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sábado, 18 de diciembre de 2010

CANTACLARO: Las movidas del titiritero

Por Constante Vigil
Celendín
El 14 de abril de este año, el entonces alcalde provincial de Celendín, Juan Tello Villanueva, y el alcalde distrital ¡de Huasmín, Hermitaño Marín Rojas, firmaron un acuerdo de sesión por el cual estas personas inexplicablemente aceptaban una consulta poblacional entre comunidades colindantes para solucionar un falso problema limítrofe que afecta a la provincia de Celendín.
Ahora, tras el anuncio de la realización de la consulta poblacional para definir los límites entre las provincias de Celendín y Hualgayoc, ha hecho declaraciones a los medios Félix Horna Llanos, integrante de la comisión encargada de pedir al gobierno una solución para el problema artificialmente creado y aceptado por las malas autoridades mencionadas.

En la repartija de dinero todos los buitres quieren su parte... ¿Y las autoridades nacionales? Bien, gracias. ¿O es que ellas son las que organizan esta danza de corrupción?

El ex presidente regional Jesús Coronel Salirrosas convocó la consulta para la primera semana del mes de diciembre y sus resultados afectarían al territorio celendino, toda vez que la propuesta de Hualgayoc es establecer los límites de acuerdo al reconocimiento de los ámbitos político-administrativo, ya que los pobladores de las comunidades en conflicto recibieron servicios de educación, salud y comunicaciones, así como el cambio de dirección en su DNI para que figuren como pobladores de Hualgayoc y no de Celendín.
Como se ve, estamos ante un caso de ayuda interesada y escandalosa, ante una calculada maniobra basada en la corrupción.
Los sorprendidos celendinos han mostrado su descontento e indignación frente a las autoridades mencionadas, que aducen que fueron obligados a firmar el acuerdo de sesión de marras. Al respecto, Félix Horna Llanos ha manifestado que espera una resolución que permita que Celendín pueda ir a una "sustentación" para definir la solución a este problema.
"La provincia de Celendín, tiene un riquísimo acervo documentario, además existen puntos geo-referenciales a través de diversos documentos como la elevación a la categoría de provincia en donde se establecen los límites de esta provincia y la provincia de Hualgayoc”, dijo.
“El gobierno regional no puede definir este conflicto de manera unilateral, atendiendo solamente el reclamo de Hualgayoc, seguramente porque en ese entonces estaba haciéndole la campaña política a su esposa”, agregó, aludiendo al ex presidente Coronel.
Horna Llanos subrayó que esperaba que la petición presentada por el vicepresidente regional electo, César Aliaga Díaz, y por él mismo sea tratada en la próxima gestión, toda vez que hay de por medio evidencias de que se actuó por ambición y dinero.
"Para todos está claro que Hualgayoc quiere el cánon minero de estas comunidades, porque esta zona está concesionada a las empresas mineras", indicó, subrayando que se espera una resolución que anule la consulta de marras, que no tiene ningún asidero legal y que, por el contrario, sólo dejará como un precedente histórico de traición a nuestra provincia por parte de las autoridades que firmaron el malhadado documento.
“En Celendín, hemos conformado un equipo técnico, para hacer la defensa en los campos legal, geográfico, histórico y técnico, en todo el territorio de la provincia, porque, aprovechando la coyuntura, La Encañada, atacando en otro frente, ha presentado un expediente reclamando como sus límites el río Sendamal, perteneciente al distrito de Sucre. Otro caso son los pobladores de Milpo que son de La Encañada, pero están en territorio celendino; San Marcos, viene usurpando territorios del distrito de Oxamarca, de igual modo Cajamarca y Chota, vienen invadiendo territorio celendino”, indica.
Todo esto es un escándalo más que flagrante. Está claro que para imponer sus intereses, la Newmont Mininng Cop., alias Yanacocha, alias, Minas Conga, así como otras mineras, han decidido dar el paso y no vacilan más en su empeño de desmembrar la provincia de Celendín y de alterar sus límites historicos. De lo que se trata es de imponer su explotación en las mejores condiciones posibles en cuanto a autoridadades y poblaciones compradas. En este intento, los títeres bailan al ritmo que les impone su titiritero.
Frente a este panorama, nosotros desconfiamos de la gestión que realice Félix Horna Llanos, a quien hemos criticado por sus acciones contra el pueblo, especialmente por la pobre defensa de los derechos del pueblo que se arroga él y por la cesión de los terrenos históricos de la iglesia a los curas para que construyan sus cómodas viviendas.
Nosostros alertamos a la población y nos mantenemos vigilantes. En el terreno mismo, por lo pronto, el Frente de Defensa de los Intereses del Pueblo de Celendín declaró personas no gratas al alcalde Juan de Dios Tello Villanueva; a Hermitaño Marín Rojas, alcalde de Huasmín, al expresidente regional Jesús Coronel Salirrosas, al alcalde de Bambamarca, y a los consejeros por Celendín y Hualgayoc.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

