martes, 6 de febrero de 2007

CENSURA: Las transnacionales y CPM

Comunicado de la asociación Celendín Pueblo Mágico, en el que se reseña el extraño caso de la desaparición de una página Web... sólo para los abonados al servicio de la Telefónica.

Al comienzo de la agresión contra CPM, los siguientes blogs tomaron el relevo: Espina de Maram y Celendín Resistente. En ambos se publicó la grave denuncia en torno al bloqueo. Hacemos nuestras las palabras de nuestros amigos y colegas:

La desaparición del sitio Web de CPM sienta un funesto precedente en el Perú. Nos preguntamos quién tiene el poder para hacerlo. ¿Las mineras en general? ¿Yanacocha en particular? ¿La Telefónica por cuenta de alguien? Un caso a seguir...

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DENUNCIA

PRIMER CASO DE CENSURA EN INTERNET EN EL PERÚ

Celendín Pueblo Mágico

A la opinión pública:

La asociación Celendín Pueblo Mágico publica en Internet un portal cívico, social y cultural en el que ha criticado en los últimos meses a una empresa minera que, en Cajamarca, se empeña en ampliar sus actividades hacia la provincia de Celendín. Estas actividades, creemos, por los métodos y técnicas que conllevan (la lixiviación, por ejemplo), son incompatibles con el respeto del medio ambiente y la salud de los habitantes de la zona. Esto sin hablar de las mezquinas políticas de salarios y de participación en los beneficios que practican las mineras, que afectan el derecho de nuestros trabajadores y colectividades a una vida digna y con plenos y reconocidos derechos.

CPM, nuestro sitio:
http://celendin.free.fr/PuebloMagico/index.html

CPM, nuestras críticas a las mineras:
http://celendin.free.fr/PuebloMagico/page3/page18/page70/page70.html

Esta actitud crítica nos ha valido algunos ataques y la animadversión de gente vinculada, de uno u otro modo, a la principal empresa minera que actúa en la zona, la norteamericana Newmont Mining Corporation (alias Minera Yanacocha, alias Minas Conga), quienes han lanzado contra nuestro portal y contra sus animadores campañas de desprestigio en Cajamarca. Esto no nos preocupaba pues relativizábamos el alcance de los empeños de los agentes de las mineras y confiábamos en nuestra propia capacidad y en las garantías democráticas para seguir combatiendo por la verdad y los intereses de nuestra provincia.
Nos esperaban, sin embargo, algunas sorpresas: desde fines del mes de diciembre pasado, CPM desapareció del espacio Web. Al comienzo creíamos que era algo pasajero, debido a problemas técnicos de nuestro proveedor, pero luego hemos tenido que rendirnos a la evidencia. Nuestro portal ha desaparecido, PERO SOLO PARA LOS INTERNAUTAS PERUANOS, en particular para los que utilizan el servicio Internet de Telefónica del Perú. Otros internautas, que utilizan otras redes, minoritarias debido al casi monopolio ejercido por la Telefónica, sí logran entrar. Esto nos parece extraño, inexplicable y sospechoso, sobre todo porque TODOS NUESTROS OTROS LECTORES, en Estados Unidos, Europa, Asia, etc., entran sin ninguna dificultad en nuestras páginas.
Después de hacer las consultas y comprobaciones debidas con expertos hemos llegado a la conclusión de que el "atasco peruano" de nuestro sitio se debe a que alguien ha intervenido en algún punto de la actividad de las computadoras repetidoras de Internet en el Perú (que en nuestro país no son muy numerosas) y ha logrado colocar un filtro para impedir el libre acceso a CPM de los internautas peruanos interesados en Celendín y su futuro. Esto es un hecho, está ocurriendo y es muy grave.
Estamos ante un caso de flagrante censura en el ámbito de Internet en el Perú, de impedimento de la libre circulación de ideas en el cyberespacio. Lo que en Estados Unidos es tabú está ocurriendo libremente en nuestro país, donde algunos poderes fácticos, aprovechando la impunidad de hecho de que gozan, usan su capacidad económica y sus contactos para corromper e imponen sus designios, en Cajamarca y en el país entero. La voluntad de callarnos, de impedir que sigamos creando conciencia cívica, política y ecológica en nuestra zona, es evidente.
La asociación Celendín Pueblo Mágico denuncia ante la prensa, la opinión pública y los poderes del Estado peruano que alguna persona o entidad, con mucho poder seguramente, y con la complicidad técnica de especialistas muy bien situados, se está permitiendo bloquear la consulta de un sitio Internet peruano en el que se expresan libremente ciudadanos que ejercen su elemental derecho a opinar.

