jueves, 23 de junio de 2011

HISTORIA: Cuando no existíamos ni en el mapa

Por Constante Vigil
Celendín
Hubo un tiempo en que nuestro querido Celendín no existía, ni en la realidad ni en los mapas, y esto en épocas no muy lejanas que digamos, hablando en términos históricos.
A fines del siglo XVII, un andariego y sabio religioso, el misionero jesuita Samuel Fritz (1654-1728) se lanzó en una empresa singular: cartografiar "El gran río Marañón o Amazonas", hacer tal vez el primer mapa completo de la cuenca amazónica en toda su extensión. En este empeño fue uno de los primeros en recorrer el Marañón en búsqueda de sus fuentes, en plenos los Andes peruanos.
Fritz, a pesar de que no tenía formación de cartógrafo y a los instrumentos primitivos que utilizó, logró hacer "un mapa relativamente preciso de la zona", como bien dice la Biblioteca Digital Mundial, donde el lector puede ampliar a su antojo la imagen hasta ver los más mínimos detalles del documento.
El mapa, que incluimos abajo (y que puede ser visto y estudiado en el enlace ya mencionado arriba), fue publicado en Quito en 1707 y reproducido luego muchas veces en Europa, , por supuesto, sirvió de base a la cartografía moderna de la región.
En él, una cosa llama la atención a un celendino: la inexistencia de nuestro pueblo en ese final del siglo XVII y comienzos del siglo XVIII. El cartógrafo, al remonar el curso del Marañón, dio cuenta de la existencia de Puerto Balzas, pero no de Celendín. En el lugar donde se fundaría nuestra ciudad, casi un siglo después, no había al parecer nada.
En el mapa consta, por supuesto, la existencia de Cajamarca, la de Chota, y al oriente del río, la de Chachapoyas, pero entre Puerto Balzas y Cajamarca, nuestro lugar es todavía el vacío, el limbo o la esperanza. Nuestros padres fundadores todavía estaban por llegar.

"El gran rio Marañon o Amazonas con la Mission de la Compañia de Iesus", mapa del el misionero jesuita Samuel Fritz (1654-1728). Para verlo en detalle, pulsar aquí.


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1 comentario:

Anónimo dijo...

Felicitaciones, por la investigación practicada en verdad no se menciona para nada a nuestro bello Celendín , y si a Balsas la tierra de mi padre, aunque supongo que debe haber sido no más que un paso obligatorio, Muy interesante la Nota
Atte
Luis Rojas