domingo, 28 de febrero de 2010

REPORTAJE: La muerte de una vieja casona

MUNICIPIO CORRUPTO CONTINÚA LA MASACRE
Por Franz Sánchez
El escenario bien podría parecerse a un territorio en guerra tras un inclemente bombardeo aéreo. Si en carnavales, los vándalos pintados de negro hicieron destrozos en la plaza de armas, ahora hay que señalar a un solo culpable, a un forajido con vistas palaciegas. Lo ocurrido es un acto delincuencial atribuible a un foráneo que detesta nuestra bella villa. Lo que puede verse podría ser la escena de un filme basado en la segunda guerra mundial, pero no lo es. Es nuestra plaza de armas, rota, desfigurada, herida y en agonía. El trato fue cerrado entre el corrupto municipio y una empresaria española que apetece crear un céntrico hotel, a todo precio, sin importarle demoler una de las primeras casonas que se contruyó en Celendín.

¡Pobre Celendin, será un pueblo más de la sierra, sin personalidad! Una terrible imagen de la destrucción vandálica, cometida por un municipio corrupto e ignorante (Foto F. Sánchez).

Las muy detestables formas de gobierno municipal dejan percibir lo poco que se protege nuestra tierra, pero esta premisa adquiere dimensiones escalofriantes cuando se ve en qué puercas manos quedan los destinos de las comunidades aledañas a las operaciones mineras. Así tenemos que, en Celendín, un sujeto odioso pretende re-elegirse. No es necesario ser adivino para saber lo que lo mueve. Una de mis frases preferidas es “Detrás de toda re-elección siempre hay algo que se pretende esconder”.
Bien vistas las cosas ahora vemos lo evidente, lo que nunca se pudo camuflar: la repugnancia que le tenía y le tiene a nuestro pueblo la actual alcaldía. Las razones son misteriosas, pero también evidentes: se trata del rencor propio de personas acomplejadas, de los que justificada o injustificadamente siempre se sintieron postergados por no ser CELENDINOS. Ni siquiera el hecho de que Celendín los hubiera elegido por el voto les curó el complejo. Más pudo su rencor contra la ciudad que debieron amar y servir, y ahora, terminan asesinándola.
Hoy, 26 de febrero de 2010, por la tarde, se comenzó a demoler lo que quizá era el último bastión del recuerdo del Celendín antiguo, la última gran casona en cuyo frontispicio se podía ver detalles coloniales, y de cuyas paredes derrumbadas ahora emana un espantoso efluvio del antaño muerto mezclado con el hedor del porvenir corrupto.
La hora en que cayó la morada antigua, una dolorosa polvareda nubló la vista de todos los indignados testigos de la cuadra, muchos de ellos ancianos que derramaron lágrimas. La construcción fue cayendo casi con letargo, ante la impotencia de todos, incluída la mía, mientras en mis sesos la escena aniquilaba a golpes memorias ya vagas de mi infancia, cuando esperábamos al carro de la Atahualpa en aquella desgraciada esquina.
Nos ha dolido, me ha dolido ver todo esto. Mientras esperabamos un milagro, tal vez la llegada de una especie de súper héroe que detuviera el derrumbe de nuestra historia, una de las paredes se vino abajo, arrastrando con ella las redes de electricidad, teléfono y televisión por cable. Al mismo tiempo que un poste se doblaba como haciendo una reverencia de despedida al monumento bastardo que dejaban los destructores.
Los vecinos protestaron, dejaron sentir su malestar, pero ningún medio recogió sus impresiones. Unicamente un reportero de Celendín Pueblo Mágico se preguntaba en ese instante: Y, ahora, ¿en dónde está lo mágico? Al tiempo que se respondía: se acaba de ir.
Al cierre del informe, sigo esperando el súper héroe de Celendín, y sé que no lo encontraré por estos lares, que no tiene ni capa, ni espada, mucho menos sombrero. El héroe de Celendín no sale con pancartas y banderolas ufanándose de defenderla, a ella, a la ciudad que en realidad destruye. A Celendín sólo puedo salvarla su pueblo, pero su pueblo está adormecido, narcotizado, neutralizado, enfermo. Mientras tanto, esta tierra bendecida y maldita, tanto por las acciones de sus habitantes como por el curso que le han trazado a su destino las actitudes furcias de sus gobernantes comechados, no le queda otra cosa que seguir muriéndose. De su cadáver seguirán mordiendo y engullendo los corruptos que tienen hambre y más hambre de poder, y que todos identificamos fácilmente, por sus enormes hocicos.

Celendín, 26 de febrero de 2010

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

viernes, 26 de febrero de 2010

CARTAS: Ulises Linares Castañeda

ES LA HORA DE UN FRENTE COMÚN ANTE EL ABUSO
Por Ulises Linares Castañeda

Ha llegado a nuestra redacción la carta que publicamos a continuación, en donde se pone una vez más el dedo en la llaga de la destrucción final de Celendín, nuestro pueblo, que parece inerme frente a las manos destructoras de vándalos criminales, que sin ningún criterio, y sin ninguna cultura, siguen echando abajo el tesoro que significa el perfil arquitectónico de nuestra amada ciudad. Porque somos quienes lanzamos el primer grito de alarma, en 2007, concordamos plenamente con el señor Ulises Linares en que, en esta hora aciaga para nuestro Celendín, debemos dejar de lado cualquier situación subalterna: cálculos, personalismos, protagonismos y luchas fratricidas, para crear un Frente Común de Defensa del Pueblo, para abocarnos a un solo y sagrado objetivo: LA DEFENSA DE LA INTEGRIDAD DE CELENDIN. No es posible, como él dice en su carta, que frente a la hecatombe actual permanezcamos indiferentes quienes tenemos una gota de sangre celendina y amamos al terruño que nos vio nacer. Nuestra hora ha llegado. ¡Debemos unirnos, ya! (NdlR)

Cajamarca, 25 de febrero del 2010.

Amigos y paisanos de Celendín.
Desde una ciudad no tan lejana de nuestro amado Celendín, desde Cajamarca, capital de la Región, nuevamente quiero dirigirme a ustedes para llamar su atención y decirles que tenemos que hacer algo y retomar un problema que hace ya algún tiempo pusimos en manos de las autoridades y es el Problema del llamado Centro Histórico, o de acuerdo a los trámites que se inició, se denominaría ZONA MONUMENTAL URBANA DE CELENDÍN. Sin querer llegar a figuretismos o egocentrismos personales, con algunos amigos estuvimos llevando a cabo una batalla sin cuartel contra quienes comenzaron a destruir la armonía urbanística de nuestra ciudad. Fuimos mal vistos y hasta agredidos personalmente, e incluso a nuestros familiares, por personas que, como dicen muchos paisanos, ni siquiera son shilicos o tienen parentesco con alguna familia celendina, sino que por las ingentes cantidades de dinero que ostentan quieren hacer lo que se les venga en gana. Esto creo que no debemos permitirlo. En este caso, me refiero a ciertas personas que han comenzado a adquirir propiedades que han sido de familias tradicionales del pueblo y que por motivos económicos o que ya no viven en nuestro Celendín, están vendiéndolas o rematándolas, las cuales están siendo tumbadas y en cuyo lugar se edifican obras de acuerdo a mezquinos intereses, sin respetar las normas municipales que existen para estas construcciones. Esto, y es lo peor, a vista y paciencia de las autoridades y funcionarios municipales. Se pudo detener algunas edificaciones construidas con diseños monstruosos, como es el caso del área de la que era propietario don Porfirio Díaz, en la cual querían construir un edificio entre ocho y diez pisos. De igual manera, al frente de dicha propiedad, cortando incluso en forma abusiva parte de la propiedad de la familia Silva Ramos, sin tener en cuenta el riesgo de que colapsen esas casonas tan hermosas y antiguas, el hermano del mismo "magnate" que intentó lo ya dicho, quiso atreverse a construir otro edificio con las mismas características, por lo que hubo que llamarle la atención y notificarlo, manifestándole que si seguía con su propósito sería derruida tal propiedad, en cumplimiento con lo dispuesto por las normas municipales. De la misma forma se tuvo que actuar, e incluso obligar a que corte los voladizos al nuevo propietario del predio adyacente a la Iglesia de la Purísima, Felizmente, con la colaboración de vecinos y algunos policías, no se le dejó culminar su cometido. Este individuo, sin embargo, a pesar de todo los esfuerzos, colocó posteriormente voladizos en forma irresponsable en el frontis de su edificación. Nadie le dijo nada. Es más, esto fue encargado personalmente a los ingenieros Raúl Sánchez Sánchez, de Ordenamiento Territorial, y Luis Silva, gerente de Obras de la Municipalidad de Celendín, para que cuiden y prosigan con lo avanzado, pues yo tuve que regresar a mi puesto de origen, en la Municipalidad de Cajamarca. Al parecer, esto no se tomo con la debida seriedad y responsabilidad, en aras de la defensa de los sagrados intereses del pueblo, y hoy tenemos un ejemplo clamoroso de falta de autoridad, que permite que se siga destruyendo los últimos vestigios históricos que son las Casonas antiguas que, aunque viejas y descuidadas, adornaban y daban personalidad a nuestro dañado Centro Histórico.
Hago un llamado a los paisanos que viven en nuestra amada tierra celendina, a los que radicamos en el país y a los que están en el extranjero. Tenemos que deponer enfrentamientos, intereses de personas, de grupo o políticos y buscar una solución. Agradezco y felicito muy de veras a los paisanos que se han interesando en esta situación y han levantado su voz ciudadana, desde donde están. Juntémonos todos, hagamos un llamado consciente a nuestras autoridades y políticos. Este es el momento para que todos nos demuestren su verdadero cariño e interés por Celendín y no solamente en los momentos electorales. Hago un llamado a las instituciones públicas y privadas, a los medios de comunicación, a los grandes amigos de la asociación y del blog Celendín Pueblo Mágico, que defienden a Celendín y vienen promoviendo la cultura, nuestra cultura; a quienes escriben en el blog Shilikos, en Celendin.com, a los dirigentes y organizaciones sociales. Todos debemos conformar un gran frente de defensa de nuestros valores históricos. Olvidemos rencillas y peleas, nuestra única pelea debe ser la defensa de la integridad de nuestro pueblo. Quizás mañana sea demasiado tarde, como dice el paisano David Briones Silva. Conformemos un Comité Independiente de Defensa del Pueblo, en el mismo Celendín, y que los que estemos lejos trabajemos en forma coordinada con nuestros paisanos. Sugiero la posibilidad de que se integren a esta tarea instituciones y personas importantes como el profesor Daniel Quiroz Amayo, la Casa de la Cultura, el profesor Manuel Silva Rabanal, doña Melchora Horna, y otros.
Al despedirme les agradezco el apoyo que den a esta ALERTA Y PEDIDO DE AUXILIO, lanzado a todos los paisanos, en espera de tener respuestas favorables, ya que las críticas o negativas no nos hacen falta ni creo que sea necesario contestarlas.
Atentamente,

