miércoles, 17 de febrero de 2010

DEPORTES: El campeonato de fulbito interprovincial

BALANCE DEL COMITÉ ORGANIZADOR
Acostumbrados como estábamos a los balances de los comités pro feria taurina, que provocan serios ataques hepáticos en nuestro corresponsal en Celendín, Constante Vigil, que no duda en llamarlos las comisiones “tas con tas”, porque nunca obtienen beneficios y se gastan hasta el último centavo, haciendo gala de un manejo prodigiosos de las matemáticas contables, por fin vemos un balance que deja utilidad: el del campeonato interprovincial de fulbito cajamarquino, que se acaba de desarrollar en Lima y que ganó el equipo de nuestra provincia.

La "garra" celendina bien acompañada.

Por eso, con alegría, hemos visto el balance evacuado por la Comisión Organizadora del XXXI Campeonato de Fulbito Cajamarquino “César Díaz Medina”, presidida por Julio Díaz Medina, el mismo que arroja el siguiente balance:

TOTAL DE INGRESOS: S/. 70 654,56
TOTAL DE EGRESOS: S/. 49 552,66
SALDO: S/. 21 101,90

Varias cosas han llamado nuestra atención: en primer lugar, la voluntad de trabajo que mostraron los miembros de la comisión, tanto hombres como mujeres, que cumplieron a cabalidad su cometido hasta el punto que todos los paisanos concurrentes estuvieron contentos con la atención recibida, la calidad de las viandas que se expendieron y el trato que se brindó.
En segundo lugar la revitalización de un campeonato que, como lo dijimos anteriormente, estaba cada vez más yendo a menos, y, de hecho, a punto de desaparecer. Por eso sosteníamos que la organización, por parte de los celendinos, era vital para la supervivencia del certamen. El próximo organizador tiene ahora una base sólida para trabajar y otra alternativa importante, como fue la incorporación del vóleybol al Campeonato, que atrajo a gran cantidad de público que encontró así variedad en la competencia.
En tercer lugar la calidad del certamen, que estuvo garantizada por la participación de provincias como Cajabamba, Hualgayoc, Santa Cruz, Jaén, Cutervo, que exhibieron buenos equipos en los diferentes deportes. Debemos hacer una crítica a la participación celendina, que aún no encuentra el equipo ideal en la categoría de menores y en la de mayores se apreció que no hay recambio, que seguimos participando con los mismos jugadores desde hace varios años. Esta desventaja fue notoria cuando nos enfrentamos a equipos que se habían nutrido con jugadores que recién habían abandonado las filas de los juveniles.
En último término, nos llama poderosamente la atención el alto costo del alquiler de la cancha: S/. 8 450,00, dinero que se podría ahorrar si tuviésemos un local, como es el deseo de muchos celendinos, en el cono norte. Hasta lo podríamos alquilar a las otras provincias para desarrollar allí este certamen anual. Todo es cuestión de proponernos y dejarnos de egoísmos y de mantener privilegios que no le hacen nada bien a la Asociación Celendina. Por el contrario, atenta ncontra la integración de los celendinos residentes en Lima.
De todas maneras, felicitamos al comité en la persona de Julio Díaz Medina por el gran trabajo realizado y la rendición de cuentas claras, como debe ser. Debemos desterrar para siempre esa pésima, horrible y sospechosa imagen que dejan las comisiones “tas con tas”. Ojalá que se haga buen uso del dinero recaudado. Eso corresponde a los actuales directivos de la Asociación que encabeza Wilson Silva Ramos.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!

