jueves, 29 de septiembre de 2011

DOCUMENTO: La madre del cordero

Este es el famoso documento emitido el 13 de octubre de 2004, conocido como ORDENANZA MUNICIPAL Nº 020-2004.MPC/A, tan aludido por muchos y desconocido por los más, en el que el actual alcalde, en una gestión anterior, se muestra como un gobernante prudente y defensor de los recursos de la provincia y sobre todo de los agricultores y campesinos que viven de esta actividad desde tiempos inmemoriales. Esta ordenanza, que debió ser gestionada a nivel del gobierno central para su confirmación y cumplimiento, durmió el sueño de los justos y permaneció como tal, con una jurisdicción discutible, frente a los decretos del gobierno entreguista de Fujimori, quién entregó Yanacocha a la Newmont Mininng Co., y luego a Alan García, quien consumó la desgracia de Celendín al permitir la ampliación de esta transnacional a la zona de Conga, perteneciente a los distritos de Sorochuco y Huasmín. Esta ordenanza ha quedado tan desprestigiada y obsoleta que ahora parecería una estrategia para encarecer el producto, es decir, la entrega de nuestros recursos mediante pagos bajo la mesa. La minera, para revertir esta ordenanza empezó a utilizar sus recursos en un grupo de celendinos que actuaron como heraldos de las “ventajas” que traería la explotación del oro de Conga para la provincia. Al parecer su prédica sirvió para hacer flaquear a los pusilánimes y ávidos de riqueza fácil, que se muestran a favor de la transnacional, sin importarles el daño que la lixiviación del cianuro, método que utiliza la minera para extraer el oro, causará en la ecología de toda la provincia, atacando el agua en primer lugar. Este documento es la madre del cordero y a partir de él se hicieron marchas y contramarchas para finalmente preparar a la víctima, nuestra provincia, para ser entregada a la ambición desmedida de la transnacional, que hasta ahora puede operar libremente gracias a gobiernos entreguistas que han hecho del neoliberalismo una religión y un medio para enriquecer ilícitamente a sus representantes (NdlR).
(Foto: Mauro S. Arteaga G., un documento del pasado que pesará sobre su conciencia)

MUNICIPALIDAD PROVINCIAL DE CELENDÍN
ORDENANZA Nº 020-2004-MPC/A

Celendín, 13 de octubre del 2004
EL ALCALDE DE LA MUNICIPALIDAD DE CELENDÍN
VISTO:
El Oficio Nº 074.2004-MDS/A, remitido por la Municipalidad Distrital de Sorochuco, Oficio Múltiple Nº 003-2004, el mismo que es ampliado en su parte resolutiva mediante Acuerdo de Consejo Nº 390 – 2004 – MPC de fecha 12 de octubre del 2004: y

CONSIDERANDO:
Que la Constitución Política del Perú en su artículo 2º inciso 22º establece, que toda persona tiene derecho a la paz, tranquilidad, al disfrute del tiempo libre y al descanso. Así como de gozar de un ambiente equilibrado y adecuado para el desarrollo de su vida.
Que, de igual forma el cuerpo normativo antes acotado establece en sus Arts. 91 º y 192º la autonomía política, económica y administrativa de las Municipalidades en los asunto de su competencia y establece además que corresponde al Concejo Provincial la función normativa y fiscalizadora; y a la Alcaldía las funciones ejecutivas.
Que, el Art. 73ª Inc d) de la Ley Nª 27972- Ley Orgánica de Municipalidades – establece que es rol de las Municipalidades emitir normas técnicas generales en materia de organización del espacio físico y uso de suelos, así como sobre la protección y conservación del ambiente.
Que, el Art. 79ª Inc 1) numeral 1.1. de la Ley Nº 27972 establece que es función específica exclusiva de las Municipalidades Provinciales aprobar el Plan de Acondicionamiento Territorial de nivel provincial que identifique la áreas urbanas y de expansión urbana; así como las áreas de protección o de seguridad por riesgos naturales, las áreas agrícolas y las áreas de conservación ambiental.
Que, entre las competencias específicas municipales en materia de protección y conservación ambiental establecidas en el numeral 3 del Art. 73ª de la Ley Nº 27972, se encuentran: Formular, aprobar, ejecutar y monitorear los planes y políticas locales en materia ambiental; Participar y apoyar a las comisiones ambientales regionales en el cumplimiento de sus funciones de gestión ambiental en el marco del sistema. Proponer la creación de áreas de conservación ambiental; Coordinar con los diversos niveles de Gobierno nacional, sectorial o regional, la correcta aplicación local de los instrumentos de planeamiento nacional y regional de gestión ambiental.
Que, mediante Acuerdo de Concejo Nº373-2004-MPC de fecha 12 de septiembre del 2004 se amplía la parte resolutiva del Acuerdo de Consejo primeramente citado, disponiéndose la declaración de zona intangible y de reserva contra la explotación ciertas zonas que pertenecen a la jurisdicción de la Provincia de Celendín, ordenándose que la Municipalidad Provincial de Celendín emita la Ordenanza Municipal con tal propósito, todo ello con la finalidad de proteger los ecosistemas existentes en dichos lugares; en consecuencia de ha aprobado la siguiente Ordenanza:

SE RESUELVE:
ARTICULO PRIMERO: Declarar ÁREA DE CONSERVACION AMBIENTAL, ZONA INTANGIBLE, RESERVA ECOLÓGICA y RESERVA CONTRA LA EXPLOTACIÓN MINERA las jurisdicciones de : Azul conga, La Laguna del Perol, Laguna Cortada, Laguna Alforjacocha, Laguna de Milpo y las Microcuencas del Río Sendamal, Río Chugur, Río Chugurmayo por ser zonas eminentemente agrícolas y ganaderas, además de todos los afluentes de la parte baja, tanto manantiales, cochas y filtraciones, por formar parte del colchón de aguas de la parte alta cuya jurisdicción pertenece al distrito de Sorochuco.
ARTICULO SEGUNDO Declarar ÁREA DE CONSERVACIÓN AMBIENTAL ZONA INTANGIBLE, RESERVA ECOLÓGICA y RESERVA CONTRA LA EXPLOTACIÓN MINERA, las jurisdicciones de: las Cuencas Hidrográficas del Río Jadibamba y del Río Sendamal pertenecientes a la Provincia de Celendín, incluyendo todos sus recursos hídricos y ecosistemas presente en ellas.
ARTICULO TERCERO: DECLARAR ZONA NO APTA PARA LA EXPLOTACIÓN MINERA, las jurisdicciones de las cuencas, afluentes, manantiales, cochas o filtraciones motivo de la presente Ordenanza, pues los impactos generados por esta actividad ocasionarían graves problemas ambientales a los ecosistemas, poniendo en riesgo la vida y las actividades humanas y naturales.
ARTÍCULO CUARTO: Hacer de conocimiento de la presente Ordenanza Municipal al Ministerio de Energía y Minas y Ministerio de Agricultura, para que se reconozca como tal.
Mando publíquese, comuníquese, cúmplase y archívese.

