sábado, 6 de junio de 2009

PREGÓN: Cómo Yanacocha engaña a los jóvenes

LO QUE NO SABEN, LOS LÍDERES DEL SABER
Por Franz Sánchez Cueva
Lima
A estas alturas del año, los medios de comunicación comienzan a tandear “spots” de un concurso de conocimientos denominado Líderes del Saber. Este certamen, que en un inicio, reunió a colegios de Cajamarca y la Encañada, hoy se extiende también a instituciones educativas de Celendín -si se piensa un poco se entenderá por qué-. La organización de dicha competencia recae en un ente representantivo del entreguista gobierno de Alan García, la Dirección Regional de Educación, y en un representante del abusivo poder económico privado, la Minera Yanacocha (o como se llame, dependiendo del lugar).

Mina Yanacocha, centro de operaciones de Newmont Minning Company en Cajamarca

Yanacocha. Es una empresa norteamericana, que empezó sus operaciones con el beneplácito y la complicidad del hoy presidiario Fujimori. Es una mina de oro a tajo abierto, ubicada entre la cabecera de tres ríos cajamarquinos. Es propiedad de la Newmont Mining Corporation, con sede en Denver, Colorado. La Newmont, es el mayor productor de oro a nivel mundial. Sus yacimientos están repartidos en países pobres, cuyas leyes son complacientes con la multinacional. En su país no podrían hacerlo. Su legislación no lo permitiría.
Recientemente. La Asociación WASSA de Ghana, que agrupa a comunidades afectadas por la minería en este país, formuló un reclamo a Newmont Mining exigiendo la reforma urgente de sus prácticas ambientales, de derechos humanos, y la cancelación de sus planes de abrir nuevas minas a cielo abierto, en tierras de cultivo densamente pobladas en las reservas y bosques de Ghana. Lo propio ha ocurrió en Indonesia, Rumania y Nevada, donde se ha demandado el cese de prácticas de intimidación a campesinos, miembros de comunidades y toda persona que se oponga a sus operaciones.
Bajo el repudio colectivo, la todopoderosa Newmont ha hecho su ingreso en el hambriento continente africano, que será su quinto gran centro de operaciones. El nombre de los proyectos son: Ahafo y Akyem.
Lo que el estudiante debe saber es que, en Celendín, la Newmont se denomina Minas Conga. Mejor dicho que: Ahafo y Akyem + Yanacocha + Minas Conga = Newmont. Esta fórmula genera escalofríos cuando añadimos a la suma, un gobierno que asegura confort a las transnacionales y no repara en llamar “perros del hortelano” a los defensores de nuestros recursos naturales.
El señor García cree que la única receta para el desarrollo de nuestro Perú está en la mera explotación de recursos. Y olvida las demás vías existentes. O las olvida, o no las quiere recordar, que son dos cosas distintas. Un país que a sus exportaciones les da un mayor valor agregado es un país en desarrollo. Ahora, la conservación de nuestros recursos naturales radica en la preocupación por las condiciones actuales del planeta. El mundo que queremos dejar a nuestra progenie. Eso también es hablar de desarrollo.
El gobierno y Newmont me hacen acordar a dos bueyes villanos de una serie radiofónica llamada Granja Latina. Uno de estos toros se llamaba “Ban” y el otro “Dido”. Ellos, se servían de los demás animalitos para complacer sus intereses, a costillas de la fauna poblacional.
Inmersos en ésta política neoliberal y atosigados con el rollo de la “mano invisible”, que no es cierta, podemos manifestarnos contra el manoseo del Estado como facilitador de pataletas empresariales. Caso Yanacocha, caso Doe Run, etc. Lo que se hace hoy es gobernar para minorías, con la enfática condena a quienes defiende nuestros derechos. Ahora son las comunidades amazónicas. Tenemos pues un gobierno aburguesado y mañoso.
Remarquemos una característica de este deprimente modelo político. La estandarización de masas y formas de pensamiento (o sea, no me conviene que pienses). ¡Respuesta Correcta!!! Ahí es donde entran los pulcros medios de comunicación. Los psicosociales. Acuérdense cuando proyecto Conga manifestó que entraba en período de reevaluación. La prensa manifestaba: “Proyecto conga anuncia que posiblemente no invertiría en Celendín”. Y algún portavoz decía: “Hay un proyecto mucho más factible en África”. Amenazaban con irse y hundirnos en el desempleo. ¿Para lograr qué...? ¿Cuál era el objetivo de este psicosocial?
Polos, gorros, llaveros, lapiceros, reglas, afiches, corridas de toros, orquestas, castillos, y hasta cohetes (¿se acuerdan?). Todo estos son instrumentos psicosociales. De allí que se debe dar importancia al consumo de manzana por los chicos, para que tengan un mejor nivel de memoria que los viejos. O por lo menos incentivemos la lectura. Pero no la lectura de textos que dicta el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Que lean, los estudiantes, a Mariátegui, que entiendan a Vallejo (si no es algo utópico), que reivindiquen a Alfredo Rocha, que se conmuevan con Julio Garrido Malaver, que repatrien a Alfredo Pita, que revaloren a Jorge Horna, que huelan los óleos narrativos de Jorge Chávez Silva; que busquen historia, presente y futuro en las páginas de CPM (sin falsa modestia).
El concursete Líderes del saber no es más que parte del trabajo psicológico social de Newmont. Los regalitos, viajes de promoción y fiestas, son condicionamientos conductuales. Cuando los alumnos finalicen el colegio, muchos partirán a otras ciudades que los albergarán. La morriña hará que recuerden instantes tristes: La despedida de los padres, de los amigos y compañeros, los profesores, la tierra que se queda. Pero también asociarán instantes alegres: El viaje de promoción, el baile con los compañeros, quizás auspiciados por Conga. La relación entre: “mi último año de colegio” y “Todo lo que dejo”, se acompañan de la subliminal figura de Conga. Apoyados lógicamente con el bombardeo de medios al subconsciente de los adolescentes. Quiénes están propensos a las emociones. Cuando vivan lejos, extrañarán a Celendín pero con todo lo que vivieron (paquete incluido, Conga). Para cuando maduren, estarán tan acostumbrados a la presencia de Conga en la sociedad, que la percibirán como parte del paisaje. “No podría querer a Celendín, sin Conga”. ¿Por qué? “Porque está relacionada con momentos indelebles de mi vida”. Y, ¿qué pasa con los que se quedan? Es peor todavía. Soportarán, el bombardeo. Serán sobrevivientes trastocados por el manejo de medios en Celendín. El proceso de asimilación es más evidente. Recibiendo información solamente de un lado, no podrán hacer reflexiones sobre algo de lo que han sido informados parcialmente, en forma monopolizada.
¿Qué es lo que deben saber? Jóvenes, deben saber que la sapiencia y el conocimiento únicamente son verdaderos cuando se utilizan para proteger a nuestro pueblo. Eso los hará verdaderos líderes. No para recibir reconocimientos vanos y superficiales. O para conseguir recompensas económicas o de otra índole. Nuestro pueblo clama por ustedes, no lo ignoren, no dejen de escucharlo. No lo olviden, por más lejos que les lleven sus ideales. Y si se quedaron, para hacer patria en su tierra, no sean indiferentes con ella. Esto es más condenable aún que todos los males antes mencionados.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Felicitaciones sobrino, por tocar este tema tan amplio, tan dificil y tan complejo. Esperemos que Celendín en su conjunto, no se deje engañar del lobo vestido de cordero...

Rolando Alberto Cohayla Sánchez.