Lima, 10 de enero de 2007.

Jorge Chávez Silva
Coordinador cultural de CPM en el Perú

domingo, 4 de febrero de 2007

CELENDIN: Municipalidad en emergencia

El nuevo alcalde provincial de Celendín, Juan de Dios Tello Villanueva anunció hoy que declarará en emergencia esta comuna debido al caótico estado en que se encuentra por una serie de irregularidades en el uso de recursos, deterioro de la maquinaria y desaparición de algunas herramientas y material de escritorio. "La anterior gestión prácticamente ha saqueado el municipio", manifestó.
Tello, quien jurará al cargo este viernes 5, denunció que ni siquiera existe papel para el trabajo que realiza la comisión de transferencia, en ese sentido, dijo que solicitará la intervención inmediata de la Contraloría General de la República para evaluar la gestión del ex alcalde Mauro Siles Arteaga y determinar en qué situación se encuentra.
"El ex alcalde tendrá que responder a la justicia de las irregularidades cometidas en su gestión", aseveró Tello Villanueva al precisar que informará a la población de la situación en que encuentra el municipio.Ante este problema, explicó que una de sus primeras acciones será reorganizar la municipalidad y para ello pidió el apoyo de los concejales y del pueblo celendino.
En otro momento, indicó que coordinará con el gobierno regional la culminación de la carretera Cajamarca–Celendin cuya tercera etapa, de 38 kilómetros, falta ejecutar desde la comunidad Pampa El Toro hasta esta provincia.
Sobre el proyecto minero Conga, ubicado en su provincia, dijo que no se opone a la inversión privada "pero esta actividad tiene que realizarse mediante el diálogo con las comunidades, informando cómo se desarrollará la explotación y el cuidado y conservación del medio ambiente", puntualizó. (Andina)

Fuente Prensa Virtual, Eduard Lozano Julca, 1/02/2007

Municipalidad de Celendín, al fondo, con joven ciclista paseando en primer plano (Foto: Charro)

