jueves, 20 de agosto de 2009

EDUCACIÓN: Vegetalicidios e idolatría al cemento

TEMAS DE EDUCACIÓN (IV)
Por Jorge Horna
Lima
En estos tiempos contemporáneos y en resguardo de la especie viviente del planeta cada vez son más sostenidos y racionales las acciones de individualidades y colectivos que asumen la defensa del hábitat natural. Es que en muchas latitudes de la Tierra hay un empeño en destruir nuestro hogar común; desde la actitud ignorante e inconciente que ensucia el suelo o el agua y que con mano incendiaria contamina el aire, hasta los acumuladores de riqueza que administran minas, fábricas, flotas de vehículos vertedores de sustancias venenosas, monóxido, ruido. Propician así un futuro tenebroso para la vida.
En las escuelas y colegios está establecida la asignatura de Ciencia y Ambiente (antes se llamaba Vida Animal, Vegetal, Minerales; luego Naturaleza y después Ciencias Naturales), cuyo eje transversal en los contenidos se sintetiza en la Defensa del medio ambiente para que los educandos conozcan el proceso del desarrollo de los seres vivientes y su importancia en los ecosistemas, y como corolario adquieran conciencia para luchar contra la contaminación galopante.
Teóricas campañas se difunden para - por ejemplo- sembrar, cuidar y proteger arbustos y árboles dadores de oxígeno purificador del aire; sin embargo como un absurdo y negación de lo que se teoriza en las aulas, la mayoría de locales escolares carecen hasta de un simple macetero que albergue una brizna de hierba o una flor. Los pocos arbustos y/o árboles que en los espacios exteriores languidecen en cualquier momento son talados para dar paso a bloques de cemento para uso de estacionamiento de vehículos. ¿Qué aprende el niño (a) o joven de estas idiotas actitudes de tantos “promotores” y “directores” de la educación?
Sólo nos queda persistir y forjar desde nuestros hogares en la primera infancia de nuestros niños (as), el respeto y cuidado de las plantas, para que se interiorice en su ser el auténtico espíritu de amor por la naturaleza.

Deberes y Derechos ignorados

La asignatura Familia y Civismo que en esencia debe enseñar a niños y jóvenes el Respeto al Otro (los científicos sociales lo definen como la otredad) y sentar las bases sólidas para el ejercicio de una Ciudadanía que entienda que “los derechos son hijos de los deberes cumplidos”, es un curso que teniendo la importancia para la convivencia armónica entre los seres humanos, no es tomado en cuenta como tal.
La Educación Cívica de antaño nos inculcaba los deberes a cumplir y los derechos ha exigir en los diversos espacios donde nos desenvolveríamos en el futuro como ciudadanos, y este saber era reforzado por la praxis de muchos buenos maestros y el ejemplo ético de nuestros progenitores.
Un reincidente mal ejemplo en los colegios y escuelas (en abundancia las instituciones privadas que tienen locales destinados a viviendas sin espacios apropiados para el fin educativo) es el uso abusivo de la vía pública.
Aniversarios, ensayos para desfiles escolares o celebraciones cívicas son realizados en la calle. Con un desparpajo ofensivo bloquean la calzada con palos o piedras impidiendo el libre tránsito, además de la tortura para los vecinos a lo largo de cien metros de la vía; después de estos eventos montones de desperdicios tirados en el suelo.
Es también común ver a niños (as) y jóvenes realizar sus prácticas de Educación Física, junto a su profesor, en plena calle; pelotazos impactados en viviendas o transeúntes, griteríos insoportables y hasta procacidades. Pobres alumnos, interiorizando hábitos perniciosos que los conduce a pensar y creer que en la calle se puede hacer lo que se les ocurra, sin consideración ni respeto a nadie ni a nada. Y todo impartido desde las instituciones educativas, ¿educativas?

¿Propician identidad las danzas floclóricas escolares?

Los derechos del Otro, de los Otros, por el suelo.

La falacia de los festivales folclóricos
Presentados como algo exótico que insinúa curiosidad, nuestras danzas andinas o de la amazonía son ejecutadas por grupos de alumnos (as), previamente entrenados, en las ya referidas celebraciones de aniversarios. Y también haciendo uso abusivo de la calle.
Bueno fuera que los alumnos lo hicieran con amor por lo nuestro y la convicción de que este arte es una manifestación componente de nuestra nacionalidad. No, ellos participan por la decisión de la mamá o el papá que sólo ansía ver al hijo o hija en escena.
Esos mismos niños (as), jóvenes y jovencitas cuando asisten a fiestas familiares o sociales que son amenizados con música andina, rehúsan (“se corren”) para no bailar lo que alguna vez lo hicieron forzados o presionados. Nada formativo se ha logrado entonces con aquellos “festivales” folclóricos desde la escuela.
La práctica de nuestras danzas o bailes autóctonos no debe ser esporádica, sino planificada desde la escuela y colegio. Desarrollar en el área de Educación por el Arte toda una teorización de la amplia gama de la tradición folclórica (huaynos, yaravíes, marineras, danzas amazónicas y costeñas con toda su variedad) de todas las regiones del país; incentivar la investigación sobre estos tópicos, y simultáneamente una genuina práctica y participación. Sólo se ama a conciencia lo que se va conociendo a profundidad

