viernes, 30 de julio de 2010

PEQUEÑA HISTORIA: Desfile de Fiestas Patrias

Por Jorge A. Chávez Silva, “Charro”
Los desfiles del 28 en Celendín siempre fueron de vida o muerte. La rivalidad era manifiesta entre las escuelas de Primaria. En secundaria no había rivalidad porque el único colegio era el Colegio Nacional “Javier Prado” que por entonces era mixto. El Colegio Nacional de mujeres “Nuestra Sra. del Carmen” empieza a funcionar desde 1958.
La rivalidad entre las escuelas de mujeres 82 y 89 y las de varones del 81 y el 85 eran encarnizadas. Teníamos que ganar como sea. Nuestros maestros nos habían adiestrado durante todo el mes de julio, en La Breña a punta de varillazos, porque había algunos mostrencos que eran como los trompos tarranes que no podían coordinar los movimientos de la marcha.
Lo que no podía soportar el oído de los maestros que nos hacían marchar era que entre el pra, pra, pra, parejo y sostenido, aparezca un desorejado con su destartalado talaj, talaj, entonces a varillazos le enseñaban que el golpe del bombo y el uno eran para la pierna izquierda y uno, dos, y uno, dos…
El día del desfile todo el mundo era un costal de nervios, desde las mamás, los maestros y los desfilantes, había tole tole y correrías de última hora para completar el uniforme y sacar el traje del sastre o modista, en el caso de los profesores que tenían que dar la hora en cuanto a elegancia. Los alumnos ya estábamos formados en batallones de tres filas, de acuerdo a la talla, frente al colegio, entonces daban una última ishanada, sacando a los que la podían embarrar y a los ralitos que podrían sufrir un váguido a la hora de pasar frente a la tribuna y ahí sí, adiós gallardete.Los defenestrados sufrían además el vejamen de verse despojados de sus prendas premilitares: cristina, galones, corbata, insignia y hasta correa, en beneficio de los que eran expertos en la marcha pero estaban con uniforme incompleto.
La foto que presentamos esta vez corresponde al año 1957, entonces se desfilaba por la vereda de la plaza que da frente a la municipalidad, las calles aún estaban empedradas y en un espacio ad hoc se ubicaba la Banda Popular de la Municipalidad, a cuyos acordes desfilaban en primer lugar las autoridades de la localidad, luego los docentes en general, sin distinción de colegios.

Desfile de maestras en fiestas patrias de 1957 (Foto archivo CPM)

En este grupo de profesoras podemos distinguir en primera fila a Gregoria Díaz Marín, Lucrecia Merino Collantes, Mercedes Díaz Barrera, más atrás a “Meñita” Pereyra Rabanal, Carmen Castamán, Yolanda Flores, Francisca Aliaga, Dora García Tirado, Juana Díaz Escalante, Luisa Sánchez Horna, Sofía Silva Merino y más atrás el grupo de maestros a quienes nos ha sido imposible reconocer.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!
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martes, 27 de julio de 2010

OPINION: Llegó el circo

Por Crispín Piritaño
Llegaron las fiestas patrias y con ellas el circo, pero aquellos de las carpas itinerantes, las banderas de colores, los trajes de fantasía, las proezas de los equilibristas que nos tenían el alma en vilo, la agilidad de las bellas trapecistas, la elasticidad de los contorsionistas, los animales amaestrados y el humor clásico de los payasos, esos no volverán, no existen más.
En su lugar se han posesionado de cualquier espacio los circos de los improvisados, que aprovechan la momentánea fama que tienen en la pantalla chica, nos dan gato por liebre y así tenemos el circo de la Chola Chabuca, que además de denigrar a la mujer andina solo exhibe su procacidad, sus chistes de dudoso gusto y color, en un espectáculo que nunca, de ninguna manera, será apto para niños. Lo mismo existen el circo de Manolo Rojas, de Jorge Benavides y los chistes racistas e imbéciles de la paisana Jacinta y el Negro Mama.

La juventud que no tiene trabajo convertida en saltimbanqui.

Otro tanto ocurre con Alfredo Benavides y toda la caterva de pretendidos cómicos que han tergiversado la verdadera esencia del circo y lo han convertido en un espectáculo grotesco en donde se lucen estos personajes y parchan la función contratando a un par de trapecistas de medio pelo para demostrar que hay o hubo circo.
El pueblo no olvida que estos mercenarios del humor se vendieron a los dólares de Montesinos y se prestaron con su grosería chabacana a mantener adormecido al pueblo, mientras el chinito y su gemelo hacían de las suyas, cual ratas históricas, llevándose al Perú entero convertido en maletas de billetes verdes. La avidez por el dinero de estas prostitutas del poder y del espectáculo los hace incursionar en terrenos ajenos, quitándoles a los verdaderos artistas de circo la oportunidad de ganar algún dinero en la temporada. Y todos quieren hacer su agosto en julio, hasta la Chilindrina ha llegado con un espectáculo parecido y viene al Perú a hablar mal del Chavo y de Kiko, porque en su país no tendría el permiso de las autoridades educativas para presentar un espectáculo que tiene de todo, menos de circo.
Así, todos estamos zambullidos en la trágica función. Lima en la actualidad, pese a los bocinazos de Crazy Horse, anunciando que nadamos en la abundancia, se ha convertido en un circo gigantesco en donde los conductores de vehículos tienen que hacer malabares para sortear el cúmulo de construcciones y destrucciones que infestan las pistas de la ciudad, y como si esto fuera poco, en cada esquina, aprovechando el cambio de luces del semáforo, están los jóvenes que por falta de trabajo hacen de malabaristas, tragafuegos, contorsionistas y magos a cambio de un sencillo, de lo que se su buena voluntad, sufrido ciudadano. ¡Viva el Perú! ¡Viva el circo!

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

lunes, 26 de julio de 2010

PEQUEÑA HISTORIA: Procesión de la Inmaculada, en 1920

Por Jorge A. Chávez Silva, "Charro"
El culto por la Inmaculada Concepción es el primero que se instauró en la Villa Amalia de Zelendín. Cuando a instancias del obispo Martínez de Compañón, se fundó la villa, la primera iglesia que se levantó sobre una capilla antigua existente desde tiempos inmemoriales fue la iglesia de la Purísima Concepción.
Del archivo recientemente enviado a CPM por nuestro dilecto amigo Manuel Silva Rabanal, extraemos esta extraordinaria fotografía de la Procesión de la Inmaculada Concepción que se celebra el 8 de diciembre. En ella se aprecia claramente al Celendín de 1920, casi en el centenario de la Independencia nacional y cuando la villa también llegaba casi alsu primer siglo de existencia y ya tenía una personalidad como pueblo trazado a la manera española con sus calles rectilíneas y sus plazas.

Solemne procesion de la Inmaculada Concepción en 1920 (Foto Manuel Silva Rabanal)

El escenario es el crucero de las calles Dos de Mayo y Bolognesi y en la esquina que se aprecia con toda claridad estuvo la tienda comercial de don Teófilo II y, años más tarde, la farmacia “Jimenez”. La calle, totalmente empedrada, inclusive las veredas, lucía su acequia de desagüe al centro y aún no existían los pequeños puentes que en las siguientes décadas facilitaron el paso de los vehículos motorizados.
Parece que por esos años se estaba instalando el alumbrado eléctrico en la ciudad, tal como lo prueba el poste numerado con el 3, que aparece en primer plano con una propaganda pegada de Cafiaspirina, un analgésico muy en uso en esos años, pero aún persiste en la esquina el triángulo de madera que sostenía a los faroles a gas que alumbraban a las principales calles de la ciudad en la década del diez.
En hombros de sus fieles avanza la imagen de la Inmaculada con profusión de arreglos florales y precedencia del palio y estandartes religiosos llevados por un grupo de damas entre las cuales parece estar la beata María de los Santos Chacón, fallecida años después en olor de santidad. Celendín era entonces un pueblo muy católico, cuya fe llegaba al ascetismo y santificaba y guardaba toda fiesta con la pompa que requería el caso.
Delante de este grupo de mujeres está el sahumador exhalando el incienso y delante de él un niño futre que parece señalar al fotógrafo.
Elegantes damas portan las cintas de los estandartes y las autoridades máximas de la población derraman flores al paso de la procesión, las mujeres lucen mantones cubriendo la cabeza y se ha dispuesto la participación de los centros escolares de la población, en primer plano aparecen los alumnos del Centro Escolar N° 81 con el porta estandarte uniformado. Por más averiguaciones que hemos hecho, no hemos podido precisar la identidad del hombre elegante y con bastón que se encuentra en la esquina, presumimos que es algún docente de ese centro escolar.
En el otro lado de la calle se encuentra otra delegación, suponemos que de alguna institución particular, acaso la escuela de Pedro Ortiz Montoya, que inclusive posee una banda de cuatro tambores cuyos ejecutantes están descalzos en su mayoría; solo uno luce zapatos y revela un hogar acomodado en su vestimenta.
Delante de todos están los monaguillos portando los cirios en las astas, dos de ellos van descalzos y lucen los atuendos propios de su condición.
Tiempos monacales aquellos en que, como dice Julio Garrido Malaver, hasta la miseria brillaba en Celendín.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!


domingo, 25 de julio de 2010

CANTACLARO: La Feria Taurina 2010

Por Constante Vigil
Celendín
No sabemos con qué criterio, pero la alcaldía de Celendín ha ratificado al mismo comité que fracasó ruidosamente el año pasado, encabezado por el abogado Olinto Araujo Vera. En principio, ese comité aún no rinde cuentas de su gestión anterior. Con estas irregularidades como antecedente, el mismo comité es el encargado de la feria taurina de este año. Un escándalo inexplicable y, seguro, muy calculado, o muy calculador... Dios y la Virgen nos amparen con su manto.
No queremos ser pesimistas, pero con los antecedentes de la comisión organizadora nada bueno podemos esperar. Podemos apostar incluso que de nuevo empezarán a moverse ofídicamente las mafias de los palcos, sobrepalcos y chaques, con su cada vez más incómodo ruedo de palos mas grande del mundo; la de la compra de los “bravos” y la de la contratación de toreros, que como siempre estarán, ambas, a cargo del tristemente célebre “Tata” Arrieta, el principal enemigo de la fiesta brava, por los desmanes y estropicios que comete contra los animales...

