viernes, 16 de agosto de 2013

SIN TAPUJOS: Los buitres sobre la desgracia

Por Jorge A. Chávez Silva
Una cruel burla al pueblo peruano.
Hoy se cumplen seis años de la adversidad sísmica que asoló a los pueblos del sur chico. Aquella nefasta tarde, el que esto escribe se encontraba con una bella dama francesa frente al edificio de vidrio de la Telefónica en Miraflores, observando a través de la transparencia del cristal las gestiones que hacía el escritor Alfredo Pita con una señorita que atendía sus reclamos. Eran poco más de las seis y media cuando todo empezó a temblar. Mi gentil acompañante, pese a la poca costumbre que tenía de estos casos, no se inmutó y permaneció serena en medio de la gente que, presa del pánico, corría en diferentes direcciones, y observábamos con alarma como, del edificio de Telefónica evacuaban en bullanguero desorden  los empleados bajando en tropel por las escaleras, mientras Alfredo rescataba sus documentos de la ventanilla de donde había huido, rauda, la señorita que lo atendía.
Todo era un caos en Lima. Los celulares no funcionaban y el tráfico era una desgracia. Más tarde nos enteramos que el epicentro del sismo había ocurrido en el sur, causando gran destrucción en las ciudades de Cañete, Pisco, Chincha, Ica y en los pueblos aledaños. La solidaridad internacional  no se hizo esperar y empezó a llegar ayuda en aviones con destino a los damnificados del terremoto que alcanzó la terrífica cifra de 7,9 grados.
En el gobierno del gordo García, signado por la corrupción generalizada de los funcionarios, surgieron los buitres acechando en círculos a los despojos de la desgracia  y empezaron a lucrar con la ayuda internacional y  luego a negociar los bonos que el gobierno emitió para ayudar a los hermanos caídos y se formó la comisión Forsur, que se encargaría de la reconstrucción de la zona siniestrada, con una secuela infeliz de desaciertos y robos que escandalizaron a la opinión mundial.
Pocas semanas más tarde tuve ocasión de viajar a la zona y lo que vimos era para llorar: nada se había reconstruido y miles de niños clamaban por un bocado para subsistir, los ladrones comunes hacía de las suyas y la gente prefería dormir en la plaza de armas de Pisco y dejar que los malandrines se llevaban las pocas pertenencias que tenían. No había agua y los desagües colapsados eran una amenaza latente de epidemias. Las madres con sus niños a cuestas pedían una manta para guarecerse del frío invernal.
Pasaron dos, tres años y llegó a su fin el gobierno irresponsable del gordo y con él se esfumaron millones de los fondos destinados a la reconstrucción. Los responsables, funcionarios de Forsur, alcaldes y otras autoridades, que antes tenían una modesta casa en donde vivir ahora mostraban suntuosas construcciones que hablaban a las claras de la rapiña que hicieron con la desgracia del pueblo. Como siempre ocurre en nuestro país se formaron comisiones investigadoras, se levantaron secretos bancarios y tras muchos aspavientos de Rogelio Canches, presidente de la comisión, nadie resultó culpable y todo se cubrió con un velo de impunidad.
La desfachatez del gordo, que alguna vez lo llevó a declarar ante un figureti entrevistador televisivo con aquella frase que lo pinta de cuerpo entero: “No seas cojudo, la plata llega sola”, tiene ahora ribetes siniestros si examinamos la rapiña del sur, los narcoindultos, las obras supervaloradas y las concesiones mineras entreguistas, como la que ocurrió cuando, en los últimos de su gobierno, firmó el falso EIA de Yanacocha para explotar Minas Conga, origen de las desgracias del pueblo cajamarquino y en especial del celendino. Todo esto nos hace exclamar con tristeza como el payador perseguido:  “Y Dios por aquí, y no pasó”.