Lima, 17 de agosto de 2009

domingo, 16 de agosto de 2009

PEQUEÑA HISTORIA: El primer automóvil en Celendín

Por Jorge A. Chávez Silva, “Charro”
Esta hermosa fotografía rescatada de los anaqueles del tiempo nos transporta a las primeras décadas del siglo XX. 1921, aproximadamente, basándonos en la versión de Manuel Silva Rabanal, quien en su libro “Folclor vivo de mi pueblo” nos dice que su abuelo, don Santiago H. Rabanal, alcalde de 1920 a 1930, mandó construir la rotonda con ocasión de celebrarse el Centenario de la Proclamación de la Independencia en Celendín (5 de enero de 1821).

El primer carro pasea triunfal por la plaza de armas (Foto cortesía del Prof. Rubil Escalante García)

La rotonda servía como mirador de la plaza de armas, preferido de las damitas de entonces y como podio para la banda de músicos en las retretas que sacaban de la monotonía a la apacible vida del pueblo. Esta rotonda fue derruida en 1940 cuando se remodeló la plaza de armas, se hicieron las veredas de cemento y se inauguró la hermosa pileta de piedras geométricas por obra del alcalde Aureliano Rabanal Pereyra, hijo de don Santiago Hache Rabanal.
Entonces no existía la carretera que hoy nos une a Cajamarca y a la costa. Los viajes se hacían en caravanas y duraban dos días, pues se hacía pascana en la hacienda Polloc de Julio Cacho Gálvez. Las caravanas se organizaban para protegerse de los bandoleros que esperaban al acecho en las jalcas de Sendamal (Senda del mal). La carretera recién se construyó en 1930 mediante la Ley de Conscripción Vial dada por el Presidente Augusto B. Leguía y llevada a la práctica por don Santiago Hache cuando fenecía su ejercicio de alcalde.
Un josegalvino de apellido Díaz, de la familia de los Chospes, hombre que había recorrido mundo, como lo prueba cierto poema satírico que alguna vez leí: “Un Chospe en París”, aficionado a los automóviles, para más señas, tuvo la audaz idea de llevarse un automóvil a Celendín.
Empresa difícil para la época pues era imposible traerlo manejando. Entonces tuvo la idea de desarmarlo y transportarlo a lomo de mula para volverlo a armar en Celendín. El automóvil ,un Studebaker de color rojo, con manivela y capot plegable, causó sensación entre la población de entonces que gustosa pagaba veinte centavos por pasear alrededor de la plaza de armas.
En la foto podemos apreciar el desfile alegórico de una belleza desconocida, seguramente con ocasión de la primavera, el chofer, presumiblemente el tal Chospe, luce el casco de cuero y los anteojos que usaban los conductores de entonces, el fondo de la Iglesia del Carmen es magnífico pues se aprecia los detalles de la construcción: La efigie de la Virgen del Carmen sobre el pórtico, que, a propósito, ¿Dónde estará?, las espadañas que albergaban a las dos campanas que llamaban a los fieles a la misa y otras particularidades más, como el hecho de la pintura original de la foto.
Lo que llama poderosamente la atención es la elegancia de los celendinos en torno a la rotonda, todos lucen sombreros y algunos trajes con chaleco y corbata y en el otro extremo los campesinos ataviados con sus ponchos. ¿Será una prueba de la antigua dicotomía citadino-campesino que reinaba por entonces? Los shilicos de entonces eran racistas y a todo aquel prójimo nacido fuera de los límites de la ciudad le endilgaban el despectivo de “estanciero”, cuando no "indio". Así era la cosa.
.

miércoles, 12 de agosto de 2009

POLÍTICA: Contra una Iglesia "fascistoide"