Mauro Siles Arteaga García
ALCALDE


¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!
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miércoles, 28 de septiembre de 2011

LETRAS: Apuntes sobre la literatura celendina

Palabras de presentación, por el autor, el pasado 23 de septiembre de 2011, del acto cultural que se realizó en la Asociación Celendina de Lima (NdlR).

Por Jorge Horna Chávez
Existen varios hechos históricos con respecto a Celendín. Este año se cumplen 209 años de la fundación española. Se conmemora 162 años de la conversión de VILLA a la categoría de CIUDAD, y, también, Celendín cumple 149 años de creación política como PROVINCIA. Esta última fecha se ha institucionalizado para la respectiva celebración, tanto en Celendín como en otras instituciones.
Como parte de lo programado, nuestro terruño ha sido sede del 2do. Encuentro Cultural de Integración Regional organizado y auspiciado por el gobierno regional, los días 22 y 23 de setiembre. El día jueves 22, se presentó en el local de la Casa de la Cultura de Celendín el poemario Resplandores en la bruma de nuestro querido amigo Manuel Sánchez Aliaga “Mime”.

Narradores y poetas celendinos en la presentación del poemario de Manuel Sánchez Aliaga "Mime".

Y como un anticipo a la celebración de este 30 de setiembre, que la Asociación Celendina realiza año tras año, presentamos este evento cultural.
Celendín tiene una rica tradición literaria que se ha desarrollado en varios distritos de la provincia. Con fines didácticos, de los 60 y tantos poetas y los 17 narradores que tengo recopilados sólo mencionaré algunos; sin que esto signifique menoscabar el valor de la producción literaria de los otros escritores.
Según investigaciones, los pioneros en el género poesía en Celendín distrito son Pedro Ortiz Montoya y Julio Garrido Malaver. En tiempos más recientes Jorge Wilson Izquierdo, quien ha publicado varios poemarios. En narrativa el primer escritor que publica libros de cuentos y novelas cortas fue Alfonso Peláez Bazán, y posteriormente Alfredo Pita, ambos narradores reconocidos por la crítica nacional y del exterior.
En Sorochuco están David Sánchez Infante y Juan Tejada Sánchez “Juatesán”. Con respecto a este último, por informaciones de sus más cercanos familiares su cuna de nacimiento es Sorochuco, este es un dato a tomar en cuenta. También ha escrito poesía Vidal Villanueva Chávez.
Teniendo en consideración criterios netamente literarios, Sucre está representado por Nazario Chávez Aliaga, que escribió muchos poemarios. Han seguido sus huellas Máximo Chávez Sánchez “Sachama” y Gutemberg Aliaga.
De los otros distritos no se tiene noticias de escritores del pasado. Sin embargo, hay una nueva generación, me refiero a los versos escritos por Juvenal Vilela Velásquez de Oxamarca; y a Walter Castañeda Bustamante un joven que de 22 años nacido en el distrito de Cortegana, éste ha publicado un libro con la monografía de su distrito y tiene en preparación un poemario, cuyos originales he tenido la ocasión de leer.
Hay un caso insólito: la municipalidad distrital de Huasmín auspició la publicación el año 2006 del libro de crónicas con el título Se revuelve el mundo de Luis Cruzado Guevara.
El distrito José Gálvez tiene a Pedro García Escalante “El Búho” que en revistas y folletos impresos de la época publicó sus poemas, y a Gregor Díaz Díaz dramaturgo apreciado por directores, actrices y actores de teatro en el país e Hispanoamérica.
En ese contexto tenemos hoy la participación de Antonieta Inga del Cuadro, Elmer Nicolás Chávez Silva, Marcos Sánchez Rojas, Jorge Chávez Silva “Charro” y José Luis Aliaga Pereira, a quienes agradezco la acogida que han brindado a esta iniciativa cultural.
Agradecimiento también a la Junta Directiva de la Asociación en la persona de Wilson Silva Ramos y Jorge Aliaga Bardales, Presidente y Secretario de Cultura respectivamente.
A mi amigo Pedro Salazar Rosales por el marco musical que dará realce al evento.
A todos ustedes hijas e hijos, amigas y amigos de Celendín, que venciendo el frío invernal han hecho el posible el advenimiento de la Primavera.
Esta noche es un privilegio escuchar la voz y palabra de nuestros escritores y la oportunidad de valorar su talento.


jueves, 22 de septiembre de 2011

OPINIÓN: Los hijos del agua

Por Jorge Pereyra
Me gustaría ser como el agua porque ella es limpia, generosa y humilde con cualquiera. Pero no todos la quieren y respetan como yo.Pese a que las manecillas del reloj biológico de la Tierra se mueven ya en sentido inverso, por el calentamiento global, la desmedida ambición neoliberal y la contaminación ambiental, hay quienes siguen ensuciando y desapareciendo las fuentes hídricas.

El agua, recurso invalorable, que por satisfacer ambiciones foráneas e irresponsables estamos desapareciendo.