viernes, 2 de agosto de 2013

JUSTICIA: Primera victoria de la Familia Chaupe

El día de hoy a las diez de la mañana se llevó a cabo en la Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Cajamarca, presidida por la Dra. Fernanda Bazán, la audiencia en el juicio en que se oponen la familia Chaupe y la minera Yanacocha.
La Sala Penal declaró NULA la sentencia Nº 81, del 29 de octubre de 2012, emitida por el Juzgado Penal unipersonal de la provincia de Celendín, lo que constituye una primera y contundente VICTORIA contra la minera denunciante.
El juzgado penal de la provincia de Celendín había fallado en esta ocasión contra la familia Chaupe, acusando a sus miembros de ser autores de delitos contra el patrimonio en su modalidad de usurpación agravada en agravio de Yanacocha.
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Máxima Acuña de Chaupe, en 2011, tras ser golpeada por la policía, que intentaba expulsarla de su tierras por órdenes de la minera Yanacocha.
La sentencia favorable a la familia Chaupe, que fue defendida por la Dra. Mirtha Vásquez, se sustentó en que los medios probatorios sobre su título de propiedad no fueron suficientemente examinados y en que no se puede probar que haya actuado con violencia.
La Sala Penal de Apelaciones de Cajamarca ordenó finalmente que se realice un nuevo juicio, para lo cual la Sala Penal de Cajamarca determinará si se realizará en Celendín o en la ciudad de Cajamarca. Al pedir que se reexaminen las pruebas ya presentadas, se impide que la minera Yanacocha presente nuevas pruebas en el caso. La Sala Penal de Cajamarca resaltó que su fin es la búsqueda de la verdad.
De este modo, la familia Chaupe pudo retirarse de la sala totalmente libre de la sentencia que pesaba sobre ella, lo que constituye un evidente TRIUNFO para los defensores del agua y para esta valiente familia celendina, la única que sigue resistiendo en sus tierras la imposición avasalladora de la minera Yanacocha.

La celendina Máxima Acuña de Chaupe, declarada Mujer del Año en 2012 por la valiente defensa de su propiedad y de la intangibilidad de las lagunas de Conga.
La minera fue defendida por el abogado Juan Carlos Cerrado y por Antonio Habich, de la gerencia técnica de Yanacocha. El Ministerio Público fue representado por César Christian Patiño.
En esta circunstancia hay que resaltar que la jueza de la provincia de Celendín autora de la sentencia fue hace poco expulsada del cargo por incapaz.
En conferencia aparte, la familia Chaupe denunció que su vida sigue estando amenazada y que hace poco desconocidos les dispararon a ellos y a los Guardianes de las Lagunas, y qu e inclusive quemaron sus chozas con el fin de amedrentarlos,
Jaime Chaupe Lozano manifestó que en esa ocasión la Pachamama estuvo de su lado porque se levantó un fuerte viento y las lluvias ahuyentaron a los atacantes.

¡Gloria a la valiente familia Chaupe!
¡Viva el glorioso pueblo de Celendín!
¡CONGA NO VA, NI HOY NI NUNCA!


