jueves, 29 de marzo de 2012

OPINION: El estado totalitario



Por Crispín Piritaño


El fundamento de la democracia reside en el equilibrio que debe existir entre los poderes autónomos de una nación que, según la Constitución de 1993, para nosotros espúrea, que nos gobierna son: Legislativo, Ejecutivo, Judicial, Ciudadano y Electoral. De acuerdo a esto, el estado es unitario, representativo, descentralizado, y se organiza según el principio de la separación de poderes.En el Perú, la democracia importada de la cultura occidental, herencia deformada del régimen colonial español, nunca tomó espíritu de cuerpo y siempre fue utilizada por la plutocracia para mantenerse en el poder. Mariátegui afirma en sus “Siete Ensayos…”:“Mientras el Virreinato era un régimen medioeval y extranjero, la República es formalmente un régimen peruano y liberal. Tiene, por consiguiente, la República deberes que no tenía el Virreinato. A la República le tocaba elevar la condición del indio. Y contrariando este deber, la República ha pauperizado al indio, ha agravado su depresión y ha exasperado su miseria. La República ha significado para los indios la ascensión de una nueva clase dominante que se ha apropiado sistemáticamente de sus tierras. En una raza de costumbre y de alma agrarias, como la raza indígena, este despojo ha constituido una causa de disolución material y moral. La tierra ha sido siempre toda la alegría del indio. El indio ha desposado la tierra. Siente que "la vida viene de la tierra" y vuelve a la tierra. Por ende, el indio puede ser indiferente a todo, menos a la posesión de la tierra que sus manos y su aliento labran y fecundan religiosamente. La feudalidad criolla se ha comportado, a este respecto, más ávida y más duramente que la feudalidad española”. Evidentemente, el Amauta enfocaba el problema contemplando al indio. En el Perú globalizado y mestizo de hoy, reemplácese el término “indio” por el de “campesino “, “feudalidad criolla” por “transnacional minera” y el panorama será exactamente igual.Esta democracia suigéneris se volvió cancerosa con la introducción del neoliberalismo, al amparo del cual, régimenes dictatoriales y corruptos, como el fujimontescinismo, pretendieron perpetuarse en el poder para favorecer el enriquecimiento ilícito vía el entreguismo de nuestros recursos a la avidez codiciosa de las transnacionales y sus cómplices felipillos. La dictadura del japonés corrompió y sojuzgó a los otros poderes del estado y al periodismo servil y rompió el equilibrio en desmedro de las clases populares, presentando como careta el espejismo del crecimiento económico sostenido a la opinión mundial.En la Constitución de 1979 se establece el Plan Nacional de Regionalización que descentralizaba el poder central que ejercía Lima sobre la república, sistema que no era compatible con los intereses seniestros del dictador japonés que abolió estos intentos con el autogolpe, creando un estado hipercentralista en donde las decisiones las tomaban él y su socio el “doc”, subordinando a las municipalidades, quitándoles responsabilidades y dándoles a cambio prtogramas asistenciales como INFES, PRONAA, FONCODES, etc., para mantener su sujeción al poder central.Este es pues el régimen que ahora conviene a un gobierno que no tiene ni pies ni cabeza, que pretende imponernos una minería irresponsable e indeseable para los cajamarquinos, negando el derecho legítimo que tiene el gobierno regional de decidir sobre los recursos de su propia región. La Ley 27680 define el concepto de región sobre la base de los elementos de la nación, describe el número de personas que integran el consejo regional y se enumeran detalladamente los asuntos de su competencia, los bienes y rentas del mismo e incorpora la facultad de presentar iniciativa legislativa en los asuntos que le conciernen.Basado en esto, el Gobierno Regional ha emitido la Ordenanza 036 que declara inviable el Proyecto Conga por los antecedentes criminales de la Empresa Yanacocha en concordancia con la decisión mayoritaria de los cajamarquinos de rechazar un proyecto que les es lesivo en todos los aspectos. Esto no le gusta nada a papá gobierno, que ya tiene “compromisos” adelantados por las transnacionales y busca un felipillo para que salte a reclamar por él, COMO SI EL DECRETO AFECTARA A LA FISCALÍA. Lo lamentable es que este personajillo se vea encarnado en un fiscal deraigambre celendina, quien defenderá lo indefendible frente a un jurista de la talla de Javier Valle Riestra, un convencido de que Santos con su ordenanza no ha vulnerado ni se ha entrometido en la competencia del Ejecutivo. Veremos a quien asiste la razón. El pueblo cajamarquino, mientras tanto permanece en guardia dispuesto a defenderse contra la prepotencia gubernamental.


