miércoles, 24 de febrero de 2010

CARTAS: David F. Briones Silva

CELENDÍN: ¡DESTRUYAN! ¡TUMBEN! ¡"MODERNICEN"!
Por David Fernando Briones Silva
Nuestro colaborador David Fernando Briones Silva, un celendino preocupado por la conservación del perfil arquitectónico de nuestro pueblo, nos escribe con un patetismo que revela la angustia que sentimos los que amamos a la tierra, ahora en poder de los vándalos, que sin conocer, ni valorar su historia y tradiciones, hacen tabla rasa del legado de nuestros mayores y se han dado al deporte nada edificante de destruir lo antiguo en aras de una modernidad mal entendida. Ahora le toca a la casa que ilegalmente habría detentado la familia Chávez Díaz, según la crónica que escribiera nuestro corresponsal Constante Vigil (ver: CANTACLARO: Apropiaciones ilícitas) Los presuntos “herederos”, como ya no necesitan de Celendín, pues la mayoría salieron hace muchos años, decidieron hacer el negocio de su vida, lotizaron la propiedad y la vendieron a nuevos shilicos enriquecidos sospechosamente, quienes, sin más, la echarán abajo y la reemplazarán por un huachafo edificio de cemento. Lo triste es que todo esto sucede a vista y paciencia de las autoridades, que, lamentablemente, tampoco son celendinos y ningún atisbo de amor por lo nuestro podemos esperar de su pésima gestión. Encima, con la desfachatez que los caracteriza, pretenderán reelegirse. Creemos que ha llegado la hora de actuar. Mientras tanto, que la Virgen del Carmen nos proteja con su manto (NdlR).

Hola amigos de CPM II, shilicos de corazón:
Esta vez no comentaré algún tema que estén tratando, sino uno antiguo, que me lleva a comunicarme en forma urgente con ustedes y con los demás celendinos de fuera.
Celendín nos necesita, amigos, en esta hora crucial en que está ya casi muerto, en que agoniza ante nuestros ojos. No puede ser que seamos insensibles y no tengamos un poco de amor a la tierra que nos vio nacer, un poco de gratitud. No puede ser que no ayudemos a salvar la vida, de nuestro pueblo. La gente pasa y no dice nada, pero yo quiero hacer algo, al menos comunicarles, a ustedes y a todo el mundo, que nuestro Celendín se muere, que está por ser destruido casi totalmente, sin respeto alguno por su historia tan original y misteriosa, tan rica.
Amigos de CPM: ¿de qué nos servirá leer todos los bellos artículos que ustedes publican sobre Celendín y su historia si de nuestro pueblo ya no queda nada? Pronto, cuando la debacle final se cierna, ¿a dónde irán nuestros recuerdos sobre Celendín? Cuando alguien que se sienta atraído por el misterio de su origen e historia nos visite, se llevará una gran decepción, porque Celendín ya no será el mismo. Será otro pueblo, ya no Celendín.

Una casa con una historia controvertida, también a punto de ser derruída (Foto de 1936. Archivo de CPM).

El asunto es que a Celendín le están dando el zarpazo final, la ultima puñalada para que ya deje de ser lo que fue. Ayer, caminando por la plaza de armas veo que estaban destejando la casa que fue de la familia Aliaga Chávez, o Chávez Díaz, ubicada entre las calles Dos de Mayo y Pardo, en la misma esquina de la plaza, frente a la tienda de don Cesar Chávez, "Chocho", casi al costado de la iglesia. Fue en un tiempo la tienda de don Manuel Sacramento Díaz, luego de don Renán Sánchez Izquierdo y, últimamente, fue utilizada como tiendas y cantinas de mala muerte. Allí funcionó la empresa Atahualpa. Su característica principal era su pórtico antiguo, de estilo colonial y por ello parece ser una las primeras edificaciones de Celendín. Ahora se encuentra a punto de ser demolida sin piedad, sin respeto, con la anuencia de un alcalde que otorga licencias sin control, a cambio de dinero, indiferente a la historia de Celendín.