Raquel Neyra
Corresponsal Servindi






miércoles, 10 de julio de 2013

SIN TAPUJOS: El mega proyecto Chadín II

La realidad que oculta Odebrecht en complicidad con el gobierno.
Por Jorge A. Chávez Silva
La naturaleza privilegiada en que se encuentra enclavada la provincia d Celendín, tan plena de recursos y posibilidades de adelanto, no solo de la región, sino del Perú entero, ha permitido que los ojos ávidos de muchas transnacionales se posen en nuestras riquezas y pretendan explotarlas a como diera lugar. Si hacemos un repaso ligero sobre estas riquezas mineras podríamos nombrar al caolín que explotaba Cerpac, sobre el cual nunca se dijo, ni se recibió nada; la piedra caliza del cerro Jelig que en cierta época se explotó en los hornos del caserío de Santa Rosa; luego el oro de Minas Conga y actualmente el enorme potencial que tiene el río Marañón en su avance por la provincia de Celendín.
Precisamente sobre este recurso, la empresa brasilera Odebrecht ha desarrollado el mega proyecto Chadin II para aprovechar el potencial del río Marañón y la presencia del cañón que forma en su avance para construir una presa de 175 m. de altura, que ocupará un área de 3600 Has. de terreno de cultivo en los valles aledaños al río. Según Erlon Arfelli, director de Odebrecht, la hidroeléctrica generará 600 Mw de potencia, lo que lo que convertiría en el segundo en importancia después de la hidroeléctrica del Mantaro. El monto de la inversión, según algunas fuentes, es de 600 millones de dólares y según otras es el doble.
Es indudable que las posibilidades para Celendín, en el papel, son ventajosas, pero hay que tener mucho cuidado, analizar las posibilidades y desventajas de un mega proyecto de esa envergadura que, sin lugar a dudas, afectará de una u otra manera a Celendín. Lo que nos pintan los heraldos de las transnacionales es color de rosa, tal como lo hicieron en su oportunidad los amigos de Apac, pregonando las ventajas que traería Yanacocha en Minas Conga y al final la población ha comprobado que la realidad es otra.
Y no se trata de oponernos por el mero hecho de hacerlo, sino de exigir las cartas sobre la mesa, sin dobleces: El estudio socioambiental y de sustentabilidad del proyecto dice que en la zona de embalse hay poca ocupación poblacional, no hay actividad económica, ni transportes, ni comunicación y que la presa beneficiaría a la región con el canon energético y la implementación de carreteras y el desarrollo de actividades productivas y puestos de trabajo. La realidad en este estudio es a medias: Por un lado es cierto lo del canon energético, el desarrollo de algunas actividades productivas y puestos de trabajo temporal. Lo que no es cierto es que la zona tenga poca ocupación poblacional, ni desarrolle actividades económicas. Solamente hay que tener presente que el tan mentado y sabroso chocolate celendino, del que tanto nos ufanamos, proviene de los valles que el agua cubrirá, como son los casos de San Lucas Grande, San Lucas Chico, Tupén Grande, Tupén Chico, Mendán, ubicados en el distrito de Pisuquia, provincia de Luya, departamento de Amazonas, cuyos propietarios en el pasado fueron en su mayoría celendinos. También es cierto que junto a los cacaotales y frutales están los sembríos de coca cuya existencia deben explicarla los organismos estatales designados para eso.
Tampoco se tiene en cuenta a unas 6 000 personas que viven en la zona, ni que se tendrá que reubicar a 21 comunidades ubicadas en los valles bajos, dentro de los 32 km, de embalse que tendrá la represa. ¿será justa la indemnización que reciban a cambio de perder sus tierras y sus cosechas? Ni tampoco se dice nada del impacto ambiental que afectará al clima de la zona, ni de la reaparición de enfermedades como el dengue y la malaria por efectos del embalse de las aguas.
Algo turbio se cocina detrás de este panorama optimista que presenta el gobierno y la transnacional brasilera; de otro modo no nos explicamos el por qué en las asambleas celebradas en los distritos de Chumuch y Cortegana para aprobar el proyecto, la empresa haya tenido que traer gente de otras comunidades ajenas al proyecto, a quienes, se afirma, se les ha pagado 50 soles por su participación y el estado cómplice haya tenido que enviar tropas para acallar a los verdaderos interesados en el proyecto. Ya lo hemos sostenido en otras oportunidades, si se quiere la licencia social se deben decir las cosas claras y el chocolate espeso, aunque tengamos que lamentar que ya no lo beberemos más.




