jueves, 14 de marzo de 2013

CANTACLARO: Reflexiones antes de marcar 38 veces NO

Por Constante Vigil
Ahora que estamos ad portas de una consulta sobre revocatoria en Lima, proceso que es vital para la capital pero también para el país, es bueno meditar acerca de las consecuencias de nuestro voto, porque los peruanos tenemos el gran defecto de ser amnésicos y crédulos. Basados en estas lamentables características, los políticos de turno nos hacen "bolero de lunta" cada vez que hay elecciones. Creemos en falsas promesas y después estamos lamentando nuestra mala cabeza, Sobre todo cuando el candidato gana las elecciones y se olvida de lo que prometió.
Los que somos shilicos nos acordamos bien de lo qué significa en este caso la metáfora de “bolero de lunta”, pero para los que no lo son o no se acuerdan de la expresión, allá va la explicación: El bolero es un juguete que tiene una esfera de madera con un hoyo grande en el centro y otro más estrecho en el otro extremo, de donde parte una cuerda que lo sostiene a un manubrio en donde se inserta tantas veces como manda nuestra habilidad. La lunta es la baya o fruto parecido a un tomatito verde que produce la papa cuando está de cosecha. En nuestra infancia, de una penca sacábamos la espina y con ella salía la cabuya que trenzábamos. Le hacíamos un nudo en un extremo y atravesábamos la baya y ya teníamos nuestro bolero. Y a jugar se ha dicho. No había pierde, la aguja se clavaba donde sea, no necesariamente en el hueco. Eso hacen los políticos con nosotros, nos clavan la espina en donde sea y nosotros dale con la burra al trigo.
Primeramente, debemos meditaren en que  si la gente que está detrás de la revocatoria, el mudo Castañuela, el congresista de a sol, el panzón Crazy, al que la plata le llega sola, el gatillero Murder, Jorgito el cínico; Rey Rey, el peor ministro de la historia; el “pobrecito” alcalde de Lurigancho; los impresentables del fujimontescinismo  y el mascarón “macho” turbio, merecen que perdamos el tiempo otro domingo más, dentro de siete meses,  para ir a votar de nuevo, en vez de dedicar el día a la familia o simplemente a descansar viendo el fútbol o una buena película en la cama.
Segundo, debemos tener sentido práctico para pensar en cuanto le va a costar al Perú estos berrinches de los perdedores de la pasada elección, que quieren volver al poder por la puerta de servicio, a costa de los dineros del pueblo. Pensemos que hay muchos problemas que se podrían solucionar si en vez de dilapidar el dinero lo empleamos razonable y correctamente. ¿Y qué va a pasar con Lima durante esos 7 meses si los impresentables se salen con la suya? La ciudad va a estar paralizada y los delincuentes y las mafias la tomarán por asalto, intentando recuperar lo que el ordenamiento les cortó. Habrá caos vehicular, la inseguridad ciudadana aumentará, los ambulantes invadirán la ciudad y los partidos políticos que apenas pasaron la valla en las elecciones pasadas resucitarán para mal del Perú entero.

"macho turbio", el mascarón de proa de los revocadores.
Tercero, apelemos a la memoria y recordemos cuánto dinero dilapidó el mudo Castañuela durante los 8 años que estuvo en el sillón de Nicolás de Rivera ¿ya no nos acordamos de las sobredimensiones astronómicas de los costos de las obras? ¿Ya hemos olvidado, sobre todo los que vivimos en el cono norte, los tres años que demoró la obra del puente del ejército y el metropolitano cuando al inicio se dijo que iba a terminarse en un año? ¿hemos olvidado los saqueos y crímenes del fujimontescinismo? ¿la debacle a la que nos llevó el gordo Crazy en su primer gobierno y la corrupción en que navegamos durante el segundo?
Seamos sensatos y prácticos, no nos dejemos llevar por cantos de sirena, porque eso es lo que ofrecen los revocadores con insultos y todo: Marquemos 38 veces NO y sí en los números 31 y 39, el primero para revocar a Comunicorito y el segundo para un figureti Huevo Duro que es de los que dicen ¿De qué se trata para oponerme? Y vive poniendo cabes y abusndo de la historia.

¡NO Y MIL VECES NO! CONGA NO VA, NI HOY NI NUNCA. NO, NO y NO!


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