CPC Ulises Linares Castañeda
DNI 27042129

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

miércoles, 24 de febrero de 2010

CARTAS: David F. Briones Silva

CELENDÍN: ¡DESTRUYAN! ¡TUMBEN! ¡"MODERNICEN"!
Por David Fernando Briones Silva
Nuestro colaborador David Fernando Briones Silva, un celendino preocupado por la conservación del perfil arquitectónico de nuestro pueblo, nos escribe con un patetismo que revela la angustia que sentimos los que amamos a la tierra, ahora en poder de los vándalos, que sin conocer, ni valorar su historia y tradiciones, hacen tabla rasa del legado de nuestros mayores y se han dado al deporte nada edificante de destruir lo antiguo en aras de una modernidad mal entendida. Ahora le toca a la casa que ilegalmente habría detentado la familia Chávez Díaz, según la crónica que escribiera nuestro corresponsal Constante Vigil (ver: CANTACLARO: Apropiaciones ilícitas) Los presuntos “herederos”, como ya no necesitan de Celendín, pues la mayoría salieron hace muchos años, decidieron hacer el negocio de su vida, lotizaron la propiedad y la vendieron a nuevos shilicos enriquecidos sospechosamente, quienes, sin más, la echarán abajo y la reemplazarán por un huachafo edificio de cemento. Lo triste es que todo esto sucede a vista y paciencia de las autoridades, que, lamentablemente, tampoco son celendinos y ningún atisbo de amor por lo nuestro podemos esperar de su pésima gestión. Encima, con la desfachatez que los caracteriza, pretenderán reelegirse. Creemos que ha llegado la hora de actuar. Mientras tanto, que la Virgen del Carmen nos proteja con su manto (NdlR).

Hola amigos de CPM II, shilicos de corazón:
Esta vez no comentaré algún tema que estén tratando, sino uno antiguo, que me lleva a comunicarme en forma urgente con ustedes y con los demás celendinos de fuera.
Celendín nos necesita, amigos, en esta hora crucial en que está ya casi muerto, en que agoniza ante nuestros ojos. No puede ser que seamos insensibles y no tengamos un poco de amor a la tierra que nos vio nacer, un poco de gratitud. No puede ser que no ayudemos a salvar la vida, de nuestro pueblo. La gente pasa y no dice nada, pero yo quiero hacer algo, al menos comunicarles, a ustedes y a todo el mundo, que nuestro Celendín se muere, que está por ser destruido casi totalmente, sin respeto alguno por su historia tan original y misteriosa, tan rica.
Amigos de CPM: ¿de qué nos servirá leer todos los bellos artículos que ustedes publican sobre Celendín y su historia si de nuestro pueblo ya no queda nada? Pronto, cuando la debacle final se cierna, ¿a dónde irán nuestros recuerdos sobre Celendín? Cuando alguien que se sienta atraído por el misterio de su origen e historia nos visite, se llevará una gran decepción, porque Celendín ya no será el mismo. Será otro pueblo, ya no Celendín.

Una casa con una historia controvertida, también a punto de ser derruída (Foto de 1936. Archivo de CPM).

El asunto es que a Celendín le están dando el zarpazo final, la ultima puñalada para que ya deje de ser lo que fue. Ayer, caminando por la plaza de armas veo que estaban destejando la casa que fue de la familia Aliaga Chávez, o Chávez Díaz, ubicada entre las calles Dos de Mayo y Pardo, en la misma esquina de la plaza, frente a la tienda de don Cesar Chávez, "Chocho", casi al costado de la iglesia. Fue en un tiempo la tienda de don Manuel Sacramento Díaz, luego de don Renán Sánchez Izquierdo y, últimamente, fue utilizada como tiendas y cantinas de mala muerte. Allí funcionó la empresa Atahualpa. Su característica principal era su pórtico antiguo, de estilo colonial y por ello parece ser una las primeras edificaciones de Celendín. Ahora se encuentra a punto de ser demolida sin piedad, sin respeto, con la anuencia de un alcalde que otorga licencias sin control, a cambio de dinero, indiferente a la historia de Celendín.

Juan Tello, el criminal alcalde bajo cuyo gobierno culmina la destrucción de la urbanística de Celendín, que empezó con sus antecesores, todos ellos aliados de los sospechosos nuevos ricos del pueblo (NdlR).

Sentí pena y nostalgia al ver esto. Los obreros están destejándolo todo, y repartiendo las tejas a personas que parecen gozar con la destrucción. Han cercado la esquina y ya van a demoler la vieja construcción, seguramente para construir uno de los espantoso mamarrachos "modernos". Quisiera pararme en medio para evitar la destrucción. Siento como si alguien muy querido estuviera muriendo, sin que nadie corra en su auxilio, un sentimiento profundo que sólo los celendinos de verdad sentimos. Y es que ya nada será como antes. Cuando vengan a Celendín o pasen por la plaza de armas, la esencia de lo que es Celendín, ya no existirá mas. Celendín ya empieza a verse como otro pueblo, y eso nos da mucha pena. Ayuden, amigos de CPM, por favor, hagamos algo, este alcalde ha destruido y mutilado a Celendín, no nos quedemos pasivos, actuemos, pero de verdad, reunámonos, porque acá las autoridades no harán nada.
¿Saben qué dicen el alcalde y los regidores? ¡Que se destruya! Que Celendín necesita "modernizarse" y que esas casas viejas deben ser tumbadas. Eso dicen, estos bárbaros, con esos términos, con esa ignorancia, con esa falta de respeto por una tierra que les es ajena, pero que les ha permitido encumbrarse.
Esto es lo que está sucediendo en nuestra tierra, en CELENDIN, la antigua VILLA AMALIA DE CELENDIN. Tanto esfuerzo, tanta aventura y tanta cultura acumulados por nuestros antepasados habrán sido en vano, para que lo que nos dejaron sea destruido así de fácil. Ayudemos a Celendín, amigos, unámonos, por Nuestro Pueblo y por su Historia, para que se conserve nuestra arquitectura única. Que construyan, si quieren, los salvajes enriquecidos sospechosamente, pero lejos, fuera del Centro Histórico.
Miren a Cajamarca, qué lindo, ¿verdad? Allí se unieron las autoridades, los intelectuales y el pueblo. Los cajamarquinos conservan con amor su Centro Histórico, tan admirado por los miles de turistas que llegan atraídos por su belleza, que habla de por sí de una rica historia. Lo mismo ocurre con Trujillo, que tiene bien conservado su Centro Histórico. Chachapoyas es hermoso porque su Centro Histórico también es conservado para ser admirado por todo el que va. por allí Nuestro Celendín también tiene lo suyo, una Historia mas rica que la de muchos pueblos, y sus casonas son verdaderos tesoros, no vetusteces que hay que destruir. Conservémoslas, conservemos nuestro pueblo, impidamos que los criminales y mafiosos lo hagan cisco. Por favor, amigos, unámonos y actuemos por nuestro Celendín querido. Si no luchamos los celendinos, ¿quien lo va a hacer por nosotros? Nadie. Así que ha llegado la hora de demostrar que amamos a Celendín. Evitemos la destrucción no dejemos que muera nuestro CELENDIN. Todo depende de nosotros, de nuestra capacidad de resistencia.
Los saluda con un abrazo shilico,