sábado, 3 de febrero de 2007

CANTACLARO: Los destructores de Celendín

Por Constante Vigil
Celendín
Fundado en 1565 por el conquistador Gonzalo Menéndez de Canzo, St. Augustine es el primer pueblo español que surgió en el actual territorio de Estados Unidos, específicamente en Florida.
Para convertirse en el destino turístico que es ahora, St. Augustine tuvo que volver los ojos a su historia, a su tradición, luchar duramente por conservar los 36 edificios de origen colonial que todavía poseía y reconstruir totalmente otros 40, entre ellos el castillo de San Marcos, que resguardaba la bahía de las incursiones piratas.
Ahora, St. Augustine puede jactarse de ser el único núcleo urbano de Estados Unidos cuyo patrón de calles y ambiente arquitectónico es de origen español y es, lógicamente, la admiración de los millones de turistas que lo visitan anualmente.
Las generaciones actuales de celendinos, en su mayoría emergentes de los distritos de la provincia, recibieron de antepasados españoles, portugueses y judíos, según parece, una ciudad única, con personalidad propia, trazada de acuerdo a moldes coloniales, pero con visión futurista, bella desde todo punto de vista y con un perfil armonizando plenamente con el hermoso paisaje circundante.
El famoso tablero de ajedrez, orgullo de los viejos shilicos, que maravilló a muchos visitantes que se prendaron de la ciudad, en el presente es víctima del ataque sin pausa de los muchos irresposables que hay entre los actuales pobladores.
Al amparo de autoridades incapaces, que extienden las licencias más estrambóticas, se altera el perfil arquitectónico de la ciudad, se construye casas de estilo costeño, remedo triste y caricaturesco de los logros de un mundo que no conoce la belleza. Y allí tenemos los resultados, los esperpentos que, pretendiendo ser "funcionales y modernos", tienden pisos voladizos y otras modas híbridas que hacen un conjunto deprimente por lo huachafo.
Y la víctima es nuestra ciudad, mejor dicho nosotros mismos. ¡Qué lejos estamos quedando del Celendín señorial, con sus calles rectilíneas, sus paredes blancas y sus techos rojos de tejas artesanales!
Los shilicos de hoy no sabemos lo que hemos heredado, no comprendemos que nuestra ciudad conservada como fue y modernizada, respetando el estilo original, puede ser una fuente de riqueza para todos.
Los ejemplos son muchos, muchas las casonas antiguas que han caído víctimas de los arrestos destructores de estos atilas dizque modernos, como sucedió con la Escuela Nº 82 que ha desfigurado completamente a esa esquina de la Plaza de Armas.
Otro crimen mayúsculo de leso urbanismo es el que consumó el infame e ignorante presidente Kenya Fujimori con el antiguo local del Colegio "Javier Prado", hermosa casona, donada por don Augusto G. Gil, crisol de muchas generaciones de javierpradinos y corteganinos, que en todo caso debió conservarse como museo de la ciudad, con su apariencia original.
Otro tanto sucederá con el viejo Hotel América, aún en pie frente al colegio desfigurado, que caerá víctima de los maniáticos del cemento y se convertirá en una atrocidad urbana más. Otras casonas podrían seguir el mismo destino, como la famosa casa roja en que funcionó por años la Caja de Depósitos y Consignaciones, hoy Banco de la Nación.
Reemplazando a las viejas casonas se han erigido horrorosos exabruptos que asombran y compieten entre sí por su fealdad, como la "portavianda" que han construido en la calle Bolognesi, entre los jirones Dos de Mayo y Gálvez.
Pero la mostruosidad que se lleva la palma por su extrema fealdad y revela el "buen gusto" de sus propietarios, es el exabrupto arquitectural construido en la cuarta cuadra del jirón Salaverry, casi al llegar al mercado. Realmente parece un engendro de otro mundo, de un mundo sin alma, sin cultura, sin respeto por el espíritu de la ciudad que los acogió.
Aplaudimos a los celendinos que tienen el tino de conservar a nuestro pueblo como fue y, en ediciones que vendrán, ilustraremos con fotos los buenos ejemplos. Naturalmente, seguiremos castigando a los horrores, publicando su sinistro aspecto, su verdadera y tenebrosa dimensión de monstrosidades anticelendinas.

viernes, 2 de febrero de 2007

URBANISMO: Un pueblo con personalidad

Celendín era un pueblo con una personalidad muy definida. Su calles rectas y sus casas blancas, sus muros hechos con adobe, sus techos cubiertos con tejas coloradas, le daban a nuestra ciudad un aire de serenidad e invitaban a una vida apacible bajo nuestro cielo azul.

Calle de Celendín

Todo esto lo están destruyendo ahora los bárbaros, los fanáticos del ladrillo, el cemento y la calamina, que no se dan cuenta que están asesinando no sólo el espíritu del pueblo sino al pueblo mismo. Y esto ante la indiferencia, o con la complicidad, de los diferentes Concejos Municipales que se han sucedido en treinta años. Ahora, esperemos que las nuevas autoridades edilicias se hagan cargo cuanto antes de este asunto y detengan el desastre.
Cualquier persona sensata sabe que, para un pueblo como el nuestro, además de las actividades agropecuarias y ganaderas, el futuro pasa por el turismo cultural y ecológico. Celendín siempre fue un punto de paso hacia el oriente y esto nos hizo importantes en una época. Lo seremos de nuevo, si queremos. Si somos conscientes de que los viajeros de hoy se dirigen, en todo el mundo, a los pueblos que han sabido preservar su personalidad, no a los que han vendido su alma y se han convertido en un mamarracho que imita malamente las feas ciudades de la costa.

