria destruyendo su legado? Decididamente a Fujirata le importaba un bledo la historia del Perú. A él le interesaba la historia del Japón, a donde corrió en busca de asilo, fingiéndose perseguido político. Este tiranuelo casi nos hace odiar a un gran país como es el imperio del Sol Naciente.

Nota: Las fotografías que ilustran este texto son cortesía del profesor Javier Chávez S.

El que tiene gran culpa es el ex alcalde Adolfo Aliaga, quien tuvo la suerte de morir asesinado, aunque esto suene a un contrasentido. Una de las ventajas de morir así es que la gente borra lo malo y conserva sólo las buenas obras que realizó. Pero es preciso ser objetivos y su culpa reside en que le faltó panorama e identidad como ex alumno de ese colegio para permitir su destrucción, en suma, se prestó a los afanes re re reeleccionistas del japonés rata.
Una autoridad que no tiene el sentido estético de la historia y permite la mutilación del espíritu de su ciudad, encarnado en su arquitectura, no es una autoridad confiable, lo mismo podríamos decir del alcalde Juan Tello y del anterior Mauro Arteaga. Los tres forman la trilogía de atilas que precipitaron la destrucción final de Celendín. Los foráneos enriquecidos sospechosamente se encargan del resto. Los celendinos que queremos a nuestro pueblo debemos bajarles el dedo.

jueves, 23 de abril de 2009

BODAS DE ORO INA 38: El “Viejo” Villanueva

Por “Charro”
Mario Jaime Villanueva Marín es un cajamarquino que llegó a Celendín en 1960 para integrar la que finalmente sería la Promoción “Ing. Manuel de Piérola Castro”, primera del INA 38, y fue uno más de los artistas que la integraron y que forjaron la importancia del Agropecuario en Celendín.
Además de ser un excelente pintor y caricaturista, era un cómico nato y fue característica su figura rechoncha (pesista que había desarrollado gran volumen toráxico, pero había olvidado las piernas) vestido estrafalariamente como le dictara su ingenio actuando en Sketchs de su propia autoría. Hacía los libretos apropiados para cada ocasión, y adiestraba a sus acompañantes, con quienes ensayaba por las tardes en su cuartito del segundo piso del local del jirón Ayacucho, esquina con Arequipa.
Hasta su apariencia le ayudaba para la comicidad, era ñato, de prominente mandíbula, típica de los reyes Ausburgos españoles, por eso le decíamos “cachete de reja de arado”. Él, como buen cómico, jamás se molestaba y más bien retrucaba con otra chapa de su ingenio.

El "Viejo" Villanueva en acción. Foto cortesia del Prof. Javier Chávez S.
Los cómicos que alternaron con él fueron escogidos después de varias pruebas por él mismo. Muchos recordarán a Manuel Sánchez Guerra “Shómine”, a Wenner Aliaga Burgos “Paishano” y a Hugo Abanto “Negro”. Sus números eran el plato fuerte de las memorables veladas literario musicales que presentó en esos años el INA 38 con ocasión del Día de la Madre o en la Semana Técnica que se celebraba en septiembre
Era tal su carisma que pronto se hizo querido por sus compañeros y admirado por el público que seguía atento cada actuación. En la foto lo vemos en plena actuación y es notoria la alegría que provocaban sus sketchs entre el público. El profesor César Becerra, por ejemplo, ríe a mandíbula batiente e involucra al micrófono en su alegría y cerca al pasadizo, agachado con las manos en las rodillas se ve al profesor Clavitex, de negro, que era su hincha número uno.
Trabé amistad con él por lo de la pintura y la caricatura, e hicimos un tándem que dio muchos dolores de cabeza a nuestros profesores y compañeros, principales víctimas de nuestras travesuras pictóricas.
Al culminar la secundaria Mario prosiguió en la UTC graduándose como Ingeniero Zootecnista, ejerciendo su profesión en varios lugares de la república, pero nunca abandonó los pinceles a los que siempre regresaba con pasión. Hace algunos años fue premiado como el “Pintor de Cajamarca” y ha hecho exposiciones hasta en el extranjero.
Donde te encuentres, Mario, un gran abrazo, y el anhelo de encontrarnos en julio en Celendín para celebrar las Bodas de Oro de nuestro querido Agropecuario Nº 38. Ojalá te animes a actuar de nuevo.

martes, 21 de abril de 2009

ESTUDIANTINA: Promoción 1944 “Javier Prado”.

Eran los tiempos de la nacionalización del Colegio Particular “Celendín”, por iniciativa del profesor Víctor A. Camacho, ante el cúmulo de problemas que representaba el sostenimiento del colegio particular. En calidad de director encabezó una comisión que gestionó ante el presidente de la república Dr. Manuel Prado Ugarteche, a la sazón en Cajamarca, la nacionalización del colegio, contando con los buenos oficios del Sr. Manuel Pereyra Chávez, “Perseo”, amigo personal del secretario de la presidencia.
Mediante RM Nº 814 del 9 de marzo de 1944, se nacionalizó la institución con el nombre de Colegio Nacional “Javier Prado”, en honor del hermano del presidente.
El primer director del nuevo colegio fue el Prof. Juan E. Ruiz Mostacero, quien figura en la fotografía junto a la profesora Fulvia Chávez Sánchez.
Se modificó el uniforme y se creó la insignia romboidal con letras doradas en fondo azul marino. La promoción 1944 fue la primera que egresó con el nombre de "Javier Prado" y tuvo pocos integrantes:
Aliaga Merino Carlos Isidro
Barrionuevo Rabanal, Manuel
Chávez Pereyra Melquiades
Mostacero Deza Alfredo
Díaz Escalante Juana
Horna Díaz Esperanza Esther
Marín Díaz Sara Consuelo
En la fotografía figuran inclusive señoritas que integraron promociones posteriores. A ver si las reconoce aunque de esa fecha hayan pasado 68 años. Para ayudarlo insertamos la lista de algunas de ellas:


Araujo Alvarado Cira Alejandrina, Chávez Silva Evangelina, Horna Díaz Eva Robertina, Izquierdo Rabanal María del Carmen, Mariñas Abanto Semírames, Pereyra Chávez María E., Pereyra Reyna Micaela, Pérez Alva Amanda Mavila, Pérez Chávez Santos Enemesina, Revoredo Vásquez Nila Haydeé, Vásquez Cáceres Olga Elena, Castañeda Mejía Perpetua, Pereyra Reyna Julia Amelia, Quiroz Amayo Aurora, Sánchez Araujo Rosa Victoria, Sánchez Rengifo María, Silva Aliaga Edisa Esther y Silva Marín Luz Angélica.

viernes, 17 de abril de 2009

PEQUEÑA HISTORIA: Gaseosas shilicas “La Flor”

Por Jorge A. Chávez Silva
Cuando nuestro correponsal Constante Vigil mencionaba a don Porfirio Díaz Carranza como un celendino preocupado por el destino de su pueblo y lamentaba que sus descendientes no siguieran su impronta, enajenando su casa a los incultos de Edyficar, que, sin respeto por la identidad de la ciudad, la destruyeron, lo decía con perfecto conocimiento de causa. Valga la oportunidad para reconocer la valía de este ilustre personaje que fue varias veces alcalde.
Hemos seguido sus pasos y lo encontramos presente en oportunidades grandiosas para Celendín como en la Inauguración del Colegio Particular “Celendín”, después “Javier Prado” y actualmente “Coronel Cortegana”, como integrante del Consejo en muchas oportunidades y como miembro directivo del “Centro Celendín”, una entidad progresista que velaba por los intereses de Celendín durante los años cincuenta y sesenta. Padre ejemplar, tuvo numerosa prole y logró con su esfuerzo que todos sus hijos fueran profesionales.

Inauguración de la fábrica 1930, figuran entre otros, Porfirio Díaz Carranza, Victoriano Jiménez, Guillermo Luk (detrás del matrimonio de brazo en la segunda puerta) Segundo Aliaga Chávez y Manuel Sacramento Díaz.

En estas hermosas fotografías cedidas gentilmente por el Dr. Manuel Silva Rabanal, observamos la inauguración de la Fábrica de Aguas Gaseosas “La Flor”, de su propiedad, en 1930, en ella aparecen muchos personajes y autoridades acompañando a don Porfirio como pionero de la industria en Celendín.
La fábrica, que funcionó en la casa de los jirones Dos de Mayo y Sucre en Colpacucho, produjo la exquisita bebida que se difundió en el ámbito de la provincia y fue uno de los negocios de don Porfirio que además era comerciante y agricultor.
En ambas fotografías aparece un personaje que llegó a Celendín enviado por la empresa que vendió las máquinas al Sr. Díaz Carranza. Se trata del súbdito del Imperio Celeste Guillermo Luk, que vino junto con los balones y las embotelladoras como experto para enseñar el manejo. Hablaba un lenguaje incomprensible para los celendinos y fumaba como lo que realmente era… un chino.

Otra vista de la que fuera una fábrica celendina. Hoy, ¿qué se fabrica en el pueblo que fuera del Edén?

En la otra fotografía, que data de 1935, observamos al mismo chinito. Ello significa que se quedó. Decididamente, el amor lo puede todo, el chinito se enamoró de una celendina y se casó con la señora Felicitas Díaz, que no sabemos como lo entendía, fueron a vivir a una casita de la calle San Martín en el barrio de Colpacucho y tuvieron un hijo: don Mauro Luk Díaz, conocido por sus etarios como “El chino Mauro”, próspero comerciante en Lima y aficionado a los gallos, propietario del galpón “Chillón” en Comas, que ha producido gallos campeones internacionales. Esta pequeña historia explica en parte el por qué hay algunos jalditos paseando por las calles de Celendín.

jueves, 16 de abril de 2009

CANTACLARO: Groseras fallas del sistema

Por Constante Vigil
Celendín

Mientras el SUTEP, las rondas campesinas y otras organizaciones de defensa civil y de los derechos del pueblo, están concertando para solucionar el problema del agua potable y desagüe de Celendín, ahora en manos de la municipalidad, el alcalde y varios regidores dizque elegidos por el pueblo conspiran en contra de la población.
Con fecha 28 de mayo de 2008, ¡hace ya más de un año!, las autoridades llegaron al acuerdo de “transferir el derecho de explotación, por plazo indeterminado (...) de los servicios de saneamiento, agua potable y alcantarillado sanitario de la ciudad de Celendín, a la Entidad Prestadora Municipal EPS SEDACAJ S.A.)

Una puñalada trapera a la población celendina.