martes, 5 de agosto de 2008

HISTORIA: Sorochuco

A partir de ahora publicaremos apuntes históricos de nuestros distritos, obtenidos en la obra “Monografía de Celendín”, del Ingº Luis Alayza Escardó, editada en 1949 en la que se consignan importantes datos que explican el origen de los nombres y formación de nuestros distritos. (N.de R.)

SOROCHUCO

Las tierras de la Pachaka de Suro-Kucho (Rincón de suros o cañas lisas) y sus potreros Yanayako (laguna negra), Karirpo (entierros altos) y Chacato, permanecieron bajo el cacicazgo del indio Tantallaxac Tantavilva y de la encomienda de Chota desde 1542 a 1569, hasta que el Virrey don Francisco de Toledo, estableció los corregimientos, pasando las referidas tierras al control del Corregidor de Chota.

Sorochuco, en un apunte de Alfredo Rocha

Por el año 1640 el Virrey Pedro de Toledo y Leyva, Marqués de Mancera, en defensa de los indios explotados por los corregidores, dio una ordenanza a fin de que los indios poseedores de tierras se presentasen a obtenerlas compradas en pública subasta, con títulos legales de Su Majestad.
Así fue como el 13 de enero de 1644, Juan Vargas Tantavilca, indio chotano descendiente del cacique Tantallaxac, se presentó en la villa de Cajamarca, ante el doctor Pedro de Meneses, Alcalde de la Corte de la Real Audiencia de la Ciudad de los Reyes y de don Mateo Domínguez, Procurador de los naturales de este Corregimiento, con el fin de comprar las tierras de la estancia de Suro-Kucho y sus potreros, obteniéndola en subasta pública, en la suma de cuarenta pesos de ocho reales. En cuyas escrituras de enajenación quedó corregido el nombre de Suro Kucho, con el de Sorochuco, con que se conoce actualmente.

Plaza actual de Sorochuco.
A la muerte de Juan Vargas, en 1670, y de su esposa Mariana Condorachay, quedaron en las referidas tierras sus hijos Francisco y Angelina, quienes se dividieron tierras y ganado el 30 de julio de 1675. Correspondiendo la parte norte, con el nombre de hacienda de San Francisco Yanayako, a Francisco Vargas, casado con María Chuquispe y la parte sur, a Angelina Vargas, casada con Sebastián Quiliche.
En 1723, se vuelven a dividir la parte de Angelina Vargas, entre sus cinco hijos y en 1725, la de Francisco Vargas entre sus hijas Francisca y Juana. En 1784 se produce la nueva división política del Perú en Obispados, Intendencias, Partidos, Parroquias y Semi parroquias. Sorochuco pasa a la categoría de semi parroquia, de la parroquia y Partido de Chota, Obispado de Truxillo. En ese estado la encuentra don José de San Marín en 1820, donde el Obispado pasó a la categoría de Departamento de La Libertad, la Intendencia de Cajamarca a Provincia y Sorochuco a Cajamarca.
El 19 de febrero de 1825, por Resolución de Bolívar, Sorochuco es declarado distrito de Cajamarca y el 30 de setiembre de 1862, Cajamarca es declarado Departamento; Celendín provincia y Sorochuco distrito de Celendín, hasta la fecha.
El distrito está situado al Oeste de la ciudad de Celendín. Tiene la forma de un triángulo isósceles, cuyos lados mayores los forman los ríos Chugurmayo y Zendamal y la base, el contrafuerte indicado de los cerros altos.
LOS LÍMITES DEL DISTRITO SON: por el Norte, la confluencia de los ríos Zendamal y Chugurmayo, que lo separa de la antigua hacienda El Sauce, del distrito de Huasmín. Por el Sur el río Lago y unos cerros altos que lo separan de las comunidades del distrito de La Encañada; por el Oeste la hacienda Combayo y una parte de la hacienda Jerez.
El clima es templado o frígido, según la altura. La capital es el pueblo de Sorochuco, ubicado en la antigua Yanayako a la mitad del cerro Karirpo a 2783 m.s.n.m. Dista 25 km. de Celendín, 60 de Cajamarca y 15 km del tambo de Agua Colorada. Constituye el centro de abastecimiento de la capital de la provincia por su producción de: maíz, frijol, trigo, arvejas, lentejas, papas, zanahorias, ocas, ollucos, mashuas y yucas.