ESTAMPA: Los zonzos públicos

El término “zonzo” es una deformación americana del tonto español, pero tiene un matiz significativo diferente; el tonto en España expresa un sentido peyorativo muy preciso, en cambio en nosotros conlleva un trémolo de ternura y tolerancia. Equivale más bien al “bobo” castellano, que es un tonto cuya infelicidad mental va acompañada generalmente de taras físicas e inspira más bien lástima.
Estos personajes son tipos de antigua raigambre hispana, se encuentran en la literatura picaresca y en el folclor. Fueron la materia prima de los “bufones” que el humor negro de los monarcas españoles coleccionaba para solaz de sus almas taciturnas. Nuestra literatura también registra casos de estos tontos públicos, como los llama Manuel Atanasio Fuentes, sino recordemos los casos del “letrao” en “El Mundo es Ancho y ajeno” de Ciro Alegría o de “Braulio”, el personaje misterioso de nuestro escritor Alfonso Peláez Bazán
Aparecen en la Pintura como acompañantes de sus señores en los retratos de corte como es el caso de la célebre Mari Bárbola en el genial cuadro de Velásquez “Las Meninas” y los retratos de “Sebastián, enano de Morra”, “El bobo de Coria” o el “Niño de Vallecas”, que revelan un agudo sentido de la percepción psíquica por parte del pintor. En nuestro pueblo tenemos en Javier Chávez Silva, “Charrito”, un émulo cuyo tema son estos personajes que dan a los pueblos la sal de la vida.
Pero, no se crea que el tonto, zonzo o gafo, como decimos en Celendín, ni aún los bobos de corte, lo son de manera integral; en el zonzo hay mucho de ladino, pues algunos tienen una solapada viveza que medra a costas de los que se creen superiores a ellos:

“A mí me dicen el tonto
el tonto de mi lugar.
Todos para vivir trabajan,
yo vivo sin trabajar".

Canta el romancero español. Y es verdad. En todos los pueblos, nunca falta el “tonto del lugar”como personaje público. Todos tienen derecho a burlarse de él, a vejarlo y a usarlo en pequeños menesteres. Con frecuencia es el limosnero, el cargador, el que arregla algún desperfecto en el hogar. El zonzo es objeto de la burla pública, sobre todo de los muchachos; ¡pero es sagrado! Nadie le negará el alimento ni el techo cuando solicita albergue y comida al caer la noche.
En Celendín, la presencia de zonzos o gafos fue frecuente y muchos han quedado en el recuerdo popular, como el honrado ciego Honorio, nuestro “Lagañoso” Alfonso, el Rafa “Caray caray”, el “Ingeniero Foro”, el “Chilcaconga”, “El cojo de Urquía”, “El coche Carmelo”, “El Cungash”, “El Moto”, y para que no se crea que la gafera es patrimonio masculino también hubieron mujeres como “Doña Tutana”, “La loca Rosa”, “La Efe Borracha” y otras más.
Pero, el más ilustre de todos fue sin duda nuestro “Lagañoso Alfonsí”, sumido en un eterno duelo con la chiquillería de su tiempo, en la disputa por las maletas que traían los pasajeros de la empresa Díaz, que Alfonso quería monopolizar.
Como antes el ciego Honorio, nuestro "Lagañosí, ojos de pomo gomé, patas de pan shimbao”, como le decíamos, a diferencia de los zonzos de muchos lugares, fue, pese a sus limitaciones, un hombre digno, que se ganó el pan con el sudor de su frente. Jamás cometió la bajeza de mendigar, ni la vileza de robar y encarnó durante su tiempo un cierto espíritu del pueblo.
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Ilustración: "El coche Carmelo"
Oleo de Javier Chávez Silva, Charrito

ESTAMPA: Huachafos y huachaferías

Por Jorge A. Chávez Silva, Charro
Dentro de la caracterología celendina, tenemos un tipo muy típico que aparece muy caracterizado. Es el huachafo, según el término de feliz eufonía descriptiva inventado por Jorge Miota, cuyos especimenes existen desde antiguo y en todas partes del mundo; es el símil del cursi de los españoles, el currutaco de los mejicanos o el garufa del Río de la Plata.