martes, 9 de julio de 2013

OPINION: Policía y sisón, dos parecen y uno son

Por Crispín Piritaño
Uno podría partir de la analogía de GATO es a RATÓN, como POLICIA es a LADRÓN, y hasta le saldría con rima, pero, lamentablemente, en nuestro pobre Perú, esta analogía no se cumple y se da el contrasentido de que el policía, lejos de inspirar respeto o seguridad a la ciudadanía, provoca todo lo contrario. Con el respeto que se merecen todos los buenos policías, tener esa profesión ahora casi se ha convertido en un sinónimo de corrupto y ladrón.
El que esto escribe transitaba un mediodía por una avenida de San Juan de Lurigancho, justo por donde es el centro comercial del distrito y los locales comerciales, especialmente los locales de juego relumbran atrayendo a los incautos jugadores. Una linda muchacha caminaba unos pasos más adelante, charlando confiadamente a través de su celular de última generación, cuando de pronto, de entre el tumulto salieron dos sinvergüenzas amigos de lo ajeno y luego de golpearla en la cabeza le hurtaron el móvil y se fueron tan campantes ante el pánico del público que no atinó a hacer nada.
El caso no tendría anda de raro, porque en la capital acciones como está son el pan cotidiano, sino fuera porque el latrocinio ocurrió en las narices de dos policías que cuidaban la casa de juego. Ante su impasibilidad les reclamé y me contestaron campantemente que no estaban de servicio, que estaban laborando en esa casa de juego en su día de franco. Yo me pregunté asombrado cuál era la diferencia entre los choros que le birlaron el teléfono a la bella señorita y los responsables de esa casa de juego en donde, como es sabido, se despluma a los incautos.
Es un secreto a voces que actualmente los policías tienen la consigna de llevar su bolsa diaria al jefe y todos los subalternos se afanan en esa tarea, cuadrando a cuanto infractor del tránsito discurra por la vía y coimeándolo a vista y paciencia del público, otro tanto hacen con los ladrones a quienes reclaman su parte por dejarlos “trabajar”. Y ni qué hablar de los valientes policías que actúan como mercenarios de las transnacionales de todo el Perú, apaleando a indefensos campesinos por el solo hecho de reclamar sus derechos, encima de todo esto tienen la desfachatez de usar el uniforme de la patria ¡Qué tal lisura!
Escenas como ésta son la vergüenza del Perú.
Todo este desorden ha generado la actual inseguridad ciudadana en todo el Perú. Los asaltantes, asesinos, traficantes y toda suerte de pícaros están de plácemes, porque cuando no está el gato los ratones se pasean y hasta celebran congresos desde el interior de las cárceles desde donde dirigen las acciones de sus bandas.
¿Qué hacer para frenar tanta delincuencia y obligar a los policías a retomar la acción para lo cual fueron creados? Fácil: delegar las funciones de tránsito a las municipalidades, quitándolas de la jurisdicción policial. Sin vehículos que cuadrar, no existirán más los vergonzosos operativos para reunir fondos para el jefe. Los choferes y propietarios de vehículos por fin podrán respirar tranquilos y las personas lo harán del mismo modo con la conciencia de que los policías están de ronda vigilando el vecindario. Muerto el perro se acabó la rabia.

lunes, 8 de julio de 2013

OPINION: ¿Otra vez, Valdés?