Como se sabe el sistema sanitario, instalado en la ciudad en los años sesenta, se encuentra en la actualidad en completo estado de deterioro y el almacenamiento de agua es insuficiente, sobre todo en los meses de sequía, en que el servicio es restringido. Urge pues una renovación y ampliación del servicio que, indudablemente, requiere de un capital que solo es posible conseguirlo a través del convenio entre el gobierno del Perú y el Japan Bank for Internacional Cooperation.
En las reuniones de los organismos de defensa civil se hizo la propuesta de que el municipio, a través de SEMACEL se haga cargo de cancelar el préstamo, a fin de salvaguardar la economía de los usuarios, en su mayoría de escasos recursos, situación que no se daría si el agua llega a manos de SEDACAJ S.A.
Es verdad que existen usuarios responsables y usuarios "gratuitos". Mientras los primeros pagan el monto solidario, los otros, teniendo recursos, no pagan, realizan conexiones clandestinas, usan el agua para lavar carros y otros fines industriales y, en el colmo de la desfachatez, para regar sus campos de cultivo. De esto se deducirá que son absolutamente necesarios los medidores para justipreciar el real consumo. No es dable que paguen lo mismo, una familia pobre y un hotel que tiene más necesidad de agua.
Lo artero del asunto es que el municipio haya tomado decisiones a espaldas del pueblo y ahora pretenda negar que existe ese acuerdo. Presentamos copia del documento suscrito por el alcalde y los regidores cuyos nombres consignamos para no votar por ellos en otros procesos electorales: Juan de Dios Tello Villanueva, Daniel Chávez Delgado, Mariela Rodríguez Ocampo, Julio O. Silva Muñoz, Lucía G. Valdivia Mestanza, Ybel Oyarce Abanto y, por supuesto, los inefables forasteros, que han venido a deshacer a su antojo en Celendín: Cesar N. Jáuregui Barboza, Manolo Angulo Rabanal y, el más alhaja, Wilmer G. Solano Oyarce, sí, el que cerró una calle para construir su piscina...
Lo malo del sistema democrático es la presencia de candidatos por el solo hecho de aportar capital para la campaña. En la mayoría de los casos este dinero es mal habido y la preparación cultural y moral de estos señores es deplorable. Invierten su dinero para llegar al poder y seguir haciendo de las suyas a costa del hambre del pueblo.
Se dio un caso que es ejemplar, durante la gestión de Mauro Arteaga. Un tendero que había aportado una fuerte suma de dinero para la campaña, luego del triunfo del candidato se presentó en la alcaldía y preguntó:
-Ya pues, Mauro, ¿cuál es mi oficina...?
Ojo, pues, celendinos. No hay que caer en las trampas que nos tienden las fallas del sistema democrático. A informarse, hoy más que nunca. Felizmente ahora hay más comunicación. Ya hay una prensa celendina. Busque, pida, exija su ejemplar de FUSCAN.
Y a propósito de los candidatos citados, y pensando en los que ya vendrán: ¿cuándo diablos van a borrar las pintas que hicieron en las paredes, no solo de la ciudad sino del campo, afeando, contaminando con sus nombres y sus lemas el paisaje? ¿Cuándo surgirá la autoridad fuerte y competente que les zampe una buena multa para que aprendar a no dañar la vida?

miércoles, 15 de abril de 2009

ESTAMPA: Inocencia

Por Jorge A. Chávez Silva, “Charro”
Era un día luminoso de abril cuando salí temprano del pueblo, rumbo a Molinopampa, a visitar al tío Aristóbulo Cachay, primo de mi padre. Hacía años que no lo veía y por la amabilidad con que siempre me trató le debía esta visita.
Era un hombre mayor, siempre con arado en mano, picaneando a la yunta para la siembra de papas o maíz. Su figura en el entorno era parte del paisaje. Nadie diría que lo parió una mujer, parecía haber brotado de la tierra misma, tenía ese matiz, y su rostro, curtido por los años, estaba cuarteado como los campos sedientos. Apegado a su suelo, sólo abandonó sus tierras los domingos en que iba a Celendín a la plaza. Mas allá no conocía nada.
El trabajo era su ocupación cotidiana, en pie al primer canto del gallo para empezar la faena, en la chacra y con el ganado. Gracias a su tesón pudo enviar a sus dos hijos a la secundaria en el pueblo y después a la facultad de San Fernando. Actualmente ambos son médicos en un hospital de Lima. En casa los educó a la antigua, de acuerdo a las viejas costumbres, inculcando el respeto a los demás.


Mediodía luminoso en Molinopampa.