martes, 27 de noviembre de 2007

CANTACLARO: Aclaración a un exabrupto

Por Constante Vigil.

Celendín

Hemos leído con suma extrañeza a un articulista de www.sucre.li y sacando en claro la cultura que expresa en su contexto, no nos extraña el exabrupto cometido en el primer párrafo de su artículo en el que expresa despectivamente: Del 12 al 16 de noviembre de este año, en Sucre se celebró nuevamente una edición más del Aniversario del cambio de su horroroso antiguo nombre por el de SUCRE”.

Lo que causa tanta repulsión en tan “identificado” articulista es, indudablemente, el antiguo nombre de HUAUCO, tan original que en un país como el nuestro, dueño de un grandioso pasado indígena, no tiene por qué causar extrañeza, dado que la mayoría de topónimos que se expresan en nuestras cartas geográficas corresponden a los idiomas quechua, aymará y otras lenguas que se hablaron en el Perú antiguo. Estos nombres, aparte de expresar exactamente las características del lugar, contienen la poesía y hondura que algunos cerebros romos son incapaces de comprender.

Alfredo Rocha, un artista de plena identificación huauquina

Hubo mucha gente que se opuso tenazmente a tan insulso cambio de nombre, entre los cuales cabe destacar al pintor Alfredo Rocha, quien expresó su rechazo en muchos artículos que publicó en ediciones mimeografiadas, como hombre de honda raigambre huauquina, plenamente identificado con su terruño, autor de proficua labor docente y cultural en su distrito, cuyo resplandor no creo que el articulista de marras se atreva a poner en duda.

Nada hay más valedero en un hombre que la identificación plena con su lugar de origen. Ese es el que lleva a su pueblo grabado a fuego en su corazón y siempre se muestra tal cual es, cantando como en el huayno de Luis Abanto: “De Oxamarca soy, señores, no niego mi población”. Pretender mostrarse como lo que no se es significa mentirse a sí mismo, llevar una careta cobarde que intenta disfrazarnos sin lograr su cometido.

Yendo al fondo del asunto, a los peruanos y en especial a los cajamarquinos, nos falta mucho de identificación, despreciamos por “indios” a todo lo que huela a peruanidad y nos vanagloriamos de nuestro ancestro ibérico. Jamás hemos comprendido cuanto de verdad hay en el aserto de Ricardo Palma acerca de que en el Perú, el que no tiene de inga tiene de mandinga, esto quiere decir que somos producto de la mixtificación de razas y en eso reside nuestra verdadera peruanidad.

Al respecto del nombre, se cambió uno auténtico por el de un héroe extranjero que pese a su cantada heroicidad no debemos de olvidar que contribuyó a la mutilación del Perú en frentes como el boliviano y ecuatoriano y siempre, siguiendo la política de Bolívar, trató de que el Perú no sea una fuerza de primer orden. El papel histórico de ambos personajes es pues, ampliamente discutido y aún no se ha dicho nada definitivo al respecto.

Por eso concordamos con Alfredo en sus reflexiones acerca de que el cambio de nombre y la desecación de la laguna cambiaron para siempre el temple de los huauquinos, de combativos y beligerantes, se trocaron en sumisos e indiferentes del progreso de su pueblo. Esto último es lo que en realidad se celebra en este LXVII aniversario del advenimiento del parche de nombre.

Entendemos la identificación del articulista con el sentir norteamericano de la vida, seguramente lo que lamenta es que el pueblo no se llamara Tucson o Arizona, por lo menos así lo deja trasuntar al cambiar la locución latina de “Ad hoc” por “Ad ok”.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

CANTACLARO: Las Lecciones de Majaz III

Por Constante Vigil

Celendín

Las acciones y decisiones de los pueblos son el sustento democrático de un estado. De acuerdo a este principio las autoridades elegidas por ellos deben acatar y cumplir sus designios, caso contrario estarían incurriendo en el autoritarismo.