Nuestro huachafo presume de maneras pulidas, en el gesto y en el hablar. Recuerdo a un pariente que era sastre y vivía en las afueras de la ciudad, al que mi padre llamaba “El diccionario de Shiutute”. Era cojo y se apoyaba en un fino bastón de lloque. Cuando le preguntaban de donde venía, respondía:
-Vengo de un periplo por la “periferie” de la población.
La huachafería es un atributo humano corriente en la historia. Así como las herejías son comúnmente verdades enloquecidas, que han perdido la dimensión de las proporciones, los actos de huachafería son equilibrios desquiciados y se cae en ella cuando se adoptan modos extremos de lucimiento.
Huachafos históricos los hubo en todo tiempo. Lo fue Nerón con su trágica obsesión histriónica hasta los extremos de la piromanía criminal y espectacular. Huachafo, en cierta medida, Luis XIV y su corte, con su indumentaria pródiga en cintajos y bordados, chorreando encajes y luciendo afeites y abultadas pelucas, con lunares pintados en las mejillas como damiselas coquetas y los afectados “Beaux parleurs” que Moliere satirizó eficazmente en su teatro.
En nuestro Celendín el huachafo más insigne fue sin duda don Augusto G. Gil, con su filantropía real, pero histriónica. En el otro extremo estaba el Tagaga, con su socorrida corresponsalía de “El Comerció” y sus ínfulas de que tomaba unos “huisquies” en el Club Nacional con los Miró Quesada cada vez que se ausentaba del pueblo, y tantos otros que no mencionamos por no herir susceptibilidades.
Cuando nuestro huachafo es viajero, automáticamente se vuelve cosmopolita, con su carga de inadaptación al medio local y su decidida voluntad de que todos se enteren de ello. Cuando retorna al terruño, después de cierto tiempo de ausencia, todo le resulta extraño, mezquino, pequeño y hasta nuestro hablar se le antoja vulgar, entonces, lógicamente, copia el modo de hablar del lugar de donde viene.
César era un amigo del barrio de Colpacucho, inteligente y hábil, locuaz y afectado de maneras; tenía una noviecita en el barrio a la que visitaba discretamente por las tardes para desgranar la charla a que son afectos todos los enamorados. Viajó a Buenos Aires a estudiar medicina y regresó al cabo de tres años. Durante los cuales jamás escribió ni la más mísera letra a la gentil muchachita.
Ante tan prolongado silencio, ella, con mucho sentido práctico, había formalizado otro compromiso y ya estaba próxima al matrimonio.
César, regresó tarareando tangos, vestido como un faite porteño, cebando mate con bombilla de plata y hablando en el más pulido lunfardo del barrio de La Boca, me preguntó por ella y le respondí:
-Olvídate, se va a casar el otro mes.
-Que va, ché, si la ves, decíle que quiero verla.
Al caer la noche se encontró con ella y se entretuvo hablando como antaño. De pronto apareció por la esquina de la plaza el actual novio y yo presumí que habría un duelo de caballeros y me aprestaba a gozar del espectáculo. Ella, muy sonrojada no sabía como salir del atrenzo que se avecinaba a medida que su galán avanzaba hacia ellos.
No pude oír la discusión en que se enfrascaron, pero lo que sí pude percibir por la altura con que se dijo, fue a César, que pretendió zanjar el problema con una expresión muy típica del Río de la Plata:
-¡Ché, dejá que la piba decida...!