Juan Tello, el criminal alcalde bajo cuyo gobierno culmina la destrucción de la urbanística de Celendín, que empezó con sus antecesores, todos ellos aliados de los sospechosos nuevos ricos del pueblo (NdlR).

Sentí pena y nostalgia al ver esto. Los obreros están destejándolo todo, y repartiendo las tejas a personas que parecen gozar con la destrucción. Han cercado la esquina y ya van a demoler la vieja construcción, seguramente para construir uno de los espantoso mamarrachos "modernos". Quisiera pararme en medio para evitar la destrucción. Siento como si alguien muy querido estuviera muriendo, sin que nadie corra en su auxilio, un sentimiento profundo que sólo los celendinos de verdad sentimos. Y es que ya nada será como antes. Cuando vengan a Celendín o pasen por la plaza de armas, la esencia de lo que es Celendín, ya no existirá mas. Celendín ya empieza a verse como otro pueblo, y eso nos da mucha pena. Ayuden, amigos de CPM, por favor, hagamos algo, este alcalde ha destruido y mutilado a Celendín, no nos quedemos pasivos, actuemos, pero de verdad, reunámonos, porque acá las autoridades no harán nada.
¿Saben qué dicen el alcalde y los regidores? ¡Que se destruya! Que Celendín necesita "modernizarse" y que esas casas viejas deben ser tumbadas. Eso dicen, estos bárbaros, con esos términos, con esa ignorancia, con esa falta de respeto por una tierra que les es ajena, pero que les ha permitido encumbrarse.
Esto es lo que está sucediendo en nuestra tierra, en CELENDIN, la antigua VILLA AMALIA DE CELENDIN. Tanto esfuerzo, tanta aventura y tanta cultura acumulados por nuestros antepasados habrán sido en vano, para que lo que nos dejaron sea destruido así de fácil. Ayudemos a Celendín, amigos, unámonos, por Nuestro Pueblo y por su Historia, para que se conserve nuestra arquitectura única. Que construyan, si quieren, los salvajes enriquecidos sospechosamente, pero lejos, fuera del Centro Histórico.
Miren a Cajamarca, qué lindo, ¿verdad? Allí se unieron las autoridades, los intelectuales y el pueblo. Los cajamarquinos conservan con amor su Centro Histórico, tan admirado por los miles de turistas que llegan atraídos por su belleza, que habla de por sí de una rica historia. Lo mismo ocurre con Trujillo, que tiene bien conservado su Centro Histórico. Chachapoyas es hermoso porque su Centro Histórico también es conservado para ser admirado por todo el que va. por allí Nuestro Celendín también tiene lo suyo, una Historia mas rica que la de muchos pueblos, y sus casonas son verdaderos tesoros, no vetusteces que hay que destruir. Conservémoslas, conservemos nuestro pueblo, impidamos que los criminales y mafiosos lo hagan cisco. Por favor, amigos, unámonos y actuemos por nuestro Celendín querido. Si no luchamos los celendinos, ¿quien lo va a hacer por nosotros? Nadie. Así que ha llegado la hora de demostrar que amamos a Celendín. Evitemos la destrucción no dejemos que muera nuestro CELENDIN. Todo depende de nosotros, de nuestra capacidad de resistencia.
Los saluda con un abrazo shilico,

David Fernando Briones Silva

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

1 comentario:

luisito dijo...

Paisano, es una verdad y verguenza para todo celendino, en realidad los funcionarios y trabajadores municipales están en vano,y es que no existe civismo e identidad con nuestro terruño, te aseguro que hasta la fecha no existe norma alguna para preservar la qrquitectura de nuestro centro cuanto menos, y si es que la haya no hay funcionarios ediles con el mínimo de caracter e inteligencia poara poderlo aplicar, es por esto que continuaremos viendo con deseperación como cada día se destruye más y más a n uestro Celendín
Emprendamos la cruzada
atte

Luis Rojas