Recordaba su casa solariega amplia y cómoda, la cocina humeante, el pesebre oliendo a vacas, el horno blanqueado por la ceniza de mil amasijos, el florido patio en donde picoteaban las coloradas, las cenizas y las flor de habas. Los pullos de las camas soleándose en cordeles y el dorado trigo pelado en mantas en los alares. El batán pegado a la cocina y los capulíes y eucaliptos dando sombra y aroma a la construcción.
Hacía poco que murió su esposa, compañera de la vida, dejándolo solo, pero no vencido. Allí le siguió dando a la vida, empeñado en el trabajo, hasta cuando alcance la trama, como solía decir.
Salió a mi encuentro alertado por los ladridos del perro, cuando vio que traspuse la tranca del camino. Su abrazo franco y enérgico era seña que seguía fuerte como un roble, sombrero en mano, me hizo pasar a la sala mientras ordenaba a Fortunato, el muchacho que lo ayudaba, que trajera una jarra de chicha para beber.
Indagamos mutuamente por la salud de los familiares y sorprendido por la presencia de un televisor en una mesita, pregunté
-¿Ahora tienes un televisor? ¡Qué bueno, tío! Estarás al tanto de las noticias y verás algunos programas de entretenimiento.
-Si pues, hijo, la última vez que vinieron tus primos me trajeron este aparato, dizque pa’ que me distraiga.
-¿Y cómo lo haces funcionar, si no hay electricidad?
-Tengo una batería de carro. Allí enchufo los cables y listo, hasta alcanza para un fluorescente.
-¿Y cuánto dura la batería?
-Una semana. Cuando se baja, lo mando al Fortunato al pueblo... En un burro la lleva al Coche Jave para que la cargue.
Encendió al aparato y apareció en pantalla el noticiero de un canal.
-Ahora estás al día con las noticias, tío.
-Sí, pues, aunque también con el radio estaba al tanto de todo.
-Claro, pero ahora tienes la ventaja de ver las imágenes.
En ese momento enfocaban a los bañistas veraneros en la playa.
-¿En verdad, se baña así esa gente, hijo, casi calatos?
-Claro, normal... Pero eso no es nada, tío, existen algunas playas exclusivas para nudistas.
-¿Nudistas? ¿cómo es eso?
-Donde la gente se baña y camina totalmente desnuda, sin que nadie se avergüence de nada.
-Ya pué..., estaremos viviendo tiempos apocalípticos, qué bárbaro. ¡Cuando se ha visto, ni escuchado, que la gente ande calata exhibiendo sus vergüenzas! ¡Ya estará cerca nuestro fin!
-Así es, ahora la gente si pudiera caminar calata por las calles lo haría. A propósito, tío, ¿alguna vez viste desnuda, siquiera a tu mujer?
Me miró muy ofendido y como si me propinara una bofetada de reconvención, me contestó:
-¡NUNCA!

martes, 14 de abril de 2009

CRONICA: Ronda por la Provincia

Publicamos un nuevo texto del joven comunicador social Franz Sánchez. Su visión crítica de la realidad celendina y su testimonio nos impelen a tomar conciencia de los múltiples males que aquejan a Celendín y sus distritos: la incultura, la alienación, el despilfarro de fondos públicos y las corruptelas de las autoridades locales (NdlR).

NEOCELENDÍN, DONDE TODO ES POSIBLE (BIS)
Por Franz Sánchez Cueva
Tengo una espantosa pesadilla, de aquellas en las que al abrir los ojos, los sientes empapados, no de sudor sino de lágrimas por lo trágicas que son. Despierto sin querer hacerlo, a veces es mejor dormir. El resto del día transcurrió en mustia penumbra. Siento que son días de despedida y cada vez me concibo más incapaz que siempre. Que los meses fueron transcurriendo en un perpetuo letargo que resulto ser vano y que más allá de reconocimientos superficiales que te pueden dar un par de horas a la semana en programas de televisión, siento que fue un hondo hueco sin fondo. Mi desánimo tiene raíces de impotencia. Que no se pueden cambiar las dificultades de un pueblo ofreciendo simplemente riquezas de un pasado que perece, menos agónico y sin merecerlo, ante mis ojos. Qué se puede escribir de estos días. Lo de siempre. Que aquí todo sigue siendo posible, como canción de una estrofa, que obliga a cantar un (bis).
De mis distritos. Los conocí todos, los doce. Tienen posibilidades tanto como colosales, inciertas. La Libertad de Pallán, me extrañó en demasía, dejándome absorto. El centro de su plaza de armas tiene un homenaje a lo desconocido, a lo bárbaro, una estatua de la libertad con el brazo alzado, sujetando una antorcha yace allí, al peor estilo yanqui o digamos, al mejor estilo municipal dice: Welcome to Pallán. Esto último autoría de quien escribe, pero solamente faltaba el rótulo norteamericano. Y las grandes paradojas, nos hablan de “Libertad” esclavizándonos con ese tipo de homenajes a la alienación, con un fondo musical que suena a Frank Sinatra. El Concejo es un caos debido a la temblorosa muñeca de una jovencita de 19 años que asumió el cargo de alcaldesa, al ser la última regidora que no fue revocada.

¿Hotel cinco estrellas? No, es la Municipalidad de Chalán.

Chalán, llamado en el peor de los casos Miguel Iglesias, recibe al visitante con una municipalidad que más parece un ostentoso hotel de cinco estrellas, mientras que los pobladores moran en modestas casas pero con vista a mil estrellas. En aquél gran edificio, el alcalde parece el botones. ¡Qué desperdicio! Es para echarse a reír, puesto que nuestros sollozos inundarían el pueblo, quedando a flote la desmesurada construcción municipal.
Sucre, es el distrito de los gestos. Las autoridades han acostumbrado a su población a vivir solamente de gestos, de intenciones, que difieren a la distancia y por mucho de acciones. El zoológico “El Común”, es un común gesto. Sin embargo, la gente vecina al zoológico no tiene servicio de desagüe y a veces hasta miran con envidia y celo a sus vecinos: monos, loros, avestruces y más. Hay prioridades.
Jorge Chávez, Utco y José Gálvez cansados de lismonear interés al ilustrísimo filántropo burgomaestre. Que en mucho hace honor a su nombre J. de Dios, porque como Dios, no se le ve nunca, no se le oye pero se sabe que gobierna. Estos distritos se han reunido y propuesto habilitar una carretera, que unirá a estos tres importantes pueblos, directamente con Balsas, abreviando el paso por Celendín hacia la amazonía.
En Cortegana (Tierra de Amapolas), Pallán y Chalán, solo existen dos policías tridistritales. Pero en cambio, cuando los postergados ronderos apresan a delincuentes, las “autoridades” de Celendín los reconocen demandándolos por el delito de secuestro, amparando así a los malhechores.
Si las cosas están así en las capitales de distrito, ni hablar de los pueblos alejados, a los extremos. Nuestras fronteras son endebles. Así sucede en Micuypampa. La Encañada presentó algunos mapas donde incluían como parte de su territorio, lo que pertenece a Sucre como dependencia. Aquello ya no fue un simple gesto.
Oxamarca, la tierra de las chullpas (La Chocta), abandonada, con un pésimo acceso a esta zona. Al llegar hasta allí tuve la indescriptible sensación de haber dejado Celendín y estar ya en territorio sanmarquino, con todo lo que ello implica, tanto en el aspecto comercial como cultural.
De regreso a la ciudad (Neo Celendín) después de tan desgarrador Tour, sigo encontrándola hermosa (Neo Celendín), salvo que la permanencia en mi terruño haya gastado mi apreciación estética, estropeándola por completo. Puede ser… Recordemos que aquí, todo es posible. Será por eso que ahora veo al cielo, más gris, que edén. Que el agua antes cristalina y dulce, la encuentro más clorada e insípida.
Y será también por eso que el municipio firmó un contrato con Sedacaj, entregándole la administración del agua a esa miserable y abusiva empresa. Claro… es posible, quizá el mal sabor del agua hizo que el alcalde y regidores como César Jáuregui, Manolo Ángulo, el muy desprendido luchador social Wilmer Solano Oyarce, Mariela Rodríguez Ocampo y otros más, estamparan su rúbrica en un contrato apócrifo a espaldas de la población en 2008. Celebrando un convenio con la injusta Sedacaj que, recordemos, llena de aire las tuberías de agua de los usuarios cajamarquinos.