Un candidato empecinado y ciego, una amenaza cierta.
Por Crispín Piritaño
Las últimas declaraciones del aparato estatal en el sentido de que la candidatura de Nadine Heredia no va, han tenido la virtud de resucitar a un cadáver político como el ex primer ministro Oscar Valdés Dancuart, quien, muy a su estilo, cachaco y autoritario, se ha lanzado a hacer una serie de críticas a diversas acciones del gobierno y de los congresistas y muy suelto de huesos, como si tuviera una real plataforma de apoyo, ha anunciado que se lanzará como candidato a la presidencia de la república el 2016, postulación para la que ya contaría con un partido político que lo apoya.
A los cajamarquinos, en especial a los que pensamos con la razón y queremos conservar nuestro medio ambiente y protegerlo de la voracidad de las transnacionales y de Roque Benavides, esta noticia debería preocuparnos, por su conocida e irrazonable posición con respecto al proyecto Conga, cuyo trato durante su fracasada gestión fue de triste recordación. Recordemos que en esa oportunidad quiso imponer sus opiniones a todo trance; como si todos los cajamarquinos fuésemos sus subalternos con la obligación de aceptar sus órdenes sin dudas ni murmuraciones.
Pero no solo a los cajamarquinos deben preocuparnos los afanes de este ex militar, firmante del infame pacto de sujeción a Montesinos el 13 de marzo de 1999 y redactor del documento de felicitación a los asesinos del grupo Colina, porque tiene una personalidad soberbia y prepotente, incapacitado para el diálogo, recalcitrante y ciego en sus decisiones, desatinadas o no. Su asunción a la presidencia significaría ungir a un obsesivo dictador en ciernes, a un ejecutor insistente de un compromiso firmado in artículo mortis por Crazy Horse y la Newmont Mining Co. En suma, un sujeto visceral y atrabiliario, a quien fácilmente se le suben los humos a la menor contradicción. Lo menos que necesita el Perú y sus problemas es un personaje como el ex ministro, que, Dios no lo quiera, nos lleve al abismo sin ningún remordimiento si llega a ser presidente.
Pero aquí cabe la reflexión acerca de la tan cacareada agrupación política que respaldaría su postulación. ¿Será acaso el humalismo traidor a las aspiraciones del pueblo el que pretende reelegirse tras la defección de Nadine Heredia, al parecer precipitada por su caída libre en las encuestas? Todo parece indicarlo así y los peruanos debemos tener presente y no creer en promesas de los políticos de ese partido porque a la vuelta de la esquina y so pretexto de la hoja de ruta, se olvidan de lo que prometieron y se alinean a la derecha bruta y achorada.
No creemos que haya otro partido político que avale las pretenciones de Valdés. En el espectro político nacional, aun cuando se ven desprestigiados los partidos tradicionales como el Apra, vía los narcoindultos, Perú Posible, a raíz de las millonarias compras de inmuebles por parte de su suegra y el fujimontescinismo a través de su eterna candidata Keiko que pretende hacernos creer que su padre no sabía lo que hacía Montesinos, todos son renuentes a aceptar la postulación de un candidato postizo que no sean Crazy, el “Cholo Sagrado” y la ex primera dama, respectivamente.
Lo único que nos queda es apoyar la candidatura de agrupaciones consecuentes con nuestros principios de no entreguismo y de conservación de nuestros recursos y medio ambiente, siempre y cuando se mantengan unidos y demuestren su amor a la causa, renunciando a sus posibles candidaturas si el curso de las acciones lo requiere así. El pueblo ya está cansado de partidos políticos y su lastre de corrupción.

sábado, 29 de junio de 2013

LIBRO: La presentación de "Grama arisca" en la AC

Resulta una tarea un poco difícil el definir en rasgos la personalidad de un individuo. Tiene algo que ver con el hecho de asomarse al pozo de su vida y se corre el riesgo de caer en generalidades, o en ligerezas que digan muy poco, o casi nada, de tal persona; mucho más si se da el caso de que el biografiado sea cercano en amistad a nosotros, entonces el riesgo crece porque podemos caer en subjetivismos que desfiguren su personalidad. Para no caer en esos abismos, me he limitado a esbozar la personalidad literaria de un artista nato como es el amigo José Luis Aliaga Pereira, en los términos que tuve a bien leer en la presentación de su libro “Grama arisca” en la Asociación Celendina de Lima. (CPM)