Como ya lo hemos dicho antes, el Padre Marco Arana es una figura pública que CPM respeta y comprende. Debemos agregar y precisar que él expresa en gran medida puntos de vista que son los nuestros, sobre la justicia social -hoy agredida como nunca en los últimos 30 años-, sobre la democracia participativa, sobre la protección del medio ambiente y sobre la defensa que los derechos humanos de los peruanos más postergados. Sus propuestas cívicas y políticas nos interesan pues y, llegado el momento, cuando él perfile su programa, nos pondremos en marcha para hacer avanzar un conjunto de ideas que, pensamos, permitirán construir una patria futura más justa, solidaria y humana. Estamos seguros que Marco Arana, hombre de principios y de fe, descendiente de celendinos y heredero de una cultura cívica antigua, no defraudará a quienes ahora ven en él a un portavoz. (NdlR).
PADRE MARCO ARANA: EL CARDENAL CIPRIANI CREE QUE ESTÁ POR ENCIMA DEL BIEN Y EL MAL

Entrevista de Rocío Maldonado
La República, 11 de agosto 2009

El sacerdote, defensor del medio ambiente y posible candidato presidencial en los comicios del 2011 responde a las críticas del cardenal Juan Luis Cipriani.

—El cardenal Juan Luis Cipriani lo ha emplazado a dejar el sacerdocio porque considera que usted está utilizando su ministerio para su causa partidaria, ¿qué le responde?

—Si la preocupación es porque pueda asumir una candidatura política, debo decirle que eso no ha ocurrido; pero si ocurriera, por el ordenamiento jurídico y jerárquico de la Iglesia tendría que resolver este tema con mi obispo, en este caso el obispo de Cajamarca. Él (Cipriani) no tiene ninguna potestad en Cajamarca. Él puede ordenar en Lima, en el Arzobispado. Esa es su jurisdicción eclesiástica.

Le sale al frente a la Iglesia al servicio del poder y de los ricos.

—¿Entonces el cardenal Cipriani no tiene voz ni voto en el tema de su posible alejamiento?

—En esta materia no los tiene. Yo creo que se está excediendo en su facultad y en su potestad. Además, llama la atención que sea él quien haga este tipo de emplazamientos, pues no ha habido ningún cardenal en la historia republicana del país que haya sido tan controvertido por sus declaraciones políticas.

—Tal vez se ha contagiado del estilo mesiánico y cree que puede mandar en todo.

—La mezcla del poder mediático con el poder religioso que tiene, y la cercanía con el poder político del que goza, puede haberle hecho perder el sentido de la realidad. Lamentablemente, ciertas declaraciones darían la impresión de que jamás se equivoca, que está por encima del bien y del mal. Eso es peligroso porque nos lleva a la polarización e intolerancia.

—Pero usted, como sacerdote, ¿no le debe obediencia al primado de la Iglesia Católica Peruana?

—Es obvio que hay una línea jerárquica que empieza en el Papa, le siguen los obispos y sacerdotes. Los cardenales son consejeros del Papa, pero no tienen jurisdicción en las diócesis donde mandan los obispos. El cardenal Juan Luis Cipriani es el arzobispo de Lima, pero no tiene injerencia en otras diócesis del país, aunque quisiera tenerla como en el caso de la Universidad Católica.

—No es la primera vez que el cardenal Cipriani cuestiona su labor como sacerdote...

—No, esta es la tercera o cuarta vez. Ahora usa de pretexto el tema político, pero en las anteriores ocasiones lo ha hecho por mi compromiso con el tema ambiental y las comunidades afectadas por la actividad minera.

—El cardenal sostiene que las causas políticas distorsionan la labor pastoral. ¿Qué opina?

—Me imagino que eso está referido a su propia acción. Recordemos cuando criticó la causa de los derecho humanos en Ayacucho en un momento cuando estos se violaban de manera sistemática. Es más, sus homilías son casi siempre políticas, y por el cargo e investidura que tiene siempre obtienen un rebote inmediato en la prensa nacional e internacional. Considero que debería fijarse más en el propio rol que viene jugando.

—Como en la homilía de este domingo...

—Este domingo el tema era la comunión eucarística, sin embargo, se dedicó a hacer uso de su poder y cuestionar mi intervención en política sin siquiera tener la amabilidad, la fraternidad de expresarla en privado.

—Las controversias entre usted y el cardenal Cipriani presentan a una Iglesia peruana dividida en dos corrientes de pensamiento.

—No, yo creo que solo hay una. La Iglesia que está al lado de los pobres, testimonio de la defensa de la vida y la justicia; pero también hay dentro de la Iglesia una ideología ultraconservadora, muchas veces 'fascistoide', que cuestiona esta cercanía y afinidad de la Iglesia con los más pobres. Eso es lo que está ocurriendo ahora.

—¿Pero eso no es división?

—No podemos hablar de una Iglesia dividida, sino de una vertiente ultraconservadora, respaldada por el poder político y económico, que está buscando que el compromiso con la justicia no sea efectivo.

—¿Y Cipriani representa a esta vertiente?

—Es evidente que quien piensa que los derechos humanos son lo que él dijo que eran, no está de lado de la justicia y de la paz.