David Fernando Briones Silva

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

martes, 23 de febrero de 2010

PEQUEÑA HISTORIA: El Cuerpo de Paz

Por Jorge A. Chávez Silva, “Charro”
Después de la Segunda Guerra Mundial, las naciones que se aliaron para derrotar a los países del eje tuvieron serias disensiones por causas ideológicas. Empezó entonces la guerra fría entre los bloques occidental capitalista, liderado por los Estados Unidos y el oriental comunista, liderado por la Unión Soviética, que, si bien no tuvo connotaciones bélicas directas, si se dio en los niveles político, ideológico, económico e informativo. Se pusieron de moda entonces los famosos espías internacionales, cuya máxima expresión es James Bond creado por la imaginación de Ian Fleming.
En esta guerra fría, que abarcó casi media centuria, a partir de la post guerra las dos potencias apelaron a todo para implantar su modo de gobierno a todo el planeta.
La creciente industria norteamericana se había extendido por casi todos los países del orbe. Los grandes capitalistas norteamericanos irrumpieron en todo el mundo en busca de materia prima –petróleo, oro, plata y otros metales, productos agrícolas básicos, etc.- que después regresaban como productos mucho más elaborados a sus países de origen, desde luego con otros precios, dando origen al neocolonialismo norteamericano que convirtió a toda Latinoamérica en el patio trasero de EE.UU.
Para cambiar esta mala imagen del norteamericano en los países tercermundistas, Jhon F. Kennedy creó en 1961, el Cuerpo de Paz, una legión de misioneros de la democracia, como la definieron los norteamericanos, para limpiar la imagen negativa que se habían ganado los odiados “yanquis”. Y desde entonces, en casi todos los pueblos más pobres del mundo era común ver a los “gringos”, bien papeados, altos, blancos, abstemios, cristianos creyentes y vestidos con modesta seriedad, irrumpiendo en la vida sosegada de los sencillos habitantes.
La mayoría de jóvenes universitarios que estudiaban por entonces en la capital los tildaban de “espías” y escribían subrepticiamente en las paredes “yanquis, go home”, pero gozaban de la aprobación de los representantes del gobierno, de otras organizaciones civiles y del clero.
En esta curiosa fotografía que data de 1966 se ve en la plaza de armas a dos miembros del Cuerpo de Paz en compañía de autoridades y docentes. Como nota curiosa anotaremos que el profesor Juanito Chávez Paredes, ha tenido que pararse en un pretil de cemento y ni así alcanza la talla del “gringo”, pero sí la de la “gringa”.

Figuran en la foto, aparte de los gringos, en primera fila de izquierda a derecha: Sofía Silva de Pereira, … Merino Briones, el padre Vicente Calleja (español), Malena Peláez Pérez y el alcalde Artemio Solís Pereyra, delante, en primer plano, con gesto coloquial, César Pereira Chávez. Desconocemos la identidad del niño que sostiene el sacerdote, pero suponemos que se trata de J. Alejandro Muñoz Peláez.
Atrás, parados en el pretil: Yolanda Flores, Juan Chávez Paredes, Elva del Carpio Merino y la esposa del Alcalde Solís. (Foto Archivo de CPM)

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lunes, 22 de febrero de 2010

ESTAMPA: ¡Cachetón!

Por Jorge A. Chávez Silva, “Charro”
Cuando era un mozalbete de primaria, una de mis tareas cotidianas era la de recoger la leche de mi bisabuela Hermelinda. Ella vivía a una cuadra pasando la plaza de armas y al salir de la escuela por las tardes tenía que ir con un porongo. Caminaba por todo el Comercio, luego atravesaba la plaza en diagonal y recogía la leche fresca, pues mi bisabuela tenía varias vacas lecheras.
Al regresar por el jirón del Comercio, me distraía leyendo los avisos publicitarios de los comerciantes de tal manera que, sin notarlo, bajaba de la acera y resultaba caminando por el empedrado de la calle hasta casi llegar al borde de la acequia central. Cuando estaba a punto de caer en ella, me daba cuenta y otra vez regresaba a la acera para continuar haciendo lo mismo. Era lo que en Celendín conocen como un abreboca. Menos mal que en ese tiempo eran muy raros los carros que circulaban por las calles, si no ya hubiese muerto atropellado.

Viejos carnavaleros, entre ellos don Rafael Merino, segundo, de izquierda a derecha. (Foto archivo CPM)

Seguía en mi afán de leer los avisos cuando de repente ¡zas! una mano engarfiada me había atrapado por uno de los cachetes. Una rápida y vigorosa torsión, un chasquido sonoro y la frase ¡cachetón! me sacaban de mi abstracción. ¡Era don Rafa Merino que por enésima vez me hacía cachetón! Con medio lado de la cara adormecida por el dolor y sobándome apuraba la cuadra y media que faltaba para mi hogar a donde llegaba llorando. Mi padre, alarmado, me preguntaba:
-¿Qué te pasó, hijo?
-Don Rafa otra vez me hizo cachetón.
-¡Viejo de ##WW&&…!
Y allí terminaba su rabieta. Era incapaz de ir a llamarle la atención a una persona mayor. Eso era una falta de respeto que no se podía concebir entre los celendinos de esa época.
Don Rafael Merino tenía su tienda en la esquina del Comercio y Bolognesi, junto a la ferretería del Cuchuccho, donde pasaba el tiempo a la espera de algún cliente cómodamente sentado en la puerta observando el plácido discurrir de la gente. Él, como algunos viejos del pueblo, tenía la manía de andar jorobando a los escueleros, tal como lo hacía don Manuel R. Marín, que castigaba dolorosamente con un zarpazo en la mollera con sus afiladas y largas uñas acompañado de:
-¡Toma!, para que te acuerdes de Manuel Erre Marín.
Lo mismo ocurría con don Pelayo, quien propinaba los famosos “pelayos”, que eran coscorrones de marca mayor que, mínimo, te sacaban tremendo chinchón en la mollera.
Al día siguiente, avisado de lo que podía sucederme, pasaba rápido y alerta por su puerta, pero no contaba que don Rafa andaba premunido de un bastón, con cuya curvatura me atrapaba del pescuezo y… ¡Cachetón! Otra vez llegaba llorando a casa y sobándome la cara.
Parece que este buen señor conocía la hora de mi travesía cotidiana porque al día siguiente, para evitar ser capturado nuevamente por el bastón, pasé por la vereda del frente, en donde estaba la tienda del Julio Santísimo y la farmacia “Jiménez”, ojo avizor a su tienda para advertirme de su presencia cuando ¡Zas! Otra vez ... ¡Estaba taimadamente escondido tras de la esquina! Frente a tan repentinas acciones tenía que ir a trasmano, por el jirón Gálvez o Ayacucho evitando cruzar por su puerta. No sé si lo hacía solo conmigo o con los demás muchachos también. Pero alguien tenía que vengarnos.
Con los años don Rafael se hizo más cascarrabias. Estaba al tanto de los muchachos que cruzaban por su puerta, especialmente de los colegiales, quienes obligadamente tenían que saludarlo:
-¡Buenos días, don Rafael!
-¡Buenos días, don Rafita!
-¡Buenos días, señor Merino!
¡Pobre de aquél que pasara sin saludarlo! Inmediatamente lo perseguía y lo saludaba sarcásticamente, endilgándole algún título pomposo como doctor, ingeniero, abogado, magistrado, etc., a lo que el interpelado contestaba balbuceando una disculpa.
Estaba sentado una vez, como siempre, en su puerta, cuando acertó a pasar por allí mi primo Leonardo, entonces un colegial díscolo y travieso, que cursaba los primeros años de secundaria. No sabría decir si fue adrede o fue una distracción, pero pasó sin saludarlo. Esto encendió las iras de don Rafael, que inmediatamente lo persiguió, diciéndole:
-¡ Señor Diplomático, Buenos días!
Nardo, como quien complace a un inferior, le contestó irreverentemente:
-¡Hola, Rafa! ¿Cómo te ha ido?

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viernes, 19 de febrero de 2010

CARTAS: Mario Chávez Gil

Publicamos una carta dirigida por el doctor Mario Chávez Gil a un sitio que pretende hablar de Celendín en terminos políticos, pero que no lo logra. Nos ha sido reenviada a CPM porque, en la publicación de marras, su texto había sido mutilado. Esta es una muestra más de la intolerancia, habitual en el personaje escondido que anima ese pasquín, quien parece pensar que la verdad hay que buscarla cometiendo todo tipo de atropellos, contra el idioma en primer lugar. Nosotros sostenemos que no es necesario recurrir a insultos, barbarismos, vulgaridades, deformaciones idiomáticas y otras chabacanerías para que la verdad tenga peso. Celendín siempre fue un pueblo culto, muy cuidadoso del trato que merece el lenguaje. Recurrir al horroroso estilo de los diarios chicha, engendrados por las mentes maquiavélicas de Montesinos y Fujimori, es un signo de ignorancia. Para conocimiento de nuestros lectores, publicamos la versión íntegra de la misiva, tal como la escribió Mario, quien, aparte de ser un amigo, es conocedor profundo de la problemática celendina y frecuente colaborador nuestro (NdlR).

La municipalidad de Celendín, vieja aspiración de tirios y troyanos (Foto G. Díaz Vera)


Señores Shilikoss.