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Después de una brillante actuación en el caso del dictador japonès, la estrella de Peláez se eclipsa con su triste papel de apoyo a Yanacocha.



¡FUERA YANACOCHA DE CELENDIN. CONGA NO VA Y NO VA!






lunes, 19 de marzo de 2012

SOLIDARIDAD: El gran Manu Chao apoya CONGA NO VA!

En su concierto del sábado en Lima, en el marco del Festival de los 7 Mares, el cantante franco-español Manu Chao apoyó nítidamente la protesta de los ciudadanos peruanos que luchan contra la trasnacional del oro norteamericana Newmont Minning Co., que con el megaproyecto Conga quiere extender su actividad depredadora de la provincia de Cajamarca a la de Celendín, en el norte del Perú.
Tras invitar al escenario a una delegación shilica —encabezada por Secundino Silva Urquía, en nombre de la Plataforma Interinstitucional Celendina (PIC) y del Comité de Apoyo a Cajamarca y Celendín de Lima— para que hable sobre el conflicto (algunos tontos pifiaron, pero el grueso del público aplaudió), el cantante entonó, entre sus muchas canciones, su éxito CLANDESTINO, donde también se solidariza con los emigrantes que sufren persecuciones en los países desarrollados.
¡Gracias, Manu Chao! (CPM)






¡FUERA YANACOCHA DE CELENDIN. CONGA NO VA, Y NO VA!
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domingo, 18 de marzo de 2012