Mi equipaje está listo, me llevo más que nostálgicos recuerdos, la amargura y la rabia encima y pesa tanto, que temo pagar exceso de equipajes al llegar a mi destino. Sigo despierto, aunque extravié y no sé en donde, la noción de pesadilla y realidad.
Ya en el carro, el rugido del motor despide tras de mí, todo lo que amo y lo que debo dejar, de lo que me debo desprender. Lo extraño de todo es que a pesar de las canalladas e injusticias experimentadas, he pagado desde mi partida, pasaje de regreso a golpe de masoquista.
A la salida… La Feliciana y las líneas trazadas en su plaza de arena. Pero de pronto como una visión espantosa, súbitamente pienso que al regresar encontraré una zona residencial, con tantos departamentos como idiotas habitándolos. No se sabe, esto también es posible.
Así te encontré y con tanta pesadumbre, así también te dejo Celendín. Para llorar no es necesario un golpe, solo es cuestión de saber de ti.
Hasta la próxima estrofa.

martes, 7 de abril de 2009

JUSTICIA: Condenado el asesino y ladrón

¡25 AÑOS DE CÁRCEL PARA ALBERTO FUJIMORI!
Por Javier Díaz Vélez
Lima

¡Viva el Perú! ¡Viva la Justicia! ¡Somos libres, seámoslo siempre!
El felón que destruyó la Constitución de 1979 e instauró en 1992 una dictadura civil-militar, el asesino que para combatir el terrorismo demente de Sendero Luminoso no vaciló en cometer crímenes de lesa humanidad, el ladrón que se llevó por maletas enteras al extranjero cientos de millones de dólares, el venal que le compró su silencio a su cómplice Vladimiro Montesinos con la bonita suma de 15 millones de dólares, el ex presidente del Perú y ex candidato a una senaduría japonesa, el reo Alberto Kenya Fujimori, ha sido condenado y sentenciado en la fecha, por el asesinato de 24 inocentes y por el secuestro de dos personas, a ¡25 AÑOS DE PRISIÓN!

El tribunal especial que juzgó y sentenció en forma histórica al dictador. Lo presidió el juez César San Martín Castro y los integraron los vocales supremos Víctor Prado Saldarriaga y Hugo Príncipe Trujillo.

Estamos ante un momento histórico en el que hay que hacer un alto y pensar que, en medio de nuestras desgracias, la Justicia peruana le está dando una lección al mundo. Hoy las naciones nos contemplan y los tiranos y corruptos de toda laya, en todas las latitudes, piensan: "a mí también me pueden meter en la cárcel". No es casual que el organismo internacional de defensa de los derechos humanos, Amnistía Internacional, haya calificado la sentencia de "hito histórico".

¡25 AÑOS DE PRISIÓN...!

Los celendinos debemos enorgullecernos, además, por el hecho de que el hombre que condujo la acusación contra el ex dictador, el fiscal supremo José Peláez Bardales -eficazmente respaldado por su adjunto Avelino Guillén y todo su equipo-, sea un descendiente de paisanos. Una vez más los nuestros se ilustran a nivel nacional dejando en alto los principios y valores del viejo Celendín.
¡Se ha hecho justicia! Que en esta hora exaltante y gratificante para todos los demócratas del Perú, nuestro pensamiento vaya a las víctimas por cuyo asesinato fue juzgado el ex tirano, para ellos y para sus padres, hermanos, esposas e hijos. Para todos aquellos que, tras las masacres de La Cantuta y de Barrios Altos se quedaron por años hundidos en el dolor y en la desesperación de ver calumniados a sus seres queridos y de verse acusados ellos mismo de simpatizar con el terrorismo por reclamar la justicia y verdad.

El fiscal supremo José Peláez Bardales, el adjunto Avelino Guillén y su equipo tuvieron a su cargo la histórica acusación contra el ex dictador.