—¿Existe un límite para la participación en política por parte de un sacerdote?

—Hay que hacer una distinción. En temas de política, entendida esta como el bien común, no tenemos ninguna restricción. Recordemos la intervención de Juan Pablo II en el caso de la caída del muro de Berlín o la posición de la Iglesia en materia de violaciones de DDHH. La restricción que tenemos es para participar en política partidaria.

—"Los partidos deben democratizar sus estructuras".

—Usted presentó en junio su movimiento político Tierra y Libertad. ¿Ya decidió si será candidato a la presidencia el 2011?

—Todavía estamos en el proceso de convocar a líderes locales, regionales y nacionales. Eso es algo que no me corresponde decidir a mí, pero no voy a huir de mis responsabilidades ciudadanas si se trata de una petición consensuada. Pero todo se dará en su momento.

—Usted señala que el Perú necesita mayor democratización...

—Estoy hablando de líderes comprometidos con el tema de justicia social y justicia ecológica. Pero también de líderes elegidos por sus bases. En este punto debo recordar a los partidos políticos que deben democratizar sus propias estructuras partidarias y dejar de lado a los candidatos naturales.

—Pero esa es una práctica aceptada en el país.

—Pero en Tierra y Libertad vamos contra la corriente. Queremos que el Perú deje ser una República sin ciudadanos, donde la mayor parte está pensando en un caudillo. Debe haber un cambio, empezando por el propio presidente Alan García, que es el caudillo del Partido Aprista y no deja que otros liderazgos le hagan competencia.

.

martes, 11 de agosto de 2009

EFEMÉRIDES: Bodas de Oro del INA 38

REUNIDOS, ¡45 AÑOS DESPUES!
Por Jorge A. Chávez Silva, “Charro”
Pasaron cuarenta y cinco años desde la foto oficial de la Primera Promoción “Ing. Manuel de Piérola Castro” del Instituto Nacional Agropecuario Nº 38 de Celendín. Y desde entonces muchos no nos volvimos a ver más, hasta el instante en que en el trajín de la celebración de las Bodas de Oro de nuestro colegio, nos volvimos a encontrar.
Algunos no nos reconocimos. Macerados por el tiempo y las circunstancias de la vida, nuestros rostros juveniles de antaño mostraban profundas huellas de la lucha por la vida. Fue necesario el concurso de otros compañeros y del profesor César Becerra Díaz, fundador del colegio, para que el milagro sucediera, y entonces la avalancha de emociones nos sobrepasó. Lágrimas sentidas de añoranza y abrazos interminables pretendían borrar cuarenta y cinco años de separación. Mil preguntas que se negaban a aflorar. Unos tragos de cerveza ayudan a la confidencia interrumpida años atrás.
Mientras marchábamos por las calles de Celendín y escuchábamos el premio de los aplausos, los de la primera promoción recordábamos la rutina de cinco años de internado en el colegio, de vivir como hermanos, de compartirlo todo, bajo la tutela paternal y severa de nuestro Director, el Ingeniero Piérola, quién nos inculcó una meta: “antes muerto que vencido”
Fuimos unos quince los de la primera promoción los que desfilamos emocionados como aquella vez que ganamos el gallardete. Otros más aún viven en la ciudad y los pedimos a gritos cuando los vimos por las calles, algunos se plegaron a nuestra alegría, otros no… ¿Cómo se rompió en algún instante el hilo de hermandad que nos unía? Me preguntaba angustiado ante la indiferencia de ellos.

En cuclillas, de izquierda a derecha: Antonio Eleucipo Rabanal Velásquez, José Nicolás de Piérola Canales, Egberto Chávez Zegarra, Jorge Antonio Chávez Silva y Francisco Graciano Alfaro Chávez.
De pie: Alfonso Napoleón Tejada Alva, José Eugenio Pereira Muñoz, Vicente Atilio Fernández Figueroa, Prof. César Becerra Díaz, Prof. César Alipio Paredes Canto, Mario Jaime Villanueva Marín, Alfonso Vicente Sánchez Bolaños, Ana Clara de Piérola Canales, Américo Ernesto Contreras Iparraguirre y Segundo Avelino Aliaga Marín.

Posamos en la foto en el nuevo Colegio, cuyas aulas jamás pisamos, pero se respira en él el mismo ambiente agropecuario en que estudiamos y nos es fácil reconocerlo entre los avisos que hablan de herramientas y el ganado que pasta alrededor del campo de fútbol. Algo inasible flota en el ambiente.
Después del almuerzo a la agropecuaria: mote puspo con papas guagalinas sancochadas con su ají y cancha, posamos otra vez los viejos compañeros con José Nicolás de Piérola y Clarita de Piérola, hijos de nuestro director y hermanos nuestros, además de los profesores César Becerra Díaz y César Alipio Paredes Canto, y juramos volver a encontrarnos en setiembre en que reverdeceremos la Semana Técnica como la culminación de la celebración de las Bodas de Oro de nuestro INA 38.
Para que se animen los compañeros de la primera promoción publico la lista de todos incluso de los amigos fallecidos que permanecen en nuestro recuerdo.