martes, 16 de febrero de 2010

POLICIALES: Otra del inefable César Nakazaki

Revista Caretas, 12 febrero 2010

Tribunal de la Corte de Lima absuelve a Luis Valdez por homicidio de periodista

LA INOCENCIA DE VALDEZ

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Vocales Jorge Aguinaga y Luis Carrera absolvieron a Luis Valdez.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Luis Valdez se persignó y sonrió para agradecer el fallo judicial que lo declaró inocente de la muerte del periodista Alberto Rivera Fernández. A su lado su abogado César Nakazaki respiró aliviado mientras que los asistentes de la audiencia judicial no salían de su asombro.
Nakazaki declinó ofrecer una entrevista, pero reconoció el artículo colgado en su página web como su real filosofía. “Se caería en el absurdo de pensar que el abogado defensor de un procesado por narcotráfico, se convierte en narcotraficante por cumplir con el compromiso social de defender a todo aquel que lo necesite”.
Nakazaki, que fue el defensor insignia de los fujimoristas acusados de corrupción y crímenes contra los derechos humanos, no solo es abogado de Valdez en este caso de homicidio sino que lo defiende en el proceso por lavado de activos. Orlando Sánchez Paredes y su familia también lo eligieron para su defensa en la megainvestigación, también por lavado de activos y por el desvío de insumos químicos de la minera Comarsa (ver recuadro).
Son probablemente las dos investigaciones de narcotráfico con más alto perfil actualmente en el país.
Rivera era un periodista que acusó a Valdez de narcotraficante en su programa radial. Un día antes de su asesinato dio una entrevista donde responsabilizaba al ex burgomaestre en caso le sucediera algo.
El 21 de abril del 2004 dos sujetos lo mataron cuando se dirigía a su negocio familiar. Una bala atravesó su corazón. Después se conocería que quien disparó fue Lito Fasabi Pizango (a) Chino Lito, acompañado de Alex Panduro Ventura (a) Trolón.
Cuando se entregó, Fasabi dijo que Luis Valdez Villacorta y Solio Ramírez Garay lo contrataron, a través de Trolón, para que asesine a Rivera. Panduro manifestó lo mismo a La República. Ambos se retractaron después en el juicio oral.
El fiscal superior adjunto titular de la Primera Fiscalía Superior Contra el Crimen Organizado, Ramiro Salinas Sicha, sostiene que los vocales actuaron por temor e ignorancia, e incluso dilataron el proceso para “salvar” al acusado. Considera que “Valdez compró a los sicarios. Hay pruebas en el proceso. Empezaron a pedir regalías a los familiares de los periodistas y al no ser atendidos, optaron por solicitárselas a Valdez y cambiaron su manifestación”.
Valdez, al frente del municipio ucayalino en dos gestiones, tenía como gerente a Ramírez Garay. Éste había sido presidente de la Corte de Ucayali en el 2001 hasta que el Consejo Nacional de la Magistratura lo sacó de la judicatura en el 2002. En el 2005 fue reincorporado y asumió la presidencia de una sala civil. Un año después el CNM no lo ratificó como vocal superior.
El lunes 8 de febrero, la Tercera Sala Penal para reos libres, presidida por Jorge Aguinaga Moreno y conformada por los vocales Luis Carrera Contti y Malson Urbina La Torre, decidió, con los votos de los dos primeros, absolver a Valdez Villacorta y Ramírez Garay del asesinato de Rivera. Urbina pidió en su voto dirimente una condena de 20 años de prisión. El Ministerio Público y la parte civil interpusieron recurso de nulidad.
El juicio oral empezó en junio del 2009 luego de que la Corte Suprema decidiera su traslado a Lima al considerar que existían serios indicios que podrían favorecer a Valdez en la Corte de Ucayali. En noviembre del 2007 Valdez y Ramírez habían sido absueltos mientras que Fasabi y Panduro fueron sentenciados a 35 y 20 años de prisión, respectivamente. La Suprema ratificó sus condenas.
Luego que la Sala decidiera volver a fojas cero el juicio oral en octubre del año pasado, la OCMA decidió abrir una investigación preliminar para determinar posibles irregularidades en la decisión del tribunal.
El juicio recomenzó 15 días después aunque con un cambio de vocal: Luís Carrera Contti por José Chávez. Entonces el panorama cambió. Según Carlos Rivera, abogado del IDL que representó a la parte civil, los primeros días de noviembre, cuando se hacían los interrogatorios a Luis Valdez, se le preguntó al ex alcalde si había denunciado alguna vez al periodista Alberto Rivera, pero el juez Aguinaga Moreno ordenó a Valdez no responder la pregunta aduciendo que esa denuncia no tenía relevancia para el proceso.
El magistrado también denegó la solicitud para presentar el audio de la periodista de La República María Elena Hidalgo con el sentenciado Panduro Ventura, aduciendo que era una prueba prohibida.

Etiqueta Nakazaki

Los Sánchez Alayo también son sus clientes

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Hermanos Sánchez Alayo pidieron acogerse a beneficio legal de sus primos.