Junto con ellos, también recordemos a los casi 70.000 peruanos muertos durante el conflicto interno, víctimas inocentes en su mayoría de la guerra demente desatada por Sendero Luminoso y de la represión ciega e ilegal desatada por las fuerzas armadas para reprimir a los maoistas. La mayor parte de esas víctimas fueron campesinos quechuahablantes, por cuyas muertes y sufrimientos los responsables aún no han pagado. El juicio que ha terminado hoy, y la sentencia contra el "político japonés" Alberto Kenya Fujimori Fujimori, es también un acto de justicia que los alcanza a ellos.
Hoy, 7 de abril de 2009, todas esas víctimas del terrorismo de Estado comienzan a descansar en paz. ¡La Justicia ha hablado! ¡Una justicia que debería actuar siempre así para hacer del Perú un país moderno, democrático, abierto al futuro!

El momento del fallo: Peru21 (video).
La caricatura de Carlín ha sido tomado de La República.


PEQUEÑA HISTORIA: El color del dinero

Por Jorge A. Chávez Silva, "Charro"
La curiosa fotografía que hoy nos mueve a tema es todo un documento. Posiblemente date de los primeros años de la década del treinta (¿1932?) en una ocasión y locación que desconocemos. Lo importante es que expresa claramente el contexto económico que imperaba en la provincia por entonces.
Se distingue claramente en un primerísimo plano a los tres grandes de la economía celendina, personajes que dieron pábulo a la fama de habilidad y perspicacia de los comerciantes shilicos en todo el norte. Ciro Alegría los incluye como personajes en sus novelas y en toda la literatura del norte son característicos los comerciantes celendinos llegando con su negocio a las ferias
En el centro de la escena, con sus famosos anteojos de pirata y la pose extravagante que lo caracterizaba, posa don Augusto G. Gil Velásquez, millonario terrateniente y comerciante que en la cúspide de la riqueza, tuvo el desprendimiento de donar la mayor parte de su riqueza en favor de los necesitados de su provincia.

"Los tres grandes" Foto cortesía del prof. Javier Chávez Silva.

A la diestra del filántropo está don Sixto Quevedo,con bigote a lo Hitler, rival de don Augusto en el negocio de los sombreros y a su izquierda don Rafael Cachay. Los tres, elegantemente vestidos con leontinas de oro adornando los chalecos, sentados en muebles vieneses de esterilla muy de uso en la época.
Estos tres comerciantes eran sin duda los que movían la economía de la provincia, su área de influencia abarcaba el nororiente peruano y algunos países del extranjero. Don Augusto y don Sixto rivalizaron en la difusión de los sombreros celendinos por el mundo. Tan pronto se los veía en Celendín y dos semanas después se encontraban vendiendo su mercadería a la nobleza inglesa en el Derby de Londres.
El color de las monedas circulantes entre ellos variaba entre el azul de las libras peruanas y los lilas de las libras esterlinas, por entonces a la par en valor.
Don Rafael Cachay, padre del Dr. Horacio Cachay Díaz, tuvo la audacia de lograr que su hijo culmine la carrera de medicina en la Universidad de Londres de donde volvió como pionero de la radiología en el Perú y director del Hospital del Niño. El motivo de todo esto fue el cierre de la Universidad San Marcos por las manifestaciones y huelgas en contra del entonces gobernante Augusto B. Leguía. Don Rafael cimentó su economía dedicándose al comercio con el oriente mediante el sistema de arrieraje. Era la época del caucho y había oportunidades de enriquecerse.
Prosiguiendo con las curiosidades de la fotografía, observamos en un segundo plano, sentados, a los comerciantes de menor cuantía como don Porfirio Díaz Carranza, Daniel Quiroz Velásquez, Julio Merino Bazán y su hermano Rafael. Detrás y de pie otros señores en un claro descenso de importancia social.
Anotaremos como curiosidad que don Sixto Quevedo tuvo muchas propiedades, como las casonas de la esquina de Junín y Pardo, vivienda que heredaron sus hijos, entre ellos José Domingo y Alberto, con evidentes problemas mentales, y la casona contigua a la entonces escuela Nº 82, que fue adquirida de sus herederos por el gobierno a fin de ampliar el área de la escuela.
Don Augusto tuvo su lujosa vivienda, de muebles y espejos con combinaciones de madera y mármol, en la calle Dos de Mayo, a pocos metros de la plaza de armas. Desgraciadamente, esta casona, típica de la arquitectura celendina, ha sido mutilada y deformada por sus actuales propietarios hasta el punto que hoy no conserva el menor rasgo de su grandeza anterior.
Por último, Don Rafael Cachay, además de terrenos y casas en el caserío de Chupset, fue propietario de la casona ubicada en la esquina de Ayacucho y Marcelino Gonzáles García. En su tiempo se desempeñó como tienda comercial, fabrica de múltiples productos y como corral para las recuas de mulas que iban con mercaderías por las rutas allende el Marañón.

sábado, 4 de abril de 2009

POLITICA: ¿Amor al chancho chino...?

Ya nos parecía que las hordas fujimoristas vestidas de anaranjado no eran tan espontáneas. Abajo ponemos un despacho de la agencia de prensa EFE, que analiza lo que realmente hay detrás de las movilizaciones de los adoradores del jefe de la mafia japonesa que nos gobernó por diez años. Estas manifestaciones pueden ser atribuidas "al clientelismo y sobre todo al respaldo eficaz de un aparato que cuenta con fondos para engrasarlo", dice el despacho. Nosotros agregamos que la banda que encabezó Alberto Fujimori es considerada como la más ladrona que haya atacado nunca al Tesoro Nacional. Se supone que robaron por lo menos 2.000 millones de dólares. ¡Con lo que se puede pagar ejércitos enteros con polos anaranjados...! ¡Deberían juzgarlo también por esto! (NdlR).