1. Alfaro Chávez Francisco Graciano
2. Aliaga Bardales Luis Felipe
3. Aliaga Burgos Wenner Germán.
4. Aliaga Marín Segundo Avelino
5. Alvarado Marín Francisco Rafael.
6. Araujo Oyarce Hamilton Bezaleel (+)
7. Arévalo Cotrina Jorge
8. Bazán Vila Juan Gualberto
9. Becerra Infante Enrique Joel.
10. Bejarano Zevallos Víctor Jorge (+)
11. Cachay Silva Elí Mariano.
12. Céspedes Guillén Manuel Alfonso.
13. Contreras Iparraguirre Américo Ernesto.
14. Chacón Briones Segundo Eusebio.
15. Chacón Zevallos Segundo Régulo. (+)
16. Chávez Ortiz Hernán.
17. Chávez Romero Luis Artemio
18. Chávez Silva Jorge Antonio
19. Chávez Zegarra Egberto
20. Delgado Díaz Manuel Emilio
21. Escalante Horna Mario Elí.
22. Escalante Silva Lizardo Magdiel. (+)
23. Fernández Figueroa Vicente Atilio
24. Linares Chávez Néstor Agapito.
25. Marín Chávez Cristóbal
26. Martos Díaz Alcibíades Aurelio.
27. Medina Vásquez Guillermo Félix
28. Morera Pereira José Santiago
29. Ocampos Boza Jorge Emiliano
30. Ortiz Marín Samuel Armando (+).
31. Pereira Muñoz José Eugenio
32. Rabanal Velásquez Antonio Eleucipo.
33. Rojas Pereyra Pablo Raúl
34. Salazar Linares Edmundo Ovidio
35. Salazar Sánchez Luis Alberto
36. Sánchez Bolaños Vicente Alfonso
37. Sánchez Guerra Manuel Elmer
38. Silva Rabanal Fernán Alfredo.
39. Tejada Alva Alfonso Napoleón
40. Velásquez Díaz Homero Napoleón
41. Velásquez Loredo Jaime Hernando
42. Villar Guerra Abdón Teodomiro
43. Villanueva Marín Mario Jaime
44. Villanueva Villanueva Miguel Angel
45. Zamora Chávez Napoleón (+)
46. Zumarán Díaz Alvaro
.

lunes, 10 de agosto de 2009

URBANÍSTICA: "Arte" y corrupción

Lo menos que podemos decir es que esto se veía venir. La cosa comienza a saberse. Desde hace casi tres años, CPM viene alertando sobre el uso sospechoso del dinero público que las autoridades hacen en algunas obras de ornato innecesarias y, para decirlo con todas sus letras, absurdas, feas y huachafas. Estas autoridades, que no hacen nada para preservar y mejorar la arquitectura singular de nuestros pueblos, ni por lograr de una vez por todas una red de carreteras viable en la zona, se hacen cómplices del mal gusto de algunos "escultores" y, sin debate, concurso, licitación ni aviso público, imponen en nuestros paisajes horrores como el cometido en Bellavista, el "sombrerazo", que hoy preocupa y hace reír a todo el Perú. Hay que recordar que el mismo "escultor" había ya dañado la emblemática colina de San Isidro con su mala imitación del Cristo del Corcovado, el célebre monumento de Río de Janeiro (NdlR).

Tomado del sitio PeruCom, viernes 7 de agosto del 2009.

MALGASTAN DINERO PÚBLICO
EN SOMBREROS Y TOBOGANES
GIGANTES
EN CELENDÍN Y JULIACA

Lima (Peru.com).- Mientras en Juliaca el frío sigue matando a niños y en Cajamarca la pobreza aún está presente, sus autoridades decidieron malgastar los recursos públicos en obras sin importancia.

Malgastan dinero público en obras absurdas en Juliaca y Celendín

En la urbanización "La Capilla" de Juliaca la autoridad municipal construyó unos inmensos toboganes infantiles que ni siquiera los niños pueden usar en épocas de heladas.

Lo propio ocurre en Cajamarca, y es que con el pretexto de "embellecer" se colocó un sombrero gigante en la Plaza de Armas de un poblado cerca de Celendín.

Según el diario ‘Correo’, para el director del Instituto Peruano de Administración Municipal, Marco Tulio Gutiérrez, "se debe dar prioridad a aquello que resuelve más problemas y que es más importante para la comunidad".

