martes, 31 de enero de 2012

OPINIÓN: La sombra de Pol Pot y los "desatinos" de Ollanta

Por Crispín Piritaño
Celendín
Las desatinadas comparaciones que hace Ollanta Humala entre Gregorio Santos y Pol Pot, vistas en un primer momento, parecerían las de un rudo cachaco con dos dedos de frente que no tiene más perspectiva ni visión que una mula calesera, porque la gente medianamente informada, tal como yo, se preguntará ¿qué hay de común entre Santos y Pol Pot?
Sabemos por la historia que Pol Pot encarnó el régimen más sanguinario de Camboya y si el presidente alude a hechos de esa índole, lo más cercano a sus opiniones sería la actuación de la Newmont Minning Co y sus cómplices de Buenaventura en Cajamarca, en donde no sólo contaminaron y destruyeron el medio ambiente para satisfacer su codicia, sino que despojaron a los campesinos de sus tierras, amedrentaron violentamente a las comunidades remisas a ceder sus propiedades y hasta asesinaron a dirigentes que se oponían a sus apetitos.
Que Humala agregue que recibió en feto de seis meses y que no quiere abortarlo, es tan disparatado que lo podríamos encasillar dentro del repertorio de frases célebres del controvertido monseñor Cipriani, que tan pronto puede opinar sobre el aborto y anatemizarlo, como puede afirmar con todo desparpajo que los derechos humanos, en el caso de los campesinos, son una cojudez, sin olvidar que el fin justifica los medios. En realidad, las supuestas buenas intenciones de Humala en este delicado terreno aborteril pretenden avalar, sospechosamente, el exabrupto cometido por Crazy Horse García en sus últimos momentos de poder. Humala quiere darle pase a un proyecto que no tenía ni siquiera EIA, porque el que presentó Yanacocha finalmente para su aprobación era el mismo que entregó, con algunos parches y maquillajes, al dictador japonés durante su mandato.

Un gobierno autoritario que canibaliza a sus propios hijos (cuadro de Goya)

¿Eso es todo? Si meditamos con un poco más profundidad las disparatadas comparaciones del mandatario y su miedo de abortar al engendro Conga, nos daremos cuenta, con estupor, que hay algo más, que hay un siniestro propósito, indigno de alguien que pretende ser el presidente de todos los peruanos: el de presentar ante la opinión pública a los dirigentes cajamarquinos como extremistas, y hasta terroristas, para así justificar el golpe, para, en un futuro muy cercano, lanzar acciones armadas contra el pueblo.
Esta sería la estrategia montada por el premier Valdés en su lucha desesperada por imponer el proyecto Conga en Celendín. Conocida es la filiación fujimontesinista de este ex militar que colaboró con el siniestro Vladimiro Montesinos en la redacción del documento de felicitación a los militares que cometieron actos de violacion de los derechos humanos durante el régimen criminal de Fujimori. Su intención de presentar a los dirigentes cajamarquinos como indeseables, no solo es aventurero y bajo, sino criminal e irresponsable.
Para imponer su siniestra maniobra, Valdés y el mal asesorado Humala arremeterán contra los dirigentes regionales tratando de desprestigiarlos, de crear fisuras entre ellos, de corromperlos, de amenazarlos por separado, todo esto para debilitarlos. Para eso cuentan con la prensa parametrada y con periodistas “de opinión” que siembran confusión en el sector del público que no tiene un criterio formado al respecto. Cuentan también con los felipillos encarnados en los empresarios que hacen pingües negocios con Yanacocha, así como todo aquel títere con cabeza que gane más de dos mil soles y piense que su relativo bienestar depende en mucho de los ingresos que las mineras dejan al Estado. Lógicamente también están los periodistas del "blackberry", esos que siguieron cursillos pagados por la minera (y que salieron premiados con su celular) y hasta algunos “artistas” locales, sin perspectiva cultural e histórica, que prostituyeron su arte en ediciones pagadas por Yanacocha.
Por lo pronto, en Lima, Valdés ya ha logrado desembarazaron de la izquierda y tiene libre el manejo del gobierno. Era un paso necesario, conocedores de que la izquierda, consecuente con el anhelo de miles de campesinos que sufrirán las consecuencias, no está de acuerdo con las explotaciones mineras que recurren al cianuro y al anfo para satisfacer la sed de oro de los accionistas de la nortamericana Newmont Minig Co. Ahora el timón lo maneja Valdés y quienes él representa, el grupo de poder de siempre que ahora milita bajo la bandera de las transnacionales, que le dan juego y jugosos dividendos en las Bolsas internacionales.
La ofensiva final que al parecer prepara el gobierno, un gobierno mentiroso y olvidadizo, será una prueba de fuego para la dignidad y el valor de los cajamarquinos. La amenaza nos debe llevar al convencimiento de que debemos permanecer unidos, difundiendo nuestro mensaje de respeto a la vida a todo el pueblo peruano. Estemos conscientes de que nuestra lucha es justa y de que ya estamos en el ojo de la opinión pública mundial, que condenará cualquier acción del poder contra inermes campesinos que solo defienden su derecho a una existencia sana, en comunión respetuosa con su medio ambiente. La historia señalará a los verdaderos polpotianos.

¡FUERA YANACOCHA DE CELENDIN. CONGA NO VA Y NO VA...!
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