lunes, 30 de marzo de 2009

HISTORIA: Imagen de Juan B. Cortegana

Por Jorge A. Chávez Silva, “Charro”
Si revisamos los estereotipos de héroes que figuran en los textos escolares, con sus entorchados dorados sobre azul marino, charreteras, bicornios brillantes y grandes patillas, pensaríamos que nuestro máximo héroe, el coronel Juan Basilio Cortegana y Vergara, no se ajusta a las imágenes que propala la historia oficial.
Por el contrario, la imagen de Juan Basilio destaca precisamente por su sencillez espartana. En la simpleza de su atuendo apenas destacan las medallas que luce con modestia, pero que hablan elocuentemente de la bravura con que luchó. Su gesto adusto y serio denota cierto aire de preocupación por el destino de la patria. Como si avizorara la funesta historia que vendría después.

Juan Basilio Cortegana y Vergara, forjador del pueblo celendino

La justeza de su mirada tal vez explica la postergación y olvido que padeció a manos de sus camaradas que después detentaron el poder. Seguramente vieron en su actitud y pensamiento crítico expresado en su monumental “Historia del Perú” la negación de la fábula que, de acuerdo a su conveniencia, estaban elaborando.
Hombre de profundo amor a la tierra, nos dejó la impronta de lo que debe ser un buen celendino, amante de su pueblo. Su preocupación por el progreso de Celendín fue el norte que animó su existencia y no descansó hasta verlo convertido en provincia en su gestión de representante de la provincia.
La fotografía que presentamos, verdadera reliquia obtenida gracias a la benevolencia de don Luis B. Jiménez Araujo, data de 1865 y en ella tenemos a Juan Basilio, a la edad de 64 años, al reverso se lee textualmente “A mi amigo don Pedro Pereira Pita, Lima mayo de 1865" y como apunte valiosísimo está la autógrafa del héroe.

Reverso de la fotografía con autógrafa del héroe.

Creemos que el apellido Cortegana proviene de la ciudad del mismo nombre en la sierra de Huelva, Andalucía, y su amistad con don Pedro, celendino descendiente de gallegos, sin lugar a dudas parece haber nacido en los verdes prados que acunaron su niñez y perduró hasta la madurez.
Celendín jamás olvidó a su forjador, existe un barrio y una plazuela con su nombre, uno de los equipos de fútbol más populares también se llama así. Lo más importante es que los estudiantes de la institución tradicional y emblemática de la cultura celendina, el “Coronel Cortegana”, hagan honor a su nombre. Que tengan cuidado con lo que representan y no dejen que avance esa lacra y espectáculo deprimente que es ver su colegio y mobiliario destrozados y saturados de obscenidades.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Buenas: Quisiera saber si tienes información sobre el señor a quien va dedicada la foto. Porque el abuelo de mi bis abuela, vivió en Celendín y se llamaba Pedro Pereya Pita. Supongo q son la misma persona...gracias.