Había una vez… en el País de Nunca Jamás

Por Franz Sánchez
Había una vez… y las veces que quería, un país dentro de un pueblo pequeño, en donde el sincero era el más cínico e hipócrita, el decente practicaba inmoralidades a escondidas, el honesto era delincuente, y el perfecto construía edificaciones de imperfección, porque “¡hombre, eso es progreso!”.
El rico debía ser socorrido siempre, y el pobre era un acaudalado de infortunios que no necesitaba auxilio y que estaba condenado al silencio, prohibido de reclamos, y con su imagen pegada en las paredes, adjunta a la palabra: ¡Wanted!... y todo por ser pobre y zonzo. Y es que en el País de Nunca Jamás, jamás digas nunca, porque el vivo vive del “zonzo” y el “zonzo” de su trabajo (si es que lo tiene, y si no, es pobre).
Allí también vivía un estúpido reyezuelo, que era tan cobarde que no podía gobernar, y entonces comenzó a pagar los favores de haber llegado al trono, y dejó que otros gobiernen… al estilo de su mentor nipón, se rodeo de asesores y hasta intentó claudicar del trono (faltaba el fax).
Era un tiempo de barbarie e invasión… A los territorios del pequeño imperio del látex y la “pichicata” llegaron unos piratas del Atlántico Norte. (Sí… si el Norte fuera el Sur, el ombligo quedaría en el cuello, imaginaros cual sería la nariz).
Y así fue que ese olfato erógeno trasladó a estos piratas hasta la pequeña oligarquía.
Desde sus embarcaciones solían repetir una y otra vez: “¡We Want a Lot of Money!”. No necesitaron conseguir un Felipillo, pues, en el mercado del pueblo recientemente construido e inconcluso, se remataban por docenas… y al kilo, casero.
Consiguieron a unos cuantos de estos honorables prepagos, quienes condujeron a los piratas hasta las costas de los lagos dorados, a lado del arco iris, en donde los Elfos vestidos con ojotas y sombreros de toquilla, custodiaban el “dirty gold”.
Llegaron en sus embarcaciones, “Convoys“, que flameaban banderas negras con el símbolo de una calavera y debajo la palabra: “Very Mercury”. Anclaron cerca a “The Blue Lake”, “The Cut Lake” y la más deseada “The Perol Lake”.
Aquellos piratas, para cumplir con su propósito de saquear las riquezas del País de Nunca Jamás (muy parecido a Macondo), se dieron cuenta que tenían que hacer pelear a los propios aldeanos, por lo que pagaron unos cuantos “cobres” a los Felipillos para que atacaran a sus propios vecinos.
Los bárbaros Felipillos, con micrófono en “On” a la mano, empezaron a rematar los dominios en subastas hertzianas, es decir le abrieron el camino a los piratas… como abren los muslos las “Bad girls of Caylloma Street”.
El reyezuelo “pink” se sacudía de miedo en el “Council Palace” porque no podía ir en contra de los mecenas de su “election campaign”… Y los mecenas eran “very friends” de los piratas.
Entonces había que echarle la culpa a algún aldeano de la comarca. Así la opinión pública justificaría la invasión (Great Idea).
En una oscura caverna (Lobbie), se reunieron: el Reyezuelo “pink”, el capitán de los piratas Jack Sparkling, los Felipillos y sus “outsourcings”, los microfoneros de radio (más conocidas como cotorras vendidas).
Rápidamente se notó que las “cotorras” se treparon sobre el hombro del capitán Sparkling y repetían lo que él y sus socios querían.
Y así las cotorras invadieron con sus injurias el cielo de la antigua aldea pacífica.
Dijeron una, otra, y otra vez… que los piratas no eran saqueadores sino que estaban preocupados por “The Laks”… Así que se les ocurrió publicitar la construcción de “Artificial Laks” or “Big Laks”, y además de “New Rainbows”… y hasta la contratación de otros Elfos.
Festejaban, bebían, derrochaban el “Easy Money”, pensando en que los aldeanos les habían creído el “cuentazo”… Así que decidieron por fin, buscar culpables.
Comenzaron con los periodistas exiliados del reino de Nunca Jamás. Los llamaron antiprogresistas, anticuados y metiches… En definitiva, a estos les gustaba vivir “for ever” en el “backward”, decían.
Convirtieron a la antigua comarca en una urbe de manicomio y edificaron “World Trade Centers” en miniatura, persiguieron a opositores, a los “Green Men”, a los “Red Men”, y a toda institución que se le ocurriera defender los intereses del País de Nunca Jamás.
Los aldeanos resistentes nunca denunciaron la persecución, los “journalists” exiliados tampoco, todos callaron… hasta que un buen día…
La comarca despertó ante tanta injusticia, se movilizaron los aldeanos, y los intelectuales gestaron junto a los activistas un gran levantamiento, que hizo huir al reyezuelo “pink” y temblar a los piratas ya instalados en donde el mapa del tesoro marcaba el aspa.
Las cotorras se escondieron encima del cuello del pirata (o sea, debajo del ombligo, si el norte fuera el sur...) y callaron sus graznidos.
La multitud ganó… pero esta historia no acaba aún. Tiene que recordar al lector que aquí, en el País de Nunca Jamás, no se debe decir nunca, ni jamás.
Así que los aldeanos que creyeron que las cotorras nunca más iban a volver a graznar en los micrófonos… se equivocaron, porque volvieron, pero esta vez con el “script” bien aprendido. Las cotorras serían las víctimas de la barbarie “comunista” y los “Red and Green Men” serían los culpables.
Así que ellos mismos armaron sus entrevistas y testimonios que trascendieron a todo el “Peruvian Land”… y, de cómplices sin sangre en la cara, pasaron a ser honorables mártires del “Independence Day”.
Colorín colorado (que no quiere decir colorín rojo, y que tampoco es apología del comunismo, como creería la DBA), este cuento recién ha empezado…


