martes, 3 de mayo de 2011

OPINIÓN: Se vende o alquila periodista, para lo que sea

Por Crispín Piritaño
Celendín
Los últimos acontecimientos que han mecido, o remecido, a la opinión mundial, como el matrimonio del príncipe de Inglaterra, que pareció extraído de un anacrónico cuento de hadas, la beatificación de Juan Pablo II y la muerte violenta de Osama Bin Laden, han caído mal a dos de los personajes más egocéntricos del gallinero político nacional.
Los mencionamos por estricto orden de peso. El primero es Crazy Horse, nuestro presidente, quién está molesto por la trastada que le han hecho los protagonistas de estos hechos al casarse, beatificarse o morir cuando él no tenía nada evidente que ocultar, que barajar, con una densa cortina de humo. No tenía algo escandaloso, como el puntapié al ciudadano Lora o la cachetada, con mentada de madre incluida, a Richard Gálvez, el que le gritó la verdad, o, más grave aún, una audición de los petroaudios, o una masacre de aborígenes como en Bagua. Nada de nada… ¡Dios, qué desperdicio! El malestar de Crazy lo llevó a su infeliz y desatinada frasecita sobre Bin Laden y Juan Pablo II, que lo ha vuelto el hazmerreír del mundo.
El otro es el controvertido periodista Jaime Bayly, que funge a veces de escritor, pero es ante todo un payaso que ejerce en la "caja boba" para la distracción de las masas. Pan y circo, decían los emperadores romanos. Prensa basura y televisión con Bayly, dicen los dueños del Perú actuales. Bayly ha sido movilizado especialmente desde su querencia, Miami, para combatir el peligro que significa Ollanta Humala para la conservación de los privilegios de la plutocracia, la más retrógrada, egoista y estúpida de América del Sur, como es bien sabido.
¡Vuelve Bayly! ¡Vuelve Jaimito! ¡Vuelve para liquidar al monstruo de Humala! Los medios de la derecha se encargaron de alborotar el gallinero como nunca, pero, mala suerte, la violenta muerte del líder de Al Qaeda le quitó protagonismo al sicario alquilado, lo dejó danzando su "bayle del chino" solito y sin jaranearse. Bayly pasó desapercibido, sin pena ni gloria, toda una primicia en el medio, lo que debe haberle sabido a bola de sebo a él y a sus financistas.

El señorito "Jaime Bayle del Chino" dedicado a lo suyo, venderse. Visto por el genial Carlín.