JOSÉ LUIS ALIAGA PEREYRA

Por Jorge A. Chávez Silva, "Charro"
En el Huauco, hoy Sucre, tierra de antaño, vio las primeras luces, un día de 1959, José Luis Aliaga Pereyra, hijo del profesor Zalatiel Aliaga, sucrense, y la dama Carmen Pereira, celendina, de familia muy conocida, tiempos en que el resquemor entre ambos pueblos persistía como un estigma insalvable. Quizás, por ello, José Luis tuvo un sentimiento muy abierto y unitario respecto a este asunto que incomprensiblemente enfrentaba a estos pueblos.
Aprendió las primeras letras en la Escuela Primaria Nº 83, Andrés Mejía Zegarra, bajo la dirección del ínclito maestro Octavio Reyna. La secundaria la realizó en el Colegio San José de Sucre, en donde, paradójicamente, no fue un alumno aprovechado en las asignaturas de Lenguaje y más bien se constituyó en un quebradero de cabeza para los auxiliares por ser un muchacho inquieto y rebelde.
Terminada su secundaria llegó a la capital en donde ingresó a la Escuela de Policía y ya como un guardián del orden sirvió en diversos lugares de Lima, desde donde fue cambiado a la Sexta Comandancia de Cajamarca laborando en varios lugares de la zona. Su paso por las fuerzas del orden lo convencieron de que no era precisamente esta virtud la que inspiraba la acción de los superiores, sino más bien la corrupción en la que siempre naufragó la eficiencia policial. Dejó la gestión policial sin ningún remordimiento y fue a buscar otros horizontes en la capital.
Literato y artista nato, su fina sensibilidad lo llevó a advertir que el espíritu de los pueblos y su más genuina expresión radicaba en esos seres que la gente decentemente hipócrita excluye de sus conversaciones y de su vida. El reto que para ellos significa persistir un día más en este valle de lágrimas lo llevó a escribir sus primeros cuentos, tal como aprendió a hacerlo en el lejano Cachachi de un campesino, que, a despecho de su ignorancia letrada, era capaz de expresar su mundo a través de la palabra.
Empezó leyendo a los clásicos, siendo el ruso Tolstoy una de sus demonios inspiradores. Sus más íntimos amigos y familiares fueron sus primeros críticos. De sus juicios sacó la conclusión de que la literatura era la mejor forma de expresión para llegar a la gente y desfogar la sed de justicia que le roía por dentro. Elaborados con mayor prolijidad, sus cuentos salieron a la luz en publicaciones como El Labrador, Eco Sucrense y en Jelij.
Ejerciendo paralelamente a su vocación de escritor el periodismo, codirige con Olindo Aliaga Rojas el Semanario Karacushma, tribuna desde donde enjuicia la sesgada gestión de las autoridades de su distrito. Posteriormente, y continuando la tenaz crítica de otro insigne sucrense como fue Alfredo Rocha Zegarra, dirige el quincenario Fuscán y se integra a este colectivo desde donde, junto a campesinos, artesanos y otros intelectuales, emprende una lucha tenaz en defensa de los recursos de nuestra provincia.
En los cuentos que hoy son materia de esta presentación, discurre una fauna diversa de personajes que forman parte del paisaje de su tierra natal, todos sobreviviendo bajo la advocación del Taita Ishico, el patrón del lugar, que, como sucede en la mayoría de pueblos de nuestra región, en cierta forma norma la vida de sus feligreses. El abuelo, don Eraclio, don Agapito, el trágico Leoncio, el preso Emeterio, Tadeo el sobrino común de los vergonzantes señores respetables del lugar, pasan ante nuestra imaginación dejándonos su huella de dolor desconsolado y nos obligan a mirar al mundo con ojos más comprensivos y humanos. Su mísera existencia, insignificante para muchos, embarazosa para los poderosos, nos invita a la reflexión y nos muestran a un escritor comprometido con las causas perdidas de la humanidad, las de los desposeídos y relegados de un mundo cada vez más cruel e indiferente.
Leer a José Luis, aparte de todo esto, es adentrarse en nuestro mundo, lleno de problemas y amenazas y debe reafirmar nuestra identidad de celendinos, despojados de querellas irredentas, producto del más recalcitrante chauvinismo y debe conducirnos a la unión en defensa de nuestra heredad, tal como lo podemos leer entre líneas en los cuentos de Grama Arisca, un libro irreverente y pleno de mordacidad crítica que enjuicia el dramatismo de la vida de nuestros pueblos.