En anteriores artículos sostuvimos que la valiente actitud de los comuneros y autoridades de Piura con respecto a las operaciones de Minera Majaz, tienen un carácter aleccionador. Es grato comprobar que la consulta, el derecho de los pobladores a decidir su destino y alternativas de progreso se vienen imponiendo en diversos lugares de la república. Y también la apertura, aunque a regañadientes, que han conseguido por parte de los funcionarios del gobierno.

Sin ir muy lejos, en las provincias hermanas de Chota y Cutervo los ronderos y campesinos de Huambos, Cochabamba, Llama y Querocotillo han expresado su oposición a las actividades mineras en la zona de La Granja, distrito de Querocoto a cargo de la Minera Río Tinto, cuyas operaciones amenazan la ecología de los ríos, manantiales y valles de la zona.

Desgraciadamente, como siempre ocurrió en Cajamarca, nunca faltan los felipillos encarnados esta vez en los pobladores de La Granja y Querocoto, cuyas autoridades, sospechosamente, están a favor de la minera ¿Hasta cuándo entenderemos que las acciones conjuntas y coherentes son nuestra única alternativa de supervivencia, frente a la voracidad y ambición de las transnacionales explotadoras? Ellos esperan vernos divididos para destruirnos. Están abiertamente contra la unión del pueblo, bajo el precepto : “Divide y reinarás”

Decididamente, somos un pueblo amnésico, incapaz de asimilar las lecciones que nos ha dado la historia.

Naturalmente que los políticos como el congresista Werner Cabrera y el ex candidato a la presidencia de la región José Santos Guerrero, tratan de llevar agua para su molino dándole un tinte político al problema. Debemos de entender de una vez por todas, que los ataques mineros a la ecología son un problema de preservación del medio ambiente y los recursos naturales de la región, único legado que podemos dejar a las generaciones venideras, antes que un problema político.

Finalmente se acordó llevar a cabo una consulta popular en enero próximo para decidir la continuación de las operaciones de la Empresa.

Para el pueblo celendino estas consultas son importantes. Nos señalan el camino a seguir en el trato con la Newmont Minning Co., alias Minera Yanacocha, Alias Minas Conga, que ha reiniciado sus acciones para manejar la opinión de los paisanos residentes en otros puntos del país, con otros personajes,, no menos siniestros que los de APACC, con conferencias digitadas por la minera, como ha ocurrido recientemente en la Asociación Celendina de Lima.

Debemos estar alertas, pues, paisanos. A no creer en cantos de sirena y pensar seriamente en nuestra actitud frente a este problema que es una verdadera amenaza contra la integridad de Celendín.

Debemos procurar una actitud firme entre los organismos civiles y las autoridades para presentar una opción conjunta y coherente con los verdaderos intereses de los celendinos. No por treinta monedas vamos a echar por la borda un mundo de potencialidades, entre los cuales los recursos mineros son uno más. Mucho más nos ofrece nuestra privilegiada naturaleza y el afán de trabajo de sus habitantes.

viernes, 28 de septiembre de 2007

PAISAJES: La Laguna del Huauco

Por gentil deferencia de la señora Magda Aliaga Bardales, quien nos ha proporcionado valiosas e históricas fotografías de Celendín y de muchos de sus grandes personajes -que próximamente estaremos publicando en un álbum en CPM, en la sección CELENDIN VIEJO-, ofrecemos a nuestros lectores esta extraordinaria fotografía de lo que un día fue la hermosa laguna del Huauco, drenada en la década de los cuarenta del siglo pasado.

La Laguna del Huauco, años 40.

En aquella época, en que no se conocían las consecuencias ecológicas que las obras de ingenieria del hombre tendrían en el medio ambiente, la laguna fue motivo de grandes controversias. Los amantes del "progreso" la tildaron como "el monstruo que impedía el progreso del Huauco" y propugnaban su drenaje, que finalmente se produjo en la gestión de Clodomiro Chávez como diputado por Celendín, paralelamente a los cambios de nombre de los tres distritos vecinos. Un alto porcentaje de huauquinos, sin embargo, acaso avizorando que en el futuro sería un recurso de pleno desarrollo se opusieron a que desaparezca.
Para nosotros, que somos amantes del medio ambiente privilegiado que la tierra nos ha dado, la desaparición de esta maravilla de la naturaleza fue la causa de grandes cambios ecológicos en toda la zona, empezando por la extinción de muchas especies animales. Dicho sea de paso, creemos, y esto es serio, que el famoso cambio de nombre del distrito y la desaparición de este espejo cambiaron para siempre la personalidad de los sucrenses. ¿Imaginan el enorme potencial que tendría ahora para el turismo la presencia de esta, repetimos, maravilla?

martes, 24 de julio de 2007

HISTORIA: Celendín y el comercio


Comerciantes shilicos a fines del Siglo XVIII

Que la dedicación profunda de los celendinos al trabajo y al comercio como actividad lucrativa fue una constante de vida lo prueban las noticias que recaba el sociólogo Alejandro Reyes Flores en su ensayo “Hacendados y Comerciantes: Piura, Chachapoyas, Moyobamba, Lamas y Maynas” (Lima, Juan Brito, 1990).
Hemos leído atentamente el texto y de él extraemos la certeza de que nuestros antepasados, como auténticos pioneros, se dieron a la durísima tarea de transportar mercancías a través de toda la región Nororiental del Marañón, abriendo caminos por rutas hasta entonces desconocidas y en las peores condiciones climáticas, en una región difícil de por sí, marcando de este modo su zona de influencia cultural que aún hoy persiste y que ha determinado nuestra natural inclinación hacia la región del oriente. ¿Será tal vez porque ésa fue la ruta de ingreso de los celendinos primigenios?
P
ara cumplir ese cometido los antiguos celendinos se revistieron de audacia, valor y de una obsesión de progreso a toda prueba, dejándonos una impronta de lo que debe ser un hombre de trabajo, al que nada arredra en la consecución de sus objetivos. Como sabemos por noticias posteriores, nuestro pueblo en esa época fue un enclave de producción caballar y los dos tercios de su área agrícola "estaba ocupada por alfalfares”.
Para conocimiento de nuestros lectores, transcribimos algunos párrafos del ensayo en mención. (Nota de la Redacción)

"El indio Valles", acuarela del obispo Martínez de Compañón.

HACENDADOS Y COMERCIANTES

Por Alejandro Reyes Flores

El medio más utilizado para transportar la producción de la región así como internar lo que se necesitaba, fueron las mulas. El problema estuvo en que aquellas escasearon a fines de siglo XVIII, y fueron los "shilicos" (Celendín), quienes estuvieron desplazando y monopolizando el transporte de tabacos de Moyobamba a Trujillo, como lo manifiesta el vicario de Chachapoyas don José de Urteaga: "Verdad es que si los caudales del Rey que vienen anualmente a esta Ciudad para convertirse y emplearse en compra de tabaco y transporte de ellos a la Villa de Cajamarca, quedaran en esta Ciudad y su Provincia no hay duda que fuera la más pingüe [...]. Pero como los conductores y portadores de este Ramo Real vienen de distinta Provincia, a saber del Asiento de Zelendín, a conducir dichos tabacos con sus mulas, por defecto de éstas en esta Provincia, se llevan considerable porción por los fletes, y este dinero pasa a otra Provincia".
Ahora bien, los pobladores de Celendín no sólo estuvieron desplazando a los chachapoyanos en el traslado de tabacos con sus mulas a fines del siglo XVIII, sino que incluso tuvieron la exclusividad como balseros en el paso del río Marañón por el puerto de Balsas, en Cajamarca, hacia Chachapoyas y Moyobamba y viceversa. Esta ventaja y la precoz inclinación por el comercio de los "shilicos" cajamarquinos, les hizo ganar espacio en el comercio de esta parte nororiente como lo ratifica el párroco del pueblo de Olleros: "Fue propio de esta Doctrina de Ollero y común a toda la de Chachapoyas la del acarreo de tabacos, aún antes de estar sujeto al Real Ramo, hoy que la Provincia de Celendín por asiento trata de esta labor será la destrucción de toda esta Provincia".
Los "shilicos" de fines del siglo XVIII, tuvieron a su favor poseer mulas, balsas y una relativa exclusividad para el transporte del preciado tabaco que se producía en la zona, porque también los de Moyobamba y Huallabamba transportaron tabacos en detrimento de los pueblos de Chachapoyas. La producción y transporte de tabaco en la región nororiental, cuyo comercio se encontró monopolizado por el Estado colonial, tuvo una gran demanda en el medio rural y urbano, convirtiéndose en el dinamizador de la economía regional y redistribuidor de la riqueza producida, aunque, como se aprecia a fines de la Colonia, se encontraba distorsionado por la injerencia de los "shilicos" no permitiendo una acumulación y reinversión en la región.
Mantener caminos operativos en la región nororiental, a fines de la Colonia, fue un problema insoluble y siempre hubieron quejas tanto de los productores, como de los comerciantes y funcionarios colonialistas. Las lluvias torrenciales, los ríos e infinidad de riachuelos, la exuberante vegetación, el suelo pantanoso, todo se confabuló para que los caminos y puentes en gran parte del año, estuvieran literalmente intransitables, lo que encarecía la circulación de los productos. No obstante éstas y otras condiciones negativas, la producción no se detuvo, la circulación para satisfacer el consumo local, regional y nacional se mantuvo.
Tan importante como tener caminos, puentes y tambos, fue contar con el número suficiente de mulas para el transporte de lo que se producía en la región: tabaco, azúcar, lonas, cera, cascarilla, etc. El problema estuvo en que el precio de 35 pesos por mula era muy elevado para la región, en la medida que las diferentes variables que conformaban la riqueza de la región fue baja: tierras, salarios, productividad, costos en el comercio comparado con otras regiones, por lo que la capacidad de compra de los hacendados, comerciantes y productores chachapoyanos, en forma individual, estuvo limitada para acceder a un número significativo de mulas.
Por ello puede explicarse por qué los pobladores de Celendín comenzaron a desplazar en el comercio del tabaco a los de Chachapoyas: estuvieron más cerca de los centros reproductores de mulas.