Un gran hombre de prensa peruano, Luis Miro Quesada de la Guerra, acuñó aquella conocida frase: “el periodismo puede ser la más noble de las profesiones o el más vil de los oficios”. Verdad meridiana que los peruanos comprobamos cada vez que abrimos un diario nacional. Es una vergüenza, por ejemplo, que ew¡l grupo El Comercio, en lugar de seguir el pensamiento de su ilustre ex director, abone un periodismo como "el más vil de los oficios” al propiciar, en sus periódicos y su canal de televisión, a periodistas como Bayly, quien prostituye sin el menor rubor a "la más noble de las profesiones" y se vende al mejor postor.
Lo de Bayly, un fiasco para sus patrocinadores y para el fujimontesinismo, que es la bandería por la que ahora él se bate, fue más de lo mismo, pero en peor. Con la voz aflautada de siempre, la posición de señorona apoltronada y el lenguaje sibilino que ya sólo divierte a su clientela interesada, salió a destruir la imagen de Humala. Eso es lo suyo, destruir, demoler, asesinar, por encargo. Un auténtico sicario. Salió con la misma tónica que usó cuando atacó a Toledo en el 2002 y a Lourdes Flores en la reciente elección municipal, pero con una diferencia. Esta vez la cosa no funcionó. Al margen de que fue eclipsado por Bin Laden, su programa estuvo como desinflado porque el protagonista, el "chairero", salió a matar sin gracia, sin fuerza y sin convicción. Un fiasco total.
Sin gracia y sin argumentos, perdiendo toda objetividad y con el irresuelto de siempre al público que no comparte sus opiniones, habló de Andahuaylas, de golpes y de complots, pero sin pruebas, que es lo primero que debe sacar adelante un periodista que se precie de tal. Bayly uso su gigantesco cañón mediatico para liquidar al candidato de Gana Perú, pero el cañón estaba sólo cargado de aire, de viento. Falto de recursos, llegó a enrrostrarle su nombre a Humala, calificándolo de atípico ¿Olvida Bayly que Ollanta es un auténtico nombre peruano, más auténtico que Jaime? Claro que, a Bayly, como vive en Miami y está más cerca de la nacionalidad norteamericana que de la peruana, Ollanta le debe saber muy mal.
Intentando demoler a Humala, aplatabado y sin fuerza revisó su historial, defendiendo paralelamente al ex presidente Toledo y al ex ministro Kuczinsky, a quienes en el pasado había intentado destruir. Bayly no le teme a desdecirse y contradecirse, ¡qué le importa!
Criticó al candidato de Gana Perú por la prensa que inicialmente lo apoyó. Se olvidó de la prensa chicha al servicio de Keiko Fujimori, su candidata proclamada. No dijo una palabra de esa prensa siniestra cuyos editores esperaban diariamente el titular que les imponía Montesinos para atacar a cualquier opositor del régimen fujimorista. Este fue el caso de los diarios de los hermanos Wolfenson, de Expreso, del prófugo Calmell del Solar y los canales capturados por la corrupción, cuyos directores, ahora, o están presos, o siguen prófugos.
Bayly se mostró tal cual es, como sus mofletes de señora subrayando su avidez patológica por de dinero, como alguien capaz de vender su alma al diablo, si el diablo le da su precio de la hora. En el colmo de la desfachatez, arrogándose el papel de fiscal, intentó una ridícula parodia de Emile Zola y repitió hasta el cansancio el “Yo acuso” del genial francés. Si Zola lo hubiera visto lo hubiera callado de un sopapo. Los peruanos que lo vieron, en su mayoría, sonrieron con asco. ¿Con qué base moral se erige Bayly en el abanderado de la opinión pública? ¿De qué bolsillos salen las sumas que lo llevan a pretender torcer la voluntad de los electores peruanos?
Cuando los pocos que pudimos soportar sus enfermizas diatribas esperábamos, en aras de la equidad, una crítica al otro sector en pugna, nos dimos con la realidad de su compromiso, que no era una sorpresa. Para el animador de los shows políticos de la derecha, la señora Keiko es una persona decente, alguien puro que no tiene nada que ver con la corrupción ni las matanzas, nada que decir sobre las torturas infligidas a su madre, ni sobre el gobierno y dictadura de su padre, el gobernante más corrupto, asesino y ladrón que ha sufrido el Perú.
Al escucharlo, quedaba claro que su candidata y la gavilla de corruptos de la tienda de Fuerza 2011 nada tienen que ver con el pasado. Había que tener bofes para insinuarlo, pero Bayly puede todo, hasta bailar "el baile del chino", si el precio es el adecuado.
La urgente incorporación a las filas del fujimontesinismo de Bayly y del economista Hernando Soto (que firma como Hernando de Soto para darse "caché", como se lo recordó alguna vez el Premio Nóbel Vargas Llosa), ambos con la doble nacionalidad peruano-estadounidense, es un signo de desesperación y, por encima de todo, una señal, una palmaria demostración de que los viejos métodos diseñados por Vladimiro Montesinos siguen vigentes: comprar gente, comprar conciencias. Ante el fujijmorismo compraban congresistas, cómicos, animadores de "reality shows" y deportistas, ahora compra periodistas y economistas. Todo vale puesto que de lo que se trata es de volver a capturar el poder, de volver a capturar el Perú.
El pueblo no es tonto, sin embargo, señorito "Jaime Bayle del Chino", señora "Keiko, la de la Madre Torturada", señores manipuladores del grupo de El Comercio y del fujimontesinismo, aliados objetivos en esta hora frente a la amenaza de un nuevo Perú, popular y provinciano, que no respete sus reglas, que les "falte el respeto", "¡qué horror". Sus maniobras no pasarán. Anoche escuchaba en una radio comentarios sobre los efectos del show de Bayly y la mayoría de los que llamó decían que tras haberlo escuchado se decidieron finalmente, ¡votarán por Humala!
Ya sucedió con los candidatos que defendían El Comercio, Correo, Perú 21, La Razón, etc. Todos perdieron al final. Así que las injurias de Bayly contra Huamala tal vez lo único que han hecho es precipitar el harakiri que va a hacerse la señora Keiko, lo que significará el harakiri de la mafia de su padre y la derrota que le faltaba a la derecha peruana para darse cuenta de que su tiempo ha terminado y de que el nuevo Perú se ha echado a andar.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!
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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Oportuna y atinada clarificación de las maniobras mafiosas de Keiko Fuji y sus sostenedores(empresarios y financistas explotadores, corruptos de vieja data, asesinos y sicarios del fujimorismo, etc).

Ese miserable de Bayly está especializado en vomitar basura...

Anónimo dijo...

Oportuna y atinada clarificación de las maniobras mafiosas de Keiko Fuji y sus sostenedores(empresarios y financistas explotadores, corruptos de vieja data, asesinos y sicarios del fujimorismo, etc).

Ese miserable de Bayly está especializado en vomitar basura...