La megainvestigación a la familia Sánchez Paredes concluye indefectiblemente el 26 de febrero. Mientras tanto se siguen haciendo argucias legales para excluir a algunos de los integrantes de la familia del proceso fiscal.
El viernes 5, el fiscal Jorge Chávez Cotrina recibió una solicitud de los hermanos Lola, Simón Agapito, Manuel Andrés, Carlos Alberto. Miguel Ángel Sánchez Alayo así como de su madre Marina Alayo Vásquez para que se les excluya de la megainvestigación por lavado de activos del narcotráfico.
Argumentaron su pedido en el Hábeas Corpus que el Poder Judicial dictó a favor de sus primos hermanos, los Sánchez Miranda y que le ordena a la Fiscalía archivar la investigación contra ellos (CARETAS 2115).
Chávez rechazó el pedido el lunes 8 señalando que los Hábeas Corpus tienen carácter de personales, por ende no pueden ser aplicados con todos los investigados. Su decisión puede ser apelada ante la instancia superior.
Por su parte, el procurador del Ministerio Público, Aurelio Bazán Lora, presentará el viernes 12, una acción de amparo contra el Hábeas Corpus que favorece a los Sánchez Miranda.

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miércoles, 10 de febrero de 2010

ASOCIACION CELENDINA DE LIMA: Juramentación

En una sobria ceremonia que congregó a un buen número de celendinos, se llevó a cabo el viernes 5 de febrero del año en curso la Juramentación de la nueva Junta Directiva de la Asociación Celendina de Lima en su sede de la Av. Brasil 1580. La cita fue a las 8h00 pm.
El nuevo presidente, profesor Wilson Silva Ramos, juramentó y a su vez tomó el juramento de rigor a la directiva que lo acompañará en su gestión durante los años 2010-2011. De esta manera alarga su periodo de gestión, ya que durante el año próximo pasado estuvo en el mismo cargo en calidad de encargado, habiendo cumplido una meritoria actuación, tal como se desprende de la memoria que hizo de su gestión en el 2009.
Al hacer uso de la palabra el profesor Silva Ramos, refirió los pormenores de su tarea destacando el importante papel que está haciendo la Comisión nombrada por la AC ante las autoridades gubernamentales acerca del asfaltado de la carretera Cajamarca-Celendín-Rio Marañón, partiendo de las acciones fallidas que terminaron con una estafa al pueblo celendino cometido por los técnicos de la Universidad Nacional de Ingeniería, hecho que debe esclarecerse en todos sus extremos como es de justicia.
También hizo mención de la realización del XXXI Campeonato de Fulbito Cajamarquino, "César Díaz Medina", destacando la desinteresada y eficaz colaboración de damas celendinas a quienes se ha incluido en esta nueva Junta Directiva. Celebramos de veras este hecho porque juzgamos que ellas han hecho los méritos suificientes para ser dirigentes de la Institución, dando muestras de colaboración y responsabilidad.
Integran la lista además, Ciro Sánchez Celis, Luis Aliaga Bardales, Julio Díaz Medina, Mercedes Zamora Chávez, Emperatriz Chávez Tejada, Socorro Urteaga Chávez, Rubi Araujo Cáceres, Haydée Salazar Silva y otros más.
El nuevo presidente destacó que su labor se centrará esencialmente en la búsqueda de soluciones para la problemática celendina y su afán integrador de acoger a todas las instituciones distritales de la provincia, a fin de incluirlas en la misión que nos corresponde como comprovincianos celendinos para asumir la obligación moral y material de velar por el progreso de toda la provincia.
En CPM entendemos que ha llegado la hora de emprender cambios profundos en el quehacer de la institución. Debemos deshacernos del gran elefante blanco que significa el centro recreacional de Huachipa, que sólo sirve a unos cuantos privilegiados, y adquirir un nuevo local en el cono norte, en donde se aglutina mayor cantidad de coprovincianos. Solo así se logrará la tan ansiada integración, pues las actividades que se programen tendrán mayor afluencia y nos permitirían cumplir con el gran objetivo de la AC: ayudar a las instituciones más necesitadas de nuestra provincia.
CPM saluda con los mejores augurios a la nueva directiva y le desea una buena gestión. Nuestras páginas apoyarán su entusiasmo y sus logros. Como siempre, CPM se compromete a colaborar en todo lo signifique difusión de las acciones en pro del progreso de la provincia de Celendín.