viernes, 16 de marzo de 2012

OPINIÓN: Contra la informalidad del gobierno y las mineras

Por Crispín Piritaño
Celendín

Los integrantes del colectivo Celendín Pueblo Mágico, CPM II, Celendín Resistente, Espina de Maram y Fuscán, somos opuestos, por principio, a toda actividad extractiva que, con afanes de lucro desmesurados, destruyan la biodiversidad ecológica que nos garantiza una forma digna de vida. Por esto no nos agravian ni molestan las opiniones de los pro mineros y felipillos en el sentido de que nosotros propiciamos la minería informal en Minas Conga. Los que predicen otro Tambogrande o Madre de Dios, en Minas Conga, simplemente no conocen la realidad geográfica de esta cabecera de cuenca y hablan por hablar.
Si partimos del principio que tanto los mineros “ilegales”, que no aportan nada al fisco, y los “legales”, que calman las pesadillas del gobierno con dólares, causan desastres IRREVERSIBLES al medio ambiente, nuestra actitud es coherente porque, ante todo, ambos grupos propician la explotación humana. Los primeros mediante la trata de niños esclavizados en las tareas mineras, y de niñas prostituyéndose en los tugurizados campamentos, y los otros mediante el uso de services que explotan a los campesinos pagándoles una miseria, mientras los “socios” de Yanacocha se embolsan jugosas ganancias.
No somos tontos. Sería ingenuo creer que los mineros informales son autogestionarios. La verdad es que ellos también son explotados por personajes siniestros como Eulogio Amado Romero, alias el “Come oro”, un congresista que para llegar a serlo no ha tenido más mérito que el tener dinero mal habido y acogerse al voto preferencial, una falla del sistema que permite que estos sujetos y otros ejemplares de esta aciaga fauna empañen la imagen del Congreso hasta convertirlo en un circo de fantoches, en una pocilga de mediocres.
Se equivocan pues opinantes profesionales como Mario Vargas Llosa cuando dicen que quienes estamos contra la minera Yanacocha estamos a favor de la minería "informal".
Los daños que ocasionan los mineros de una y otra laya los perpetran en lugares que la racionalidad y la cultura normalmente preservarían, como son las reservas naturales, en el caso de Madre de Dios, y las cabeceras de cuenca, como es el caso de Celendín, a donde Yanacocha pretende ampliar los daños que ya ocasionó en Cajamarca. Como vemos, ambos grupos lucran atentando contra la salud y el derecho a vivir en un ambiente sano de las poblaciones que han tenido la desgracia de tener recursos mineros en las entrañas de su tierra.


Si comparamos la destrucción que provocan la minería "informal" y la "formal" veremos que se trata de la misma chola con diferente calz...ado. Lo de arriba lo hacen con ojotas y lo de abajo con calzado y cascos de minero.

La brutal campaña del gobierno, en la que participa incluso la esposa del presidente, y de toda la prensa parametrada y genuflexa, encarnada en el fofo (físico y moral) Jaime Althaus y algunos de sus entrevistados, contra los mineros "informales", "ilegales", o lo que fueren, culpándolos de todos los males que engendra la minería, nos parecen desmesurados e incongruentes, porque es obvio que el mensaje subliminal que envían pretende santificar a las mineras transnacionales, presentándolas como si fueran empresas “responsables” que emplean métodos que preservan el medio ambiente y que llevan progreso a las comunidades que en realidad devastan y expolian.
La verdad de la milanesa es otra, que lo digan los sufridos pobladores y mineros explotados del centro y sur del Perú, los contaminados de Magdalena y Choropampa, los campesinos despojados de sus tierras por la avidez de Yanacocha y los mártires como Edmundo Becerra, que fueron asesinados por defender su derecho a vivir en comunión con la naturaleza.
Es patético el pataleo del gobierno y sus aliados contra los mineros "informales". Está claro que la existencia de esta actividad les sirven también como una cortina de humo para acallar la protesta generalizada en los medios políticos contra los privilegios que tendría el hermano del presidente en su nueva cárcel dorada. A esta protesta se han sumado en forma inexplicable los acólitos del fujimontescinismo, como si su jefe, el reo convicto y confeso, no hubiera dirigido la campaña de su hija desde la cárcel dorada de la DIROES. ¿Qué le dijo el tiesto a la olla?
Lo que en última instancia queda claro en este país que parece que nunca dejará de ser un lupanar es que los que atacan a los mineros "informales", por el momento lo hacen para poder privilegiar a los mineros "formales", que dañan al Perú pero pagan rico.

¡FUERA YANACOCHA DE CELENDIN. CONGA NO VA, Y NO VA!
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martes, 13 de marzo de 2012

OPINIÓN: Ironías y maromas de un ex ministro del Ambiente

Por Crispín Piritaño
Celendín
Hemos asistido, atónitos, a las exposiciones que a través de Canal N, del grupo El Comercio, hace el ex ministro del Medio Ambiente Antonio Brack, monitoreado por el inefable y fofo Jaime Althaus, y no hemos podido creer que aquel personaje que se hiciera conocido por su programa televisivo “La buena tierra”, en el que defendía y propugnaba la conservación del medio ambiente y de la biodiversidad que alberga nuestro territorio, sea el mismo que hoy defiende fieramente el amañado EIA presentado por la Newmont Mining Co y sus cómplices de Buenaventura, en la aventura criminal que quieren emprender en Minas Conga.