Estamos destruyendo en muy pocos años lo que al planeta le llevó millones de años en construir.
Pero, en Cajamarca, este zumo vital tiene un significado adicional. Nuestros antepasados caxamalcas, llevando a la perfección la ingeniería hidráulica, construyeron los canales pétreos de Cumbemayo para reverenciar y rendir culto al agua porque lo consideraban un elemento sagrado. La Fiesta de la Virgen de la Natividad en Baños del Inca, conocida también como Fiesta del Huanchaco, esconde asimismo un milenario rito caxamalca de celebración y adoración del agua. Por lo mismo, nuestra esencia cajamarquina está atada con las sogas de la historia a este indispensable fluido. Defender el agua, entonces, es defender Cajamarca.
Desde hace 3 mil años, nuestra cajamarquinidad se viene empapando con la magia y el poder de Cumbemayo, Los Perolitos, el Quilish, la Laguna de Chamis, etc. Somos el agua de los arroyos que bajan cantando desde las jalcas más altas y la lluvia fresca que se deposita en nuestros corazones y da origen a los puquios y cascadas.
Todo es agua en Cajamarca.
Si los Incas fueron los Hijos del Sol, los cajamarquinos somos los Hijos predilectos del Agua. Y representamos el fruto perfecto del maridaje entre la piedra y el agua. Allí están Cumbemayo y nuestras iglesias y portones que resisten con lítica terquedad el brutal paso del tiempo y el amoroso acoso de la lluvia. Aunque nunca he podido comprender cómo es que el agua siendo tan blanda moldea a la piedra dura.
Este jugo celestial siempre adopta la forma de lo que la contiene. Bulle a borbotones en el puquio, se angosta y corre como un relámpago mojado en el río, se explaya en la laguna, se esconde en el fondo de un plato de caldo verde, y se vuelve chicha agridulce en el vaso.
Está como Dios en todas partes: en la sabia savia del eucalipto, en la locura acuática del Carnaval, en la saliva feliz del quinde, en el imperceptible sudor de la penca, en la ubre filosofal de nuestras vacas, y en las lágrimas que a veces derrama el loco Terry.
Todo es agua en Cajamarca. Y por eso afrontamos a la tempestad sin paraguas. Lanzamos barquitos de papel cuando las calles se hinchan de lluvia. Asimismo, mediante la “Lava”, fregamos en el río la ropa de nuestros muertos para desprender su energía. Y los párvulos aún disfrutan sus chapuzones con animal alegría zambulléndose en alguna acequia o canal que atraviesa la ubérrima campiña cajamarquina.
El agua es vida.
Sin el agua no somos nada. Y si no pregúnteles a los beduinos lo que se siente cuando la última gota se escapa de la piel. Por eso el agua es más valiosa que el oro, aunque Yanacocha diga lo contrario. Pero lo cierto es que la vida puede prescindir del oro, pero no del agua.
El agua es vida.
Y la vida es un río vivo que desemboca becquerianamente en el mar que es el morir.
Ojalá que cuando se vaya la minería, no se lleve también el rocío de nuestros labios, la humedad de las raíces y el jubiloso chapoteo de los abrevaderos. La agricultura y la ganadería hacen parir la tierra, en tanto que la minería extrae el oro de sus entrañas como si fuera un aborto doloroso.
El Apu del Quilish no necesita de ninguna ordenanza municipal para proteger del cianuro a la riqueza acuosa que existe en su interior. Es una entidad sagrada sumamente poderosa que existe desde el principio de los tiempos y se basta a sí misma.
Los españoles se llevaron el oro de Cajamarca, pero nadie podrá jamás arrebatarnos o ensuciar nuestra agua porque ella es fina, graciosa y generosa. Y tampoco nadie puede atraparla ya que siempre se escapa riendo entre los dedos o evaporándose sensualmente sobre una teja.
Pero aquel que lo intente sufrirá la excomunión del Padre Arana y la más terrible maldición de Catequil: será transformado en una estatua de mierda condenado a beber por toda la eternidad la inmundicia líquida que vomitan las alcantarillas cajamarquinas.
¡Viva el agua viva que nos da la vida!

20 de septiembre de 2011.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!
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lunes, 19 de septiembre de 2011

CULTURA: Invitación a evento literario


ASOCIACIÓN CELENDINA DE LIMA
162 ANIVERSARIO DE LA PROVINCIA DE CELENDÍN

El paisaje celendino, una invitación a la creación artística.


Acto Cultural

LECTURAS LITERARIAS

PARTICIPAN:
Antonieta Inga del Cuadro (Poesía)
Elmer Nicolás Chávez Silva (Cuento)
Marco Sánchez Rojas (Poesía)
Jorge Chávez S. “Charro” / José L. Aliaga Pereira (Cuento)

* * * * *

B r i n d i s
Están todos invitados a escuchar la producción literaria de los escritores de nuestra tierra, Celendín.
Día: viernes, 23 de setiembre 2011
Hora: 7 pm.
Lugar: Av. Brasil No. 1580 – Lima
Entrada libre
Promueve: Jorge Horna

sábado, 17 de septiembre de 2011

OPINION: ¿Qué hacer en Celendín?

Pese a la opinión interesada de alguna gente que pretende menoscabar nuestra prédica en defensa de Celendín tildándonos de antimineros sin razón y de opuestos a la modernización de la ciudad (por oponernos a la siembra compulsiva de cemento y ladrillos que desfiguran y destruyen el perfil arquitectónico de lo que alguna vez fue una ciudad única y original que estaba en perfecta armonía con su entorno), publicamos ahora las opiniones de Hénderson Guevara Díaz, un arqueólogo descendiente de celendinos que no ha perdido su identidad y se preocupa por el futuro de la provincia. Pese a que no concordamos con la visión optimista que nutre sus propuestas, publicamos su opinión como un indicativo de que en el colectivo CPM y Fuscán estamos abiertos al diálogo alturado y constructivo, que publicaremos cualquier opinión, sea cual fuere su dirección, siempre que esté redactada correctamente y con fundamentos. Está demás decir que la principal minera que trabaja en Cajamarca, Yanacocha, nunca ha demostrado respeto por la población ni por el medio ambiente. Su tentáculo, Minas Conga, amenaza ahora a Celendín y la primera medida que anuncia es que destruirá veinte lagunas y humedales de altura, fuentes del agua que alimentan a muchas comunidades. La minería respetuosa del medio ambiente de la que habla Guevara nos gustaría que nos diga en dónde opera. No en el Perú, ciertamente. Hacemos constar que en el texto de Guevara el subrayado de algún párrafo es nuestro (NdlR).

Por Hénderson Guevara Díaz

1.- No conozco el proyecto minero la Conga que se señala en el texto (ubicación, minerales a explotar, mediana o pequeña minería, etc.), sin embargo no creo que debiéramos tenerle miedo. La minería de hoy no vierte sus desechos al medio ambiente, hasta donde tengo entendido, los trata previamente. Hoy por hoy existen tecnologías de primer nivel para mitigar la contaminación. Claro, eso lo hacen las compañías mineras con verdadera responsabilidad social que tienen y cuidan su imagen a nivel internacional. En este caso es importante conocer quién es el inversor y de su historial minero. El pueblo y las autoridades locales deben ser los mejores vigilantes de este proyecto minero. Por otro lado, la minería puede desarrollar a Celendín a nivel profesional.

¿Es la Newmont Minning Co., alias Yanacocha, alias Minas Conga una empresa responsable?

