jueves, 2 de diciembre de 2010

OPINION: Las rayas del tigre

Por Crispín Piritaño
Este gobierno aprista, tal como aconteció en el primero, se cae a pedazos, carcomido por el cáncer de la corrupción. Tal como diría el maestro Manuel Gonzáles Prada: “En donde se pone el dedo salta la pus”. Y los ejemplos que podríamos citar son muchísimos y en todos ellos están metidos los más conspicuos dirigentes del APRA: Mulder, Garrido Lecca, Rómulo “Rata” León Alegría, el tío George, Pastor, etc. etc. En términos de manchas diríamos que esto es una raya más del tigre, ahora, vaya usted a saber cuántas rayas tiene este tigre de papel.

El último corrupto descubierto ¿Quiénes aparecerán después?

La caída intempestiva del fenecido Ministro de Gobierno Fernando Barrios con todos sus ribetes de escándalo, expulsiones y devoluciones, no sería más que la punta de un iceberg que envuelve a los jefes del partido de gobierno. Ahora, a los peruanos nos queda una duda ¿Qué gobierno fue el más corrupto? ¿El del APRA, o el del Fujimontesinismo?
El fallido Ministro del Interior que se habría vuelto millonario en sus negocios con el partido del cual era militante, no sería la primera vez que incurre en tales pecadillos, para usar la frase del Tucán Bedoya, pues ya hizo lo mismo en sus anteriores gestiones en donde cobraba hasta por vacaciones no gozadas. Los funcionarios que han saltado a la luz a raíz de su desliz estarán que lo maldicen porque ahora sus nombres se ven envueltos en la misma modalidad de corrupción.
Y es que eso le pasa por tagarote. No contento con que lo elevaban de categoría y por consiguiente, de sueldo, y de los negocios que hacía en Essalud, quiso pasarse de “vivillo” y demostrar su condición de “serrano achorau” y eso fue su perdición. Por 180 mil soles perdió a la gallina de los huevos de oro y ahora está expuesto, lo mismo que sus demás cómplices, a que el próximo gobierno que ingrese los investigue hasta el último sol y con riesgo que terminen en la cárcel por peculado en agravio de todos los peruanos.
La corrupción que mancha al sector dirigencial del APRA representa en términos electoreros el golpe de gracia para los afanes presidenciales de la ex Ministra de Economía, la linda Mercedes Araoz, porque el pueblo sabe que votar por ella es votar porque permanezcan en el gobierno o en cualquier entidad del estado los mismos corruptos que se enriquecen hoy.
Lo que nos preocupa es la similitud que hay entre el aprismo y el fujimontesinismo en cuanto a la posición del jefe ante sus subordinados. Los acólitos del chino nos quieren vender la imagen de que el japonés no sabía nada de lo que hacía Montesinos, pese a que dormía con él en el SIN. Seguramente que entraba como mula calesera, es decir, sin oír ni ver nada. Lo mismo sucede con el partido de la estrella. Todos se disculpan y aceptan los epítetos de “ratas” que les endilga Crazy por que, supuestamente, él no sabe nada de los negocios turbios de sus amigos y para demostrar que está limpio de culpa echa a su amigo y defensor, el tío George”, culpándolo de ser el artífice de que su gobierno se esté tiñendo de corrupción. A otro perro con ese hueso.
Todos estos políticos que ahora se empujan en tropel para alinearse en el “centro izquierda” creen que los peruanos somos una sarta de imbéciles que nos chupamos el dedo y creemos a pie juntillas todas las mentiras que inventan para que votemos por ellos. Es hora de demostrarles que están muy equivocados y que no nos van a hacer la jugarreta de siempre.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!
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