Afiche taurino de la Feria del Carmen 2010 de Celendín (Cortesía de Ulises Linares C.)

Lo dudamos, pero digamos que ojalá que el ganado tenga esta vez el peso mínimo exigido para esta clase de espectáculos y no se saque gato por liebre como el año pasado, en que los animales eran tan pequeños que no resistían un solo puyazo. Los toreros ignorantes, que no saben cual es su papel en la fiesta, les hacían de todo, aprovechándose de su debilidad.
Para esta oportunidad, las autoridades anuncian un encierro de las mismas ganaderías, La Viña y Salamanca, que por su propio prestigio este año deberían enviar ganado de calidad y no los perritos sarnosos que enviaron a la feria pasada. Ojalá tengan la inteligencia de enmendar.
Esperemos además el nombramientos de un juez competente, que no se preste a la componenda, como sucedió en la feria pasada, que no intente engañarnos con el espejismo de una feria exitosa a fuerza de ser generoso eso de regalar apéndices a los matadores.
La cuadrilla internacional estará integrada por el español Francisco Corpas, que el año pasado dejó grata impresión y demostró ser un torero de fino arte clásico; los venezolanos ”El Maravilla”, que no pasa de regular, el rejoneador Francisco Rodriguez, el mexicano Antonio Bricio, que no es nada del otro mundo y el peruano Paco Céspedes, hijo de nuestro recordado Paco Céspedes, el diestro que adornó las ferias taurinas celendinas con exitosas faenas en los años 50 y 60.
La cita de fines de julio, que seguramente congregará a miles de celendinos llegados de todo el mundo, que año a año regresan a rendir tributo a la Virgen del Carmen, a su tradicional feria taurina y a gozar de los encantos de Celendín, tierra de sortilegio único, que los neocelendinos no han aprendido a valorar, ni a cuidar y que están destruyendo. Los visitantes podrán apreciar.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!
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jueves, 22 de julio de 2010

INVITACION: Fondo Editorial de la UIGV

A propósito de la presentación del libro Extraños frutos de nuestro paisano Alfredo Pita, un celendino comprometido con el devenir histórico de su pueblo y que interpreta correctamente los signos de su tiempo, nos ha llegado la siguiente nota de prensa de su editor, el Fondo Editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.
Como apreciarán nuestros lectores, coincidimos plenamente con los conceptos aquí vertidos y creemos que no son regalados, ya que Alfredo Pita es realmente un escritor de primerísima línea. Así, pues, todos los celendinos que amamos la cultura y la literatura tenemos un compromiso de honor esta tarde, a las 5 y 30, en la Sala Arguedas de la FIL 2010 (NdlR).


NOTA DE PRENSA

El Fondo Editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, en el marco de la 15ª Feria Internacional del Libro de Lima, presenta el libro:

Extraños frutos, de Alfredo Pita
(Jueves 22 de julio, sala José María Arguedas, 5.30 pm.)
Comentaristas: Nilo Espinoza Haro y José Antonio Bravo
Narrador: Nerit Olaya

Se trata de un libro de cuentos, el primero que publica en el Perú, en mucho tiempo, el laureado escritor, radicado en París.
Extraños frutos es una colección extraordinaria de historias narradas con innegable talento. Escritos con la prosa densa y a la vez ligera y poética de Alfredo Pita, los cuentos que contiene el volumen son: La noche anterior, Neblina Mundo, Las víctimas, La variante Mesías, Fruto del mar, El último hombre, Pishtaco, Salvador y Extraños frutos, que da nombre al libro.
El narrador ausculta la vida de diversos personajes, peruanos en su mayoría, que viven a salta candela en el difícil Perú y en el difícil mundo que les ha tocado. Alguno de ellos, cruzando fronteras nocturnamente, como en La noche anterior, o divagando erráticamente en las grandes ciudades del planeta, como en Extraños frutos, muestran que lo peruano no sólo se viven en Lima y provincias, sino también en cualquier lugar de la Tierra.
Estos personajes, intensos, sombríos, van por la vida defendiéndose, luchando, sobreviviendo con procederes a veces dudosos, respondiendo como pueden, aunque siempre decididos, a los retos que les plantean su condición de migrantes en los países ricos, de expatriados, mordidos a veces por el racismo y la xenofobia, pero también por la soledad.
Como pocos autores peruanos de hoy, Alfredo Pita explora algunos de los mitos que jamás pierden vigencia para un pueblo como el peruano. Lo evidencia en Pishtaco. Y como para demostrar su ligazón con el terruño, nos regala una historia pugnaz y dolorosa, Salvador, donde una evocación de la niñez se convierte en una parábola sangrienta de palpitante actualidad.
En Alfredo Pita, el crudo realismo de las situaciones fluye con autenticidad y sin tropiezos, gracias a su excelente manejo del idioma y a su arte, depurado y rico, de contar. Entre los escritores peruanos de hoy, si hay alguien que sabe lo que es la técnica del relato corto, es él.
Alfredo Pita nos demuestra en este libro que se trata de un verdadero maestro del género, que trata y explora con facilidad cualquier situación, aunque siempre con una actitud de simpatía, casi de compasión se diría, hacia el ser humano, en un mundo donde lo humano es relativizado por lógicas que las víctimas poco comprenden y menos manejan.
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martes, 20 de julio de 2010

OPINION: Perú, país frívolo y masoquista

Por Crispín Piritaño
En primer lugar quiero saludar y sumarme a la presencia de los celendinos en la presentación del libro de nuestro paisano Alfredo Pita el 22 en la FIL. Realmente, Alfredo es un celendino de verdad, de aquellos que llevan el nombre grabado en el corazón y dicen ¡Presente! Cuando se trata de defender a nuestra tierra. Allí estaremos Alfredo, para saludarnos si es que estás en Lima, sino para representarte como miembros de CPM.
En estos días nos han llamado poderosamente la atención algunos aspectos fundamentales que tienen que ver con la trascendencia y presencia del Perú en el contexto de las naciones.

Caricatura elocuente de la personalidad de Velásquez Quesquén (Rossell)

Nos referimos puntualmente a las opiniones del Premier Javier Velásquez Quesquén, quien, muy alegremente, como si se tratara de un acto de valentía, ha dicho que el Perú se retiraría en parte de la jurisdicción de la CIDH. Tamaña aberración y despropósito jamás provendría de alguien que dice haber hecho estudios de derecho en el extranjero. Tal parece que no pasó de los claustros afiliantes de la Villarreal o de la César Vallejo, con perdón del poeta.
A nadie con dos dedos de frente y que conozca un ápice de derecho internacional se le puede ocurrir que el Perú pueda separarse de los dictámenes de la CIDH solo por que están contra la impunidad que quisieran algunos dirigentes del APRA y del Fujimontesinismo, coludidos ahora porque les cae la parca y sienten amenazada la comodidad de sus traseros en el parlamento y en otras instancias gubernamentales. Por increíble que parezca, esta patinada del Señor de Sipán ha sido celebrada por el diario Perú 21 con un titular que dice: “Se pone los pantalones” ¿Cómo?

Keiko Fujimori, una candidata digna del pincel de Fernando Botero.

Otro hecho importante es el dictamen de la fiscalía que archiva el caso del pago de los estudios de Keiko Fujmori y sus hermanos, pagado evidentemente con los dineros que Montesinos sustrajo del Estado Peruano y que aparentemente le dan luz verde a sus pretensiones de acceder a la primera magistratura, con la venia del APRA que lo apoyaría como candidata oficial. Lo peor de todo es que según las encuestas amañadas, estaría liderando la intención de voto. ¡Pobre Perú!, ¿Cuándo aprenderás las lecciones de la historia? Encima de amnésicos, somos masoquistas, primero elegimos a Crazy Horse, después de su desastroso gobierno anterior, pensando que era el mal menor, y luego pretendemos elegir a los herederos del régimen más corrupto, ladrón y violador de los derechos humanos de la historia, el de la dupla macabra: Fujimori-Montesinos.

Larissa Riquelme, una clara versión aberrante de la mujer objeto.

Frente a toda esta problemática y la cotidiana alza de precios, la falta de gas, los embates contaminantes de las mineras que operan en el país, los abusos y crímenes de la policía que agravan la inseguridad, la ciudadanía permanece adormecida en la fanfarria: se preocupa más en la aparición de la novia del mundial, que a cada rato amenaza con desnudarse, en la vigencia de Roberto Martínez como bailarín, ya que ya no puede bailar con la pelota, en las peleas de la señito con el feo fujimorista, en las opiniones inteligentes de Magaly Medina y en las publicaciones de Jaime Bayly, quien aprovecha la circunstancia de ser popular en la televisión para lanzarse como escritor, tal como ya lo han hecho Gisella Valcarcel, la Urraca, la chola Chabuca y cuanto improvisado pasa por la pantalla chica. Y encima de todo esto tienen éxito. ¡Pobre Perú!

