viernes, 26 de febrero de 2010

CARTAS: Ulises Linares Castañeda

ES LA HORA DE UN FRENTE COMÚN ANTE EL ABUSO
Por Ulises Linares Castañeda

Ha llegado a nuestra redacción la carta que publicamos a continuación, en donde se pone una vez más el dedo en la llaga de la destrucción final de Celendín, nuestro pueblo, que parece inerme frente a las manos destructoras de vándalos criminales, que sin ningún criterio, y sin ninguna cultura, siguen echando abajo el tesoro que significa el perfil arquitectónico de nuestra amada ciudad. Porque somos quienes lanzamos el primer grito de alarma, en 2007, concordamos plenamente con el señor Ulises Linares en que, en esta hora aciaga para nuestro Celendín, debemos dejar de lado cualquier situación subalterna: cálculos, personalismos, protagonismos y luchas fratricidas, para crear un Frente Común de Defensa del Pueblo, para abocarnos a un solo y sagrado objetivo: LA DEFENSA DE LA INTEGRIDAD DE CELENDIN. No es posible, como él dice en su carta, que frente a la hecatombe actual permanezcamos indiferentes quienes tenemos una gota de sangre celendina y amamos al terruño que nos vio nacer. Nuestra hora ha llegado. ¡Debemos unirnos, ya! (NdlR)

Cajamarca, 25 de febrero del 2010.

Amigos y paisanos de Celendín.
Desde una ciudad no tan lejana de nuestro amado Celendín, desde Cajamarca, capital de la Región, nuevamente quiero dirigirme a ustedes para llamar su atención y decirles que tenemos que hacer algo y retomar un problema que hace ya algún tiempo pusimos en manos de las autoridades y es el Problema del llamado Centro Histórico, o de acuerdo a los trámites que se inició, se denominaría ZONA MONUMENTAL URBANA DE CELENDÍN. Sin querer llegar a figuretismos o egocentrismos personales, con algunos amigos estuvimos llevando a cabo una batalla sin cuartel contra quienes comenzaron a destruir la armonía urbanística de nuestra ciudad. Fuimos mal vistos y hasta agredidos personalmente, e incluso a nuestros familiares, por personas que, como dicen muchos paisanos, ni siquiera son shilicos o tienen parentesco con alguna familia celendina, sino que por las ingentes cantidades de dinero que ostentan quieren hacer lo que se les venga en gana. Esto creo que no debemos permitirlo. En este caso, me refiero a ciertas personas que han comenzado a adquirir propiedades que han sido de familias tradicionales del pueblo y que por motivos económicos o que ya no viven en nuestro Celendín, están vendiéndolas o rematándolas, las cuales están siendo tumbadas y en cuyo lugar se edifican obras de acuerdo a mezquinos intereses, sin respetar las normas municipales que existen para estas construcciones. Esto, y es lo peor, a vista y paciencia de las autoridades y funcionarios municipales. Se pudo detener algunas edificaciones construidas con diseños monstruosos, como es el caso del área de la que era propietario don Porfirio Díaz, en la cual querían construir un edificio entre ocho y diez pisos. De igual manera, al frente de dicha propiedad, cortando incluso en forma abusiva parte de la propiedad de la familia Silva Ramos, sin tener en cuenta el riesgo de que colapsen esas casonas tan hermosas y antiguas, el hermano del mismo "magnate" que intentó lo ya dicho, quiso atreverse a construir otro edificio con las mismas características, por lo que hubo que llamarle la atención y notificarlo, manifestándole que si seguía con su propósito sería derruida tal propiedad, en cumplimiento con lo dispuesto por las normas municipales. De la misma forma se tuvo que actuar, e incluso obligar a que corte los voladizos al nuevo propietario del predio adyacente a la Iglesia de la Purísima, Felizmente, con la colaboración de vecinos y algunos policías, no se le dejó culminar su cometido. Este individuo, sin embargo, a pesar de todo los esfuerzos, colocó posteriormente voladizos en forma irresponsable en el frontis de su edificación. Nadie le dijo nada. Es más, esto fue encargado personalmente a los ingenieros Raúl Sánchez Sánchez, de Ordenamiento Territorial, y Luis Silva, gerente de Obras de la Municipalidad de Celendín, para que cuiden y prosigan con lo avanzado, pues yo tuve que regresar a mi puesto de origen, en la Municipalidad de Cajamarca. Al parecer, esto no se tomo con la debida seriedad y responsabilidad, en aras de la defensa de los sagrados intereses del pueblo, y hoy tenemos un ejemplo clamoroso de falta de autoridad, que permite que se siga destruyendo los últimos vestigios históricos que son las Casonas antiguas que, aunque viejas y descuidadas, adornaban y daban personalidad a nuestro dañado Centro Histórico.
Hago un llamado a los paisanos que viven en nuestra amada tierra celendina, a los que radicamos en el país y a los que están en el extranjero. Tenemos que deponer enfrentamientos, intereses de personas, de grupo o políticos y buscar una solución. Agradezco y felicito muy de veras a los paisanos que se han interesando en esta situación y han levantado su voz ciudadana, desde donde están. Juntémonos todos, hagamos un llamado consciente a nuestras autoridades y políticos. Este es el momento para que todos nos demuestren su verdadero cariño e interés por Celendín y no solamente en los momentos electorales. Hago un llamado a las instituciones públicas y privadas, a los medios de comunicación, a los grandes amigos de la asociación y del blog Celendín Pueblo Mágico, que defienden a Celendín y vienen promoviendo la cultura, nuestra cultura; a quienes escriben en el blog Shilikos, en Celendin.com, a los dirigentes y organizaciones sociales. Todos debemos conformar un gran frente de defensa de nuestros valores históricos. Olvidemos rencillas y peleas, nuestra única pelea debe ser la defensa de la integridad de nuestro pueblo. Quizás mañana sea demasiado tarde, como dice el paisano David Briones Silva. Conformemos un Comité Independiente de Defensa del Pueblo, en el mismo Celendín, y que los que estemos lejos trabajemos en forma coordinada con nuestros paisanos. Sugiero la posibilidad de que se integren a esta tarea instituciones y personas importantes como el profesor Daniel Quiroz Amayo, la Casa de la Cultura, el profesor Manuel Silva Rabanal, doña Melchora Horna, y otros.
Al despedirme les agradezco el apoyo que den a esta ALERTA Y PEDIDO DE AUXILIO, lanzado a todos los paisanos, en espera de tener respuestas favorables, ya que las críticas o negativas no nos hacen falta ni creo que sea necesario contestarlas.
Atentamente,

CPC Ulises Linares Castañeda
DNI 27042129

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Don Ulises Linares: vale la pena sus palabras y preocupacion por la destruccion del paisaje cultural de nuestro pueblo.
Son muestras de buen sentimiento e inteligencia, a pesar de nuestras diferencias en todo campo, unirnos todos para parar a estor depredadores de la arquitectura urbana.