martes, 11 de junio de 2013

OPINIÓN: La humanidad de un no indulto

Por Crispín Piritaño
Las pataletas y corcobeos, acordes con la prepotencia y soberbia que siempre mostraron los máximos representantes del fujimontescinismo, sobre la decisión legítima, y por una vez pensada, del presidente de la república, Ollanta Humala, de negarle tajantemente el indulto al reo Alberto Fujimori, son una muestra más de la intemperancia de los congresistas de esa facción que, lejos de estar cumpliendo con sus labores congresales, para lo cual fueron elegidos, se dedican a reclamar la libertad de su jefe, a quien menudean en visitas.
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Indultarlo hubiese sido una burla a sus víctimas y a la justicia.
Lo que llama verdaderamente la atención es el descaro con que los adláteres del fujimontescinismo claman humanidad para su líder, cuando ellos, en pleno ejercicio del poder, no la tuvieron con nadie. Esto debe llamarnos a la reflexión y refrescarnos la memoria para no encargar el poder en políticos que nunca merecen tal honor. No tuvieron ninguna humanidad cuando formaron escuadrones de la muerte como el grupo Colina, responsable de muchos asesinatos en masa como los de la masacre de Barrios Altos, de la desaparición de campesinos del Santa, la masacre de La Cantuta, el asesinato del dirigente de la CGTP Pedro Huilca, del bárbaro asesinato de Mariella Barreto, a manos de su pareja, el psicópata Santiago Martin Rivas, jefe del grupo, y del asesinato de Pedro Yauri, entre otros crímenes, cuyos cadáveres aun no encuentran el descanso de una tumba.
Tampoco tuvieron compasión de la integridad física y del derecho a procrear de miles de campesinas a quienes se esterilizó aprovechándose de su ignorancia en un plan siniestro diseñado por el actual médico de cabecera del reo, quién inexplicablemente sigue libre y altanero levantando la voz en el congreso. Mucha gente ignora que, como consecuencia de tan criminal método, muchas de estas mujeres murieron afectadas de cáncer.
La humanidad a la que ahora apelan, no estuvo presente cuando se trató de despedir a miles de trabajadores, condenando a la miseria a sus familias y llevar a la ruina a miles de empresas que nunca pudieron reponerse y vieron truncado su futuro, ni tampoco con los secuestrados del SIN. Fujimori rebajó al país a su mínima expresión discrepante con la prédica de que solo a través de un gobierno fuerte, encabezado por él, podría asegurarse el triunfo sobre el terrorismo y el bienestar de los peruanos. Para ello sometió a la prensa y acusó de terrorismo a todo aquel que participara en movilizaciones en contra de su régimen.
No puede pedir clemencia quien lucró con la ayuda humanitaria a los damnificados del país, quién se llevó el oro del Perú en maletas y tuvo la cobardía de renunciar por fax para refugiarse en un país del que se reclamaba súbdito y además de torturar, en las mazmorras del SIN, a Susana Higuchi, su esposa y madre de sus hijos, solo por denunciar la corrupción en que naufragaba su gobierno.
Todo esto y mucho más valida la negativa de Humala en negar el indulto a un ex presidente que ahora gimotea en su cárcel dorada, pero no se arrepiente, ni pide disculpas a los afectados por sus excesos, no devuelve los millones que se llevó del Perú, no paga las reparaciones a que lo condenó el poder judicial y reclama atenciones de excepción cuando otros dictadores de su calaña, como el ex jefe argentino, murieron en una cárcel común. Los peruanos no queremos pecar de rencorosos y no deseamos la muerte de quien tanto daño nos hizo. Solo pedimos que se cumpla la justicia.

HISTORIA: Juan Basilio Cortegana, semblanza y documentos

UN HIJO ILUSTRE DE CELENDÍN: JUAN BASILIO CORTEGANA Y VERGARA     Por Nazario Chávez Aliaga El día 12 de noviembre de 1877, en su domicilio ...