De mi consideración:

Un cordial saludo. El nombre vuestro adopta un vocablo desconocido para los celendinos, más conocidos como shilicos, término que cuando éramos niños, tenía connotaciones peyorativas, pero que con el devenir del tiempo, se transformó en expresión de lujo y motivo de orgullo, por el amor a la tierra de sus hijos y sus descendientes, desarrollado por los hombres que se constituyen en el principal sustento de la identidad celendina.
Ya se avizoran elecciones y aparecen candidatos que reclaman apoyo y también surgen los voceros o parlantes de tales candidatos que los secundan.
Las pretensiones de cualquier ciudadano son legítimas siempre y cuando estén preñadas de una vocación de servicio.
Es necesario que intentemos fortalecer nuestra endeble democracia. Con todo lo podrido de la política que nos hemos visto obligados a soportar, también es justo que como ciudadanos nos asista el derecho de tener nuestras propias reservas.
Más allá de los saludos y recuerdos, más allá de las buenas intenciones, todo aquel que pretenda representar a los celendinos, debe superar toda retórica. Si tenemos que apoyar a alguien, vamos a hacer algunas precisiones:
El pueblo celendino debe estar atento al lenguaje que utilizan los candidatos, quien quiera que sea. No se trata de ser irracional hincha fanático, se trata de reflexionar porqué vamos a votar y luego por quien vamos a votar.
Si se reclama nuestro apoyo y si hay quienes lo canalizan debemos apoyar a aquel que cumpla ciertos requisitos, sus promesas las evaluaremos después.
Antes del 30 de junio del 2010 todos los candidatos deben presentar su declaración jurada del impuesto a la renta presentada a Sunat el presente año y hacer público al
Pueblo celendino, sus ingresos y sus bienes; del mismo modo lo debe hacer todos los años aquel que salga elegido. Esto va para los candidatos a alcaldes y a regidores.
Deben presentar la lista de sus parientes más cercanos: padres, hermanos e hijos que se solidaricen con los candidatos en caso de que estos se vieran incursos en investigaciones .
Los candidatos deben ser muy claros al exponer sus ideas sobre la defensa de los parámetros urbanísticos de Celendín y parar de plano la destrucción irracional que se está haciendo de tan bello pueblo.
Deben dejar bien sentada su posición frente a la penetración de la minería y la defensa de ambiente de todos los pueblos desde Sorochuco hasta el Marañón, teniendo en cuenta que no existe pueblo minero que no sea pobre. Debe exigirse al máximo con estándares internacionales la disminución del impacto ambiental, controlado por agencias internacionales y solventadas por la minera que va a llevarse el oro. Quien verá por los campesinos, quien cuidará que no tengamos niños cretinos con el correr del tiempo por la contaminación de las aguas; quien verá por la defensa de nuestra escasa ganadería y agricultura; quien verá por que no se destroce el hermoso valle de Llanguat y se acabe con el turismo de la zona. Quien salga elegido alcalde y quienes sean regidores deben adoptar ya una posición de defensa de Celendín.
Somos un pueblo pobre con una economía distorsionada por fortunas de origen desconocido. Que esos dineros no se encarguen de traer abajo las fachadas del Pueblo.
Que proyectos para la manufactura desarrollarán los candidatos. Que apoyo se le brindará a la cooperativización de la industria del chocolate, la de los productos lácteos o de la artesanía.
Basta ya de una vez por todas de ofrecimientos demagógicos o de lucimientos de galardones que bien sabemos todo el mundo de una manera u otra los posee.
Hagamos gala de transparencia y que el manejo económico de la gestión edil se cuelgue en internet en lenguaje comprensible para los ciudadanos y no maquilladas cifras proporcionadas por economistas interesados.
Que las licitaciones sean públicas y que se conozcan a los postores, quienes no deberán tener ningún vínculo con las autoridades.
Si hablamos de estos compromisos, entonces cuenten con el apoyo del pueblo celendino, si no nos atrevemos, entonces mejor, no reclamen voto alguno.
Desterremos la corrupción.
Que fluya la integridad y el desprendimiento.
Por Celendín hasta cualquier momento

Mario A. Chávez Gil
DNI 17901454

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

jueves, 18 de febrero de 2010

POLÍTICA: ¡El show empezó! ¿Quién lo duda?

LA VOZ DE MI VOZ
Por Alberto Zaldívar Revoredo
La cuenta regresiva a los “sillones”, a los que obligados y cada cierto tiempo acudimos, empezó…¡quién lo duda!. Setiembre por los de las Regiones, Consejos Provinciales y Distritales; el próximo año será, por el Sillón Presidencial.
Hace unos meses atrás, los celendinos no creían tener más oportunidades, sino las mismas opciones de siempre, eran los mismos que gobernaron nuestro pueblo cerca de 25 años. Mauro Siles ex alcalde que va por la re-reelección (tercer mandato), fiel al estilo de su progenitor Fujimori, culminó su gobierno como el de su mentor; acusado de serias irregularidades, presuntos actos de corrupción y clientelismo político y de no hacer nada ante el inicio de la destrucción del Centro Histórico Celendino. Basa su postulación, en la creencia, que continua teniendo, casi intacta su organización partidaria, principalmente en los distritos y comunidades ubicadas al norte de nuestra provincia. Luego de 16 años de actividad política lo convierte en el más “audaz” y “resabido” de los candidatos, En la ciudad de Celendín “no es tan querido”. Su fuerza está en el campo. No sabemos hasta que punto es real este favoritismo campesino, aunque el "el populorum" manifiesta su descontento. Fiel a su estilo, se encuentra recorriendo nuestra provincia, reestructurando sus bases y buscando cuadros que no hayan cogobernado durante sus dos períodos. Difícil situación puesto que casi todos sus simpatizantes y partidarios están acusados de actos de corrupción. Hasta allí nomás. Tello que va por la reelección, tampoco las tiene todas consigo, pues a pesar de contar con todo el poder y el uso de logística y recursos humanos con que cuenta por ostentar el Sillón Municipal, no encuentra la suficiente aprobación por su deleznable gestión marcada por graves desaciertos, tanto por las escasas obras de envergadura que realizó, como por el casi imposible cumplimiento de la construcción del Mercado Modelo de nuestra ciudad, prometido para fin de año. La época de lluvias, la falta de presupuesto y la mala planificación de tiempos será su peor enemigo. Sin contar con la “extranjerización”, como los celendinos lo llaman, al staff de sus principales asesores y trabajadores de confianza que colocó en el Consejo Provincial, dejando de lado a muchos celendinos profesionales debidamente capacitados. También continúa visitando a nuestros comprovincianos en los distritos que le darían réditos políticos, prometiendo obras cuyo presupuesto serían otorgados por el Presidente de la Región de Cajamarca con cuyo movimiento intentará su reelección. Pese a ello, los celendinos opinan que “no votarán por él”. Veremos que pasa. En la línea del Comandante Ollanta, se ubica Coco Urquía, quien según sus adversarios, sólo tiene como lauros el continuar tentando el sillón municipal por segunda oportunidad y haber cambiado su discurso político haciéndolo menos socialistoide o menos zurdo, con un claro nuevo mensaje a las mineras de “aceptar sus capitales” previo eso si, “cuidado de nuestro medio ambiente”. Intenta posesionarse como el “nuevo lider”; sin embargo la población lo señala como la continuidad de los anteriores. Le será muy difícil insertar su “nuevo mensaje” en la ciudadanía, menos aún en las comunidades campesinas que ven la explotación aurífera como el “peor de los males”, complicada situación si se encuentra estigmatizado como “amigo” de sectores del narcotráfico que pululan Celendín quienes estarían solventando su campaña. Cuenta con ciertos sector de jóvenes shilicos que le brindan su apoyo y que ven en él la “nueva” posibilidad de cambio de gobernantes.
El Comité Ejecutivo del APRA celendino, vocea desde hace mucho tiempo atrás, la candidatura del profesor Eloy Rodríguez, Gobernador de nuestra provincia; basa su candidatura en el apoyo y trabajo político que hagan sus Tenientes Gobernadores, puesto que su Partido no ha sido capaz de organizar y tener presencia partidarias en los distintos distritos y comunidades shilicas, muy por el contrario, se encuentra seriamente dividido al no contar con la presencia de los “viejos apristas” con basta experiencia en procesos electorales, que habrían sido "eliminado" de los Padrones Partidarios. Contaría para su campaña con los Programas Sociales de ayuda a la comunidad que brinda y “maneja” el Gobierno Central. El alejamiento del sentir de la población es bastante notorio, que incluso linda con el rechazo. El desgaste del gobierno, allí, es bastante notorio. Sin embargo, tendrá que esperar hasta el mes de marzo, en que se “eligirá” al representante oficial de la estrella. Su candidatura parece un hecho consumado.
Casos sui géneris es el Alcalde de Huasmín, Ermitaño Marín, que hasta hace unos meses se perfilaba, también, como posible candidato al sillón provincial; sin embargo, fuentes muy confiables confirman su postulación por tercera vez a su distrito, en el cual “las tendría todas consigo” por su “buena labor”, “buena gente”, “carismático” y “bonachón”. Todos los candidatos acuden a él, al considerarlo “fijo ganador”, y más aún, debido al gran potencial electoral de este Distrito, que unido a Sorochuco y Pallán tendrían asegurado la elección provincial. Conocedores de esta realidad, todos buscan, pretenden y ofrecen “alianzas estratégicas”, firman acuerdos, tienden puentes, conforman sus propuestas, etc., etc., sin tener en cuenta la mínima participación ni decisión de los habitantes de estos distritos. Basta la palabra de los candidatos para “amarrar el conjuro”. Así, Celendín está condenado a tener el Alcalde que los electores de estos Distritos apoyen, producto de alianzas y conversaciones que pueden ser “nada santas”. Hoy por ti, mañana por mi, sería la consigna.
Marcial Villanueva, Edylver Dávila y Deyner Araujo Alcaldes de Sorochuco, Miguel Iglesias y Jorge Chávez respectivamente, no han ocultado su pretensión de convertirse en abanderados de la representación celendina. Ellos, han ido ofreciendo y haciendo todo cuanto este a su alcance en la búsqueda de espacio y apoyo popular durante los últimos años.
Y atrás, adelante o al centro, y durante los últimos meses, el abanico de posibilidades, se abrió al electorado celendino, brindándole nuevas opciones, nuevas oportunidades y nuevas propuestas, luego de casi 25 años de lo mismo. La aparición de gigantografías de Solidaridad Nacional propagandizando a Miguel Briones y Fredy Rabanal, como alternativas al Consejo Provincial, así lo confirmaban. Sin embargo la negativa de éste Partido a participar con candidatos propios a la Región y Municipalidades debido a la “migración de sus cuadros” a otras tiendas políticas y la casi imposible participación de Briones como candidato por su ascenso a Coronel de la Policía Nacional, habría obligado a Rabanal inicie la recolección de firmas para constituir el movimiento Nuevo Celendín, con el cual pretenden participar en estas justas electorales. Esperemos su formación. Y, finalmente, no por ubicación sino por razones de quien escribe estas líneas, està Beto Zaldívar que busca constituirse en el outsider de este proceso electoral, contando con la aprobación de la población citadina y principalmente de muchos jóvenes celendinos cansados de tener a los mismos gobernantes y apostar por el mal menor al Sillón Municipal. Enarbolo las banderas de no corrupción, no continuismo y no re-reelección. “Basta ya de lo mismo”, es el slogan popular. Buscaré la posibilidad de brindar las mejores propuestas al electorado celendino, para hacer de Celendín una hermosa, moderna y tranquila ciudad donde vivir.
Estoy convencido, que esta generación de “incontentos” son las responsables de construir las bases para esa otra gran ciudad, para ese Celendín que no queremos siga siendo este desfile de oportunistas, esta tragedia citadina que espanta incluso a nuestros escritores, que negándose a esta realidad se ha enfrascados en una lucha de egos que le va dando la espalda a este momento, es necesario que piensen y actúen por esto como una tierra posible, ya hemos sido, durante mucho tiempo, un pueblo abandonado, alejado; y, eso, es algo que, definitivamente, no queremos dejar como herencia a nuestros hijos. La función ha empezado y vaya que promete