Muchos jóvenes salen de Celendín a la costa para estudiar y, luego, lo aprendido lo desarrollan en aquellas ciudades o viajan a muchas otras distintas de donde estudiaron, instalándose con sus propias familias y desligándose para siempre de su tierra natal y con ello borrando toda memoria regional y familiar de sus hijos y de los hijos de sus hijos. La minería puede ser atractiva para que esos profesionales (administardores, ingenieros, técnicos, etc.) regresen a su tierra y trabajen en ella directa o indirectamente, a través de la oferta de servicios (movilidad o transporte de personal, alquiler de vehículos, hoteles, alimentación, consultorías, etc). Así, Celendín recaudaría más y con mayores recursos se modernizaría. Entiéndase modernidad, no como la inversión de cemento innecesario, sino como la inversión, por ejemplo, en mejores centros de salud (no postas, sino hospitales bien equipados tal vez), centros educativos tecnológicos (no \"normales\" para formar deficientes profesores), obras de irrigación, construcción de plantas que descontaminen las efluentes de la ciudad, en fin, bien administrado el dinero y con buenos proyectos de desarrollo la ciudad y la provincia se podrían beneficiar.

Ruinas de la Chocta, símbolo actual del abandono y destrucción de nuestro pasado histórico.

2.- El turismo es una fuente importantísima de recursos a nivel mundial y lo ha demostrado los tiempos recientes en el Perú. Si Celendín no quiere minería, entonces se debe trabajar no desde ahora, sino desde ayer (es decir a paso de rayo) al respecto. ¿Con que recursos turísticos cuenta Celendín, los conocemos, sabemos dónde se encuentran, cuantos atractivos tenemos, son atractivos históricos, ecológicos, de aventura, de salud, vivenciales?, etc, etc, etc. ¿Tenemos en la ciudad una buena infraestructura de hoteles o alojamientos (no de esos que son utilizados por las personas y comerciantes de paso, sin el ánimo de menospreciar) y restaurantes y todo servicio afín a la actividad turística. El personal de estos servicios es profesional o está capacitado? Con lo que digo no quiero que se tenga la percepción que solo me refiero a grandezas, pero el turismo en estos tiempos es muy exigente y si no tratas bien, el turista no vuelve, y si no vuelve, el sector no se desarrolla. Hay que trabajar en enfocar los atractivos más importantes y desarrollarlos y finalmente, posicionarlos. Por ejemplo, en el río de La Llanga (que tuve la oportunidad de recorrerlo desde Llanguat hasta el Marañón en la década de los 90) me parece un lugar fascinante para las actividades del Kayac. En Celendín no tenemos un Machupicchu, pero tenemos a La Chocta, abandonada y dejando que el tiempo la destruya. Ninguna autoridad local o provincial se preocupa. Ahora, podrán decir que no hay dinero, perfecto, no lo hay en las instituciones locales, para ello entonces salgo a buscarlo con un proyecto bien elaborado y sustentado. No sólo se contemplaría conservación y restauración sino también investigación. La investigación es una inversión. Miren ustedes la investigación de la costa norte que ha dado a conocer muchos y monumentales sitios arqueológicos o huacas que ahora son parte de circuitos turísticos que dejan dividendos a los pobladores locales que se han preparado y capacitado, desarrollando restaurantes, alojamientos acogedores con servicios modestos pero de calidad, etc. Con un solo sitio arqueológico tampoco se puede salir a pelear en el ámbito nacional, para ello hay que ir por toda la provincia y alrededores a la ciudad a \"buscar\" sitios arqueológicos, elaborando un registro de ellos, arrojando un diagnóstico de su situación actual, es decir estado de conservación, tamaño, potencial, acceso, etc.

El bello Celendín que fariseos y atilas se empeñan en destruir (Foto archivo y propiedad de CPM)

Y así, pues, el tema no es sencillo. Pero no imposible. Evaluar otras actividades de posible atractivo complementa la idea que tengo. Acabo de dar dos ejemplos en los que se puede trabajar. Miren y busquen a su alrededor que más se puede incluir.
3.- Sí me parece penoso que la arquitectura urbana de Celendín se esté reemplazando por edificaciones que no guardan armonía con la original. La municipalidad, al respecto, debería hacer dos cosas. Primero, habilitar zona o zonas especial(es) (por decirlo de alguna forma) donde la gente que quiera construir con la modernidad de estos tiempos lo haga a su libertad y gusto estético (una suerte de urbanización moderna, tampoco se puede impedir este derecho a las personas que quieran hacerlo). En segundo lugar, la municipalidad debe declarar (habría que estudiar si se permite legalmente) o tal vez gestionar ante el Ministerio de Cultura para que toda o una parte importante de la ciudad, tal vez la zona que conserva el trazo original de 1802), como patrimonio regional o provincial o nacional. Ello implica que las construcciones nuevas deben ajustarse al entorno urbano paisajístico que tiene más de 200 años. Así podrán edificarse casas o negocios nuevos de fierro y cemento, pero con las características estilísticas de las casas shilicas. Se detiene de esta manera la \"modernidad monsturosa\" urbana de estos días.

Bueno, no quiero cansarlos con este extenso texto. Sólo me queda agradecer por permitirle al suscrito (descendiente de padres y abuelos shilicos), expresar este comentario que de seguro puede encontrar opiniones contrarias.
Atte.
Hénderson Guevara Díaz
Arqueólogo
09901730

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!
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martes, 13 de septiembre de 2011

PERSONAJES: Los que le deben su vela al santo

Por Jorge A. Chávez Silva, "Charro"
Las fotografías que ilustran el presente artículo nos la ha enviado nuestro entrañable amigo Rolando Cohayla Sánchez y son las imágenes de algunos personajes muy populares que vivieron en Celendín a través de varias épocas de su historia. Ellos eran el condimento que paliaba la molicie de la vida provinciana, algunos con mayor o menor grado de inteligencia y humor eran la atracción de la gente que se divertía con ellos, celebraba sus gracias y ocurrencias y eran los protagonistas de la mayoría de chistes que se contaban en Celendín. Un caso particular era el de Joshé Reis, jocoso personaje que declamaba poesías y entonaba canciones con un estilo muy peculiar y único ¿Quién no recuerda la personalísima interpretación del Brindis del Bohemio de Guillermo Aguirre y Fierro o la banda de instrumentos que interpretaba en alguna canción?
Nuestra literatura registra casos de estos peresonajes como “El letrao” en “El Mundo es Ancho y ajeno” de Ciro Alegría, un sujeto que pretendía aprenderse de memoria el diccionario, o de “Braulio”, el mudo que protagonizara un extraño romance con Isabel, la esposa de su patrón, de nuestro escritor Alfonso Peláez Bazán.