Agrega que obviamente, hacer un parque infantil es bueno porque los niños también necesitan lugares de recreación, pero el punto aquí es la prioridad de una obra.

A su juicio, si no hay problemas más agobiantes entonces se puede gastar en ese tipo de obras, pero si los recursos son escasos y hay problemas mayores, como los de infraestructura vial o de servicios sociales, entonces "está mal que se haga ese tipo de gastos", manifestó en diálogo con ‘Correo’.
.

viernes, 7 de agosto de 2009

TOROS: Batiendo récords en La Feliciana

Hay temas que, en nuestro hogar, no se pueden tan siquiera mencionar. No porque no existan, sino porque avergüenzan, y tal vez porque, sabiendo que se criaron entre espinas, tememos puedan hincarnos mortalmente. Pero quien los sujeta se da cuenta que ha sido únicamente herido, al comprender que lo que se creyó el hogar fue la verdadera espina (FSC).

¿LA PLAZA TAURINA MÁS GRANDE DEL MUNDO?
Por Franz Sánchez Cueva
Celendín

Intentando establecer un récord mundial, la plaza de toros de La Feliciana, en el barrio pobre de Sevilla, Celendín, Perú, me ha demostrado y con creces, haberlos roto todos. Es la más grande plaza, no sé si del mundo, pero sí la más grande que he visto, en todo.
Para dejarlo en claro, este coso taurino es grande en muchos aspectos:
- Es el único construido de maderos, para cuya elaboración se talan miles de eucaliptos que sostienen a más de 10 mil personas por tarde, dentro de un radio de 70 metros. En una actividad que se repite cada año, por las mismas fechas; las cifras toman dimensiones de espanto si solamente consideramos cinco años de corrida. Con tan solo un lustro comprenderemos que la fiesta brava, tórnase amenaza brava. No sólo para los eucaliptos sino para los animales que viven en los bosques. Una breve mirada alrededor del pueblo y observaremos que, hoy, existen bosques, pero pelados, secos, sin vidas (que valga el plural). Y el problema aquí, no está en el uso que se le da a la madera, sino en la depredación desmedida y sin planes de reforestación; puro consumismo. Acaso alguien que se precie de celendino puede negar que, en muy poco tiempo, los planos verdes, la campiña, que circundaba la ciudad, ahora luce pelada, esteril. Celendín es una ciudad que muestra una batalla casi ganada por el cemento, con panoramas devastados por la mano del hombre, más que por la naturaleza. Sabiendo que no hay un mínimo intento de reforestar, construimos el ruedo taurino de madera más grande que existe. Y la mejor excusa es apoyarnos en “la tradición”. ¿Quién puede contra la tradición? Ojalá hiciéramos también una tradición de la reforestación. Una actividad que se transmite de padres a hijos. Tres cosas grandes debe hacer un hombre antes de morir, dicen: escribir un libro, tener un hijo y sembrar, por lo menos, un árbol. En Celendín: de escribir nada, menos leer; tener muchos hijos, sí, y en muchas mujeres de ser posible, y construir plazas de toros, sembrando desidia.
-La plaza de La Feliciana, en Sevilla (recalco, en Celendín) es la más grande muestra de incultura, de intolerancia, de desperdicio, de contrastes, de miserias. En ella, sin mucho esfuerzo, se puede observar sujetos ebrios jugando con su vida en lo alto de los palcos, arrojando cerveza sobre la cabeza de los demás, en el peor de los casos evacuando fluidos de sus alcohólicos organismos. En medio del jolgorio, hay gente que se grita, se insulta, que pelea, demostrando el grado de intolerancia de esta indigente sociedad. Personas que no se pueden ver ni en pintura, coinciden en el mismo palco, en la misma banca, y se arma el zafarrancho. Como si fuera poco, los vendedores irrumpen sobre las personas y los pillos roban a los incautos.
Mientras que en el campo, un pan duro alivia el hambre y es salvavidas, en Sevilla (alienado nombre con que algunos suplen el de La Feliciana), las sabias autoridades locales reparten naranjas que luego la gente arroja, con insolente arrogancia ante la pobreza, sobre el picador o contra las modelos que pasean los carteles. Al desperdicio unimos nuestra demostración de incultura.

Escenas de la plaza de palos más grande del mundo.