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

domingo, 18 de julio de 2010

LITERATURA: Por fin, “Extraños Frutos”, de Alfredo Pita

Por Jorge A. Chávez Silva
Después de algún tiempo de silencio literario, en el que estuvo abocado a escribir para sí, a sus tareas de periodista internacional, a la crítica social y política, a la entrevista y al reportaje en la agencia AFP, nuestro amigo y paisano Alfredo Pita salta de nuevo a un primer plano de la noticia cultural peruana con la publicación de su nuevo libro, EXTRAÑOS FRUTOS, en el marco de la FIL-Lima 2010 (Feria Internacional del Libro, Lima 2010).

Y llegó la hora. El próximo jueves, Alfredo Pita presenta su nuevo libro, Extraños frutos. Será uno de los primeros que saldrá al ruedo en la Feria Internacional del Libro, Lima 2010.

El acontecimiento se producirá el día jueves 22 de julio, a las 5h30 pm, en el día inaugural de la Feria, que este año se realizará en el distrito de Jesús María (*). Ese día, y a esa hora, todos los celendinos amantes de la literatura, y de la cultura en general, estaremos en la Sala Arguedas de la FIL-Lima 2010, no sólo para asistir a la presentación de un excelente libro, estamos seguros, sino para saludar la actividad creativa y el civismo de alguien que lleva en alto el nombre de Celendín.
Extraños frutos es un hermoso libro de cuentos que agrupa varios relatos escritos con la prosa densa y a la vez ligera y poética de Alfredo Pita. Desgranamos los títulos de algunas de las historias: La noche anterior, Neblina Mundo, Las víctimas, La variante Mesías, Fruto del mar, El último hombre, Pishtaco, Salvador y Extraños frutos, que da nombre al libro.
En Extraños frutos, Alfredo Pita ausculta la vida de diversos personajes, peruanos en su mayoría, que viven a salta candela en el difícil Perú y en el difícil mundo que les ha tocado. Alguno de ellos, cruzando fronteras nocturnamente, como en La noche anterior, o divagando erráticamente en las grandes ciudades del planeta, como en Extraños frutos, muestran que lo peruano no sólo se viven en Lima y provincias, sino en cualquier lugar de la Tierra.
Estos personajes, intensos, sombríos, van por la vida defendiéndose, luchando, sobreviviendo con procederes a veces dudosos, respondiendo como pueden, aunque siempre decididos, a los retos que les plantean su condición de migrantes en los países ricos, de expatriados, mordidos a veces por el racismo y la xenofobia, pero también hundidos en la soledad.
Como pocos autores peruanos de hoy, Alfredo Pita explora algunos de los mitos que jamás pierden vigencia para un pueblo pluricultural y políticamente tan zarandeado, manipulado y herido como el peruano. Es el caso de Pishtaco. Y como para demostrar su ligazón con el terruño amado, nos regala una historia pugnaz y dolorosa, Salvador, donde una evocación de la niñez se convierte en una parábola sangrienta de palpitante actualidad.
En Alfredo Pita, el crudo realismo de las situaciones fluye con autenticidad y sin tropiezos gracias a su excelente manejo del idioma y a su arte, depurado y rico, de contar. Entre los escritores peruanos de hoy, si hay alguien que sabe lo que es la técnica del relato corto, es él.
Muchas veces se ha dicho del cuento que es la presentación de un mundo con pocas palabras. Alfredo Pita nos demuestra en este libro que se trata de un verdadero maestro del género, que trata y explora con facilidad cualquier situación, aunque siempre con una actitud de simpatía, casi de compasión se diría, hacia el ser humano, en un mundo donde lo humano es relativizado por lógicas que pocos comprenden y menos manejan, donde las personas sólo son marionetas que mueve la necesidad, la casualidad, pero sobre todo el interés (de otros).
Bien por nuestro paisano, cuya palabra creativa (y cívica, insistimos) es importante para el Perú y para sus lectores, que pronto estaremos nutriéndonos, en las páginas de Extraños frutos, de su visión del mundo, así como deleitándonos con su manjeo de la prosa.
Tal como nos lo prometió en una comunicación anterior, pronto tendremos algo de este libro, en exclusividad para CPM, para insertarlo en nuestro suplemento literario ESPINA DE MARAM.

(*) Del 22 de julio al 04 de agosto la FIL-Lima abrirá sus puertas en la explanada del Parque de Los Próceres, en Jesús María. La entrada principal estará ubicada en la Av. Salaverry, cuadra 17.


PEQUEÑA HISTORIA: Antiguos hacendados

Por Jorge A. Chávez Silva, “Charro”

Nuestra desmedida afición al cine y el descuido de los estudios motivaba frecuentes críticas de nuestro maestro Alfonso Rojas Chávez, “Chusho”. Con ese tono tragicómico que tenía nos reprendía acremente:-El cinemero número uno es Chávez Silva. Éste ya se ha pasado a vivir allí –decía al verme casi siempre en el cine debido a que yo hacía los carteles que anunciaban la función- el número dos es este “mocoroco” –se refería a Víctor Edgardo Rabanal Pereyra- éste no entra, pero lo huele –aludía a que Víctor observaba toda la película por las rendijas del portón de entrada. Como aún no había la cortina de entrada, era posible ver la función entera, aunque sin audio-, y el número tres es éste “hacendau de Huacrachuco” que está por mis orejas- decía aludiendo a mi primo Walter Mori porque usaba botas, casaca de cuero y una gorrita de fieltro.

Hacendados huanuqueños en la época de las montoneras de Augusto Durand (1914)

Siempre me preguntaba dónde quedaba ese dichoso Huacrachuco, en donde supuestamente todos eran hacendados. Con el tiempo averigüé que era la capital de la provincia de Marañón, en el departamento de Huánuco, dentro de la cuenca del río Marañón.
Desde las épocas de la fundación de la Villa Amalia, los celendinos se movilizaron por el cañón de río Marañón con su mercadería a cuestas, lo prueban las estrechas relaciones que siempre hubieron con las comarcas aledañas al río como las provincias liberteñas de Sánchez Carrión (Huamachuco), Bolívar, que hasta estuvo en la jurisdicción de Celendín en los ámbitos educacional, policial y eclesiástico, y Pataz. Con las provincias de Pallasca y Sihuas en Ancash y Huacrachuco y Huacaybamba en Huánuco.

Hacendado celendino en 1925, con su infaltable arriero y sus "cholos". (Foto archivo CPM)

Esta relación se remontaría a la época pre incaica, como parece indicarlo el hecho de que hablamos los mismos rezagos del muchik primitivo en una variante que según Moisés Chávez, sería el Culle. Ciro Alegría en “La Serpiente de Oro” habla del afán andariego de los comerciantes celendinos en esa zona: “Los más fregaos son los celendinos. ¡Ah, condenaos cristianos! Esos shilicos po vendele sus sombreros a tuel mundo siandan más sea con tuel invierno encima” o “La multitud circula difícilmente por las callejuelas y se arremolina en la plaza, donde están danzando las bandas de pallas. Allí las indias con las polleras rojas, verdes y amarillas cuya gritería es atenuada pun tanto por los bajo tonos ocres de los ponchos varoniles; los togados con los vestidos de dril almidonado que crujen al andar; los celendinos con sus listados ponchos de hilo, detenidos ante sus rimeros de percalas, sombreros y baratijas…”

Captura de abigeo en 1925, nótese al típico hacendado con sobre todo en el brazo. Obsérvese al abigeo, también con polainas. (Foto Manuel Silva Rabanal)

Esta situación es un indicativo de comunión de costumbres y sentimientos. Cuando describe a los hacendados de la comarca: “botas altas, pantalón de montar, sombrero de palma a la pedrada- espectan la fiesta bebiendo y disparando al aire sus revólveres, acompañados de sus mujeres que visten trajes nuevos y se cubren las espaldas con pesados pañolones de fleco”.
La misma vestimenta usaban los terratenientes de Celendín. El que esto escribe recuerda a don Osías Agustí, Alfonso Arrué, Víctor Rabanal, Alfredo Díaz, vestidos de esa manera, inclusive con casco de fieltro a la manera de los safaris africanos. Siempre a caballo y con el infaltable arriero como guía.
Volviendo a las reprimendas del maestro “Chusho” a ese tipo de vestimenta se refería al motejar a mi primo como Hacendado de Huacrachuco.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

viernes, 16 de julio de 2010

OPINION. Mascarón de proa

Por Crispín Piritaño

Hasta hace algunos años hubo en una de las esquinas inmediatas al mercado central del Callao una imagen tallada en madera que algún vivo colocó en una especie de nicho y la mentecatería de la gente convirtió en una imagen sacra, con profusión de velas, flores y dádivas de limosnas, hasta que algún coleccionista de antiguallas, conocedor, pese al deterioro y las sucesivas capas de pintura, de que se trataba de un mascarón de proa del tiempo de los veleros, lo rescató para su colección.