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domingo, 7 de febrero de 2010

ESTAMPA: LA ARAÑA

Por Jorge A. Chávez Silva, “Charro”
Cada vez que un nuevo shilico daba su primer berrido en este valle de lágrimas, el padre religiosamente recurría al santoral de la iglesia para nombrarlo y lo anotaba en alguna hoja de la vieja Biblia familiar. Habrán tenido ustedes la oportunidad de leer entre versículos:
“Eustaquio nació el 12 de febrero de 1893” o “Eufrasia nació el 5 de mayo de 1895”
Y así, por obra y gracia de este santoral que traía el Almanaque Bristol, abundaban en el pueblo los Celestinos, Leoncios, Cupertinos, Romualdos, Quintines, Quintilianos, Serapios, Procopios, Prósperos, Anastacios, Nazarios, Efraínes, Concepciones, Circuncisiones, Lázaros, etc., y entre las mujeres los nombres terminaban en “Inda”: Hermelinda, Rudecinda, Florinda, Hormecinda, Fredesvinda, Teodolinda, Olinda, etc.

De como La Araña se convirtió en...

Con el arribo del Siglo XX, la moda de los nombres de pila cambió, se retornó a los nombres clásicos y así aparecieron los Termópilos, Arístides, Aquiles, Milcíades, Nicodemus, Rómulos, Alcibíades, Orestes , Petronios, Temístocles, Pericles, Ovidios, Silas, Aníbales, etc. Hubo como es de esperar algunos nombres aislados que parecían sacados de la carpeta de Judas:
-¿Cómo te llamas, niño?
-Baltazar Antiportalatino, para servir a usted.
**********
Existen en nuestra provincia familias que tienen fundadas o infundadas pretensiones de nobleza. Aún inédita permanece la obra de don Perseo Pereyra, quien, en una de sus crónicas habla de los vástagos que testas coronadas de Europa han desparramado por Celendín. Menos mal que la mayoría ignora esta situación, y los que la saben, no se atreven a sacarla a relucir por miedo al ridículo, sino se iría al traste toda la democracia e igualdad de la que tanto nos ufanamos los shilicos.
Don Teófilo II (dos palitos, como decía la gente), era en la primera mitad del siglo XX un mediano comerciante y se llamaba así porque sus progenitores, descendientes anónimos de la nobleza portuguesa, encontraron natural, aunque sin feudo, ni ducado, ponerse un Regis Nómine y, si hubo un Teófilo I (un palito), tendría lógicamente que haber un Teófilo II, legítimo heredero en línea recta de los títulos y pergaminos familiares, para quien reclamaron como súbditos convictos y confesos a los shilicos, a algunos de los cuales no le venía mal la idea de una monarquía independiente.
Tenía una distinción innata, tez sonrosada, ojos azules, cabellos claros y finas maneras. De clara inteligencia y conceptos avanzados, era un hombre que se adelantaba a su época y era además un nasho como pocos los hubo en Celendín, se hacía llamar “El Tigre”, “Director de bandas populares”, “Rubito, de guaje, palmas y caja adentro”. En ese entonces, en que nadie se atrevía a decir ni chus ni mus por miedo a los mandamáses, él tenía los arrestos suficientes para denunciarlos sin temor.
Tenía una tienda comercial en la calle del Comercio llamada “La Campana”. En la puerta colgaba un pizarrín que usaba a manera de periódico mural con el nombre de “La Araña”. En sus cotidianas ediciones, don Teófilo II se ocupaba en despotricar de las autoridades locales y de los notables: el Subprefecto, el Alcalde, El Inspector de Educación, el Presidente de la beneficencia, el Párroco, el Sargento o cualquiera que vista chaleco y ostente leontinas en los bolsillos, eran blanco de sus puntiagudos y certeros dardos. Don Teófilo II no escribía con pluma, sino con bisturí
“Pueblo chico, infierno grande” reza el refrán, y nada más certero en lo que a Celendín se refiere; sobre todo en ese tiempo en que no había las distracciones de ahora. El deporte favorito de la gente era escarbar en la honra ajena y fomentar el chisme travieso y mal intencionado. Los paisanos acudían en tropel a “La Campana”, so pretexto de comprar cualquier cachivache a reírse de las diatribas y anatemas que don Teo lanzaba desde las ponzoñosas páginas de “La Araña”.
-¿Qué el inspector de Educación nombró como maestra de escuela a fulana de tal y la acompañó a darle posesión de cargo durante dos días con sus noches ¿Por qué será, ah?
-Que el señor subprefecto se tiró la bomba con el “Chimbombo” y el “Cárdenas” en su cantina del “Rempujao”, pues… palo con él.
-Que el presidente de la Beneficencia pública estuvo en conciliábulos con Rosel sobra la hacienda Guayobamba ¿De qué se trató en el asunto?
-Que el alcalde está ampliando la parte trasera de su casa, ¿qué cosa?, ¿de dónde michis, si la gata no pare?
Y así, otras lindezas por el estilo eran motivos para las críticas de don Teófilo. Sus afanes de poner el dedo sobre la llaga le había ocasionado no pocos problemas, pues como alguien dijo: “en un lugar donde no hay justicia es peligroso tener razón”. Pero él, sin amilanarse, seguía con su labor profiláctica. Consideraba un deber ineludible cuidar que no se abuse inmisericordemente de sus sufridos vasallos, que bastante tenían con sus problemas cotidianos.
Un día, las páginas de La Araña fustigaron de tal manera al Subprefecto que prácticamente lo dejaron como shipuna. Este, al enterarse del contenido del pasquín, montó en cólera y ordenó al guardia “Mediobuche” que proceda al decomiso y reclusión del tal periódico… y, a la cárcel fue a parar La Araña, de cabeza, con ponzoña y todo.
El director responsable del vocero consideró el atropello como una flagrante violación de los derechos de libre opinión y prensa y movió cielo y tierra a fin de recuperar su periódico.
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El Siglo XIX, el de la patria en ciernes, fue turbulento y bárbaro, las disputas internas y externas menudeaban y atentaban contra la existencia de la patria misma; se guerreaba de lo lindo por quítame esta pajas. Parecía que la distracción favorita de los peruanos era el de poblar al otro mundo con prójimos que en la mayoría de los casos no se enteraban ni por qué. Los ejércitos de entonces estaban formados por “voluntarios” reclutados a la fuerza o por mercenarios y debido a las muchas penurias que soportaban, marchaban a la guerra con su mujer y a veces con sus hijos, quienes, abnegadamente los seguían como rabo por terribles caminos. Muchas páginas heroicas se podrían escribir para ensalzar la bravura con que se batieron estas sufridas mujeres a quienes el vulgo, despectivamente, dio en llamar “rabonas” y por extensión, a las esposas de los militares les llaman lo mismo.
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Cuando don Teófilo II, al cabo de una semana de recurrir a sus influencias y gastar en papel sellado pudo recuperar su pizarrín, consideró que el lapso de una semana de reclusión, algo pudo ocurrir entre “La Araña” y los cachacos de la comisaría, como los llamaba, dado que aquella y estos eran proclives a la concupiscencia y esto, naturalmente, ameritaba un cambio de nombre.
Al día siguiente. Cuando todo el pueblo, conocedor de las fricciones entre la autoridad y don Teófilo, acudió a leer la edición de reaparición, comprobó divertido que ya no se llamaba más “La Araña”.
Su Majestad, Teófilo II, cáustico como era y en uso de sus atribuciones reales, la había rebautizado con el nombre de:
“LA RABONA”