- Según mi parecer, la plaza de toros de La Feliciana, en Sevilla (y en Celendín, insisto), es el más grande espectáculo de humillación pública al hombre y mujer del campo. Se construyen barreras, que son tendidos al nivel de la arena, formados en horizontal por palos gruesos, creando una especie de gran java, de cuyero, exclusivo para los campesinos. Cuando comento esto, hay personas de la ciudad que se sienten ofendidas, casi ultrajadas, que argumentan que a los campesinos no se les obliga ir a la barrera. Yo pregunto: hemos obligado al alcalde y a su séquito de adulones a que vayan al palco oficial. No, sin embargo, ellos saben que es de su estatus estar sentados allí, apreciando la carnicería. Alguna vez se dejará ver uno de esos regidores, con su familia, espectando la barbarie desde barrera. Tal vez no, eso si sería humillante para ellos. Para la gente rural no hay humillación que valga, ¿verdad?
Seamos sinceros, en pleno año 2009, los shilicos somos intolerantes y discriminadores, somos racistas, y digo somos, todos. Por eso algunos buscamos alejarnos de lo indígena aduciendo ser descendientes de la más noble estirpe europea. Que patraña, cuando más que andar buscando sangres nobles deberíamos perfeccionarnos, como verdaderos celendinos, respetando al campesino. Esto sería noble. Los campesinos, al menos, reconocen y respetan sus orígenes, mientras que nosotros somos confundidos mestizos que buscan cada quien lo que les conviene.
- El atentado contra los animales es salvajismo puro. Y que no se atrevan, los intelectualoides y los que fungen de artistas o sabios de la tauromaquia, decir que eso es arte. Masacre disfrazada artísticamente, ignorancia maquillada de sapiencia, eso es lo que es. Un crimen en todas sus anchas. Por eso no me entusiasma en lo más mínimo acudir al festival de sangre, debido también a mi comprobada hemofobia. No encuentro nada de agradable en ver asesinar 15 toros , que acaban en medio de borbotones de sangre en la arena. Pero, ¿qué ven nuestros niños, qué aprenden? ¿Que los animales no sienten, que la puya hundida sobre el lomo no duele, que se lo merecen? ¿Que el toro es el malo y que el valiente es el torero? ¿Que hay que hacer sufrir a los animales para que la gente nos aplauda, nos respete y se tome fotografías con nosotros, convirtiéndonos en falsos héroes? Qué vil mentira todo esto.
En la denominada sociedad de la información y tecnología, cuando el hombre estira sus conocimientos al máximo, nos damos por enterados que existe gente que se atreve llamar al toro “animal”, queriendo hacer diferencias, cuando también somos animales y compartimos el mismo planeta, y debemos respetarlos. O gente que les dice “bestias”, y que luego aplaude la décimo segunda estocada fallida de la verdadera bestia insensible, vestida de luces. Qué ciegos, qué sordos y qué mudos, son los que teniendo los sentidos bien puestos, les late el corazón con el mismo sonido de las monedas chocando entre sí. No es tradición, esto es negocio.
-Al final de la tarde, con el sol poniéndose y la gente se va satisfecha, eructando sufrimiento ajeno, luego de clamar por sangre, sino del toro, la del torero. Y la plaza más grande del mundo, es también el más grande muladar: bolsas plásticas, papeles, cáscaras, más basura, más miseria. Otro atentado al ambiente y la gente que se autodenomina “antiminera” y casi “ecologista”, no tiene reparo en haber contribuido a seguir contaminando nuestro entorno. Hipócritas.
Si alguna vez a alguien le interesó maquetear la sociedad celendina de hoy, y lo que esta verdaderamente significa, pues no tiene más que visitar la plaza de toros de La Feliciana, en Sevilla (en Celendín, reitero) a finales de julio. La muestra a escala de un pueblo, que lejos de reflexionar, se siente orgulloso de sus miserias, que ve arte en donde existe brutalidad, que aplaca su insaciable morbo con alguna desgracia, que decepciona mucho cada día, que provoca náuseas, y del que mejor sería separarse indefinidamente.
Sí, es la plaza más grande del mundo, que no quepan dudas. La pregunta surge de improviso: ¿Quieren un premio...? ¡Que lo disfruten...!
.

jueves, 6 de agosto de 2009

CANTACLARO: Balance de la feria taurina 2009.

Por Constante Vigil
Celendín
En el coso celendino que con toda propiedad podría ostentar el rótulo de “El coso taurino más incómodo y peligroso del mundo” , ubicado en “La Feliciana” y que algunos paisanos huachafos y faltos de identidad insisten en llamar “Sevilla”, se llevó a cabo la feria taurina 2009, en honor a la Virgen del Carmen.

Un galimatías de palos y escaleras parchadas que ponen en riesgo la integridad del público.