Los mascarones de proa, profusamente usados en los navíos de los S. XVI al XIX eran figuras decorativas, talladas en madera, y pintadas según la ocasión, que identificaban a la embarcación. ¿Por qué los sacamos a colación? Porque ese es justamente el papel que desempeñan en los gobiernos totalitarios los ministros invitados como pueden ser los casos de Valle Riestra y Rafael Rey Rey en el gobierno más corrupto de la historia: El de Fujirata y Antero Flores Araos, Yehude Simon y de nuevo Rey Rey, en el gobierno entreguista de Crazy Horse.
Ellos son utilizados en ese sentido por el gobierno de turno, como portavoces de algo que no quieren decir por sí mismos, porque no parecería democrático y para que no se vea como una expresión de parte interesada.
El caso de Rey Rey es emblemático, porque él se presta a estos innobles menesteres, ya lo hizo durante la época del Fujimontesinismo y ahora lo hace con Crazy. Se ha convertido en el portavoz de quienes quieren ridiculizar a la Corte Internacional de Derechos Humanos para desafiliar al Perú de sus dictámenes porque, evidentemente, los incomodan.
No les gusta que por sus decretos estén presos los artífices de la corrupción como Fujimori y Montesinos y se esté pidiendo cuentas a Mantilla, en relación con la existencia del Comando Rodrigo Franco y a Crazy por el caso de la matanza del Frontón. Por otro lado están los militares que ejecutaron oscuras funciones durante la guerra interna que desangró al país en los años del terrorismo.
Ellos no pueden olvidar que un oscuro capitán del ejército, degradado y expulsado por traición a la patria y convertido por arte de birlibirloque en el Cayo Bermúdez del gobierno de Fujirata, los haya humillado haciéndoles firmar la infame Acta de Sujeción mediante la cual se garantizaba la impunidad de aquellos militares que mancharon el honor de las fuerzas armadas con un proceder digno de las épocas de barbarie. A ellos cree, equivocadamente, representar el peor Ministro de Defensa de la historia, un tonto útil que tan mal lo hizo en el Ministerio de la Producción, sino recuérdese el caso del famoso pisco 7.9, una evidente burla a los damnificados del sismo del sur.
Lamentablemente para ellos este documento no tiene ninguna validez para la CIDH y ha ordenado que no se cierren los casos de crímenes de lesa humanidad y que todos los juicios a militares sean competencia de los juzgados civiles y no militares, como quisieran ellos, por no ser delitos de función.
Para esto sirve el reventador de cohetes israelíes, para pretender cubrir los crímenes del APRA y el Fujimontesinismo, para protegerse de la amenaza que significa para ellos las sentencias de la CIDH. Este pacto infame hubiera sido inconcebible hace algunos años, pero en la politiquería todo es factible, hasta las uniones contra natura.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

jueves, 15 de julio de 2010

CARTAS: Renuncia temporal

Dando una muestra cabal de ética y democracia, el ingeniero Secundino Silva Urquía, colaborador nuestro, cuyos acertados conceptos publicamos en nuestros blogs CPM II, Fuscán, Chungo y batán y en nuestra edición impresa de FUSCÁN nos hace expresa su renuncia temporal a sus colaboraciones por las razones que el mismo explica en la carta que adjuntamos.
El directorio del colectivo CPM, no puede más que aceptar esta renuncia como un deber cívico, pero no por ello dejamos de expresar su valiosa colaboración como la de un profesional capaz, amplio conocedor de los asuntos que competen a Sucre y, sobre todo, exento de la demagogia de los demás, con alternativas de solución perfectamente viables que ha expuesto con amplitud a través de nuestras páginas.
Siempre hemos sido cáusticos críticos de las malas gestiones de cualquier autoridad, mucho más de alcaldes como Rómulo Machuca de Sucre, quién, según los propios pobladores, ha hecho la peor gestión en la historia de ese distrito. Sin embargo, tiene el caradurismo y la desfachatez de pretender reelegirse para hacer lo que le venga en gana con los recursos de la comuna.

Ingo. Secundino Silva Urquía, candidato de fuerza a la alcaldía de Sucre. (Foto Chungo y Batàn)

Para nosotros es motivo de escándalo y meritorio de una investigación a fondo el hecho de que el Sr. Machuca esté dilapidando, esa es la palabra justa, los recursos que recibe el municipio en subvencionar gastos de los sucrenses residentes en otros lugares de la república, sobre todo en el caso de los amigos de ASUC (Cajamarca) que cuenta entre sus filas a “profesionales exitosos”.

Del mismo modo debemos criticar la ventaja que tiene sobre sus opositores, usando los dineros del municipio en su campaña política de reelección. Para nadie es un secreto que el alcalde todavía sigue con los métodos antiguos del pisco y la butifarra, repartiendo dinero a diario a familias que pueden aportarle un voto.

Creemos firmemente que, un distrito hermano como lo es Sucre, que tiene graves problemas de integridad territorial y de identidad, que ve en peligro su territorio frente a la voracidad de las transnacionales mineras que tienen sojuzgadas a las autoridades del vecino distrito de La Encañada y que han puesto la mirada sobre sus territorios con recursos, y ante la embestida de interesados en hacer otro distrito dentro del mismo territorio, estén en manos de incapaces que no han comprendido a cabalidad el problema.

Tenemos la esperanza de que el electorado sucrense responda a las afirmaciones de un huauqueño epónimo como Alfredo Rocha Zegarra, en el sentido de que se trata de un pueblo viril, inteligente y librepensador y lo demuestre eligiendo al más capaz. Ya es tiempo de que se deje de lado la idea de que el municipio es la gallina de los huevos de oro de tanto audaz. (NdlR)

Municipio de Sucre, gallina de los huevos de oro de los improvisados. (Foto MUS)

Sucre, 12 de julio del 2010.
Señores.
Miembros del Directorio de la revista impresa FUSCÁN y de los Blogs CPM II y CHUNGO Y BATÁN.
Atte. Jorge Chávez Silva, José Luis Aliaga Pereyra y Jorge Horna Chávez.

Por medio de la presente nota, les expreso mi renuncia formal y temporal a mi condición de columnista o colaborador en el medio que tan acertadamente dirigen.
EL motivo de mi decisión expresa, es la postulación a la Alcaldía de nuestro distrito Sucre, en la que a pedido de muchos paisanos, me he embarcado encabezando la lista del movimiento político FRENTE REGIONAL DE CAJAMARCA, cuyo símbolo es el sombrero. A la fecha nuestras listas, conformadas por ciudadanos probos y entusiastas, ya están inscritas en el Jurado Nacional de Elecciones, para disputar la representación distrital, provincial y regional.
Como se entenderá, todos los integrantes sucreños, estamos muy ocupados en tareas de la campaña electoral con miras a ganarnos la preferencia del electorado de nuestro distrito y asegurar el triunfo popular el 03 de octubre próximo. Para mi persona, el respeto que siento por la ciudadanía y pueblo sucrense, es una razón adicional para expresarles mi alejamiento temporal como colaborador de la Revista FUSCÁN y de los blogs CPMII y ‘CHUNGO y BATÁN’. Respeto que, además, considero lo debo mostrar no influyendo ventajosamente en la opinión ciudadana, con mis ideas expuestas en medios de comunicación vinculados al distrito.
Finalmente, debo expresarles mi agradecimiento por su tolerancia, acogida, comprensión y respeto a la libertad de expresión que han mostrado al publicar artículos de mi autoría, pese a que, comprensiblemente, no hayan comulgado con el contenido de algunos.
Hasta pronto.
Secundino Silva Urquía. DNI 26614173

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

miércoles, 14 de julio de 2010

PEQUEÑA HISTORIA: La Plaza Original de Celendín

Por Jorge A. Chávez Silva, “Charro”
Apostamos sobre seguro que esta joya de fotografía es la más antigua que se conserva de la plaza de armas de Celendín. Si no nos equivocamos corresponde al año de 1920 y podemos verla tal como la edificaron los fundadores de la Villa Amalia de Zelendín, nuestros ilustres antepasados.
Bajo el imponente Jelig y su acólito Tayta rume, se erige, delante del bosque de eucaliptos, la Municipalidad, como la construyeron los primeros celendinos y que fue remodelada en los años 1934 y 1935. En la parte central, de dos pisos, están las oficinas administrativas con ventanales y balcones de pobre factura.

Tierna fotografía de la plaza de armas de Celendín en 1920 (Foto cortesía de Manuel Silva Rabanal)

En la parte izquierda, correspondiente al mercado de abastos, de una sola planta, se observa claramente los portones de acceso y los muros que conservaban los contrafuertes a la usanza española de la época, coronados por flores de lis pintadas. Todo el frontis que corresponde a la municipalidad luce un zócalo doble, pintado de otro color. La casa de la esquina derecha, con balcón y ventanal, que originalmente perteneció a la familia Pereyra, es una de las pocas que conservó la misma fisonomía hasta los tiempos actuales como lo podemos comprobar en las fotos que a continuación insertamos.
En el ámbito mismo de la plaza se observan los jardines y veredas delimitadas por pretiles de piedra. Los jardines estaban sembrados de floripondios, rosas y geranios y varios pinos, tal como nos lo contara el arqueólogo Moisés Chávez Velásquez, quien sostiene que fue su abuelo, el héroe celendino Zaturnino Chàvez Baella, en su periplo de regreso de la guerra con Chile, en una larga caminata, arribando por la cumbre del Jelig a Celendín, quien trajo los pinos que adornaron entonces los jardines, y de los cuales solamente quedan dos.

El Celendín de los recuerdos. Foto tomada en 1967 por Alfredo Pita.

En el centro se levanta la pileta original de sillar sobre la fuente y el enrejado octogonales. Al remodelarse la plaza en 1939, fue la familia de Manuel Silva Rabanal, quien tuvo el gesto de comprarla por diez soles en vez de que la desecharan a la basura y hoy adorna el patio principal de su casa del Comercio.