También son nuestros.

La mayoría de estos seres, quizás desdichados dentro de su anormalidad, eran en realidad felices dentro de su simpleza y en sus necesidades limitadas, que podían satisfacerse con un gesto de caridad, con un rinconcito en alguna casa para descansar o un plato de comida para paliar el hambre. Ellos no sufrían los quebrantos que envejecen a los que se llaman normales.
Encarnaban el espíritu del pueblo, sus figuras vacilantes caminando a pausas por las calles de Celendín simbolizaban una caricatura de la ciudad y causaban diversas sensaciones dentro de la inocencia que parecían irradiar; alguna de aprecio y compasión y uno que otro soponcio entre las damas a quienes sorprendían con sus gracias.
Había otro grupo de personajes que no eran como los inocentes que aparecen en estas imágenes sino que estaban más bien en el rubro de los nashacos, de quienes nuestras abuelas decían: “Ese le debe su vela al santo”, como queriendo indicar que estaban en la frontera de lo anormal. En algunos había mucho de ladinos, pues tenían la solapada viveza que les permitía medrar a costas de quienes se creían superiores a ellos:

“A mí me dicen el tonto
el tonto de mi lugar.
Todos para vivir trabajan,
yo vivo sin trabajar".

Como canta el romancero español. Y es verdad, el caso del “Forastero Israel” o el “No le den” prueban esta cuarteta, ambos tenían fuerzas para trabajar y el último incluso poseía tierras de cultivo y algún ganado en la zona de Paucapata en Huasmín y sin embargo, se atrevían a implorar la caridad ajena.
En todos los pueblos del mundo nunca falta el “tonto del lugar” como personaje público. Todos tienen derecho a burlarse de él, a vejarlo y a usarlo en pequeños menesteres. Con frecuencia es el limosnero, el cargador, el que arregla algún desperfecto en el hogar. El zonzo es objeto de la burla pública, sobre todo de los muchachos; ¡pero es sagrado! Nadie le negará el alimento ni el techo cuando solicita albergue y comida al caer la noche.
En Celendín, su presencia fue frecuente y muchos han quedado en el recuerdo popular, como el honrado ciego Honorio, nuestro “Lagañoso” Alfonso, el Rafa “Caray caray”, el “Ingeniero Foro”, el “Chilcaconga”, “El cojo de Urquía”, “El coche Carmelo”, “El Cungash”, “El Moto”, y para que no se crea que la gafera es patrimonio masculino también hubieron mujeres como “Doña Tutana”, “La loca Rosa”, “La Efe Borracha” , "La comae Inés"y otras más.
El más insigne de todos fue sin duda nuestro “Lagañoso Alfonsí”, sumido en un eterno duelo con la chiquillería de su tiempo, en la disputa por las maletas que traían los pasajeros de la empresa Díaz, que Alfonso quería monopolizar.
Como antes el ciego Honorio, nuestro "Lagañosí, ojos de pomo gomé, patas de pan shimbao”, como le decíamos, a diferencia de los zonzos de muchos lugares, fue, pese a sus limitaciones, un hombre digno, que se ganó el pan con el sudor de su frente. Jamás cometió la bajeza de mendigar, ni la vileza de robar y encarnó durante su tiempo un cierto espíritu del pueblo.
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viernes, 9 de septiembre de 2011

MINERÍA: El espejo en que hay que mirarnos

LOS CAJAMARQUINOS NO NOS MERECÍAMOS ESTA MODERNIDAD
Por Marco Arana Zegarra
Cajamarca
El trazo colonial de la ciudad de Cajamarca, aunque impuesto desde afuera, configuró un modelo de orden y funcionalidad urbanas. El modelo español de ciudad tipo damero preveía vías de acceso que interconectaban el centro administrativo, comercial y cultural de la ciudad, aprovechaba bien la luminosidad solar y la colocaba en medio de dos ríos que daban vida a las casas huertas y al aprovisionamiento con productos de pan llevar para su población.

La ciudad de Cajamarca sufre los estragos de la falta de agua.

Desde los años 70 y la proliferación de los pueblos jóvenes ese patrón comenzó a romperse, logrando una cierta estabilidad hasta los años 80. Sin embargo, el auge de la minería aurífera que comienza el año 1993 trae una nueva oleada migratoria frente a la cual la autoridad municipal que promueve la instalación de las actividades mineras no tiene ninguna propuesta de planificación urbana para hacer viable la ciudad y, los ciudadanos aún estamos lejos de asumir las responsabilidades que deberíamos, a lo mejor, tan solo por el hecho de vivir agradecidos a Dios por haber nacido aquí.

Insegura. Con la llegada de la minería y la política carcelaria que decide instalar en las inmediaciones de la ciudad una cárcel de alta seguridad, la ciudad se vuelve rápidamente insegura. El consumo de drogas se ha extendido, la ocurrencia de casos de delincuencia común se ha incrementado, a la par que el crimen se ha vuelto organizado, no solo en bandas para asaltar individuos, negocios, viviendas, sino hasta llegar a contar con “su propio bazar” para la venta de productos robados a solo dos cuadras de la plaza de armas y, por si se necesitara una señal indubitable de que la ciudad ha entrado en la modernidad, la prostitución hace negocios en pleno centro de la ciudad.
Insostenible. El valle está siendo eliminado. El agua potable no alcanza para todos los habitantes de la ciudad, ahora mismo llevamos semanas de racionamiento de agua. El San Lucas, la principal quebrada que atraviesa la ciudad fue convertida en el basurero de las viviendas tugurizadas que se construyeron en sus dos márgenes y, para variar, se convierte también en el botadero de la sanguaza del camal municipal. El centro de la ciudad se halla totalmente congestionado por el crecimiento acelerado del parque automotor y los niveles de contaminación por particulado de plomo y arsénico, en el centro de la ciudad ha llegado a tener los mismos niveles de contaminación que tiene el parque universitario de Lima.
Aunque inmoralmente la municipalidad cobra por tratamiento de aguas servidas, este sistema lleva años colapsado y hasta el hospital regional y las clínicas privadas que han proliferado no cuentan con sistemas adecuados de residuos sólidos y líquidos seguros. Más aún, con la infeliz construcción del Qhapac Ñan, impulsado por la gestión municipal desastrosa de Marco La Torre y financiados con fondo de la Minera Yanacocha se le ha dado la estocada final al valle que todos debíamos proteger.
Los ríos Chonta y Mashcón han muerto, sin que hiciéramos mucho para evitarlo y ahora hagamos poco o nada para recuperarlos. El río Grande, luego de que Yanacocha destruyera las lagunas que le daban origen, ahora nace de cuatro tubos con agua bombeada y frecuentemente contaminada. Es triste ver cómo los vecinos que viven en las márgenes de los ríos parecen celebrar su muerte teniéndolo como botaderos de basura, de desmontes, vertedero de aceites de los centros automotrices y el lavado informal de autos y mototaxis, que proliferan sin ningún tipo de control.
Indeseable. No hay que ser un idealista y nostálgico para recordar que la ciudad cajamarquina “pre-minera” era agradable, saludable, simpática, segura, verde, de bajos costos. La ciudad que la minería del oro nos trajo es indeseable: congestionada, insegura, cara, insostenible.
No soy enemigo de la modernidad entendida como ampliación de servicios y bienestar, y aún de progreso cultural enriquecido por el encuentro de ciudadanos de todo el mundo. Pero si creo que debemos alzar nuestra voz de rechazo, de reclamo a las autoridades que la dirigen, de llamado a la conciencia de los vecinos que la habitamos, pues no es esta la modernidad de la ciudad que los cajamarquinos nos merecíamos.