17.02.10

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

miércoles, 17 de febrero de 2010

DEPORTES: El campeonato de fulbito interprovincial

BALANCE DEL COMITÉ ORGANIZADOR
Acostumbrados como estábamos a los balances de los comités pro feria taurina, que provocan serios ataques hepáticos en nuestro corresponsal en Celendín, Constante Vigil, que no duda en llamarlos las comisiones “tas con tas”, porque nunca obtienen beneficios y se gastan hasta el último centavo, haciendo gala de un manejo prodigiosos de las matemáticas contables, por fin vemos un balance que deja utilidad: el del campeonato interprovincial de fulbito cajamarquino, que se acaba de desarrollar en Lima y que ganó el equipo de nuestra provincia.

La "garra" celendina bien acompañada.

Por eso, con alegría, hemos visto el balance evacuado por la Comisión Organizadora del XXXI Campeonato de Fulbito Cajamarquino “César Díaz Medina”, presidida por Julio Díaz Medina, el mismo que arroja el siguiente balance:

TOTAL DE INGRESOS: S/. 70 654,56
TOTAL DE EGRESOS: S/. 49 552,66
SALDO: S/. 21 101,90

Varias cosas han llamado nuestra atención: en primer lugar, la voluntad de trabajo que mostraron los miembros de la comisión, tanto hombres como mujeres, que cumplieron a cabalidad su cometido hasta el punto que todos los paisanos concurrentes estuvieron contentos con la atención recibida, la calidad de las viandas que se expendieron y el trato que se brindó.
En segundo lugar la revitalización de un campeonato que, como lo dijimos anteriormente, estaba cada vez más yendo a menos, y, de hecho, a punto de desaparecer. Por eso sosteníamos que la organización, por parte de los celendinos, era vital para la supervivencia del certamen. El próximo organizador tiene ahora una base sólida para trabajar y otra alternativa importante, como fue la incorporación del vóleybol al Campeonato, que atrajo a gran cantidad de público que encontró así variedad en la competencia.
En tercer lugar la calidad del certamen, que estuvo garantizada por la participación de provincias como Cajabamba, Hualgayoc, Santa Cruz, Jaén, Cutervo, que exhibieron buenos equipos en los diferentes deportes. Debemos hacer una crítica a la participación celendina, que aún no encuentra el equipo ideal en la categoría de menores y en la de mayores se apreció que no hay recambio, que seguimos participando con los mismos jugadores desde hace varios años. Esta desventaja fue notoria cuando nos enfrentamos a equipos que se habían nutrido con jugadores que recién habían abandonado las filas de los juveniles.
En último término, nos llama poderosamente la atención el alto costo del alquiler de la cancha: S/. 8 450,00, dinero que se podría ahorrar si tuviésemos un local, como es el deseo de muchos celendinos, en el cono norte. Hasta lo podríamos alquilar a las otras provincias para desarrollar allí este certamen anual. Todo es cuestión de proponernos y dejarnos de egoísmos y de mantener privilegios que no le hacen nada bien a la Asociación Celendina. Por el contrario, atenta ncontra la integración de los celendinos residentes en Lima.
De todas maneras, felicitamos al comité en la persona de Julio Díaz Medina por el gran trabajo realizado y la rendición de cuentas claras, como debe ser. Debemos desterrar para siempre esa pésima, horrible y sospechosa imagen que dejan las comisiones “tas con tas”. Ojalá que se haga buen uso del dinero recaudado. Eso corresponde a los actuales directivos de la Asociación que encabeza Wilson Silva Ramos.

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martes, 16 de febrero de 2010

POLICIALES: Otra del inefable César Nakazaki

Revista Caretas, 12 febrero 2010

Tribunal de la Corte de Lima absuelve a Luis Valdez por homicidio de periodista

LA INOCENCIA DE VALDEZ

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Vocales Jorge Aguinaga y Luis Carrera absolvieron a Luis Valdez.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Luis Valdez se persignó y sonrió para agradecer el fallo judicial que lo declaró inocente de la muerte del periodista Alberto Rivera Fernández. A su lado su abogado César Nakazaki respiró aliviado mientras que los asistentes de la audiencia judicial no salían de su asombro.
Nakazaki declinó ofrecer una entrevista, pero reconoció el artículo colgado en su página web como su real filosofía. “Se caería en el absurdo de pensar que el abogado defensor de un procesado por narcotráfico, se convierte en narcotraficante por cumplir con el compromiso social de defender a todo aquel que lo necesite”.
Nakazaki, que fue el defensor insignia de los fujimoristas acusados de corrupción y crímenes contra los derechos humanos, no solo es abogado de Valdez en este caso de homicidio sino que lo defiende en el proceso por lavado de activos. Orlando Sánchez Paredes y su familia también lo eligieron para su defensa en la megainvestigación, también por lavado de activos y por el desvío de insumos químicos de la minera Comarsa (ver recuadro).
Son probablemente las dos investigaciones de narcotráfico con más alto perfil actualmente en el país.
Rivera era un periodista que acusó a Valdez de narcotraficante en su programa radial. Un día antes de su asesinato dio una entrevista donde responsabilizaba al ex burgomaestre en caso le sucediera algo.
El 21 de abril del 2004 dos sujetos lo mataron cuando se dirigía a su negocio familiar. Una bala atravesó su corazón. Después se conocería que quien disparó fue Lito Fasabi Pizango (a) Chino Lito, acompañado de Alex Panduro Ventura (a) Trolón.
Cuando se entregó, Fasabi dijo que Luis Valdez Villacorta y Solio Ramírez Garay lo contrataron, a través de Trolón, para que asesine a Rivera. Panduro manifestó lo mismo a La República. Ambos se retractaron después en el juicio oral.
El fiscal superior adjunto titular de la Primera Fiscalía Superior Contra el Crimen Organizado, Ramiro Salinas Sicha, sostiene que los vocales actuaron por temor e ignorancia, e incluso dilataron el proceso para “salvar” al acusado. Considera que “Valdez compró a los sicarios. Hay pruebas en el proceso. Empezaron a pedir regalías a los familiares de los periodistas y al no ser atendidos, optaron por solicitárselas a Valdez y cambiaron su manifestación”.
Valdez, al frente del municipio ucayalino en dos gestiones, tenía como gerente a Ramírez Garay. Éste había sido presidente de la Corte de Ucayali en el 2001 hasta que el Consejo Nacional de la Magistratura lo sacó de la judicatura en el 2002. En el 2005 fue reincorporado y asumió la presidencia de una sala civil. Un año después el CNM no lo ratificó como vocal superior.
El lunes 8 de febrero, la Tercera Sala Penal para reos libres, presidida por Jorge Aguinaga Moreno y conformada por los vocales Luis Carrera Contti y Malson Urbina La Torre, decidió, con los votos de los dos primeros, absolver a Valdez Villacorta y Ramírez Garay del asesinato de Rivera. Urbina pidió en su voto dirimente una condena de 20 años de prisión. El Ministerio Público y la parte civil interpusieron recurso de nulidad.
El juicio oral empezó en junio del 2009 luego de que la Corte Suprema decidiera su traslado a Lima al considerar que existían serios indicios que podrían favorecer a Valdez en la Corte de Ucayali. En noviembre del 2007 Valdez y Ramírez habían sido absueltos mientras que Fasabi y Panduro fueron sentenciados a 35 y 20 años de prisión, respectivamente. La Suprema ratificó sus condenas.
Luego que la Sala decidiera volver a fojas cero el juicio oral en octubre del año pasado, la OCMA decidió abrir una investigación preliminar para determinar posibles irregularidades en la decisión del tribunal.
El juicio recomenzó 15 días después aunque con un cambio de vocal: Luís Carrera Contti por José Chávez. Entonces el panorama cambió. Según Carlos Rivera, abogado del IDL que representó a la parte civil, los primeros días de noviembre, cuando se hacían los interrogatorios a Luis Valdez, se le preguntó al ex alcalde si había denunciado alguna vez al periodista Alberto Rivera, pero el juez Aguinaga Moreno ordenó a Valdez no responder la pregunta aduciendo que esa denuncia no tenía relevancia para el proceso.
El magistrado también denegó la solicitud para presentar el audio de la periodista de La República María Elena Hidalgo con el sentenciado Panduro Ventura, aduciendo que era una prueba prohibida.

