martes, 19 de marzo de 2013

OPINION: Yanacocha, el SIDA de Cajamarca


Por Jorge A. Chávez Silva
Las razones de la inseguridad ciudadana que estos momentos se vive en Cajamarca, en donde ya se empiezan a cobrar cupos, los asaltos están a la orden del día, los ladrones matan taxistas y cualquier vecino que sale de su  casa no tiene seguro si va a regresar o no a su hogar, tenemos que buscarlas en el sospechoso accionar de Yanacocha y la dotación de la PNP de Cajamarca.
Y decimos esto porque, al parecer, muchos indicios lo indican, existe un contrato entre la minera y los jefes policiales de Cajamarca, mediante el cual los efectivos de la PNP están permanentemente a disposición plena de los requerimientos de la Newmont Mining Co y sus cómplices de Buenaventura para proteger sus intereses, reprimiendo principalmente a todos los que reclaman por los continuos abusos que comete la empresa contra Cajamarca y sus pobladores.
No es ninguna novedad el constatar que los efectivos policiales se encuentran en las alturas de Minas Conga,apaleando a los campesinos de la zona, en lugar de cumplir su deber de custodios del orden, para los que el gobierno les paga, en una ciudad a la que el hampa organizada ha tomado por asalto, pues mediante este contrato no importa si el efectivo está en sus días de franco para cumplir tal comisión por la que la minera les paga un extra.
Y lo peor, esta sujeción de la policía a los intereses de la minera, incluye la movilización de los efectivos en sus propios vehículos. Es decir, los vehículos que han sido adquiridos con los dineros del pueblo que paga sus impuestos. ¿Es lícito usar, los vehículos, la gasolina, el armamento y los uniformes que le cuestan al pueblo, para proteger intereses particulares que van en desmedro de grandes poblaciones de peruanos?
¿Cuál es el organismo gubernamental llamado a revisar este caso? ¿A quién tenemos que quejarnos para que ponga remedio a esta injusticia sin nombre que les cuesta la vida a muchos cajamarquinos? ¿Qué dice de esto el poder judicial, la defensoría del pueblo, la presidencia de la república? Al parecer, no se oye, padre.
Los que pregonan que Cajamarca, gracias a la minera, ha cambiado, tienen que tomar en cuenta hacia donde se han orientado los cambios. Ahora tenemos más hoteles, mas casinos de juego, más burdeles, más prostitutas con sus respectivos chulos y completando esta corte de desadaptados, los infaltables ladrones  y  sicarios que van detrás de toda esta gente que lucra con las migajas y rebabas de la minera.
Una imagen usual en la zona del Batán y José Sabogal en Cajamarca.
Esto significa que Yanacocha representa al Sida de Cajamarca, con toda su hez de corrupción y depravación, con su secuela de destrucción degenerativa que rebasará lo actuado por esta generación, que no quiere asumir la responsabilidad por el mundo que legará a sus descendientes. Una generación de felipillos que en aras de sus mezquinos intereses, es capaz de vender su propia alma al diablo.
Ese es el espejo en que debe mirarse Celendín, una ciudad en donde todos nos conocíamos y era posible dejar la puerta de la casa abierta de par en par, porque nuestra honradez era proverbial. Ahora los asaltos, los garitos, la prostitución,  los proxenetas, alcahuetes  y explotadores de mujeres están dando sus primeros pasos. Ante este panorama aterrador nos preguntamos ¿Qué destino le esperará a nuestro amado pueblo? ¿Los buitres que ya se han asentado en Jelig tendrán el festín que la minera les brindará? El pueblo tiene la palabra.

¡FUERA YANACOCHA DE CELENDIN! ¡CONGA NO VA Y NO VA!

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