La destrucción que Yanacocha causó en Cajamarca ahora quiere repetirla en Celendín.

Lo hemos visto criticar con ironías falaces el estudio de impacto ambiental propuesto por GRUFIDES y llevado a cabo por el hidrólogo y geoquímico norteamericano Robert Moran, quien en sus conclusiones afirma que “el subsuelo de las lagunas que Yanacocha pretende utilizar para almacenar su residuos contaminantes no es impermeable, sino que la roca cálcica porosa del subsuelo filtrará la sustancias contaminantes a todo el sistema hídrico", y que "los depósitos de desechos de la mina permanecerán en el área para siempre”.
Brack sostiene interesadamente que las afirmaciones de Morán son exageradas y sin sustento técnico. Esto nos llama poderosamente la atención. ¿Puede un doctor en ciencias naturales, por muy ex ministro que sea, contradecir la opinión autorizada de un hidrólogo y geoquímico como Morán, con toda la experiencia que tiene sobre el tema, con más de 40 años haciendo estudios de impacto ambiental sobre los recursos hídricos en todo el mundo?
Las opiniones de Robert Moran tienen muchísimo más sustento que la de los tres peninsulares que ha contratado Yanacocha, por intermedio del premier Valdés, para parchar los errores y omisiones del EIA presentado por la minera. Sus estudios y conclusiones le han valido la animadversión de muchas empresas que continúan explotando a tajo abierto los yacimientos minerales de los países de América del Sur, práctica prohibida por los países civilizados, conscientes de que la destrucción y contaminación que origina contribuyen eficazmente a la desaparición de un planeta azul que divaga precariamente en el cosmos: La Tierra.
Del fofo Althaus -fofo físico, intelectual y ético- nada nos extraña, acostumbrado como está a servir a los intereses más subalternos en contra del pueblo peruano. Ya lo demostró con su actuación al servicio de Montesinos, en el caso de la prensa amordazada de la época más dura del fujimontescinismo, a cuyos dictámenes sigue obedeciendo como lo demuestra la reciente entrevista que hizo a la energúmena Martha Chávez sobre el caso de Antauro Humala y sus privilegios, como si el dictador japonés no disfrutara de los mismos.
Lo que no puede negar Brack es que la “buena tierra” y su biodiversidad que él defendía antes de ser corrompido, como tantos otros, por el cleptócrata Alan García, quien lo hizo ministro, es que la contaminación y destrucción que comete y cometerá Yanacocha con Minas Conga quedará como un baldón para la historia del Perú y será un estigma para todos aquellos que defienden sin razón a las mineras por el solo hecho de que dejan divisas, es decir, dinero fácil para salvar a un gobierno que carece de programas, de filosofía, de identidad y que, en suma, pasará a ser uno más de los mediocres que el Perú ha sufrido en toda su etapa republicana.

¡FUERA YANACOCHA DE CELENDIN, ¡CONGA NO VA, Y NO VA!
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martes, 6 de marzo de 2012

ESTUDIANTINA: Promoción 1962 - Colegio “Javier Prado”

Por cortesía de nuestro amigo, el pintor y caricaturista César Emilio Chávez Tejada, “Foca”, hemos obtenido esta histórica fotografía en la que figuran, en el frontis del antiguo colegio “Javier Prado”, los integrantes de la Promoción 1962, nótese que las calles aun estaban empedradas.
Y decimos histórica, porque esta promoción dio mucho que hablar en su tiempo, estaban allí el “Negro” Miguel Díaz, el “Foca”, el “Sapo”, el “Peinao”, el “Vampas”, el “Chacurete”, el “Juliasho”,el “Lucho balcero” y tantos otros. Había artistas en la pintura, en la poesía, en el teatro, en el deporte y un espíritu de rebeldía parecía navegar en la mente de estos muchachos, por la huelga que protagonizaron en esos años contra el Director y el regente.
Dirigía el colegio por entonces el profesor Ramiro Peralta Rojas, por permitir los castigos excesivos por parte del regente, hechos que desencadenaron la protesta de los alumnos, quienes tomaron posesión del colegio por la noche e impidieron el desarrollo de las clases en los días siguientes, con la renuncia consecuente de ambos funcionarios y el regreso a la normalidad.
Hoy, estos jóvenes de entonces, pintan canas y se dedican a cuidar a sus nietos, a quienes dejarán algunos días para ir a Celendín a celebrar las "Bodas de Diamante” (75 años) del primer colegio celendino que a través de su historia cambió varias veces de nombres: Colegio Particular “Celendín”, Colegio Nacional “Javier Prado”, GUE “Coronel Cortegana” y Colegio Emblemático Nacional “Coronel Cortegana”, como se denomina hoy.
Para el recuerdo de ellos y sus familiares insertamos la lista completa de esta promoción 1962:


Aliaga Díaz Segundo Mariano
Araujo Bazán Wálter Napoleón
Bazán Rojas Víctor Manuel
Cachay Muñoz Víctor Napoleón
Castañeda Tacilla Ranulfo
Castañeda Zevallos Lorenzo
Cubas Castillo Héctor Demetrio
Chacón Solís Wálter Francisco
Chávez Paredes Joel Marcelino
Chávez Tejada César Emilio
Chávez Tejada Wálter Francisco
Díaz Dávila César Augusto (+)
Díaz Dávila Miguel Angel
Díaz Villegas Segundo Joel
Guevara Chávez Rogelio Dolores
Horna Gutiérrez Ciro Atilano
Jáuregui Atalaya Juan Elmer
Machuca Cruz Jorge Edinson
Merino Rojas Julio César
Pereyra Díaz Manuel Jesús
Pereyra Rojas Edgar Octavio
Pereyra Silva Aquiles Francisco
Prado Quijano Luis Samuel
Quiliche Bolaños Víctor Leoncio
Rabanal Abanto Teodoro
Rabanal Díaz Filadelfo
Rodríguez Chávez Javier Antenor
Rodríguez Villanueva Segundo Eulogio
Rojas Fernandini Luis Antenor
Rojas Penas José Manuel
Rojas Pisco Jaime Ruperto
Ruiz Rojas José Ignacio
Silva Boza César Napoleón
Silva Boza Jaime Victoriano
Silva Pereyra Luis Artemio
Tambo Machuca Segundo César
Torres Díaz Luis Wigberto
Velásquez Montenegro Víctor
Villanueva Izquierdo Julio
Zamora Aliaga César Octavio
Zamora Sánchez Segundo Efraín
Zárate Rojas Javier Homero
Zelada Zegarra Alberto

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lunes, 5 de marzo de 2012

LITERATURA: Jorge Díaz Herrera homenajeado

La República, 4 de marzo de 2012
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Jorge Díaz Herrera. La Feria Internacional del Libro de Trujillo le rinde homenaje al escritor celendino que reconoce a esta ciudad como otra cuna de nacimiento. Será saludado por el escritor Oswaldo Reynoso.

Por
Pedro Escribano

El escritor celendino (y trujillano por formación) Jorge Díaz Herrera.

Vallejiano, poeta, novelista, Jorge Díaz Herrera, además de doctor en Literatura por la Universidad Complutense de Madrid, es un prolífico escritor peruano que se nutre de la cultura popular. Hoy, la I Feria Internacional del Libro de Trujillo le rinde un justo homenaje.

¿Te esperabas un homenaje de Trujillo, y sobre todo de una feria internacional de libro?

No esperaba eso, pero enterarme de aquello me da dos clases de sentimientos: un poco de alegría, por la generosidad de las personas que lo han hecho; pero un gran miedo también, porque cuando empiezan los homenajes de esa naturaleza, significa, carajo, que a uno lo ven con un pie en el otro lado.

Si en verdad no le temo a la muerte, la muerte me da mucha cólera. Siempre digo, cuando empiezan los homenajes -últimamente me están haciendo varios homenajes-, ya empiezo a sentir miedo también.

No naciste en Trujillo, pero lo sientes tuyo…

Yo nací en Celendín, pero mi nacimiento en Celendín solo fue mi nacimiento, porque mi infancia, mi adolescencia, mi primera juventud es Trujillo. Eso no hace que yo diga que no sea celendino, nací allí.

Pero donde aprendí a gatear, a balbucear, a hablar, fue en Trujillo. Margarita Yourcenar decía que uno nace en el lugar donde por primera vez se siente inteligente. Quizás eso fue Trujillo… tengo dos lugares de nacimiento.