Etiqueta Nakazaki

Los Sánchez Alayo también son sus clientes

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Hermanos Sánchez Alayo pidieron acogerse a beneficio legal de sus primos.

La megainvestigación a la familia Sánchez Paredes concluye indefectiblemente el 26 de febrero. Mientras tanto se siguen haciendo argucias legales para excluir a algunos de los integrantes de la familia del proceso fiscal.
El viernes 5, el fiscal Jorge Chávez Cotrina recibió una solicitud de los hermanos Lola, Simón Agapito, Manuel Andrés, Carlos Alberto. Miguel Ángel Sánchez Alayo así como de su madre Marina Alayo Vásquez para que se les excluya de la megainvestigación por lavado de activos del narcotráfico.
Argumentaron su pedido en el Hábeas Corpus que el Poder Judicial dictó a favor de sus primos hermanos, los Sánchez Miranda y que le ordena a la Fiscalía archivar la investigación contra ellos (CARETAS 2115).
Chávez rechazó el pedido el lunes 8 señalando que los Hábeas Corpus tienen carácter de personales, por ende no pueden ser aplicados con todos los investigados. Su decisión puede ser apelada ante la instancia superior.
Por su parte, el procurador del Ministerio Público, Aurelio Bazán Lora, presentará el viernes 12, una acción de amparo contra el Hábeas Corpus que favorece a los Sánchez Miranda.

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miércoles, 10 de febrero de 2010

ASOCIACION CELENDINA DE LIMA: Juramentación

En una sobria ceremonia que congregó a un buen número de celendinos, se llevó a cabo el viernes 5 de febrero del año en curso la Juramentación de la nueva Junta Directiva de la Asociación Celendina de Lima en su sede de la Av. Brasil 1580. La cita fue a las 8h00 pm.
El nuevo presidente, profesor Wilson Silva Ramos, juramentó y a su vez tomó el juramento de rigor a la directiva que lo acompañará en su gestión durante los años 2010-2011. De esta manera alarga su periodo de gestión, ya que durante el año próximo pasado estuvo en el mismo cargo en calidad de encargado, habiendo cumplido una meritoria actuación, tal como se desprende de la memoria que hizo de su gestión en el 2009.
Al hacer uso de la palabra el profesor Silva Ramos, refirió los pormenores de su tarea destacando el importante papel que está haciendo la Comisión nombrada por la AC ante las autoridades gubernamentales acerca del asfaltado de la carretera Cajamarca-Celendín-Rio Marañón, partiendo de las acciones fallidas que terminaron con una estafa al pueblo celendino cometido por los técnicos de la Universidad Nacional de Ingeniería, hecho que debe esclarecerse en todos sus extremos como es de justicia.
También hizo mención de la realización del XXXI Campeonato de Fulbito Cajamarquino, "César Díaz Medina", destacando la desinteresada y eficaz colaboración de damas celendinas a quienes se ha incluido en esta nueva Junta Directiva. Celebramos de veras este hecho porque juzgamos que ellas han hecho los méritos suificientes para ser dirigentes de la Institución, dando muestras de colaboración y responsabilidad.
Integran la lista además, Ciro Sánchez Celis, Luis Aliaga Bardales, Julio Díaz Medina, Mercedes Zamora Chávez, Emperatriz Chávez Tejada, Socorro Urteaga Chávez, Rubi Araujo Cáceres, Haydée Salazar Silva y otros más.
El nuevo presidente destacó que su labor se centrará esencialmente en la búsqueda de soluciones para la problemática celendina y su afán integrador de acoger a todas las instituciones distritales de la provincia, a fin de incluirlas en la misión que nos corresponde como comprovincianos celendinos para asumir la obligación moral y material de velar por el progreso de toda la provincia.
En CPM entendemos que ha llegado la hora de emprender cambios profundos en el quehacer de la institución. Debemos deshacernos del gran elefante blanco que significa el centro recreacional de Huachipa, que sólo sirve a unos cuantos privilegiados, y adquirir un nuevo local en el cono norte, en donde se aglutina mayor cantidad de coprovincianos. Solo así se logrará la tan ansiada integración, pues las actividades que se programen tendrán mayor afluencia y nos permitirían cumplir con el gran objetivo de la AC: ayudar a las instituciones más necesitadas de nuestra provincia.
CPM saluda con los mejores augurios a la nueva directiva y le desea una buena gestión. Nuestras páginas apoyarán su entusiasmo y sus logros. Como siempre, CPM se compromete a colaborar en todo lo signifique difusión de las acciones en pro del progreso de la provincia de Celendín.

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domingo, 7 de febrero de 2010

ESTAMPA: LA ARAÑA

Por Jorge A. Chávez Silva, “Charro”
Cada vez que un nuevo shilico daba su primer berrido en este valle de lágrimas, el padre religiosamente recurría al santoral de la iglesia para nombrarlo y lo anotaba en alguna hoja de la vieja Biblia familiar. Habrán tenido ustedes la oportunidad de leer entre versículos:
“Eustaquio nació el 12 de febrero de 1893” o “Eufrasia nació el 5 de mayo de 1895”
Y así, por obra y gracia de este santoral que traía el Almanaque Bristol, abundaban en el pueblo los Celestinos, Leoncios, Cupertinos, Romualdos, Quintines, Quintilianos, Serapios, Procopios, Prósperos, Anastacios, Nazarios, Efraínes, Concepciones, Circuncisiones, Lázaros, etc., y entre las mujeres los nombres terminaban en “Inda”: Hermelinda, Rudecinda, Florinda, Hormecinda, Fredesvinda, Teodolinda, Olinda, etc.

De como La Araña se convirtió en...