Datos:
Según el ranking de Ciudadanos al Día sobre seguridad ciudadana Cajamarca se ubica en el tercio medio de las regiones inseguras del país.·
Según información de la PNP, Cajamarca registra casi seis veces más delitos por año que Amazonas y Huancavelica, dos veces más que Ayacucho.
Si bien la región se ha convertido en la primera productora de oro del país, en los últimos años descendió del 2do. lugar de producción de lácteos al tercer lugar.
Según el Ministerio del Ambiente la región de Cajamarca solo tiene obras de saneamiento para el 29.43% de su población y se halla entre las 8 regiones del Perú que mayores impactos sufrirá por efectos del cambio climático.
Cajamarca está considerada entre las cuatro ciudades más caras del Perú.
Según el MINEM, a Junio del 2011, un millón seiscientos catorce mil setecientos noventa y ocho hectáreas de la región habían sido entregadas en calidad de concesiones mineras (equivalente al 48.47% de toda la región).
Según MINEM, en el año 2010 Cajamarca fue la región de mayor existencia pasivos ambientales mineros del Perú (976 pasivos, frente a los 760 de Huancavelica).
Aún estamos a tiempo si actuamos ya! Aún sabiendo que, en algunos casos los daños que le hemos hecho al valle que acogió a la depredadora ciudad son ya irreversibles, en otros, aún abrigo la esperanza que algo podemos hacer por cambiar: intangibilicemos el poco valle que nos queda y creemos un gran parque donde los cajamarquinos podamos disfrutar del paisaje que acaso inmerecidamente Dios nos regaló; recuperemos los ríos y quebradas que rodean o atraviesan la ciudad; protejamos las fuentes generadoras de agua como el Quilish y la Shacsha para que la voracidad de la minería y nuestra inconsciencia ambiental ciudadana no las destruya; exijamos normas municipales para devolvernos seguridad ciudadana, regular el crecimiento caótico de taxis y mototaxis, limpiar el aire que se está volviendo mortal y hacer del centro histórico una zona peatonal donde podamos volver a caminar en paz entre nosotros, con Dios, con la bella tierra que nada malo nos hizo para que la estemos tratando tan, pero tan mal.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!
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jueves, 8 de septiembre de 2011

LIBRO: Literatura de Celendín, una antología

CUENTOS, CRÓNICAS Y LEYENDAS POR NUESTROS ESCRITORES
Por Jorge Horna
Lima
Está muy fresca la publicación del libro Literatura de la provincia de Celendín (diciembre de 2010) con el financiamiento de la Comunidad de Madrid, la asesoría técnica de la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos) dentro del Proyecto “Maestros itinerantes. Apoyo a las escuelas rurales”


Carátula del libro editado por la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos).

Las instituciones señaladas tienen en perspectiva publicar en serie los productos literarios de cada una de las provincias de Cajamarca; en esta ciudad los ejecutores de este plan son el profesor Antonio Goicochea Cruzado (compilador) y el antropólogo Alfredo Mires Ortiz (de cuya autoría es el subtítulo: Encender Lecturas sin apagar Culturas, que irá en toda la serie).
La Dirección Regional de Educación de Cajamarca ha incluido el libro Literatura de la provincia de Celendín en la tentativa del llamado Plan Lector.
Cuentos, leyendas y crónicas dan forma al libro. Con la premisa de que la selección de los textos debió ser más rigurosa y amplia, es justo destacar, para información de nuestros lectores, la inclusión de los siguientes autores:
Alfonso Peláez Bazán (“Querencia”, “Cuando recién se hace santo”, “El burro magistral”), Julio Garrido Malaver (“El cartucho”, aquí debió considerarse otros interesantes cuento de su libro La tierra de los niños), Jorge Díaz Herrera (“La coneja Dora sale de paseo”), Alfredo Pita (“La sombra de Aneto”), Jorge Wilson Izquierdo (“Cacho blanco”, “El todoterreno”), Gutenberg Aliaga Zegarra (“El anciano Carmen”, “El Brillante”, “El tordo”), Gregorio Díaz Izquierdo (un fragmento de su novela "Tahuán"), Arquímedes Chávez Sánchez (“Entre comadres”, tomado de la revista impresa Fuscán No. 13). De Jorge Pereyra Terrones, buen narrador de ancestros celendinos (nació en Cajamarca en 1952): “Historia de un nombre”, “Regreso a casa”.
En la sección leyendas: Daniel Quiroz Amayo (“El fraile sin cabeza”, “La carreta de la mujer judía”, “La leyenda del cerro Tolón”); en crónicas Jorge Chávez Silva “Charro” ("El primer automóvil en Celendín", tomado del blog Celendín Pueblo Mágico), Jorge Wilson Izquierdo ("La carcelería de César Vallejo"), Daniel Quiroz A. ("El terno negro de Vallejo").
Además, textos anónimos de la tradición oral de las zonas rurales: “Las almitas”, “Nuestros antepasados”, “La leyenda de la pampa de la Culebra”, “La madre del pozo”, “La comida y la casa de Dios”.
Si los responsables de la recopilación se hubiesen dedicado con mayor intensidad a la indagación bibliográfica literaria sobre narradores celendinos, procurado una asesoría al respecto o la conformación de un equipo consultor, el libro Literatura de la provincia de Celendín, cuyo tiraje es de 2 000 (dos mil) ejemplares, gozaría de mayor amplitud y pluralidad. Digo esto porque se ha omitido a otros autores con libros de narrativa publicados: Manuel Sánchez Aliaga “Mime”, Elmer Nicolás Chávez Silva (Celendín, distrito); Máximo Chávez Sánchez “Sachama” y Douglas Rojas Zegarra (Sucre); Pedro García Escalante “El Búho” (José Gálvez); Luis Cruzado Guevara (Huasmín).
Y están aquellos narradores que aún no han publicado libros pero que sostenidamente sus cuentos –con aceptable soltura- han aparecido en revistas impresas y en blogs de la Internet. Es el caso de José Luis Aliaga Pereira, Elder Cortez, Elmer Castillo Díaz, Rodolfo Salazar (Sucre); el jovencísimo Franz Sánchez Cueva y el mismo Jorge Chávez Silva (Celendín). De este último, siguiendo la ruta de las ediciones, en el libro Literatura de la provincia de Cajamarca se ha publicado la crónica "Las siete guarangas de Cajamarca".