jueves, 1 de febrero de 2007

CELENDIN: El Aniversario

Por Manuel J. Villanueva
Trujillo
El 2 de Diciembre 1802, el Obispo de Trujillo y gran naturalista Baltasar Martínez de Compañón y Bujanda, fundó Celendín en una hermosa planicie cajamarquina. Esta bondad topográfica hace que esta ciudad sea muy plana, como un tablero de ajedrez. Celendín pose un clima muy saludable y uno de los cielos más bellos del país. Esta provincia, tiene además una serie de recursos naturales y arqueológicos, que pueden ser atractivos turísticos, para muchos visitantes extranjeros y nacionales. Por ejemplo hay una impresionante caída de agua de más de 140 metros, denominada Catarata de Cornelio, que es una de las más altas del país, restos arqueológicos de la cultura Oxamarca y aguas termales en el valle de Llanguat, cuyo atractivo adicional es que están situadas en un valle caluroso y feraz. Los pobladores de esta provincia cajamarquina, gozan de fama internacional, por ser buenos comerciantes, aventureros, trabajadores y por la singular belleza de sus mujeres. Por eso son considerados como los “judíos peruanos”. Trujillo no podía ser la excepción y en esta hospitalaria ciudad moran una considerable colonia celendina que juntos con todos los demás pobladores, alientan el crecimiento y desarrollo de la Capital de la Primavera. Sin embargo lo más saltante de Celendín sus muchos de sus hijos y descendientes, que han contribuido con sus conocimientos, esfuerzo y ejemplo a engrandecer el acervo cultural, tecnológico, económico, comercial y humanístico tanto de la región la Libertad, del País y del mundo. Citaremos algunos de estos personajes: Por ejemplo en la medicina, destacan el Doctor Pedro Ortiz Cabanillas, eminente neurólogo, reconocido internacionalmente, con una gran producción innovadora en su especialidad y que fue Decano Nacional del Colegio Medico. Otro medico famoso es el Doctor Horacio Cachay Díaz, primer director del Hospital del Niño de Lima y maestro de la medicina. En el ámbito militar destacan el Coronal Juan Basilio Cortesana, prócer de la Independencia del Perú y gran historiador. El General José del Carmen Marín, estratega de la Batalla de Zarumilla y fundador del CAEM del Perú, el General Dionisio Merino Collantes, uno de los mejores especialistas del arma de artillería del Ejercito Peruano. En la rama de la Ingeniería, destacan los Ingenieros Rosendo Chávez Díaz, celebre por sus estudios hidráulicos de casi todos los proyectos de irrigación del país, incluidos Chavimochic, el Ingeniero Javier Díaz Chávez, pionero e innovador en el desarrollo y explotación de minas a tajo abierto, el Ingeniero Horacio Díaz Chávez, que creo la tecnología, para el aprovechamiento industrial del bagazo de la caña de azúcar el Ingeniero Felipe Villanueva, Ph.D, especialista en circuitos electrónicos que ha trabajado en la NASA, el Ingeniero Fidel Francisco Torres, alto ejecutivo en el ámbito global de una Corporación Internacional, la Ingeniero Rosario Bazán de Aranguiri, exitosa empresaria y gerente general de una de las mas grandes empresas exportadoras de la región La Libertad, y el físico Dr. Enrique Solano, investigador en electrónica quántica, en el Instituto Max Planck de Alemania. En la rama comercial han destacado Don Augusto G. Gil y Felipe Villanueva, quienes vincularon comercialmente a Celendín con el mundo y con todo el país, en las primeras décadas del siglo XX. En el ramo de la Educación destacan los profesores Prospero Díaz, Zulema Cachay, Marcelino Díaz Zamora, Baldomero Villanueva, Pedro Ortiz Montoya, Telmo Horna Díaz, Marcial Castañeda, Odilia Villanueva de Tirado y José Bazán Silva. En el mundo de la literatura, citaremos a Jorge Díaz Herrera, Alfredo Pita, Alfonso Peláez Bazán, David Sánchez Infante, Julio Garrido Malaver y Julio Villanueva Chang, creador de la mundialmente famosa revista Etiqueta Negra. Creemos que conocer la trayectoria de los hijos y los descendientes del pueblo de Celendin, es una forma de afianzar nuestra identidad y motivarnos a seguir su ejemplo especialmente a los celendinos y a los amigos que viven en Trujillo y así conformar un mejor país.

(Tomado del diario Correo - Trujillo)

HISTORIA: Juan Basilio Cortegana, semblanza y documentos

UN HIJO ILUSTRE DE CELENDÍN: JUAN BASILIO CORTEGANA Y VERGARA     Por Nazario Chávez Aliaga El día 12 de noviembre de 1877, en su domicilio ...