jueves, 1 de septiembre de 2011

OPINIÓN: La corrupción llegaba sola

Por Crispín Piritaño
Tal como los peruanos que tenemos más de dos dedos de frente suponíamos, la corrupción generalizada fue el signo de la gestión del ex presidente Alan García, a quien hasta sus secuaces llamaban en privado Crazy Horse por su equilibrado temperamento. El procurador Fuad Khoury -que nada tiene que ver con las otras K de la korrupción- ha detectado a 10 569 funcionarios corruptos a quienes se abrirá los respectivos procesos penales.

El artífice de la repartija aprista (caricatura de Carlín)

Toda esta caterva de miserables y ladrones, porque no tiene otro calificativo el hecho de robarles a los pobres, estarían capitaneados por la cúpula del partido de la estrella, pues se están encontrando indicios que apuntan a los más conspicuos dirigentes como Alan García, Enrique Cornejo, Hernán Garrido Lecca, Jorge del Castillo, Aurelio Pastor y Luis Alva Castro.
Lo penoso del asunto es que no sólo robaban sino que cometían sus fechorías en desmedro de los más necesitados del Perú, como son los damnificados del sismo que asoló el Sur, los que cifran sus esperanzas de progreso en Foncodes y los enfermos de Essalud. Si sumamos a estos desmanes en agravio del Estado las cuantiosas fortunas recibidas de manos de las mineras para vender los recursos del Perú, ¿a cuánto ascenderán las fortunas personales de estos ex altos funcionarios? Nos preguntamos indignados, ¿para esto los eligieron los pobres?
A medida que avanzan las investigaciones se descubren nuevos casos de corrupción. Tal como diría el maestro Manuel Gonzales Prada, de vivir hoy: “En el gobierno aprista, en donde se pone el dedo salta el pus”. O como diría el propio Crazy Horse: “La corrupción llega sola”. Las obras emblemáticas de García como el tren eléctrico, la remodelación del Estadio Nacional, los colegios reconstruidos, están viciados de corrupción y se habría sobrevalorado sus costos en muchos casos a más del doble de los presupuestos iniciales.
La expresión indignada de Crazy Horse de llamar ¡Ratas! A los autores de los faenones, en el caso de los petroaudios, no pasaría de ser una muestra del histrionismo del que hace gala el gordo político en cada una de sus presentaciones. Don “Bieto” ahora está cantando, pero, según sus declaraciones, él no cantaba solo, lo acompañaba en la primera voz nada menos que el gran cantante nacional Alan García Pérez.
Durante el primer gobierno de este individuo, el signo fue la inflación galopante que nos llevó a la quiebra y, como consecuencia, nos trajo al peor gobierno de la historia: la década del fujimontesinismo. En su segundo gobierno, García nos dejó otra peste: la corrupción generalizada. En estas condiciones, nos preguntamos alarmados si por alguna maldición de la Historia corremos el riesgo de un tercer gobierno de Crazy Horse. En el Perú todo puede suceder. Si fuera el caso, que Dios nos coja confesados, la Virgen del Carmen nos ampare con su manto y que el último en salir apague la luz y tira la llave en algún hueco.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

No hay comentarios: