viernes, 10 de febrero de 2012

RESISTENCIA: La Gran Marcha por el Agua llegó a Lima

Unos mil quinientos caminantes por el agua llegaron a Lima, en medio de la indiferencia de los medios de comunicación, consecuentes con el pensamiento Valdés, que dieron cabida a otras noticias de dudosa importancia y a resaltar el hecho de que uno de los participantes portara una bandera del PCP que tenía la hoz y el martillo, símbolo que pretendieron identificar con Sendero Luminoso, en un claro intento de politizar a nuestro justo movimiento.
Al respecto debemos decir que el anhelo celendino de preservar sus recursos y ecología nada tienen de político y mucho de vital. El hecho de que algunos partidos y políticos aprovechen la coyuntura para plegarse y levar agua para su molino en nada compromete la justeza de nuestros reclamos, como lo reconoce todo el mundo.
Uno de los organizadores de la marcha, el padre Marco Arana, ha reiterado que no es una animadversión contra la minería la que une a los caminantes, sino un pedido que comparten otros pueblos y comunidades del Perú para que la minería sea regulada y se prohíban proyectos en cabeceras de cuenca.

La marcha por la justicia y la vida llegó a Lima, recibiendo el apoyo interesado de políticos y partidos que desvirtúan al movimiento como las mineras contaminan al agua.

Los marchantes cajamarquinos llegaron en son de paz, como fuerzas conscientes que se proclaman pacíficas y decididas a participar en diálogos consecuentes con su compromiso ético en la defensa del agua como derecho humano. El reclamo cajamarquino encarna la problemática de muchas regiones de nuestro Perú que sufren las mismas agresiones por parte de las transnacionales mineras amparadas por los gobiernos entreguistas que lamentablemente gobernaron y gobiernan al país.
El movimiento continuará el día de hoy con varias actividades en las que se exigirá la preservación del recurso hídrico Concentración será en la Plaza Dos de Mayo a las 2:30 p.m. Exigirán preservación de recurso hídrico y la fijación de regulaciones que eviten la afectación de la actividad minera a las poblaciones y el entorno natural.
Los manifestantes hicieron su entrada a Lima ayer, por la zona de Pro, en el distrito de Los Olivos, adonde llegaron al amanecer procedentes de Huacho, siendo recibidos por representantes de las organizaciones sociales de los distritos del extremo norte de Lima, como el antes mencionado y los de Puente Piedra y Carabayllo.
En su avance hacia el centro de la capital, las coloridas columnas perfectamente ordenadas, enarbolaban sus banderolas a la vez que entonaban cánticos en defensa del recurso acuífero y de cuestionamiento a la torpe y escasa vocación por el diálogo del primer ministro, Óscar Valdés, quien en las vísperas expresó a los medios que esperaba una marcha técnica, en vez de política, como si sus decisiones fueran técnicas y democráticas y no obedecieran a los intereses subalternos que todos los peruanos suponemos.
“Hemos venido a decirle al Ejecutivo y al Congreso que queremos que se respete nuestro derecho a favorecer un desarrollo agricultor, ganadero sostenible, turístico forestal y que no nos imponga la actividad minera sin consultar a los pueblos”, puntualizó Arana.
A su llegada a la Plaza Dos de Mayo, los marchistas fueron recibidos por una delegación de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), encabezada por su presidenta, Carmela Sifuentes, quién expresó su pleno respaldo a las reivindicaciones cajamarquinas, defendiendo la validez de la Ordenanza Regional 036 que declara la intangibilidad de las áreas de cuenca hídrica, específicamente de las tres lagunas en las que pretende operar el proyecto Conga.
Por la tarde, los manifestantes se dirigieron al Colegio de Jesús, en el distrito de Jesús María, a fin de asistir al Foro Hídrico que se realiza desde el pasado miércoles y en el que expusieron los representantes regionales y de las zonas afectadas por la minería. La principal conclusión de este certamen es que la movilización ha servido para sensibilizar a la población sobre la importancia de preservar el recurso hídrico.
La movilización recorrió, en ómnibus y camiones y en algunos tramos a pie, unos 870 kilómetros, hasta Lima, y se inició el 1 de febrero, en las provincias cajamarquinas de Hualgayoc y Celendín, en las que están las lagunas que serían afectadas por el desarrollo del proyecto minero Conga.
La marcha tras pasar por Cajamarca, recorrió las localidades de Choropampa, Chilete, Tembladera, Ciudad de Dios, Trujillo, Casma, Huarmey, Pativilca, Barranca, Supe y Huacho, hasta llegar a Lima.
Hoy por la mañana se instalará a las 9 a.m., en el Colegio Mater Admirabilis del distrito de El Agustino, el Tribunal de Justicia Hídrica, un cónclave de carácter simbólico, en el que las organizaciones sociales y proambientalistas analizarán diversos casos de atentados a la ecología y el equilibrio medioambiental.

¡FUERA YANACOCHA DE CELENDIN, CONGA NO VA, Y NO VA...!
*

No hay comentarios: