lunes, 24 de octubre de 2011

PEQUEÑA HISTORIA: La Plaza de Armas de Celendín

Por Jorge A. Chávez Silva, "Charro"
Con la autorización del Virrey Francisco de Toledo, los españoles Juan Mori Alvarado y Juan Rojas Salazar fundaron Celendín en 1570 , como un Asiento de Estancias en donde la mayoría de sus habitantes se dedicaban a la agricultura y ganadería. La plaza de armas era un pampón en el que se negociaba ganado de toda especie en las ferias que se celebraban los domingos.

Plaza de armas de Celendín antes de la remodelación del palacio municipal en 1925 (Foto archivo CPM)

Celendín era considerado como parte del camino real entre Cajamarca y Chachapoyas, siendo la arriería una de las labores más importantes de los celendinos de entonces. En 1802, Celendín es creado como Villa Amalia de Nuestra Señora del Carmen en mérito a la cédula Real del Rey Carlos IV y es entonces que se piensa en una ciudad contratándose al geómetra José Comesana para que hiciera el trazo.
Con visión futurista, Comesana trazó la ciudad de sur a norte con calles amplias y rectas dejando en el centro un espacio de una manzana para ubicar en ella la plaza de armas, teniendo al Este al palacio municipal y al oeste el templo principal. Al inicio la plaza de armas era un pampón en que pastaban los animales y los domingos se constituía en mercado agropecuario.

Plaza de armas de Celendín en 1923, con el palacio Municipal en plena remodelación y la rotonda para la banda de música. (Foto archivo CPM)

Cuando se empiezan a construir los edificios y casas adyacentes, se van trazando algunos sectores de la plaza como los jardines y las veredas para los transeúntes. A mediados del Siglo XIX durante gobierno municipal de Apolinar Pereyra Rodríguez, se construyó la primera pileta con fuente receptora de agua.

Pileta de la plaza de armas inaugurada en 1940 con dos bellezas celendinas (Foto archivo CPM)

En 1939, el alcalde Aureliano Rabanal Pereyra empezó a construir la nueva pileta y el nuevo trazo de la plaza de acuerdo al modelo presentado por el ingeniero Justiniano Díaz Quevedo, de estilo vienés, pileta y remodelación de la plaza de forma hexagonal que fue inaugurada en 1940. La antigua fue comprada por la familia Rabanal Pereyra, y fue colocada en el patio de la casa que hoy habita uno de sus descendientes como es el profesor Manuel Silva Rabanal.

Plaza de armas e iglesia antigua en 1958, óleo de "Charro".

En 1976, durante el gobierno municipal de Renán Sánchez Izquierdo, se adicionaron a la pileta algunas figuras alusivas a la paz y al trabajo en una infeliz combinación que según algunos críticos contribuyó a “acholar” a la pileta, en alusión a que no había concordancia entre las figuras de estilo indigenista con el tallado geométrico de la pileta.

Pileta de la Plaza de Armas actual, creación del artista celendino Miguel Angel Díaz Dávila (Foto Charro).

Siendo alcalde Adolfo Aliaga Apaéstegui se hizo una nueva remodelación de la plaza entera en base a una maqueta presentada por el escultor celendino Miguel Ángel Díaz Dávila quien aprovechó la pileta existente de 1940 a la que complementó con tres círculos superpuestos de diferentes diámetros. El resto de la plaza está cubierta con diferentes matices de mármol extraído de las canteras celendinas en un derroche de lujo que hacen única y original a nuestra histórica plaza de armas.
Y decimos que tiene historia porque ella fue escenario de hechos trascendentes de la ciudad como el sucedido en 6 de enero de 1821 en que se proclamó la Independencia de Celendín, cien años después, durante el mandato de Santiago H. Rabanal, se sembraron dos pinos: uno frente a la Iglesia para encomendar a la ciudad a la Virgen del Carmen y el otro frente al Municipio como indicativo de que el Gobierno municipal debe trabajar de manera incansable en el desarrollo de la provincia.
El 1923, el mismo alcalde organizó la primera banda de música bajo la dirección del Sr. Fernando Sánchez Rodríguez y se dispuso que se diera una retreta todos los jueves para lo cual se construyó una rotonda en la que se ubicaban los músicos. En esta plaza se dieron las primeras corridas de toros, cerrando con maderos las bocacalles y allí se han realizado diversas manifestaciones políticas de candidatos a la república como Fernando Belaúnde Terry, Víctor Raúl Haya de la Torre, el cura Salomón Bolo Hidalgo, Alan García y últimamente el actual presidente Ollanta Humala.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!
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1 comentario:

Anónimo dijo...

Si las cosas son así, dónde quedan Martinez de Compañón y las familias que compraron una hacienda para establecer su ciudad? Me parece que hay que compaginar todavía esta historia.