viernes, 30 de diciembre de 2011

OPINIÓN: Cajamarca decreta la inviabilidad del proyecto Conga

Por Crispín Piritaño
Celendín
“La Ordenanza regional de Cajamarca que declara la inviabilidad del polémico proyecto minero Conga mantiene su vigencia legal, en tanto no sea declarada la inconstitucionalidad de la misma”, son las declaraciones del integrante del Tribunal Constitucional Fernando Calle al diario La Primera, uno de los pocos diarios que no ha vendido su alma a las codiciosas e insaciables transnacionales mineras.
De acuerdo a esto, es potestad del gobierno regional de Cajamarca declarar la inviabilidad del Proyecto Minero Conga y el gobierno central está en la obligación de buscar un dialogo alturado en el que los genuinos representantes del pueblo sean escuchados, mucho más con Gregorio Santos, representante elegido por la región a quien, el premier Valdés, en una actitud prepotente, típica de los cachacos del pasado, pretende ningunear.
La reacción militar de un inepto como Valdés seguramente será la de ponerse de la lado de la transnacional depredadora y criminal, presentando un recurso al Tribunal Constitucional contra la ordenanza regional, con lo cual la impopularidad creciente del gobierno de Ollanta Humana seguirá en picada pues el pueblo, en su gran mayoría, está con el Titular Regional y cuestiona a los felipillos que se presentaron en Lima para “dialogar” con el Primer Ministro y adoptaron algunos acuerdos sobre el peritaje a espaldas del pueblo.

Goyo Santos, un líder enfrentado al poder central, a la oligarquía y a las iras de las voraces transnacionales mineras.

Todo el planeta sabe ahora que el proyecto Conga es un atentado contra la vida, destruir lagunas nunca será civilizado, destruir lagunas significa que somos un país atrasado que vive en la barbarie geocida (Excúsenme el neologismo, pero no encuentro otro término para nombrar el afán destructor contra el planeta). La actitud prepotente, abusiva y violadora de los Derechos Humanos (derecho a la vida, al agua, a la alimentación, a la salud, a la paz, a elegir libremente representantes, al trabajo libre de contaminación, etc) con que viene actuando Valdés, pinta de cuerpo entero a los jefes militares, acostumbrados a imponer SU orden y disciplina a los pueblos, dando rienda suelta a intereses subalternos, sirviendo a la codicia empresarial que pretende continuar con el saqueo de las riquezas del país. Lejos de cumplir con su deber de defender a la patria, hacen lo contrario, entregarla a la voracidad de los extranjeros que desean mantenerla como colonia de donde se extrae materia prima regalada, mientras se condena a la mayoría de los peruanos a vivir eternamente en la miseria , el abandono y el hambre.
Como si el pueblo no conociera esta actitud, los uniformados se preguntan, por qué el pueblo los rechaza, por qué no reconoce sus “méritos”, por qué son denunciados los abusos y violaciones de los derechos humanos que cometen, y por qué la Comisión Interamericana de Derechos Humanos tiene que intervenir para exigir al Estado que cumpla con someter a juicio a los que torturan, asesinan, violan, esterilizan y desaparecen a los peruanos más humildes, inermes ante la prepotencia secular.
Lo más triste es que la matonería de que hacen gala con pacíficos ciudadanos que con todo derecho salen a protestar, no la demostraron cuando Ecuador nos venció en el Cenepa, ni con los chilenos durante 25 años en que siguieron la táctica del avestruz, avalando la politica de gobiernos entreguistas como los de Fujimori, Toledo y Garcia, quienes pusieron a ineptos títeres como ¿ministros de defensa? como en los casos circenses de Rey Rey y Flores Araoz. Parece una maldición para los peruanos que a los militares, en tiempo de paz hay que mantenerlos y en tiempo de guerra hay que defenderlos.

Autoridades del Gobierno Regional de Cajamarca apoyando las decisiones del Presidente Gregorio Santos.

En qué parte del mundo se ha visto que las personas que defienden el medio ambiente, la vida, el agua son reprimidos con violencia, enjuiciados, malheridos y hasta asesinados. Esto es un despropósito de un gobierno autoritario e incapaz. Los verdaderos peruanos que amamos de veras a nuestra patria tenemos que unirnos contra los que quieren entregar nuestros recursos a las grandes mineras transnacionales.
Nuestro oro se lo llevan en lingotes de 360 onzas a EEUU. Al año 2004, Newmont Mining , alias Yanacocha, había expatriado 19 millones de estos lingotes, por un valor actual de US$ 11,356,452,000,000; es decir 231 mil veces el valor de las reservas internacionales (RIN). Si estos lingotes se hubieran quedado en el Perú, la realidad económica de los peruanos sería diferente. Si el estado peruano fuera soberano, declararía de inmediato al oro recurso estratégico nacional y estaríamos a salvo de las deudas internacionales.
Considerando que desde 2004 hasta el presente año 2011, sigue saliendo del Perú barras de oro, esos once billones se han incrementado geométricamente. Si esta producción fuera para nuestros empresarios nacionales, para dar valor agregado en el mercado nacional, para nuestras reservas nacionales, tendríamos asegurado nuestro futuro, no sólo por 50 años, sino para 100 ó 200 años. Para muestra basta un botón: la familia Benavides, dueña de Buenaventura, accionista de Yanacocha, tiene una fortuna de 5 mil millones de dólares, dato que explica por qué tanto apetito por explotar Minas Conga sí o sí, para incrementar esa fortuna familiar, por eso arremete con sus socios de Yanacocha para acudir al TC a fin de que declare inconstitucional el decreto del gobierno regional y ellos puedan seguir enriqueciéndose a sus anchas, mientras que miles de cajamarquinos y millones de peruanos vivimos en extrema pobreza. Así no juega Perú.

¡FUERA YANACOCHA DE CELENDIN, ¡CONGA NO VA, Y NO VA...!
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