Celendín desde el mirador de San Isidro en la actualidad. (Foto Charro)

Dos muchachos descalzos, vestidos a la usanza celendina: pantalón y saco de dril y tocados por sombreros de paja, charlan apoyados en la plataforma octogonal de la rotonda que servía de podio a los músicos de la Banda Municipal cuando animaban las retretas. Hemos observado extrañados las preferencias de los celendinos por la figura del octógono ¿Tendrá algún significado esotérico? ¿Estará relacionado con el número de letras que tiene el nombre C E L E N D I N?
Si es cierto, como dice la historia y nuestras tradiciones, que los shilicos somos una amalgama de españoles portugueses y judíos, el número ocho tendría que ver con el festival de ocho días del Chanukah.
Estas son las razones poderosas que nos convencen de la originalidad del pueblo celendino, diferente a todos los del norte del Perú. Todo esto configura un misterio apasionante que nos proponemos resolver.

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martes, 13 de julio de 2010

CANTACLARO: Sucias elecciones

Por Constante Vigil
Celendín
Ahora que ingresamos al tramo final de las Elecciones Municipales 2010 tenemos a siete candidatos que se disputan a dentelladas su ingreso al municipio de Celendín. Ellos son: Jorge Luis Urquía Sánchez, por el Frente Regional Cajamarca; Juan de Dios Tello Villanueva, que va a la reelección por Fuerza Social; José Eloy Rodríguez Araujo, por el Apra; Flavio Ediver Dávila Guevara, por Alianza para el Progreso; Deyner Araujo Chávez, por Perú Posible; Guido Erlin Araujo Zelada, por Unión por el Perú y Mauro Siles Arteaga, por MAS.

Las pintas electoreras polucionan la ciudad.

En un primer vistazo nos damos cuenta de que la mayoría no pasan de ser unos audaces que creen que gobernar a Celendín es lo mismo que gobernar a Huasmín, Miguel Iglesias o Jorge Chávez, sin que ello signifique menospreciar a estos pueblos que han tenido la desgracia de tener a tales arribistas como alcaldes. Una vista más detenida nos permite advertir la presencia de dos tipos nefastos para Celendín, que ya tuvieron la oportunidad de menoscabarlo en su integridad como pueblo original. Nos referimos a Mauro Siles Arteaga y a Juan Tello Villanueva, quienes, haciendo gala de cinismo, pretenden volver a manejar los destinos de un pueblo que los repudia. Para colmo de males, el ladrón de una calle celendina integra la lista de Arteaga.
Luego tenemos a un candidato del partido de gobierno que se apresta a la aventura en el tramo final del gobierno de García, signado por la política entreguista de nuestros recursos a las transnacionales Mineras como Newmont Minning Co., alias Yanacocha, alias Minas Conga. Nos preguntamos alarmados ¿Qué podemos esperar del candidato de un gobierno que fenece sin posibilidades de hacerse nuevamente del poder? ¿A quién va a acudir en busca de apoyo? ¿A Minas Conga?
Las cartas están sobre la mesa y toca a los electores celendinos elegir lo mejor para nuestro pueblo, despojándonos de las ambiciones personales y sin hacer caso a ofrecimientos electoreros porque tenemos la certeza de que nunca van a cumplir. Sobre todo a los que ya detentaron el poder y no cumplieron nada de lo que prometieron.
En pos de conseguir su anhelo han deteriorado a nuestra ciudad hasta la saturación con sus pintas y propagandas que finalmente nunca borrarán… ¡Serán celendinos de verdad quienes permiten tales pintas en su propiedad? Esto, señores se llama, contaminación ambiental y está penado por las leyes electorales, fuera de pactos de caballeros firmados por quienes no lo son. Demosles una lección de urbanidad no votando por los que más ensuciaron las calles.
De cara a las fiestas patronales que se avecinan tenemos una ciudad sumida en el caos y el desorden, llena de ambulantes que han copado toda la ciudad y de enriquecidos sospechosos que construyen sin ningún orden y como les da la reverenda gana, con las calles llenas de desmonte como monumentos a la improvisación y a la incultura. La basura originada por los miles de ambulantes campea por todos lados y los camiones del municipio son insuficientes para su recojo.
Lo mismo ocurre con el flujo vehicular en la ciudad, que es realmente un riesgo del que Lima nada tiene que envidiar: ómnibus, automóviles, carretillas, triciclos y mototaxis discurriendo por donde se les acomode, poniendo en serio riesgo la integridad de los viandantes que tienen necesariamente que movilizarse por la calzada ante la invasión de las veredas por parte de los ambulantes.
Por todo este caos en que se debate la ciudad, le damos la bienvenida, paisano que nos visitarás en julio… Bienvenido a la ciudad del desorden y de los aventureros que pretenden ser alcaldes, Ven a verlo por tí mismo.

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lunes, 12 de julio de 2010

PEQUEÑA HISTORIA: Bohemia celendina

Por Jorge A. Chávez Silva, "Charro"

En los primeros años de la década del 60, el damero de Pizarro era el centro neurálgico del país. Todo se encontraba centralizado en Lima, la administración estatal y los negocios principales, arterias como la Colmena, el jirón de la Unión, Carabaya, Camaná, la plaza mayor, la plaza San Martín y todo el centro era un hervidero de gente. Lima no era la monstruosidad que es ahora, por el norte terminaba en Zarumilla, por el sur en Chorrillos y por el oriente en San Luis. En todo el cerco perimétrico había terrenos baldíos.
En el Ministerio de Educación que quedaba en el parque universitario, pululaban miles de maestros de diversas partes del Perú y era fácil encontrar un paisano que venía en pos de alguna influencia para conseguir una plaza de maestro. Además, el mismo parque era el paradero final de los ómnibus de Tepsa que llegaban del norte.
Los celendinos de entonces se reunían para confraternizar, para regar la nostalgia y conocer las novedades de la lejana provincia. No había aún la Asociación Celendina, el local de la avenida Brasil, ni el elefante blanco de Huachipa.
Todavía circulaban los tranvías por las calles de Lima, muy pocos eran los que contaban con un teléfono, pero de algún modo se reunían en algún local del centro, en el “Versalles”, el “Negro negro” “El Zela”, conocidos bares de la plaza San Martín, o en el “Chicharrón” un bar de mucha enjundia, hoy desaparecido, que estaba en la esquina de Carabaya saliendo de las Galerías Boza, en el “Monarca”, un elegante bar en la Av. Guzmán Blanco, en “El Cordano” ,al costado del Palacio de Gobierno, o en una pollería de la cuadra 27 de Petit Thouars en San Isidro, junto al antiguo bar “Superba”.
En esos años era una delicia saborear un pollo a la brasa, lo servían en una canastita artesanal de carrizo sobre papel manteca con sus respectivas salsas, el pollo, generalmente casero, lo mismo que la papa eran de producción nacional y se beneficiaban en el mismo local,. Aún no pasábamos por la vergüenza de importar papas de Canadá. La pollería en cuestión era propiedad de Pacífico Escalante Cachay, en sociedad con Raúl Cortegana Chávez y le habían puesto por nombre, precisamente “Celendín”.
Allí se reunían semanalmente, en el cómodo sótano, en cuyos muros, los hermanos Juan y Humberto Muñoz habían pintado unos grotescos personajes que parecían disfrutar de un festín pantagruélico engullendo pollo a la brasa. Allí estaban a salvo de las miradas de los curiosos, el resto del público utilizaba otros ambientes separados y podían dar rienda suelta a su nostalgia, a los chistes y cascarrillos y a la música.

En esta hermosa fotografía, por la cual no parece haber transcurrido el tiempo, están los bohemios de esa época, entre los cuales figuran nuestro mentor y guía, Manuel Pita Díaz, Práxedes Pereyra, Ezequiel Cueva Mejía, recientemente fallecido, Héctor Miranda Zevallos, Lorenzo Ortiz Cabanillas, hijo del ilustre maestro Pedro Ortiz Montoya, … Pérez Alva, Isidro Montoya, Dionisio Merino Collantes, Manuel Sánchez Aliaga, “Mime”, entonces estudiante de La Cantuta, el Guardia Máximo Silva y Rodolfo Gil Collantes "Gilcoll".

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domingo, 11 de julio de 2010

COLABORACIONES: CELENDIN, PUEBLO, PAISAJE, HOMBRE

Por Daniel Quiroz Amayo

CELENDIN PUEBLO. Celendín es sencillamente una perla enclavada en los Andes, nacida al conjuro de las contingencias históricas y de la benignidad del clima, es, místicamente hablando, un edén encantado donde la miseria es poesía y la vida piadosa oración. Celendín emerge de una profunda tradición mochica hecha carne y tierra en el valle diáfano. Dimana del mestizaje violento, de la colonización incaica hecha sangre y gloria, también de la bienaventurada política colonial española que se nutre de un humanismo cristiano depurado, nunca entendido por colonos y encomenderos. El pueblo es sucedáneo y fruto de esas contingencias que dieron a su ser: alma y razón de su existencia. El pueblo, racialmente, es una mezcla de judíos apátridas que se encaminaron a este lugar del mundo, en aquella peregrinación incesante que es la diáspora, designio divino, consecuente de la aversión a la profética visión de Cristo.
Los judíos aquí establecidos recibieron el perdón de la Corona Española, fundando una villa con el auspicio de Baltazar Jaime Martínez de Compañón, obispo de Trujillo, quien echó las bases de la Villa Amalia de Celendín, integrándose luego a las escasa familias españolas de la comarca.
Mochicas, indios, judíos y españoles han dado fisonomía racial al pueblo, en el que no escasean cientos de narices judaicas, apellidos españoles, portugueses de origen judío, tradiciones quechuas y la imborrable huella de la toponimia mochica que es lo que pasma y admira, porque los incas no fueron capaces de borrarla, Celendín palabra derivada del mochica Chilindrín.