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miércoles, 3 de febrero de 2010

CRONICAS DEL TIEMPO: Los damnificados municipales

Por Crispín Piritaño
Celendín
Después de algunos meses de estar alejado de la arena periodística a causa de los males que me aquejan y que me tuvieron en la capital, he regresado a mi ciudad natal. Lo hice el sábado, de noche, tratando de pasar inadvertido. Llovía a cántaros, como suele hacerlo en esta época, pero algo extraño sucedía en Celendín. Al voltear la esquina de mi calle me di con la sorpresa de encontrarla ocupada por una hilera interminable de toldos de plástico, lonas de costales de arroz y largueros cuyas desigualdades emergían entre los costurones.
Como a diario nos caen noticias de copiosos aguaceros en diferentes lugares de la república, supuse que los toldos en cuestión albergaban a damnificados de alguna catástrofe que habían llegado en busca de auxilio a la ciudad. ¡Pobres! –Pensé- yo siquiera voy a dormir en una cama, ellos lo hacen precariamente cubiertos de las inclemencias del tiempo.
El sol que se colaba por la ventana me rescató de las brumas del sueño. Entre los rescoldos de la tormenta brillaba un sol esplendoroso, es domingo y hasta el sol quiere participar de la feria. De la calle llegaba un confuso rumor mercantil.
El agua fría de la ducha me despabiló por completo. Puse la tetera en la cocina y hasta que hierva el agua me propuse ir por el pan. Quise abrir la puerta y no pude, por más que jalé del guato.Una voz airada me conminó a esperar. Cuando por fin salí me encontré con la sorpresa de que un mercachifle de ropa usaba el portón para tender sus hilos en los que exhibía su mercadería. Como la casa estuvo sola mientras me curaba de mis males, el ambulante había clavado hileras de clavos en mi puerta para mostrar sus prendas. Me sentí casi un intruso en mi propia vivienda.