Con el arribo del Siglo XX, la moda de los nombres de pila cambió, se retornó a los nombres clásicos y así aparecieron los Termópilos, Arístides, Aquiles, Milcíades, Nicodemus, Rómulos, Alcibíades, Orestes , Petronios, Temístocles, Pericles, Ovidios, Silas, Aníbales, etc. Hubo como es de esperar algunos nombres aislados que parecían sacados de la carpeta de Judas:
-¿Cómo te llamas, niño?
-Baltazar Antiportalatino, para servir a usted.
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Existen en nuestra provincia familias que tienen fundadas o infundadas pretensiones de nobleza. Aún inédita permanece la obra de don Perseo Pereyra, quien, en una de sus crónicas habla de los vástagos que testas coronadas de Europa han desparramado por Celendín. Menos mal que la mayoría ignora esta situación, y los que la saben, no se atreven a sacarla a relucir por miedo al ridículo, sino se iría al traste toda la democracia e igualdad de la que tanto nos ufanamos los shilicos.
Don Teófilo II (dos palitos, como decía la gente), era en la primera mitad del siglo XX un mediano comerciante y se llamaba así porque sus progenitores, descendientes anónimos de la nobleza portuguesa, encontraron natural, aunque sin feudo, ni ducado, ponerse un Regis Nómine y, si hubo un Teófilo I (un palito), tendría lógicamente que haber un Teófilo II, legítimo heredero en línea recta de los títulos y pergaminos familiares, para quien reclamaron como súbditos convictos y confesos a los shilicos, a algunos de los cuales no le venía mal la idea de una monarquía independiente.
Tenía una distinción innata, tez sonrosada, ojos azules, cabellos claros y finas maneras. De clara inteligencia y conceptos avanzados, era un hombre que se adelantaba a su época y era además un nasho como pocos los hubo en Celendín, se hacía llamar “El Tigre”, “Director de bandas populares”, “Rubito, de guaje, palmas y caja adentro”. En ese entonces, en que nadie se atrevía a decir ni chus ni mus por miedo a los mandamáses, él tenía los arrestos suficientes para denunciarlos sin temor.
Tenía una tienda comercial en la calle del Comercio llamada “La Campana”. En la puerta colgaba un pizarrín que usaba a manera de periódico mural con el nombre de “La Araña”. En sus cotidianas ediciones, don Teófilo II se ocupaba en despotricar de las autoridades locales y de los notables: el Subprefecto, el Alcalde, El Inspector de Educación, el Presidente de la beneficencia, el Párroco, el Sargento o cualquiera que vista chaleco y ostente leontinas en los bolsillos, eran blanco de sus puntiagudos y certeros dardos. Don Teófilo II no escribía con pluma, sino con bisturí
“Pueblo chico, infierno grande” reza el refrán, y nada más certero en lo que a Celendín se refiere; sobre todo en ese tiempo en que no había las distracciones de ahora. El deporte favorito de la gente era escarbar en la honra ajena y fomentar el chisme travieso y mal intencionado. Los paisanos acudían en tropel a “La Campana”, so pretexto de comprar cualquier cachivache a reírse de las diatribas y anatemas que don Teo lanzaba desde las ponzoñosas páginas de “La Araña”.
-¿Qué el inspector de Educación nombró como maestra de escuela a fulana de tal y la acompañó a darle posesión de cargo durante dos días con sus noches ¿Por qué será, ah?
-Que el señor subprefecto se tiró la bomba con el “Chimbombo” y el “Cárdenas” en su cantina del “Rempujao”, pues… palo con él.
-Que el presidente de la Beneficencia pública estuvo en conciliábulos con Rosel sobra la hacienda Guayobamba ¿De qué se trató en el asunto?
-Que el alcalde está ampliando la parte trasera de su casa, ¿qué cosa?, ¿de dónde michis, si la gata no pare?
Y así, otras lindezas por el estilo eran motivos para las críticas de don Teófilo. Sus afanes de poner el dedo sobre la llaga le había ocasionado no pocos problemas, pues como alguien dijo: “en un lugar donde no hay justicia es peligroso tener razón”. Pero él, sin amilanarse, seguía con su labor profiláctica. Consideraba un deber ineludible cuidar que no se abuse inmisericordemente de sus sufridos vasallos, que bastante tenían con sus problemas cotidianos.
Un día, las páginas de La Araña fustigaron de tal manera al Subprefecto que prácticamente lo dejaron como shipuna. Este, al enterarse del contenido del pasquín, montó en cólera y ordenó al guardia “Mediobuche” que proceda al decomiso y reclusión del tal periódico… y, a la cárcel fue a parar La Araña, de cabeza, con ponzoña y todo.
El director responsable del vocero consideró el atropello como una flagrante violación de los derechos de libre opinión y prensa y movió cielo y tierra a fin de recuperar su periódico.
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El Siglo XIX, el de la patria en ciernes, fue turbulento y bárbaro, las disputas internas y externas menudeaban y atentaban contra la existencia de la patria misma; se guerreaba de lo lindo por quítame esta pajas. Parecía que la distracción favorita de los peruanos era el de poblar al otro mundo con prójimos que en la mayoría de los casos no se enteraban ni por qué. Los ejércitos de entonces estaban formados por “voluntarios” reclutados a la fuerza o por mercenarios y debido a las muchas penurias que soportaban, marchaban a la guerra con su mujer y a veces con sus hijos, quienes, abnegadamente los seguían como rabo por terribles caminos. Muchas páginas heroicas se podrían escribir para ensalzar la bravura con que se batieron estas sufridas mujeres a quienes el vulgo, despectivamente, dio en llamar “rabonas” y por extensión, a las esposas de los militares les llaman lo mismo.
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Cuando don Teófilo II, al cabo de una semana de recurrir a sus influencias y gastar en papel sellado pudo recuperar su pizarrín, consideró que el lapso de una semana de reclusión, algo pudo ocurrir entre “La Araña” y los cachacos de la comisaría, como los llamaba, dado que aquella y estos eran proclives a la concupiscencia y esto, naturalmente, ameritaba un cambio de nombre.
Al día siguiente. Cuando todo el pueblo, conocedor de las fricciones entre la autoridad y don Teófilo, acudió a leer la edición de reaparición, comprobó divertido que ya no se llamaba más “La Araña”.
Su Majestad, Teófilo II, cáustico como era y en uso de sus atribuciones reales, la había rebautizado con el nombre de:
“LA RABONA”

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miércoles, 3 de febrero de 2010

CRONICAS DEL TIEMPO: Los damnificados municipales

Por Crispín Piritaño
Celendín
Después de algunos meses de estar alejado de la arena periodística a causa de los males que me aquejan y que me tuvieron en la capital, he regresado a mi ciudad natal. Lo hice el sábado, de noche, tratando de pasar inadvertido. Llovía a cántaros, como suele hacerlo en esta época, pero algo extraño sucedía en Celendín. Al voltear la esquina de mi calle me di con la sorpresa de encontrarla ocupada por una hilera interminable de toldos de plástico, lonas de costales de arroz y largueros cuyas desigualdades emergían entre los costurones.
Como a diario nos caen noticias de copiosos aguaceros en diferentes lugares de la república, supuse que los toldos en cuestión albergaban a damnificados de alguna catástrofe que habían llegado en busca de auxilio a la ciudad. ¡Pobres! –Pensé- yo siquiera voy a dormir en una cama, ellos lo hacen precariamente cubiertos de las inclemencias del tiempo.
El sol que se colaba por la ventana me rescató de las brumas del sueño. Entre los rescoldos de la tormenta brillaba un sol esplendoroso, es domingo y hasta el sol quiere participar de la feria. De la calle llegaba un confuso rumor mercantil.
El agua fría de la ducha me despabiló por completo. Puse la tetera en la cocina y hasta que hierva el agua me propuse ir por el pan. Quise abrir la puerta y no pude, por más que jalé del guato.Una voz airada me conminó a esperar. Cuando por fin salí me encontré con la sorpresa de que un mercachifle de ropa usaba el portón para tender sus hilos en los que exhibía su mercadería. Como la casa estuvo sola mientras me curaba de mis males, el ambulante había clavado hileras de clavos en mi puerta para mostrar sus prendas. Me sentí casi un intruso en mi propia vivienda.

Los mercaderes ambulantes han tomado por asalto la ciudad.

Una vez en la calle me quedé mudo de espanto. Todo estaba invadido de diversas mercaderías: baratijas, ropa, carnes de diverso color, pescado salado y otros alimentos, tongos de chancaca, pollos BB, gallinas, patos, cuyes y hasta un organillero con su mona, vestida con falda de colores chillones y sombrera ¿Qué había sucedido? En la panadería me informaron que por estar el mercado en construcción los mercaderes ambulantes habían tomado por asalto las calles de la ciudad.
Después del desayuno me dirigí al mercado para comprobar in situ la construcción. Parecía que una bomba había caído dejando el campo raso entre los escombros. Solo quedaba en pié la especie de corchete de tiendas que da al jirón Cáceres cuya construcción se disputaban los ex alcaldes Adolfo Aliaga y Mauro Arteaga.

Los escombros de una ciudad en guerra

Con el marco de la horrible construcción de un ex subprefecto fujimontesinista el mercado parecía el de una ciudad en guerra. Para colmo se habían topado con un río subterráneo que no es ninguna novedad. Yo recuerdo que en la casa contigua a la tienda de Régulo Silva había una señora que conocíamos como “Mamita Rosa”, especialista en santiguar a todos los niños que les daba el pachachare. Ella tenía un pozo del que se surtía el vecindario en tiempos de escasez.
-He aquí, -pensé- El mercado es el punto de quiebre de las próximas elecciones municipales, el caballito de batalla que esgrimirán todos los candidatos: el actual, si es que logra concluirlo, para tentar la reelección, y los demás para probar su ineficacia y proponer recetas para terminarlo en el menor tiempo posible para liberar a la ciudad. ¿Qué pasará? El tiempo lo dirá.
Mientras tanto tengo que soportar el mal humor del dueño de la calle frente a mi casa que se molesta cada que debo ingresar o salir. Apenas me abre un resquicio entre las ropas para ingresar por la puerta chica del portón.
-Ya pues, señor, no puede estar entrando y saliendo cuando se le dé la gana ¿Qué se ha creído, que soy su portero? –me dice muy enojado.
Y creo que tiene toda la razón, pues se trata de un verdadero damnificado de los apetitos municipales de los candidatos a la alcaldía.

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martes, 2 de febrero de 2010

PEQUEÑA HISTORIA: Los nadadores del “Remolino”

Por Jorge Chávez Silva, “Charro”
En la época en que en Celendín no había agua potable, ni desagüe, era el río “Grande” el que permitía a la gente lavar la ropa y eventualmente darse un chapuzón en el agua. Lavar la ropa era toda una aventura campestre que implicaba llevar vituallas y utensilios para hacer el almuerzo. Si uno paseaba a inmediaciones del río al medio día o en horas de la tarde, podía apreciar el colorido de las ropas secándose encima de las pencas que orillaban los caminos y las chacras, el fogón humeante y las ollas trasminando a comida casera.
Los muchachos de entonces nos tirábamos la vaca para ir al río, aprovechando cualquier remanso para construir nuestra poza, cuando no íbamos a las tradicionales que existían a disfrutar de un refrescante baño. Los jóvenes de generaciones anteriores contaban que existía una poza en la quebrada Dungull conocida como “La Campana” en donde se bañaban. En nuestra época esa quebrada era muy exigua y sus aguas no servían para el caso, porque se estancaban y tomaban una coloración verde que producía ronchas en la piel.

Mozalbetes gozando de una tarde soleada en el río Grande. Foto Charro.