martes, 5 de junio de 2007

PAISAJE: Chaquil, en José Gálvez (Huacapampa)

Estas dos fotos han sido tomadas en Chaquil (José Gálvez) por nuestro colaborador Luis Díaz Mori, Chodíaz, y hablan por sí solas de la belleza de nuestras comarcas.


Paisajes como éste ojalá las futuras generaciones los puedan conservar para la agricultura y la ganadería, pero también para el solaz de sus ojos y sus pulmones.


El paisaje de la primera foto fue tomada desde la casa de la abuela de Chodíaz, doña Cemírame Chávez, casa que aparece en la segunda.

domingo, 28 de enero de 2007

CELENDIN: La Ciudad y la Provincia

La provincia de Celendín, situada en la región suroriental del departamento de Cajamarca, limita con los departamentos de Amazonas y La Libertad hacie el Este, con la provicia de Chota hacia el Norte, con Hualgayoc y Cajamarca hacia el Oeste y con San Marcos por el Sur.
Geográficamente es un área de bisagra, pues, a través de ella se tiene acceso a los pueblos de la provincia de Chachapoyas, en Amazonas, y a los de la provincia de Bolívar, en La Libertad. El imponente valle del río Marañón es su principal accidente geográfico y en su cuenca se ubican la mayoría de los pueblos y reside gran parte de su mano de obra local.
Su capital, la ciudad de Celendín, se halla a 2625 m.s.n.m. en las cabeceras del río Grande, tributario menor del río La Llanga, a su vez afluente del Marañón. Es cabeza de una provincia eminentemente agropecuaria, famosa por sus artesanos expertos en la confección de sombreros de paja toquilla, los que se han convertido en símbolos de la región.
La ciudad de Celendín fue fundada por iniciativa del Obispo de la diócesis de Trujillo, Baltazar Jaime Martínez de Compañón y Bujanda, el 19 de diciembre de 1802, según Cédula Real expedida en la ciudad de Elche por el Rey Carlos IV de España. Nació con el nombre de Bella Villa Amalia de Zelendin en homenaje a la reina de España de entonces.
Según don Alberto Tauro del Pino, en su conocida Enciclopedia Peruana, lo de "bella" era un reconocimiento a "la prestancia de sus habitantes". Esto es muy cierto en cuanto a las mujeres celendinas. En referencia a los varones celendinos, el nombre debió incluir palabras que aludan al trabajo, a la dignidad y a la honradez.

HISTORIA: Juan Basilio Cortegana, semblanza y documentos

UN HIJO ILUSTRE DE CELENDÍN: JUAN BASILIO CORTEGANA Y VERGARA     Por Nazario Chávez Aliaga El día 12 de noviembre de 1877, en su domicilio ...