Los mercaderes ambulantes han tomado por asalto la ciudad.

Una vez en la calle me quedé mudo de espanto. Todo estaba invadido de diversas mercaderías: baratijas, ropa, carnes de diverso color, pescado salado y otros alimentos, tongos de chancaca, pollos BB, gallinas, patos, cuyes y hasta un organillero con su mona, vestida con falda de colores chillones y sombrera ¿Qué había sucedido? En la panadería me informaron que por estar el mercado en construcción los mercaderes ambulantes habían tomado por asalto las calles de la ciudad.
Después del desayuno me dirigí al mercado para comprobar in situ la construcción. Parecía que una bomba había caído dejando el campo raso entre los escombros. Solo quedaba en pié la especie de corchete de tiendas que da al jirón Cáceres cuya construcción se disputaban los ex alcaldes Adolfo Aliaga y Mauro Arteaga.

Los escombros de una ciudad en guerra

Con el marco de la horrible construcción de un ex subprefecto fujimontesinista el mercado parecía el de una ciudad en guerra. Para colmo se habían topado con un río subterráneo que no es ninguna novedad. Yo recuerdo que en la casa contigua a la tienda de Régulo Silva había una señora que conocíamos como “Mamita Rosa”, especialista en santiguar a todos los niños que les daba el pachachare. Ella tenía un pozo del que se surtía el vecindario en tiempos de escasez.
-He aquí, -pensé- El mercado es el punto de quiebre de las próximas elecciones municipales, el caballito de batalla que esgrimirán todos los candidatos: el actual, si es que logra concluirlo, para tentar la reelección, y los demás para probar su ineficacia y proponer recetas para terminarlo en el menor tiempo posible para liberar a la ciudad. ¿Qué pasará? El tiempo lo dirá.
Mientras tanto tengo que soportar el mal humor del dueño de la calle frente a mi casa que se molesta cada que debo ingresar o salir. Apenas me abre un resquicio entre las ropas para ingresar por la puerta chica del portón.
-Ya pues, señor, no puede estar entrando y saliendo cuando se le dé la gana ¿Qué se ha creído, que soy su portero? –me dice muy enojado.
Y creo que tiene toda la razón, pues se trata de un verdadero damnificado de los apetitos municipales de los candidatos a la alcaldía.

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martes, 2 de febrero de 2010

PEQUEÑA HISTORIA: Los nadadores del “Remolino”

Por Jorge Chávez Silva, “Charro”
En la época en que en Celendín no había agua potable, ni desagüe, era el río “Grande” el que permitía a la gente lavar la ropa y eventualmente darse un chapuzón en el agua. Lavar la ropa era toda una aventura campestre que implicaba llevar vituallas y utensilios para hacer el almuerzo. Si uno paseaba a inmediaciones del río al medio día o en horas de la tarde, podía apreciar el colorido de las ropas secándose encima de las pencas que orillaban los caminos y las chacras, el fogón humeante y las ollas trasminando a comida casera.
Los muchachos de entonces nos tirábamos la vaca para ir al río, aprovechando cualquier remanso para construir nuestra poza, cuando no íbamos a las tradicionales que existían a disfrutar de un refrescante baño. Los jóvenes de generaciones anteriores contaban que existía una poza en la quebrada Dungull conocida como “La Campana” en donde se bañaban. En nuestra época esa quebrada era muy exigua y sus aguas no servían para el caso, porque se estancaban y tomaban una coloración verde que producía ronchas en la piel.

Mozalbetes gozando de una tarde soleada en el río Grande. Foto Charro.