Celendín es sencillamente una perla enclavada en los Andes. (Foto Javier Chávez Silva)

EL PAISAJE. Imponente en esencia, colinas suaves y arroyos cristalinos configurados en el lecho de una gran laguna cuyos vestigios subsisten, dan a la planicie y un perfil gravoso y pintoresco, su cerro levantino, erosionado y carcomido custodia la entrada al Marañón, dándole al valle un destino mesiánico.
Esta belleza está engalanada con lo benigno del clima, que en verano es lluvioso primaveral y en invierno es seco y otoñal, aparte de la diafanidad del cielo, sus noches estrelladas y de luna llena, sus vientos suaves y refrescantes, rápidos en agosto imitando la presteza de las manos celendinas en el tejido del sombrero o en moldear las humitas de fresco maíz.
EL HOMBRE. En todas partes del mundo, el hombre no es más que la perpetración de la vida a través del tiempo y el espacio; es la cristalización de la vida, con ciertas características que hacen del celendino un ser agradable y digno de aprecio.El poeta Julio Garrido Malaver ha descrito la trascendencia y dimensión del hombre de estas tierras, dice garrido con esa vocación metafísica y trascendente, refiriéndose a su padre:

Cargador en el mercado, fascies típica del poblador celendino. (foto cortesía de Javier Chávez Silva)

MI PADRE
Cuando se fue mi madre aprendí a conocerlo más íntimamente.
Antes él trabajaba día y noche para darnos el pan.
Ahora su trabajo era oración cotidiana
de homenaje a la ausente.

Desde que ella murió, las manos de mi padre
parecían rezar cuando abría la tierra.
Las manos de mi padre rezaban en los surcos
al encargarles la sublime esperanza de las nuevas semillas…
Muchas veces le vi arrodillado
junto a las plantas acabadas de nacer.
Le oi pronunciar palabras tan dulces
que repetían las flores y eran por eso cada vez
más bellas y perfumadas.

Una y otra vez lo sorprendí,
junto al arroyo cristalino,diciéndole tales cosas
que hacían de sus aguas
la música soñada por la tierra.

¡Mi padre recogía las cosechas
Como si se tratara de los frutos de Dios!

El poeta Julio Garrido Malaver y su padre en Celendín. (Foto cortesía de Julio Garrido López)

Alfonso Peláez Bazán, define y perfila la idiosincrasia del pueblo, al que homenajeamos con el más grande cariño de sus personajes:
“Todavía camina, os decía, unos viejos casi esqueletizados, de aspecto un tanto fantasmal, que vienen jalando desde bien atrás del siglo pasado: Son dos viejos que siguen viviendo como si la muerte se hubiera olvidado de ellos. Son como la herrumbre del tiempo. O como extraños guarismos de la vida y la muerte…” (“Cuando recién se hace santo”)

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viernes, 9 de julio de 2010

OPINION: Cortinas de Humo

Por Crispín Piritaño
A raíz de la publicación de mi artículo “ El criminal más sanguinario del mundo”, algunos que se ubican en los extremos, han querido interpretar mis opiniones como una filiación política de extrema izquierda. Nada más alejado de la realidad, y lo hemos expresado innúmeras veces. El hecho de que pretendamos llegar a la verdad y a la interpretación correcta de los acontecimientos, buscando las intenciones en el trasfondo, no nos coloca como terroristas, ni apologistas de doctrinas de extrema izquierda o derecha, las cuales, lo hemos sentido en carne propia, le han hecho mucho daño al Perú.

En ese contexto nos permitimos opinar acerca de las cortinas de humo que monta el partido de gobierno y sus ayayeros, para tapar algún problema de carácter nacional, como puede ser actualmente la venta del gas al exterior, que podrían ser vinculante con la escasez de gas en los grifos y la amenaza de desabasteciminto del gas casero.
En este caso les ha caído de perillas la indemnización que por mandato de la CIDH hiciera el gobierno de Alejandro Toledo a varios acusados de terrorismo, entre los cuales estaba la norteamericana Lori Berenzon. Esta especie de multas nos viene por el pésimo sistema carcelario que existe en nuestro país. No en vano figura en los reportajes de la National Geography como una de los peores del mundo por el poco respeto que se tiene a los derechos humanos.
A propósito de esto hemos visto al “valiente” Ministro de Defensa, el inefable, por no decir otra cosa, Rafael Rey Rey, rasgándose las vestiduras, tildando de cobardía el acatamiento de Toledo a las decisiones de la Corte Internacional, lo mismo que otros conspicuos miembros del Fujimontesinismo, del APRA, del clero, del poder judicial y algunos candidatos a las alcaldías, pretendiendo llevar agua para su molino.
Todos estos elementos que pretenden echarse abajo a la Corte Internacional de Derechos Humanos y desvincular al Perú de su jurisdicción, callaron en todos los idiomas cuando sucedieron los crímenes de lesa humanidad perpetrados por los comandos clandestinos de Fujimori y García, léase Colina y Rodrigo Franco, y por el contrario, como el Caso de Rey Rey, tránsfuga compulsivo, se pasó a sus filas hasta el punto que hoy lame la mano que antes pretendió morder.
Y tienen razones poderosas para estar incómodos, pues cuando ya se había consumado la amnistía para los criminales de lesa humanidad bajo el amparo de un poder judicial corrompido por Fujimori y Montesinos, fue la CIDH quien insistió en que se volvieran a abrir los casos de La Cantuta, Barrios Altos, el Frontón, Cayara y muchos más y que muchos como el asesor y el mismo Fujimori estén purgando justa condena por sus crímenes, y cuente que las leyes peruanas son endebles y solo hacen cumplir la más larga condena no siendo acumulativa como debería ser.
Ahora que increíblemente se ha cerrado el caso del origen del dinero con que Keiko y sus hermanos pagaron su costosa educación, y en el supuesto que la gorda candidata está oleada y sacramentada para asumir la presidencia, se convertiría en la candidata oficial del partido de gobierno actual. Terrible desgracia sería para el país que accediera a la presidencia tal esperpento moral y físico. Felizmente a la luz de las encuestas está muy lejos de suceder, pero que, en cualquier caso, debemos evitar.
Desgraciadamente, y de acuerdo a las mismas encuestas, tanto el APRA, como el fujimontesinismo, obtendràn los escaños parlamentarios suficientes para garantizar la impunidad y la aparente tranquilidad de estos políticos con tantas deudas que pagar, y decimos aparente porque estamos seguros de que no pueden dormir en paz con su conciencia.
Y nos refirmamos en nuestro concepto de que mientras exista la desigualdad socio económica en el Perú, habrá siempre brotes de terrorismo como una terrible respuesta a aquellos que pretenden solucionar el problema mediante la represión policial y la ley del Talión. El ser realistas en este pensar, no nos coloca a la par de los extremistas de izquierda o derecha.

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jueves, 8 de julio de 2010

CUENTO: Victor Chávez Velásquez

Victor Chávez V. es un arquitecto, colaborador nuestro, convencido de la conservación del perfil arquitectónico de Celendín y hasta presentó un proyecto de construcción de la Iglesia Matriz, expuesto en CPM II. Nos envía un hermoso cuento en donde explora nuestros mitos infantiles y nos demuestra que es tan bueno con la wincha y el teodolito, así como con la pluma. (NdlR)

Para Jorge Chávez Silva
Estimado paisano:
En primer lugar saludarte, y una vez más felicitarte por esa incansable labor de defensa de lo nuestro, nuestra querida patria chica, fiel seguidor de CPM.
Acabo de leer el artículo con motivo del día del maestro, y no puedo estar más de acuerdo contigo, maestros los de nuestro tiempo, épocas en las que como decía el gran Ricardo Palma "la letra con sangre entra" y a propósito recordé de un escrito que tengo guardado por aquí, y que en más de una oportunidad estuve tentado a enviárselo, pero debo confesarte que el temor a hacer el ridículo me detuvo, pero, después de todo, es algo que quisiera compartir con tus lectores, si por supuesto tienes a bien publicarlo.
Agradeciendo la atención que puedas brindarme, me despido con un fuerte abrazo, el cual espero sea en forma personal ahora que estemos por Celendín acudiendo al llamado de nuestra mamacha Carmen.

La fecha de esta tierna fotografía es el 25 de junio de 1928, están de izquierda a derecha: Francisca Aliaga, Odilia Villanueva .aún alumna, Carmen Castamán y en el otro extremo Julia Rabanal Pereyra. No nos ha sido posible reconocer al resto de las alumnas. Escuela 82 (Foto cortesía de Manuel Silva Rabanal)