Lima, setiembre de 2011.
Email: jornach@hotmail.com

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!
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martes, 6 de septiembre de 2011

CANTACLARO: La resistencia en marcha

Por Constante Vigil
Celendín
En medio del clima de indiferencia con que muchos celendinos ignorantes y/o irresponsables han recibido la noticia sobre las operaciones de la Newmont Mining Co., alias Yanacocha, alias Conga, y de Lumina Cooper en la zona alta de los distritos de Sorochuco y Huasmín, actitud que demuestra la pasividad de quienes parecen decir: "Yo no vivo allí, a mí qué me importa", hemos asistido esperanzados a la marcha y a las diversas actividades que ha programado la Plataforma Institucional Celendina (PIC) para demostrarle a las transnacionales mineras que sí hay quién proteste y se mantenga alerta ante sus operaciones en desmedro de nuestros recursos y medio ambiente.
Los que desde hace cinco años batallamos en el colectivo CPM, siguiendo atentamente la marcha de los acontecimientos, estamos muy contentos de ver que nuestra prédica en defensa de Celendín tiene ahora ya a mucha gente, sobre todo joven, comprometida en la defensa de nuestra tierra, de nuestros recursos. Esto es un signo positivo, que augura fuerza y coordinación para acciones posteriores, en que tendremos que unir fuerzas para combatir no solo a las mineras, sino también a las malas autoridades y a los destructores y mutiladores de la ciudad, a todo cuanto huela a corrupción en desmedro de los intereses de la provincia.

Imágenes elocuentes que hablan de una saludable reacción de los celendinos conscientes.

Hemos visto la presencia comprometida de los campesinos de las zonas afectadas, marchando ordenadamente en defensa de su tierra y subsistencia. Las comunidades campesinas de los distritos de Huasmín y Sorochuco dijeron presente, lo mismo un gran sector de la población celendina, representada por sus organizaciones civiles y sindicales, que apoyan el movimiento de protesta ante las claras intenciones de Yanacocha de desaparecer las lagunas y acuíferos de altura que son vitales para los agricultores del valle del río Sendamal La Llanga y, por lo tanto, para celendinos de la ciudad, incluso para los indiferentes.
Las expresiones y estereotipos propalados por sectores interesados acerca de que los celendinos carecemos de los cojones de los arequipeños o puneños en la protesta, y de que por lo tanto pueden abusarnos impunemente, debemos desmentirlos con acciones firmes. Del mismo modo, los rótulos y epítetos que nos lanzan nuestros enemigos, que nos describen como prensa y pasquín antiminero a nuestras publicaciones como Fuscán o Chungo y Batán, carecen de todo fundamento. En todo caso, la opinión sabe que somos el sector más sincero y veraz de la prensa regional. Nosotros nunca hemos agachado la cerviz, ni nos hemos vendido en cursillos organizados por la minera, que tuvieron como postre el obsequio de un Blackberry.
CPM y los celendinos conscientes tenemos que asumir el papel docente de informar claramente a la población acerca de cuáles son las perspectivas que nos esperan frente a la acción de las empresas extractoras y las consecuencias que devendrán de la acción de las mineras y de lo que ocurrirá cuando éstas se retiren de nuestras tierras, una vez culminados sus afanes de lucro. No hay más que mirar a Cerro de Pasco y La Oroya para hacernos una idea. Tenemos que enfatizar la importancia de la agricultura, la ganadería y el turismo como factores de desarrollo regional reales, plausibles y respetuosos de la naturaleza. Estas actividades tradicionales nos han ocupado a los celendinos a través de la historia, mucho más ahora que se han abierto mercados para cultivos no tradicionales que requieren esencialmente de productos exentos de contaminación para su aceptación en el mercado internacional.
Ahora más que nunca necesitamos la unidad y el concurso de todas las organizaciones para establecer un calendario de acciones y las respectivas estrategias de defensa. La coordinación debe darse deponiendo cualquier actitud o aspiración personal o de corte político. La meta es una y nada debe interponerse en nuestro avance hacia la consecución de nuestros objetivos. Todo nos une, nada nos divide. Celendín está antes que todo. Es la hora de avanzar.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!
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viernes, 2 de septiembre de 2011

PUBLICACIÓN: La educación, herida de muerte

Por Jorge Horna Chávez
Lima

El Instituto Superior Pedagógico “Arístides Merino Merino” ha cumplido 50 años de existencia; su fundación fue el año 1961. En homenaje a esta significativa conmemoración está circulando la revista Visión Aristideana, No. 14, del mes de julio 2011. Es relevante que los contenidos publicados lleven la firma de los profesores que laboran en dicha institución.