A lo largo del río Grande existían muchas pozas frecuentadas por los muchachos de los diferentes barrios: a la “Poza del cura” iban los del barrio de San Cayetano y la Alameda; los del barrio central nadábamos en el “Remolino” y “Las tres sillas”, y los de Colpacucho preferían “La poza del Salas”. En esos lugares, inocentes como éramos, nos bañábamos tal como vinimos al mundo, despu{es de un buen chapuzón tendíamos nuestra ropa en cualquier pampita para tirarnos cuan largos éramos a mashaquear, mientras cometíamos el pecadillo de fumarnos un cigarro de anisquehua o de zarzamora seca. La vida era una delicia.
La mayoría de mozalbetes de esa época aprendimos a nadar arrastrándonos por el lecho de filudas piedras que lastimaban nuestras rodillas. Después de algunos días de práctica ya chapoteábamos precariamente en el “nado de perro”, para después aventurarnos en el estilo libre y luego en el buceo. Los más avezados se lucían en extravagancias como el estilo “mariposa” y el nado de peje.
Al finalizar la tarde regresábamos con las sombras alargadas por el ocaso del sol a enfrentar las iras paternas.¿De dónde derivaban los peregrinos nombres de las principales pozas que hicieron las delicias de nuestra niñez? La “poza del cura”, llevaba ese nombre porque en su caudal se realizaba el bautizo de los adventistas, secta que por entonces se había instalado en la provincia. “El Remolino”, nuestra poza preferida, se llamaba así porque quedaba en un recodo amplio del río que formaba un remolino. Para hacerla más honda cada uno de nosotros traía cualquier herramienta de su casa, picos, lampas, barretas y machetes para cortar varas y magueyes para represar el agua. Todo aquel que no cooperaba estaba prohibido de ingresar en la poza.
Río abajo del remolino había un sauce llorón cuyo tronco tenía tres recovecos que simulaban tres sillas en donde nos sentábamos a jugar. Esa circunstancia dio nombre a la poza que se originaba en ese sector del río. Allí ocurrió el percance de Mario Chávez Gil, nuestro querido “Marrón”. Sucedió cuando corríamos a las ganadas para ver quien rompía el queso, mientras nos desvestíamos a volandas. Mario, zanquilargo como era, llegó primero y se tiró una tremenda lisa, mientras nosotros terminábamos de quitarnos las ropas para hacer lo mismo. Emergió sangrante, advirtiéndonos:
-No se tiren, hermanitos, hay un tronco sumergido.

La hermosa poza del Salas, tal como se ve hoy. Foto "Charro"

La última poza, la del Salas, llevaba ese nombre porque al llegar el tiempo de la siembra sus aguas servían para irrigar el fundo que poseía don Francisco de Sales Chávez, propiedad que después perteneció al INA 38. Esa poza era la más honda y larga, y allí solo se aventuraban los expertos nadadores, en su mayoría jóvenes de secundaria.
La instalación de duchas y caños en los hogares mató a la costumbre de nadar en el río, ahora lo hacen en piscinas. A propósito de éstas, los muchachos de ahora, por un sentido de amor a la ciudad y a la justicia, no deben acudir a la piscina construida en la calle que le robó a Celendín Solano Oyarce, quien, en el colmo de la desfachatez, sigue siendo regidor del municipio, representando al más corrupto gobierno de la historia: el fujimontesinismo.

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lunes, 1 de febrero de 2010

REPORTAJE: Llanguat: ¡No queremos minas!

ROTUNDO NO DE LA POBLACIÓN DE LLANGUAT A MINERA CHINA
Por Franz Sánchez

Celendín
Como era de esperarse, ningún medio de comunicación "serio" cubrió una extraña reunión programada para el viernes 29 de enero del 2010 en el caserío celendino de Llanguat. Este caserío se halla en un valle conocido en todo el norte peruano por su flujo turístico, por sus cultivos de caña, por sus aguas termales y por su mítico río La Llanga, afluente del Marañón en nuestras tierras.
La casi secreta invitación que remitió la empresa minera Lumina Coopper hace pensar en el casi incógnito trabajo que realizan en el proyecto El Galeno. Para dar un marco a estos datos y hechos recordemos que durante su visita al Perú, el presidente de la República Popular China, Hu Jintao, firmó con Alan García una serie de acuerdos comerciales y tratados. Desde Beijing se dio a conocer luego la compra del 95,92% de la firma Northem Perú Coopper (Canadá) que opera minas en el norte peruano. La encargada de adquirir este capital canadiense fue una empresa estatal china (China Minmetals), que es ahora propietaria de la mina de oro y cobre El Galeno; así como de la mina de oro Hilorico. Ambas minas, ubicadas entre La Encañada y Sorochuco comenzarán a ser explotadas en 2012, según la empresa oriental. El problema está en que jamás se trató el tema de la licencia social y que así, con un perfil casi confidencial, van a iniciar la explotación de los minerales. Con la complacencia tácita de ciertos “defensores del medio ambiente”, que aparecen cada vez que hay cámaras en Celendín, los visitantes llegaron en camionetas hacia la iglesia de Llanguat, donde los esperaba una eufórica población.