El culto a Fujimori, entre la adhesión espontánea y los simpatizantes pagados

Lima, 3 abr (EFE) - Ocho años después de su rocambolesca huida de Perú, el ex presidente Alberto Fujimori sigue gozando de popularidad entre miles de peruanos, una adhesión que para muchos es espontánea y para otros es clientelismo y resultado de un aparato organizado.
Desde el inicio del juicio a Fujimori por violación de los derechos humanos los simpatizantes de quien gobernó Perú de 1990 a 2000 se han congregado vestidos de naranja, el color del fujimorismo, y con pancartas proclamando su inocencia en los alrededores de su centro de detención o en las calles de la capital.
Casi todos campesinos o moradores de barrios humildes, los manifestantes han sido comandados en ocasiones por el militar retirado Pedro Rejas, considerado el cabecilla del grupo de choque fujimorista.
Para Keiko Fujimori, hija y heredera del ex presidente, esta adhesión popular, que sorprende por su organización y férrea disciplina, es el reflejo del reconocimiento del pueblo a su padre por devolver la paz al país al derrotar al terrorismo, así como las obras de su gobierno.
"Yo era la personificación de un Estado que le había dado la espalda durante mucho tiempo", dijo Fujimori, al referirse a sus múltiples viajes al interior del país, en su intervención final ante el tribunal que lo juzga por violación de los derechos humanos.
Incluso, seguros del apoyo popular, Fujimori y su hija creen que esta simpatía incondicional se expresará en las urnas cuando se elija en 2011 a un nuevo gobernante.
Pero no todos los expertos coinciden en que se trate de un apoyo popular espontáneo a Fujimori, sino que lo atribuyen al clientelismo y sobre todo al respaldo eficaz de un aparato que cuenta con fondos para engrasarlo.
El analista político Eduardo Toche manifestó a Efe que Fujimori tiene cerca del 30 por ciento de popularidad en las encuestas, una simpatía que se basa en la lucha contra la subversión acometida durante su régimen y a los "criterios de eficiencia" en la administración que implantó.
"Allí están las carreteras y los colegios", añadió sobre la percepción del legado de Fujimori, aunque la gente se olvida que "las carreteras ahora no sirven para nada (pues se han agrietado) y los colegios comenzaron a caerse".
El antropólogo César Zamalloa reconoció a Efe que "es cierto que Fujimori regaló mucho dinero directamente a muchos pueblos jóvenes y comunidades campesinas", pero se mostró escéptico sobre una adhesión masiva al ex presidente.
"El brillo no es tan intenso como se quiere aparentar", dijo.
"Esto en la teoría política se llama clientelismo. La gente pobre, miserable, se contenta con muy poco", recalcó, al explicar que Fujimori representa para algunos sectores, especialmente del centro del país, la figura "del papá que regala cosas".
"Lamentablemente tenemos un país que no ha salido del pensamiento arcaico", subrayó Zamalloa, y dijo que esta "relación perversa" es común en un país "desinstitucionalizado y lleno de corrupción".
Los pobladores humildes que apoyan a Fujimori aspiran en realidad a hacerse con un puesto de trabajo si el fujimorismo vuelve al gobierno, señaló el antropólogo.
Tanto para Toche como Zamalloa, detrás de las movilizaciones hay un aparato organizado, gente que tiene la capacidad de seguir entregando dádivas con dinero de procedencia presuntamente ilícita.
Para Toche está claro que Fujimori no necesariamente encarna a un líder que arrastra a las masas: "Fujimori como líder deja mucho que desear, es un aparato (que alienta las manifestaciones de adhesión) y un aparato, para que funcione, necesita financiarse", precisó.
Los fujimoristas se movilizan "en función de intereses de corto plazo: me pagas con alimentos y te devuelvo con manifestación, y eso es un enganche que funciona en un país donde el 50 por ciento de la población vive en situación de pobreza", puntualizó Toche.

jueves, 2 de abril de 2009

OPINIÓN: El retrato de Edgar Núñez Román

POBRE DIABLO CONGRESISTA
Por
Crispín Piritaño
Celendín
Dentro del museo del horror que actualmente es el Congreso peruano, en el que pululan esperpentos físicos y morales por doquier, hay un nombre que figura con marquesinas propias por lo alambicado de su personalidad. Es el del congresista aprista Edgar Núñez Román, a quien le queda más que flojo el apelativo de “Padre de la Patria” y le va bien en cambio el de personaje representativo, representativo de todas las taras que puede lucir un mal peruano: mentiroso, venal, inmoral, corrupto, oportunista, machista, padre desnaturalizado, etc.

Esconde los colmillos, pero moralmente los tiene, es un monstruo.

Una de las lamentables consecuencias de la ignorancia en la que navegan millones de peruanos es que con su voto hacen posible la presencia de sujetos como este en el Congreso. Este personaje, con cara y bigotes de yo no fui, tiene una personalidad tan rica como deplorable. Quienes se ocupan de él en la prensa tradicional y en la nueva, esta que practicamos, tienen tendencia a llamarlo monstruo, sabandija, mojón de m...., y a calificarlo de repugnante para abajo. ¿Por qué será? Se le atribuyen las siguientes perlas:
- Sería responsable directo de la muerte del comunero Edmundo Camana Sumari (Celestino Ccente), uno de los cuatro últimos sobrevivientes de la masacre senderista de Lucanamarca en 1983. En sus intentos por seguir manipulándolo, hizo que lo trasladaran subrepticiamente del Instituto de Ciencias Necrológicas a la Clínica del Hospital Militar, donde, por su condición de víctima y testigo de la sangrienta guerra interna, y por haberse convertido en símbolo gracias a un testimonio gráfico publicado por la Comisión de la Verdad y de la Reconciliación (CVR), su vida corría peligro. Como era de temerse, en cuestión de horas Edmundo Camana murió y nadie hasta ahora explica en forma convincente su deceso.