Trujillo también fue un espacio similar para Vallejo como lo es para ti. Y tú eres vallejiano, ¿te viene lo vallejiano por Vallejo o por Trujillo?

Esa es una gran pregunta, habría que preguntárselo a Vallejo, pero la verdad para mí Vallejo es lo más grande en poesía. No solo el gran poeta de América, sino el gran poeta de todos los tiempos. Quizás exagere mi pasión por Vallejo, pero cada vez descubro más novedades en él.

Evidentemente, yo estudié en el colegio San Juan donde Vallejo fue profesor, en la universidad donde estudió Vallejo, debe estar impregnado por todos lados el espíritu de Vallejo, ¿no?

Y eres estudioso de Vallejo también.

Sí, y fui amigo de Antenor Orrego cuando fui adolescente. Orrego me ilustró mucho sobre Vallejo. A Vallejo lo tengo metido hasta en el hueso, pero con gran amor, con gran pasión.

Tú vienes a escribir a Trujillo, a Huanchaco, ¿es así?

Yo vengo a corregir a Trujillo, porque mi meta es no dejar de escribir nunca, ningún día de mi vida, por lo menos sesenta líneas al día de creación. No soy esclavo de ello, pero no dejo de hacerlo, en el insomnio, en la vigilia, en la mañanita, durante el día, pero no menos de sesenta líneas, y al año tengo una obra significativa que corregir, y esa corrección la hago en Huanchaco.

Te conozco como poeta pero, últimamente, has optado por la novela.


Sí, pero no he abandonado la poesía, ahí la tengo guardada, alguna vez la confrontaré con amigos como tú, para que me digan si vale la pena o no. Leí un poema en el entierro de Antonio Claros, gran poeta, trujillano también, que murió fulminado en España. Ese fue un poema que saqué después de mucho tiempo.

Tus novelas están cargadas de reflexiones, donde expones lo existencial.

Sí, ahora reflexiono mucho, mi cabeza está llena de cavilaciones, está llena de pensamientos a veces adversos a los anteriores, podría decir que estoy en paz con los hombres y en guerra con mis entrañas. Yo creo que la gran fábula latinoamericana ya está contada, ya se contó todo, entonces creo que es necesario escribir sobre la reflexión latinoamericana.

El mundo interior de Latinoamérica, ya no hacer de nuestros personajes los títeres de aventuras exteriores, sino los personajes de aventuras interiores. Ese es mi principio secreto, digamos.

¿Ya no paisajista?

El paisaje ha pasado a un segundo plano, lo que me interesa son las personas. Incluso los países y los lugares se han convertido para mí en personas. Huanchaco para mí es el mar, efectivamente, pero también dos amigos queridos míos. Buenos Aires es un amigo y una amiga. Si voy a París, ya sabes que son tres amigos que tengo por allá, entonces son personas.

Creo que siempre me interesó menos el paisaje que las personas, pero ahora tengo conciencia de ello, y cuando uno llega a tener conciencia de ello se acerca un poco a la sabiduría. La sabiduría es saber o aprender a vivir con alegría las propias limitaciones. Aceptar eso es importante.

Para mí ya el mundo se limita a personas, así como acabo de vender mi automóvil porque sé que no tengo los reflejos para manejar en Lima. Uno acepta, ya no pues, no voy a porfiar contra mi propia naturaleza.

¿Cómo nace en ti un poema, un cuento?

Es una gran reflexión. En todo lo que escribo me interesa el nivel de reflexión, pero tengo otro pensamiento. Una novela, teatro, cuento, así tenga mil personajes, es un monólogo, porque el que habla es el autor a través de sus personajes. El autor es responsable de todo lo que dicen los personajes.

Claves

Díaz Herrera es autor de las novelas Por qué morimos tanto (1995) y Pata de perro (2007), entre otras. También ha escrito poesía, teatro y literatura infantil.

Es la primera vez que la Cámara Peruana del Libro realiza una feria internacional en Trujillo.


viernes, 2 de marzo de 2012

ENTREVISTA: Alfredo Pita habla de José María Arguedas

La República, 1 de marzo de 2012

“NOS ENSEÑÓ LA CÓLERA, PERO TAMBIEN LA DIGNIDAD”

Alfredo Pita. El escritor cajamarquino ha publicado Días de sol y silencio, un libro testimonial sobre su amistad con José María Arguedas, autor que a pesar de su ausencia, hoy está, como estuvo ayer, junto a los jóvenes.