EL MIEDO
Lo había atrapado una lluvia torrencial, con truenos, rayos y relámpagos incluidos, se sentía extraño, todo le parecía irreal, el sonido que producía la lluvia, el sol y el arco iris. No sentía frio. A tiempo se cobijó bajo el alar del patio con el trompo en la mano y el bolsillo lleno de bolas y chanos, no se había dado cuenta que a su lado estaba Julito, su amigo, su yunta. Eran uña y mugre, lo conocía desde que tenía memoria -vamos a jugar bolitas-, le dijo. No respondió, volvió a preguntarle y nada sucedió, se dio cuenta que estaba empapado hasta las rodillas y tuvo miedo; ahora le darían un par de rebencazos. El fogonazo de un relámpago y el ruido de un trueno lo sobresaltaron. Su corazón latía violentamente, terminó de despertarse y se dio cuenta que se hallaba en su cama. Por las rendijas de la pequeña ventana se filtraba el resplandor de la mañana, estaba solo en el cuarto. A lo lejos se oían voces que venían del zaguán que conducía a la cocina, reconoció la voz de su madre y sus hermanos y tomó conciencia: se había orinado una vez más, el miedo se apoderó de él y lo único que se le ocurrió fue cubrir la cama con las cobijas. Hoy no se habían dado cuenta que se le había aflojado el esfínter, no era la primera vez que le sucedía, -“Le ha entrado el frio por andar brincando por las acequias”-, decían sus tías abuelas y lo sentaban sobre piedras calientes, era el remedio para no orinarse en la cama; le frotaban la barriga, pero nada.
Camino a la escuela iba cavilando, los interiores ya se le habían secado le incomodaba ese olor extraño, mezcla de orín y ajos. Ojalá no se den cuenta, ¡Vito! le pasó la voz uno de sus compañeros y volvió a la realidad, muchos alumnos iban a la escuela, con sus uniformes caqui, algunos al igual que él no llevaban zapatos, solo se calzaban para el desfile escolar en fiestas patrias. Lo recordaba bien, pues, acabado el desfile terminaban con los zapatos al hombro y los pies ampollados.
Después de la formación en el patio de la escuela y luego de la inspección de rigor de pelo, orejas, cuello y pies limpios iban a los salones; en más de una oportunidad un piojito, o los pies sucios hacían que se quedara luego de la revisión y lo mandaban a lavárselos en cualquiera de las acequias o en la pila. Volvía acicalándose, diciendo “ya me lave como el gato”. Esta vez había pasado piola y el maestro mandó a todos al salón.
Tuvo miedo al verlo entrar, todos se pusieron en pie. Se oyó un ¡buenos días, maestro! y luego volvieron tomaron asiento. Estaba aterrado, hoy tocaba examen de cálculo y él no era bueno en eso. Además, jugar bolitas era más importante. No hizo la tarea y siempre había la excusa que en casa no había luz, que la noche anterior se había acabado el kerosén de la lámpara o que las velas las usaban sus hermanos mayores.
A medida que pasaban la lista de asistencia y se acercaban a su apellido el terror era más intenso que el olor a ajos que hacía que se lanzaran miradas cómplices entre ellos.
Le tenía pavor al maestro. Era este de baja estatura, casi calvo, piel cetrina y carraspera crónica en la garganta ,siempre “enternado”, siempre impecable, era el tercer año que le enseñaba y había sido maestro de sus hermanos mayores. Ellos le contaron que era “malaso”. Tenía fama de ser implacable con los castigos. Alguna vez a su amigo “churgapito”, después de castigarlo con la palmeta, lo hizo encerrar en el cuarto de las calaveras . A las dos horas lo sacaron al cristiano, desfalleciente, blanco como el papel y ensopado en sus líquidos.
Era famosa su palmeta con la que impartía justicia a malcriados y haraganes.
A esas alturas el olor a ajos se había magnificado y todos se habían dado cuenta, la cara parecía que iba a estallar, sudaba frió, en que mala hora hizo caso a sus compañeros de que se frotara las manos con ajos. Mejor hubiese recibido el castigo; después de todo, el dolor duraba un momento nada más. Y todo por haberles contado la historia que escuchó de sus hermanos mayores: que para que no duelan los palmetazos había que frotarse las manos con ajos molidos. Ahora los 5 de su collera estaban ansiosos de comprobar si era verdad. De ser así habrían descubierto la cura para el dolor, no tendrían de que preocuparse más, qué importaba si contestaban mal en el examen oral.
Uno a uno, cabizbajos, iban al frente, rumbo al suplicio que los llamaba por su apellido.
En la pizarra estaban escritas esas dificilísimas operaciones, algunos resolvían bien las sumas, restas o multiplicaciones, otros recibían el castigo con la palmeta. Hasta que le tocó su turno, se levantó y caminó con la cabeza gacha. Lo más importante era que el maestro no se diera cuenta del olor a ajos. Cosa difícil, todo el salón estaba impregnado de ese olor. Avanzó hacia la pizarra y la vio más inmensa que nunca. Los números parecían escritos en un idioma desconocido. Cogió la tiza, se empinó para escribir el resultado, mientras trataba de recordar las operaciones con un brazo en alto y con la otra mano en la espalda intentaba llevar las décimas o centésimas con los dedos. De pronto se le iluminó la mente y escribió el resultado mecánicamente, seguro que esta vez si la achuntaba, dejó la tiza y esperó confiado el veredicto. Un gruñido lo volvió a su triste realidad ¡so haraganote! Y recibió doble castigo: le jaló de las patillas y lo conminó a mostrar la mano para castigarle, estiraba y encogía el brazo cuando veía venir el golpe, al cuarto intento logró atinarle un golpe neto, seco y no sintió nada, vio la cara del maestro congestionada por la ira y el desconcierto, se había quedado atónito, mirando el pedazo de la palmeta que sostenía su mano. Era cierto, no dolía. Internamente estaba feliz, pero no se dio cuenta hasta que llegó a su carpeta y le cuchichearon que la palmeta se había hecho añicos en sus manos. Estaba sorprendido ¡Benditos los ajos, eran milagrosos! No solo servían para aderezar el arroz, o para el jarabe para la tos. También quitaban el dolor y rompían las palmetas.
De vuelta a casa la patota iba feliz, habían logrado librarse del castigo. Lo felicitaban, era el jefe, él había logrado la hazaña. Ya no tendría miedo a los castigos de la escuela, se fueron mataperreando y chapoteando por las acequias. Ese día llegaría tarde a casa. qué importaba, mañana sería otro día.
Al día siguiente llego confiado al colegio, el día era bonito , había tomado un buen desayuno con lo que más le gustaba , una taza de hierba luisa y humitas cuchras calentadas en el fogón. Sabían a gloria, si por él fuera hubiese comido hasta terminar empachado, no se había orinado en la cama y estaba feliz, ya no les pegarían, la palmeta había sido destruida; que fácil había resultado todo. Cuántas veces estuvo a punto de sustraer a “la maldita” del pupitre del maestro.
Se dio cuenta que estaba equivocado cuando el maestro, después de pasar lista, hizo la presentación oficial del chicote de tres puntas que los acompañaría fielmente el resto de sus estudios, esta vez tendrían que untarse los ajos en las piernas y el trasero.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!


martes, 6 de julio de 2010

PEQUEÑA HISTORIA: En el día del maestro.

Por Jorge A. Chávez Silva, “Charro”

“Maestros, los de antes”, se escucha con frecuencia decir a los mayores, con un dejo de orgullo y añoranza, acaso recordando a aquel o aquella voz que como a Lázaro, les dijera “Levántate y anda”.Indudablemente eran otros tiempos aquellos en que el maestro se revestía de un halo de dignidad y se le nombraba simple y llanamente como “maestro” o “maestra” y no “profe” o “miss” como se estila hogaño.

Plana docente del IPRC en 1966 (Foto archivo CPM)

El maestro de antaño era decente en todos los aspectos de su vida, tanto en la ciudad como en el campo, en cualquier rincón olvidado de la provincia, tan famosos en su lejanía como Musadén y Canden en el norteño distrito de Cortegana, o en las alturas de Piobamba en Oxamarca, en donde, aparte de la imposibilidad de ver a los suyos en la provincia, corría el riesgo de ser absorbido culturalmente por el medio.

Maestros en campaña de alfabetización en 1944 (Foto cortesía de Magda Aliaga B.)

Los maestros de antaño iban a su escuela, a pie o a caballo, en duras jornadas jalonadas por desgracias y anécdotas, sobre todo en los meses de marzo y abril, que era la temporada de lluvias y los caminos de herradura se tornaban intransitables. Esos héroes anónimos iban muchas veces con su familia a cuestas y eran en el lugar de su magisterio el cura, el médico, el compadre y el consejero de su población.

Lucrecia Merino Collantes, Amalia Cachay Chávez, Grancisca Aliaga Chávez, Bertha Quiroz Amayo y "Meña" Pereyra Rabanal, profesoras del 82 en 1960(Foto Archivo CPM)

La labor del maestro no se circunscribía a las aulas, trascendía a la comunidad y siempre estaba bien preparado para aportar una enseñanza o corregir un error por nimio que fuera, por eso era respetado y homenajeado a su paso. Sus enseñanzas y correcciones quedaban como huella en el corazón de sus alumnos.
Conversando alguna vez con mi primo Wálter, con quien compartimos las enseñanzas del maestro Alfonso Rojas Chávez, “Chusho”, recordábamos claramente una mañana en que nos enseñaba la dureza de la tibia como el hueso más resistente del cuerpo humano y sus exageradas comparaciones. Nos decía que ese hueso aguanta panzas como las de don Cesar Chocho y don Sebastián Horna. Lo recordábamos tan claramente como si sucediera en este instante.