Como no podía ser de otra manera, en una plaza de tan endebles características, los toros, que tuvieron casta, condición sine qua non para este tipo de fiesta, fueron muy pequeños y faltos de peso, tanto que el comité omitió sospechosamente el peso en los carteles que anunciaban al ganadoo, oomo es de reglamento. Eran tan pequeños que no aguantaban una puya. Incluso hubo un torete que salió derrengado de la pica quedando inútil para el resto de la lidia.
Lo mismo sucedió con el tercio de banderillas. Los toritos no soportaban la carga de leña que significaba los tres pares de reglamento y apenas podían con un parr y encima llegaban al tercer tercio totalmente disminuídos, quedando a merced de los diestros tremendistas, que en un equivocado afán de congraciarse con el público, les hacían el teléfono, los besaban, les colocaban sombreros, y hasta les contaban la historia de su vida en la oreja. Ellos no se daban cuenta, pero con estas actitudes circenses minimizaban al animal hasta volverlo insignificante.
El tamaño de los toros nos lleva a la convicción que el juez de plaza, que enduvo acertado en todo, menos en lo de la concesión de apéndices, realmente se excedió. A nuestro modesto entender y de acuerdo a las condiciones del ganado, que no significó ninguna dificultad para los diestros, las dos únicas orejas válidas fueron las correspondientes al torero español Javier Corpas en la tercera y quinta tardes. El resto solamente merecía vuelta al ruedo y punto.
No entendemos la actitud generosa del juez. Sabemos que es un entendido, requerido en ese menester en otros lugares en donde se dan mejores corridas que en nuestra ciudad, pero siendo tan dadivoso con todos, menoscaba las virtudes de los que verdaderamente merecen galardones. Como sucedió con el diestro español Javier Corpas, un torero clásico de verdadero mérito, justo ganador del escapulario y el único que respeto a sus adversarios, que se vio igualado en apéndices por el colombiano y el mejicano. No creemos que haya otros ingredientes de por medio, pero ya averiguaremos: la verdad, tarde o temprano, cae por su propio peso.
Esta generosidad del juez de plaza ha dado pábulo a que algunos miembros del comité, de manera equivocada, midan el éxito de la fiesta por el número de apéndices que se concedieron a los toreros. Sucede como en el fútbol: algunos críticos juzgan a las fechas del campeonato de acuerdo al número de goles que se marcan, cuando en realidad significa que el nivel fue bajo, que los sistemas defensivos fallaron. Por eso es que el fútbol peruano está a la cola en toda Sudamérica y por eso Celendín sigue a la zaga de las fiestas taurinas de la región.

Así se observan los toros en el coso taurino de palos más grande del mundo.

Pretender que la feria taurina ha sido un gran éxito es engañarnos a nosotros mismos. Ha sido mejor que los desastrosos años anteriores, es cierto, pero tenemos que mejorar mucho en todo sentido si queremos que Celendín y su fiesta se conviertan en un destino turístico. Dejar de lado el anacrónico ruedo de palos de donde no se puede apreciar con comodidad el desarrollo de la lidia y pensar en un verdadero coso que nos permita mejorar la calidad del espectáculo. Era cómico escuchar las ofertas de alquiler durante la feria: ¡Cinco soles, con las piernas colgadas en chaque o palco!
Todos debemos coadyuvar a este propósito: ya están presentes las instituciones educativas y artísticas, organizaciones civiles como la Asociación Celendina de Criadores de Caballos de Paso, que cumplió una magnífica presentación. El público también tiene que mejorar, dejarse de ignorancias y salvajismos como eso de arrojar objetos contundentes al picador o a las modelos que portaban el cartel, o de tirar basura al coso taurino, lo que, es evidente, pone en riesgo la integridad de los actores de la lidia.
Ufanos de este falso éxito, los chulillos de los notables y principales se alborotan, y personajes como el ineficaz, sinuoso e iletrado Ulises Linares han comenzado a asestar palos de ciego para ver donde canta la rana, intentando morder los talones de CPM y su periódico, Fuscán.
Al respecto, les avisamos que seguiremos siendo la piedra en el zapato de todos aquellos oportunistas, aventureros y traficantes que pretendan encumbrarse con la desgracia del pueblo celendino. Que movidos por el inmenso cariño que guardamos por nuestro pueblo, como el héroe epónimo del Morro de Arica, defenderemos a Celendín hasta quemar el último cartucho. Nuestras pluma y nuestra conciencia no son mercenarias y están al servicio de nuestra tierra. Hemos nacido para servir a nuestra gente, a nuestra ciudad y provincia, y a nuestro medio ambiente. A nosotros no nos compran ni amordazan, como a algunos, con puestitos en el Municipio, ni con el lamentable papel de agitadores vergonzantes al servicio de la empresa minera contaminadora del ambiente que asola Cajamarca y que pretende asolar Celendín.
.

HISTORIA: Juan Basilio Cortegana, semblanza y documentos

UN HIJO ILUSTRE DE CELENDÍN: JUAN BASILIO CORTEGANA Y VERGARA     Por Nazario Chávez Aliaga El día 12 de noviembre de 1877, en su domicilio ...