Por Pedro Escribano

El libro más reciente de Alfredo Pita, Días de sol y silencio —una incursión en la memoria de una singular amistad, la que unió, hace cuatro décadas, a José María Arguedas con un joven estudiante sanmarquino que no estaba seguro de ser poeta pero que soñaba firmemente con ser escritor—, se vende en estos días en las librerías limeñas, beneficiándose de un comprensible efecto de “boca a oreja” que lo exime de mayor publicidad.

En Lima. Alfredo Pita en el mítico café bar Cordano, en donde solía reunirse la crema y nata de los intelectuales peruanos.

Sin duda la sombra del gran escritor y la curiosidad que despiertan su existencia, su final, la atmósfera de su vida doméstica en sus años postreros, tienen que ver con esta acogida más que positiva, y a la que contribuye también, sin duda, la prosa honesta con la que el narrador cajamarquino elabora su testimonio, sin dejar de lado las impactantes fotografías de Olga Luna, que no hay que vacilar en calificar de históricas y que han sido incluidas en el cuidado volumen (porque esto también hay que decirlo, se trata de una impecable edición de la Universidad Inca Garcilaso).

¿Cómo ocurrió que Arguedas fuera tu amigo?, algunos dicen que era muy huraño.
José María, como todos los seres humanos, tenía muchas facetas. Y con frecuencia era un ser ensimismado, sí. Pero sin duda tenía vocación de maestro y podía ser amigo sincero y directo de los jóvenes. Tuve la suerte de beneficiarme de su amistad.

Como Gardel, José María Arguedas es cada vez más popular. ¿Cómo explicas esto?
Los pueblos y las nuevas generaciones necesitan mitos que los ayuden a comprender el pasado, el presente y que los armen ante el porvenir, sobre todo cuando hay crisis.

Arguedas es muy popular entre los jóvenes, incluso entre quienes no lo han leído.
No es de extrañar. El Perú de hoy, que algunos pintan como disparado hacia el desarrollo, sigue siendo desigual, injusto y cubierto de las viejas taras que explican históricamente nuestro atraso y subdesarrollo. Arguedas es alguien que pensó el Perú en su complejidad e intentó hallar salidas. El respeto de los peruanos de abajo fue su propuesta clave.

¿El escritor, además de artista, es un conductor moral, social…?
Este rol se disipa cada vez más, pero Arguedas lo fue.

¿Como se da esto? Arguedas desapareció y la sociedad ha cambiado...
No tanto como parece. En las relaciones sociales básicas hay desigualdad e injusticia como antes, e incluso más. El discurso sobre las bondades del mercado es hegemónico y deshumanizante. Lo vemos hoy en Cajamarca. El desprecio, el racismo y la segregación han reaparecido con virulencia, aunque disfrazados. Arguedas alentó la reacción. Él nos enseñó la cólera, pero también la dignidad. Por eso su voz suena.

¿Cómo así?
José María, en sus últimos escritos, dijo algo muy claro: que frente al horror social debíamos reaccionar con cólera, nunca con rabia. Este es un fundamento ético que asumen los jóvenes en su lucha cada vez más consciente en pos de una sociedad más justa y democrática.

Tu libro cerró el Año Arguedas, ¿esa fue tu intención?
Ni el libro ni su fecha de aparición fueron premeditados. Yo nunca pensé escribir un libro sobre mi relación con José María, Sybila y su familia. Mi editor, Lucas Lavado, me puso en una disyuntiva grave: “Eres el único escritor peruano que siendo joven tuvo acceso a la familia de los Arguedas. Si tú no dices algo, ¿quién lo va a hacer?” Me hizo el pedido a mediados del año pasado. El libro salió en diciembre.

¿Estás contento con el resultado?
Estoy como de retorno de un viaje a otro mundo y a otra edad, hecho con la experiencia que me ha dado la vida. Estoy contento, además, pues tengo la sensación de haber pagado una deuda filial.

La entrevista al escritor celendino en La República, 01.03.2012.

Dato:
Presentación. Días de sol y silencio hoy en el auditorio José Watanabe, de la Feria Internacional de libro en Trujillo, 5 pm.