Un consejo sano, nunca se deje ayudar por este sujeto.

- Núñez funge como ahora como presidente de la Comisión de Defensa del Parlamento, puesto desde el cual intriga y se ha impuesto como principal misión el librar a los militares encausados en juicios por derechos humanos. Por esto carga contra la CVR cuantas veces puede y siempre mintiendo, como fue en el caso de Edmundo Camana (esto no debe extrañar pues este sujeto tambien funge de "vicerrector" -¡si apenas sabe leer!- de la universidad particular Alas Peruanas. Esta universidad, que bien podría llamarse Axilas Peruanas, es propiedad de militares retirados, de los cuales es socio el esperpéntico aprista del que nos ocupamos).
- Como esto no le basta, exhibiendo un falso ideario patriótico, de defensa de lo nuestro, de instituciones como el Ejército, y usando y abusando de la confusión y siempre, siempre, de la mentira, Núñez acusa a la Defensora del Pueblo de tener intereses crematisticos en la realización del Museo de la Memoria. Esto para explicar y justificar la absurda postura inicial del gobierno en contra de dicho museo y de rechazo de los donativos que el gobierno de Alemania quiere hacer para su funcionamiento (el gobierno al parecer ahora da marcha atrás. ¿Qué dirá ahora su chusco pero rabioso cancerbero? Seguirá, por supuesto atacando a la CVR, no sólo por el odio y los prejuicios que tiene contra sus integrantes, sino porque en su informe final la CVR señaló la responsabilidad gubernamental en muchos de los graves crímenes cometidos durante la guerra interna, algo que al APRA le afecta en forma directa).
- En paralelo acusa a los organizadores de la muestra fotográfica Yuyanapaq ("Para que no se repita") de haber traficado con la imagen de Edmundo Camana para obtener 33 millones de soles de ganancia, cuando todo el mundo sabe que la visión de la muestra de Yuyanapaq era y es gratuita, por lo que no puede dejar de ningún modo utilidades. (Yuyanapaq es un desgarrador testimonio gráfico de lo que sufrió la población peruana, y sobre todo la campesina, durante la guerra demente que desató Sendero Luminoso, y durante la cual las Fuerzas Armadas cometieron excesos injustificables. Esta muestra será el eje en torno al cual se edificará el futuro Museo de la Memoria, si a la Comisión encargada la dejan trabajar bien).

La muerte de Edmundo Camana Sumari debe ser investigada y castigada.

- Para terminar de pintar de cuerpo entero a Núñez, está el caso de sus hijas extramatrimoniales, a las que negó durante años. Ahora este mentiroso compulsivo, al ver en la plaza pública su actuación como padre irresponsable, intentando limpiarse se embarra: a una de las muchachas le sigue negando la paternidad y la asesina psicológica y moralmente cuando dice que no puede ser hija suya "porque es gordita" y no se le parece (se cree galán de telenovela este pelotudo). El congresista dice que en todo caso pedirá una prueba de ADN y si resulta ser hija suya que la chica se atenga a las consecuencias, que su vida no será fácil. Su mensaje a la pobre muchacha no es paternal ni humano, es el de un gánster. A la otra hija, reconocida hace ya algún tiempo tras duro batallar de la madre, ahora pretende despojarla de ese reconocimiento, que firmó, según dice el canalla, durante la campaña electoral, "para evitar las habladurías de la gente".
- Finalmente, Núñez, este mequetrefe, haciéndose la mosca muerta y una víctima de la prensa, a la que acusa de haber roto su "feliz" matrimonio de veinte años, para justificar su conducta en las situaciones en que está metido no vacila en sembrar dudas sobre la moralidad de las madres de las citadas chicas, pese a lo cual, contradictoriamente, sigue hablando de que recurrirá a la prueba de ADN. Un honorable caballero como él no podía andar frecuentando, se supone, a damas poco honorables, y menos haciéndoles hijas... ¿O sí? Si finalmente las chicas pasaran las pruebas de ADN, ¿cuál crees, caro lector, que será el resultado...?

Este es un congresista peruano de hoy, ¿qué les parece? Edgar Núñez Román bien merece estar donde está, en la tenebrosa galería donde se exhiben los retratos grotescos de otros miserables, de colegas y parientes morales suyos como Víctor Valdéz, Susy Díaz, Alberto Kouri, Miro Ruiz, Alvaro Gutiérrez, Carlos Raffo, Cesar Torres Caro, Gustavo Espinoza, Jorge Pollack, Luis Cáceres Velásquez, la Cuculiza y hasta la estudiante formada en EEUU con dineros públicos peruanos, la "precandidata" Keiko Fujimori (a quien el pueblo vengador, por sus lindezas morales, ahora llama con facundia Gorda Carepoto...).
Este es el congresista Núñez, quien ahora colma el vaso de la desfachatez cuando dice que es humano y pide perdón con fingida humildad, en un esfuerzo patético por borrar sus múltiples crímenes, cosa que no se lo permitiremos los peruanos bien nacidos.

La caricatura de Carlín fue tomada de La República.
La de Andrés, de Utero.