Wilson Sánchez, Telmo Horna, Aníbal Rodríguez y Wilder Pereira Horna, en señando con el ejemplo (Foto archivo CPM)

En este día del maestro, en que el docente se ve acorralado por los chantajes del gobierno de turno, quiero rendir homenaje a mis maestros y maestras que forjaron en mi corazón un irreductible amor por lo celendino, a quienes recuerdo con verdadero orgullo: Rosa García de Bazán, Juan Chávez Sánchez, Malena Peláez Pérez, Alfonso Rojas Chávez, Orestes Tavera Quevedo, Moisés Ortíz Huamán, José Bazán Silva, César Paredes Canto, Manuel de Piérola Castro, Raúl Brandon Zucchetti, Aureliano Rabanal Pereyra, Manuel Silva Rabanal, César Díaz Dávila, Julio Díaz Dávila, Pedro Pereyra Zelada y a todos aquellos que alguna vez me dieron un consejo.
Cuantas veces he reclamado a las autoridades edilicias actuales el cambio de nombre de algunas calles que no tienen ningún significado para Celendín por el de estos nombres epónimos que sí son un ejemplo para la juventud. Sería un acto de verdadera justicia para con su memoria y la dignificación de un municipio amnésico e inconsecuente con los valores celendinos.
No con esto quiero desmerecer la valía de los maestros actuales que también tienen su mérito, pero insistimos en que su docencia debe incluir el amor a lo nuestro y la disposición a cuidarlo, respetarlo y protestar cuando se atente contra nuestra historia y tradición. Celendín necesita de sus hijos y son los maestros los responsables de su formación.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

domingo, 4 de julio de 2010

ELECCIONES: Plato suculento

Por Palujo

En las anteriores justas electorales, los candidatos a ocupar el sillón municipal, parecían participar en un concurso de “platos típicos” como los que organizan en las ferias. El ajetreo y la poca vergüenza que demuestran estos señores y sus acólitos por convencer a los votantes, sin proyectos, planes, ni programas, por intermedio de exquisitos potajes, es realmente patético.

El mismo día de las elecciones, los postulantes al primer cargo político del distrito, llaman a ingresar a sus casas o locales partidarios cuadrándose cual verdaderos mozos de restaurantes cinco estrellas.

Los votantes que por primera vez participan y muchos de los que llegan de las zonas rurales, obedecen sumisos, como si fuera una orden, y apuran la cuchara mirando de reojo a la futura autoridad municipal; pero aquellos que ya pasan de los tres escrutinios, lo hacen saludando muy atentos : – ¡Hola don julito! ¿cómo estás manuelito?

Muy desenvueltos y frescos actúan los que ya tienen “cancha” e incluso se toman la libertad de hacer comentarios: – Hoy ganamos don julito, ¡ese del APRA es un grajo! –hablan muy seguros.

Luego del desayuno o almuerzo, cuya calidad depende de la solvencia económica que tenga el candidato (*), este raro anfitrión despide a sus, podríamos decir, comensales, con las siguientes palabras:

- Paisitas, regresan a las cinco pa’ celebrar –mientras sus ayayeros hacen todo lo posible, con mandiles y manteles incluidos, por demostrar que la fiesta del triunfo será la envidia de toda la ciudad.

Casi al llegar al centro de votación y hasta en la misma cola, la mayoría de votantes contradicen lo que los entendidos llaman “encuesta a boca de urna” ya que al ser interrogados por quién votarán, contestan de acuerdo al gusto del curioso preguntón: – bah, por el Milton pue’, ¿por quién más va a ser?

Sin embargo, el ciudadano elector esta más que “curao” de estos vivazos, al final votan por quien desean aunque almuercen dos o tres veces cuidándose, eso sí, de que no se percaten de ello los nada cándidos candidatos que ven en el sillón municipal un plato suculento.
Palujo.


(*) Los negociantes y personajes pudientes del lugar y hasta de la provincia no se quedan atrás y muy sutilmente hacen llegar sus “desinteresadas donaciones” a sus favoritos asegurándose de ello en sus propias encuestas.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

jueves, 1 de julio de 2010

REBENCAZOS



Por El Paco

MINERIA "RESPONSABLE".- La minería "responsable" que preconiza el Apra a través de los medios de comunicación está rindiendo terribles frutos. En Huachocolpa, Huancavelica, varios ríos se han contaminado con los derrames de relaves mineros, poniendo en serio riesgo la ganadería y agricultura de la región y con ello la subsistencia de miles de campesinos.

MINERIA RESPONSABLE II.- Lo peor es que estos relaves y la consiguiente contaminación estarían sucediendo desde el 2009 en que se percataron de que algo estaba fallando en los embalses de los residuos mineros. Esta es una muestra de lo que sucederá con el cauce de los ríos Sendamal- Llanga por efectos de las operaciones mineras de El Galeno y Minas Conga.

MINERIA RESPONSABLE III.- Las transnacionales que operan en la provincia de Celendín son tan responsables, que desde el pitazo inicial juegan con trampa, están propiciando la desunión y el desbande de los pueblos, como sucede con los caseríos de la zona de Jerez, que mediante instigaciones y sobornos, pretenden traspasar sus territorios a la jurisdicción de Bambamarca.

MARCHA.-Contra estas maniobras de las mineras, ayer 30 de junio, se realizó una marcha de las fuerzas civiles y la población en general en defensa de la integridad territorial de Celendín. Saludamos la participación decidida de los profesores del SUTEP y de los Ronderos que encabezaron la marcha contra la traición de los alcaldes de Celendín, Huasmín y Sucre.

MARCHA II.- Lo malo fue que algunos candidatos a la alcaldía pretendieron llevar agua para su molino aprovechando la presencia masiva de los manifestantes. ¿Para qué tanto barullo, si la población conoce que muchos de estos candidatos son patrocinados por la minera? Ya los iremos identificando. Esto dio pábulo a que los alcaldes citados, que en ningún momento dieron la cara, digan que fue un movimiento orquestado por sus rivales políticos.

JUVENTUD.- Es lamentable el déficit de participación de la juventud celendina en los graves problemas que se ciernen sobre la provincia y lo mismo los pobladores de los distritos afectados. Se mostraron indiferentes, viendo la marcha con las manos en los bolsillos. Así no es jóvenes, tienen que ponerse a tono con el momento histórico que les toca vivir.

INDIO MAYTA.- Si algo hay que recordar de este gobierno de Alan García es que en ese lapso ocurrió el deceso de muchos artistas de la música, como el Zambo Cavero, Jesús Vásquez, Alicia Delgado, Lucho Barrios, nuestro Indio Mayta y hace poco Aníbal López. Para algunos, que eran allegados a las altas esferas apristas, hubo fanfarria y hasta duelo nacional. Para El Indio, el más genuino representante de Cajamarca, no hubo nada, pasó en el más triste olvido.

INDIO MAYTA II.-Muchos se rasgaron las vestiduras por la desidia de los celendinos hacia su ídolo, pero no todos lo abandonaron. En CPM somos testigos que en la realización del Campeonato “César Díaz Medina”, el comité organizador de la ACL propició una actividad en la que todos los cajamarquinos participaron y se hizo donación de lo recaudado a la viuda del cantante. Descansa en paz, Indio… Cuando llegué de mi tierra, con poncho y sombrerito…

CUENTAS OMISAS
.- Se acercan las fiestas patronales y hasta ahora el Comité Taurino del año pasado, tanto de Celendín como de Sucre, no dicen ni chus ni mus con las cuentas. Deben estar haciendo culebreos y chibirinqueos para salirnos con el cuento de que quedaron tas con tas. Es decir, que no perdieron, ni ganaron. ¡Noooo!

DONACION DE PARTE INTERESADA.-Rómulo Machuca, alcalde de Sucre, es dispendioso con los fondos públicos, reparte dinero a manos llenas a tutti li mundi ¿de dónde michis si la gata no pare? Esta vez le tocó la suerte a los pobrecitos indigentes del MUS, a quienes les darán 4 000 morlacos, 3 000 por delante y 1000 en momentos previos a las elecciones. No creemos que sea tan generoso para sacar dinero de sus bolsillos.

DONACIONES II.-El objetivo del regalito es el techado del segundo piso del local del MUS en S.J. de Lurigancho. Cosa similar sucedió con los amigos de la ASUC de Cajamarca, con quienes fue más generoso, pues la donación habría alcanzado los diez mil morlacos ¿Qué cosas no habrá debajo de la mesa? ¡Provecho!

DONACIONES III.-Lo que resulta extraño es que las asociaciones de residentes provincianos en otros lugares se organizan para ayudar a la provincia como una obligación moral y material y no al contrario, como sucede con los paisanos de Sucre. ¿Qué dirán los antiguos dirigentes que sí se preocuparon por ayudar al terruño? ¿Qué dirán los pobladores de Sucre al ver que su alcalde reparte el dinero destinado para ellos a los que de alguna manera tienen recursos?

PA’ COJUDOS LOS BOMBEROS.-En la reunión del MUS del domingo 27 de junio, algunos dirigentes se opusieron a la recepción de la donación, con tinte electorero, por parte de Machuca, en el convencimiento de que el burgomaestre estaba disponiendo dolosamente de los fondos públicos y en el futuro podrían surgir problemas legales. Finalmente la asamblea aprobó recibir el dinero, pero no se responsabilizarán de los problemas que puedan suceder en el futuro ¡Qué moscas!

MISIONEROS.-¿Cómo no van a estar vacías las arcas del MUS, si en una oportunidad, durante los años 90 ,tuvieron como tesorero de la institución al Mayor Migdonio Torres Aliaga quien se habría ido llevándose 200 morlacos… ¡plop! ¡Exijimos una explicación!

PROFESIONALES.-A los paisanos sucrenses se les ocurren las ideas más peregrinas. Un grupo de profesionales está propiciando una asociación de profesionales sucrenses con la condición de que sean exitosos. El más empeñoso en que se forme esta Asociación de Profesionales Exitosos es un señor experto en dar gato por liebre: vendió una pelton a la muncipalidad de Sucre como si fuera nueva y como es lógico al poco tiempo colapsó ¿A eso llamará tener éxito? Ta, ta, ta, tan…

PUBLICACIONES.-Saludamos la pronta aparición del libro de cuentos de nuestro paisano y amigo de CPM, Alfredo Pita, para este mes de julio. El escritor celendino nos ha prometido un adelanto para ser publicado en nuestra sección literaria Espina de Maram. ¡Buena Alfredo, ya era hora de que nos alegres con tu palabra!

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!