A lo largo del río Grande existían muchas pozas frecuentadas por los muchachos de los diferentes barrios: a la “Poza del cura” iban los del barrio de San Cayetano y la Alameda; los del barrio central nadábamos en el “Remolino” y “Las tres sillas”, y los de Colpacucho preferían “La poza del Salas”. En esos lugares, inocentes como éramos, nos bañábamos tal como vinimos al mundo, despu{es de un buen chapuzón tendíamos nuestra ropa en cualquier pampita para tirarnos cuan largos éramos a mashaquear, mientras cometíamos el pecadillo de fumarnos un cigarro de anisquehua o de zarzamora seca. La vida era una delicia.
La mayoría de mozalbetes de esa época aprendimos a nadar arrastrándonos por el lecho de filudas piedras que lastimaban nuestras rodillas. Después de algunos días de práctica ya chapoteábamos precariamente en el “nado de perro”, para después aventurarnos en el estilo libre y luego en el buceo. Los más avezados se lucían en extravagancias como el estilo “mariposa” y el nado de peje.
Al finalizar la tarde regresábamos con las sombras alargadas por el ocaso del sol a enfrentar las iras paternas.¿De dónde derivaban los peregrinos nombres de las principales pozas que hicieron las delicias de nuestra niñez? La “poza del cura”, llevaba ese nombre porque en su caudal se realizaba el bautizo de los adventistas, secta que por entonces se había instalado en la provincia. “El Remolino”, nuestra poza preferida, se llamaba así porque quedaba en un recodo amplio del río que formaba un remolino. Para hacerla más honda cada uno de nosotros traía cualquier herramienta de su casa, picos, lampas, barretas y machetes para cortar varas y magueyes para represar el agua. Todo aquel que no cooperaba estaba prohibido de ingresar en la poza.
Río abajo del remolino había un sauce llorón cuyo tronco tenía tres recovecos que simulaban tres sillas en donde nos sentábamos a jugar. Esa circunstancia dio nombre a la poza que se originaba en ese sector del río. Allí ocurrió el percance de Mario Chávez Gil, nuestro querido “Marrón”. Sucedió cuando corríamos a las ganadas para ver quien rompía el queso, mientras nos desvestíamos a volandas. Mario, zanquilargo como era, llegó primero y se tiró una tremenda lisa, mientras nosotros terminábamos de quitarnos las ropas para hacer lo mismo. Emergió sangrante, advirtiéndonos:
-No se tiren, hermanitos, hay un tronco sumergido.

La hermosa poza del Salas, tal como se ve hoy. Foto "Charro"

La última poza, la del Salas, llevaba ese nombre porque al llegar el tiempo de la siembra sus aguas servían para irrigar el fundo que poseía don Francisco de Sales Chávez, propiedad que después perteneció al INA 38. Esa poza era la más honda y larga, y allí solo se aventuraban los expertos nadadores, en su mayoría jóvenes de secundaria.
La instalación de duchas y caños en los hogares mató a la costumbre de nadar en el río, ahora lo hacen en piscinas. A propósito de éstas, los muchachos de ahora, por un sentido de amor a la ciudad y a la justicia, no deben acudir a la piscina construida en la calle que le robó a Celendín Solano Oyarce, quien, en el colmo de la desfachatez, sigue siendo regidor del municipio, representando al más corrupto gobierno de la historia: el fujimontesinismo.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

lunes, 1 de febrero de 2010

REPORTAJE: Llanguat: ¡No queremos minas!

ROTUNDO NO DE LA POBLACIÓN DE LLANGUAT A MINERA CHINA
Por Franz Sánchez

Celendín
Como era de esperarse, ningún medio de comunicación "serio" cubrió una extraña reunión programada para el viernes 29 de enero del 2010 en el caserío celendino de Llanguat. Este caserío se halla en un valle conocido en todo el norte peruano por su flujo turístico, por sus cultivos de caña, por sus aguas termales y por su mítico río La Llanga, afluente del Marañón en nuestras tierras.
La casi secreta invitación que remitió la empresa minera Lumina Coopper hace pensar en el casi incógnito trabajo que realizan en el proyecto El Galeno. Para dar un marco a estos datos y hechos recordemos que durante su visita al Perú, el presidente de la República Popular China, Hu Jintao, firmó con Alan García una serie de acuerdos comerciales y tratados. Desde Beijing se dio a conocer luego la compra del 95,92% de la firma Northem Perú Coopper (Canadá) que opera minas en el norte peruano. La encargada de adquirir este capital canadiense fue una empresa estatal china (China Minmetals), que es ahora propietaria de la mina de oro y cobre El Galeno; así como de la mina de oro Hilorico. Ambas minas, ubicadas entre La Encañada y Sorochuco comenzarán a ser explotadas en 2012, según la empresa oriental. El problema está en que jamás se trató el tema de la licencia social y que así, con un perfil casi confidencial, van a iniciar la explotación de los minerales. Con la complacencia tácita de ciertos “defensores del medio ambiente”, que aparecen cada vez que hay cámaras en Celendín, los visitantes llegaron en camionetas hacia la iglesia de Llanguat, donde los esperaba una eufórica población.

La destrucción del hermoso valle de Llanguat, próximo objetivo de las empresas mineras. Foto KmrojasA

Como corresponsales de Celendín Pueblo Mágico y fieles al compromiso de defender todo lo que es el patrimonio de Celendín, geográfica e intangiblemente hablando, decidimos viajar sorteando baches en una moto maltrecha y sin contar, ni esperar, los auspicios de nadie. En nuestro periplo quedamos varados más de hora y media y cuando retomamos el camino nuestro reloj marcaba las 4H30 pm. Llegamos a la iglesia de Llanguat a las 5H15 y la cantidad de botellas descartables frente al descampado de la iglesia nos hablaba, como siempre ocurren en las invitaciones de las mineras, de un reparto exagerado de bebidas gasificadas.
El Teniente Gobernador de Llanguat, Alfaro Muñoz, nos indicó con tono preocupado que la reunión, que supuestamente abordaba un “estudio de aguas superficiales” era solamente un pretexto para ingresar a la población. Lumina Cooper, o China Minmetals, junto a las conocidas transnacionales que operan en nuestra provincia, han denunciado los terrenos que van desde Shururo hasta Pizón.
Queremos saber quién es Luis Rodríguez Mariátegui, que aparece como representante de Lumina Cooper, y que muy poco suele declarar en medios de comunicación de nuestra localidad.
Nos dimos el trabajo de investigar y nos enteramos que Rodríguez Mariátegui Canny, es Presidente del Comité de Asuntos Legales de la Sociedad Nacional de Minería.
La pregunta es por qué en su reunión no dicen abiertamente lo que están buscando, o a lo que quieren llegar. Por qué hacen el amague de preocuparse por el estado de las aguas superficiales.
Los pobladores de Llanguat manifestaron que frente a las pretensiones mineras les ampara la Ley Nº 27972 Art. 85 (Ley del Campesinado). “Hemos escrito un acta que vamos a enviar a Cajamarca, donde rechazamos cualquier tipo de interés minero”, manifestó el Teniente Gobernador. Luego conversamos con el vecino Misael Alcántara, antiguo locutor radial y propietario de los baños termales en Llanguat, quien ha dedicado sus esfuerzos al turismo. Alcántara expresó su indignación por el falso lenguaje que utilizan estos representantes mineros y que los vecinos, recién hace poco, gracias al Internet se enteraron que Lumina Coopper era una empresa dedicada a la minería.
Los vecinos “nos hemos negado a firmar el acta, y en cambio sí hemos hecho un documento donde les decimos que no necesitamos la minería en esta zona. Estuvimos todos los representantes de Llanguat, Trapiche Viejo, Platanal, Sarauz, Chuclalás, etc. Y estamos decididos a ir en una protesta general a Celendín, el día 12 de febrero”, sentenció Alcántara.
Otros pobladores de Llanguat nos manifestaron que fue tanto su enojo con los representantes de Lumina Coopper, que no querían responder con franqueza a sus preguntas, que en un momento desenvainaron sus machetes, haciendo tragar saliva a los foráneos, que decidieron retirarse pronto en sus camionetas.
Si bien no necesariamente todas las empresas mineras son como la abusiva Newmont Mining Co., Lumina Cooper ya demostró a los medios de comunicación, en la Encañada, con qué tipo de gente van a tener que lidiar los llanguatinos, y los celendinos en general. Recordemos que al finalizar una asamblea, un funcionario de la mentada empresa, Miguel Incháutegui, amenazó al alcalde del centro poblado de San Juan de Yerba Buena, Eloy Vera Marchena, espetándole a gritos: “Así te quiero ver en Cajamarca”.
Para desgracia de todos, las empresas mineras que saquean nuestro país saben muy bien cuál es la receta que les permite explotar impunemente nuestros recursos: “divide y vencerás”. Dividir al campesino, comprar a las autoridades venales, regalar propinas (o telefonitos) a los periodistas, sin moral, silenciar a los medios, son algunos aspectos de la política que practican.
Desde las páginas de CPM, trinchera de defensa de las riquezas y recursos celendinos, saludamos al pueblo llanguatino por haber optado por la resistencia digna frente a los poderosos explotadores de nuestros metales. Al mismo tiempo, condenamos a las autoridades provinciales que hacen como si no supieran de qué se trata y a los "figurettis" ambientalistas que a veces dan la impresión de que persiguen la mermelada como el más vulgar de los corruptos.

Muy pronto más (material audiovisual).

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!