Publicación de Aniversario Bodas de Oro del ISP "Arístides Merino Merino"

Hay escritos y notas sobre la historia del Pedagógico, una semblanza de don Arístides Merino M., con la valiosa sugerencia de que sus restos mortales sean exhumados y trasladados a Celendín; compromiso que debe asumir el Instituto que lleva su nombre. También un resumen hecho por Jorge W. Izquierdo sobre las diversas revistas que se publicaron en el seno del Pedagógico a lo largo de su vida institucional; y muchos temas esencialmente pedagógicos: trabajo docente en el aula, aspectos sicopedagógicos, evaluación educativa, estudios de género, educación rural, cultivo de la expresión oral, desarrollo de actividades artísticas, música y danzas folclóricas (Tinkuy), un enfoque acerca de la enseñanza de idiomas, metodologías, reflexiones.
Hay un texto firmado por el profesor Segundo Ramos Díaz Luicho, titulado Las diez plagas, que merece ser resaltado por la veracidad expuesta y la revelación de una hiriente realidad. Con el propósito de resumir el extenso escrito (pgs. 14 y 15), es necesario tomar las ideas textuales (lo entrecomillado son expresiones del profesor Díaz Luicho).
1.- “La plaga que está anulando el desarrollo de los procesos cognitivos (adquisición de conocimientos) de nuestros alumnos, debido al trabajo improvisado y rutinario” ejercido por los docentes de los diversos niveles educativos.
2.- “La plaga que lleva a perder sistemáticamente largas horas de efectivo trabajo” (los recreos que sobrepasan lo establecido, inasistencias y tardanzas reiteradas e injustificadas); es decir “las horas de descanso interminables”. Esta plaga se agudiza en las zonas rurales donde “maestros” irresponsables, carentes de ética hacen tabla rasa de la función pública docente.
3-4.- “El descrédito de la educación pública (estatal) y la aversión a las capacitaciones”, que hace que un amplio sector del magisterio peruano sea absorbido por “la plaga de inercia cerebral y profesional”.
5.- “Negativa a renovar nuestros obsoletos paradigmas. Esta plaga permite que nuestros alumnos anden (sic) muy confundidos queriendo abrirse paso en esta era digital, pero con estrategias del siglo antepasado”.
6.- “La plaga del robo directo de preciadas horas de aprendizaje a nuestros alumnos y al Estado y acostumbrando a gandules (holgazanes) a llevarse el sueldo sin merecerlo”.
7-8.- “Formación profesional deficiente y la falsa certificación” (grados, títulos y otros documentos adulterados, fraguados, “bambeados”). “Estas dos plagas están llevando a nuestro país al despeñadero con falsos profesionales, que se refleja en la mediocridad y el subdesarrollo”.
9.- “La plaga que permite el ingreso al magisterio de personas incompetentes que acaban con la esperanza y el derecho de los alumnos a recibir una educación de calidad (La maldición de la evaluación”).
10.- “El falso filtro seleccionador”: los concursos públicos para contratación o nombramiento en el sector público deberían llamarse subastas públicas (quien más paga tiene asegurado el puesto). “Esta plaga determina que estemos avivando y potencializando la delincuencia en la educación”.
Tantas son las plagas que nuestra maltrecha educación adolece con el consentimiento, complicidad y participación corrupta de trabajadores y “funcionarios” (la excepción siempre estará por allí incomodando a los deshonestos) de los organismos que administran el sector educación: escuelas, colegios, Unidades de Gestión Educativa (UGELs), Direcciones Departamentales y Regionales, Ministerio de Educación.
Hay otra plaga que, supongo por agotamiento, no se ha mencionado: la plaga de aquellos profesores de institutos pedagógicos que se han convertido en negociantes cobrando miles de soles por “asesorar” la redacción de un simple y repetitivo trabajo monográfico (no es Tesis), requisito exigido a los estudiantes para optar el título de profesor. Futuros docentes que no han sido formados para desarrollar sus capacidades investigativas y el cultivo del amor a la lectura y que recurren al facilismo. Estos “doctos docentes asesores” (las comillas son mías) cual langostas egipcias hacen su agosto en cualquier época del año.
Continúan las plagas…

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jueves, 1 de septiembre de 2011

OPINIÓN: La corrupción llegaba sola

Por Crispín Piritaño
Tal como los peruanos que tenemos más de dos dedos de frente suponíamos, la corrupción generalizada fue el signo de la gestión del ex presidente Alan García, a quien hasta sus secuaces llamaban en privado Crazy Horse por su equilibrado temperamento. El procurador Fuad Khoury -que nada tiene que ver con las otras K de la korrupción- ha detectado a 10 569 funcionarios corruptos a quienes se abrirá los respectivos procesos penales.

El artífice de la repartija aprista (caricatura de Carlín)

Toda esta caterva de miserables y ladrones, porque no tiene otro calificativo el hecho de robarles a los pobres, estarían capitaneados por la cúpula del partido de la estrella, pues se están encontrando indicios que apuntan a los más conspicuos dirigentes como Alan García, Enrique Cornejo, Hernán Garrido Lecca, Jorge del Castillo, Aurelio Pastor y Luis Alva Castro.
Lo penoso del asunto es que no sólo robaban sino que cometían sus fechorías en desmedro de los más necesitados del Perú, como son los damnificados del sismo que asoló el Sur, los que cifran sus esperanzas de progreso en Foncodes y los enfermos de Essalud. Si sumamos a estos desmanes en agravio del Estado las cuantiosas fortunas recibidas de manos de las mineras para vender los recursos del Perú, ¿a cuánto ascenderán las fortunas personales de estos ex altos funcionarios? Nos preguntamos indignados, ¿para esto los eligieron los pobres?
A medida que avanzan las investigaciones se descubren nuevos casos de corrupción. Tal como diría el maestro Manuel Gonzales Prada, de vivir hoy: “En el gobierno aprista, en donde se pone el dedo salta el pus”. O como diría el propio Crazy Horse: “La corrupción llega sola”. Las obras emblemáticas de García como el tren eléctrico, la remodelación del Estadio Nacional, los colegios reconstruidos, están viciados de corrupción y se habría sobrevalorado sus costos en muchos casos a más del doble de los presupuestos iniciales.
La expresión indignada de Crazy Horse de llamar ¡Ratas! A los autores de los faenones, en el caso de los petroaudios, no pasaría de ser una muestra del histrionismo del que hace gala el gordo político en cada una de sus presentaciones. Don “Bieto” ahora está cantando, pero, según sus declaraciones, él no cantaba solo, lo acompañaba en la primera voz nada menos que el gran cantante nacional Alan García Pérez.
Durante el primer gobierno de este individuo, el signo fue la inflación galopante que nos llevó a la quiebra y, como consecuencia, nos trajo al peor gobierno de la historia: la década del fujimontesinismo. En su segundo gobierno, García nos dejó otra peste: la corrupción generalizada. En estas condiciones, nos preguntamos alarmados si por alguna maldición de la Historia corremos el riesgo de un tercer gobierno de Crazy Horse. En el Perú todo puede suceder. Si fuera el caso, que Dios nos coja confesados, la Virgen del Carmen nos ampare con su manto y que el último en salir apague la luz y tira la llave en algún hueco.

¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!