La destrucción del hermoso valle de Llanguat, próximo objetivo de las empresas mineras. Foto KmrojasA

Como corresponsales de Celendín Pueblo Mágico y fieles al compromiso de defender todo lo que es el patrimonio de Celendín, geográfica e intangiblemente hablando, decidimos viajar sorteando baches en una moto maltrecha y sin contar, ni esperar, los auspicios de nadie. En nuestro periplo quedamos varados más de hora y media y cuando retomamos el camino nuestro reloj marcaba las 4H30 pm. Llegamos a la iglesia de Llanguat a las 5H15 y la cantidad de botellas descartables frente al descampado de la iglesia nos hablaba, como siempre ocurren en las invitaciones de las mineras, de un reparto exagerado de bebidas gasificadas.
El Teniente Gobernador de Llanguat, Alfaro Muñoz, nos indicó con tono preocupado que la reunión, que supuestamente abordaba un “estudio de aguas superficiales” era solamente un pretexto para ingresar a la población. Lumina Cooper, o China Minmetals, junto a las conocidas transnacionales que operan en nuestra provincia, han denunciado los terrenos que van desde Shururo hasta Pizón.
Queremos saber quién es Luis Rodríguez Mariátegui, que aparece como representante de Lumina Cooper, y que muy poco suele declarar en medios de comunicación de nuestra localidad.
Nos dimos el trabajo de investigar y nos enteramos que Rodríguez Mariátegui Canny, es Presidente del Comité de Asuntos Legales de la Sociedad Nacional de Minería.
La pregunta es por qué en su reunión no dicen abiertamente lo que están buscando, o a lo que quieren llegar. Por qué hacen el amague de preocuparse por el estado de las aguas superficiales.
Los pobladores de Llanguat manifestaron que frente a las pretensiones mineras les ampara la Ley Nº 27972 Art. 85 (Ley del Campesinado). “Hemos escrito un acta que vamos a enviar a Cajamarca, donde rechazamos cualquier tipo de interés minero”, manifestó el Teniente Gobernador. Luego conversamos con el vecino Misael Alcántara, antiguo locutor radial y propietario de los baños termales en Llanguat, quien ha dedicado sus esfuerzos al turismo. Alcántara expresó su indignación por el falso lenguaje que utilizan estos representantes mineros y que los vecinos, recién hace poco, gracias al Internet se enteraron que Lumina Coopper era una empresa dedicada a la minería.
Los vecinos “nos hemos negado a firmar el acta, y en cambio sí hemos hecho un documento donde les decimos que no necesitamos la minería en esta zona. Estuvimos todos los representantes de Llanguat, Trapiche Viejo, Platanal, Sarauz, Chuclalás, etc. Y estamos decididos a ir en una protesta general a Celendín, el día 12 de febrero”, sentenció Alcántara.
Otros pobladores de Llanguat nos manifestaron que fue tanto su enojo con los representantes de Lumina Coopper, que no querían responder con franqueza a sus preguntas, que en un momento desenvainaron sus machetes, haciendo tragar saliva a los foráneos, que decidieron retirarse pronto en sus camionetas.
Si bien no necesariamente todas las empresas mineras son como la abusiva Newmont Mining Co., Lumina Cooper ya demostró a los medios de comunicación, en la Encañada, con qué tipo de gente van a tener que lidiar los llanguatinos, y los celendinos en general. Recordemos que al finalizar una asamblea, un funcionario de la mentada empresa, Miguel Incháutegui, amenazó al alcalde del centro poblado de San Juan de Yerba Buena, Eloy Vera Marchena, espetándole a gritos: “Así te quiero ver en Cajamarca”.
Para desgracia de todos, las empresas mineras que saquean nuestro país saben muy bien cuál es la receta que les permite explotar impunemente nuestros recursos: “divide y vencerás”. Dividir al campesino, comprar a las autoridades venales, regalar propinas (o telefonitos) a los periodistas, sin moral, silenciar a los medios, son algunos aspectos de la política que practican.
Desde las páginas de CPM, trinchera de defensa de las riquezas y recursos celendinos, saludamos al pueblo llanguatino por haber optado por la resistencia digna frente a los poderosos explotadores de nuestros metales. Al mismo tiempo, condenamos a las autoridades provinciales que hacen como si no supieran de qué se trata y a los "figurettis" ambientalistas que a veces dan la impresión de que persiguen la mermelada como el más vulgar de los corruptos.

Muy pronto más (material audiovisual).

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!


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