viernes, 13 de enero de 2012

OPINIÓN: Llegaron los Reyes Magos

Por Victor S. Chávez Velásquez
Arq. C.A.P. 8120
El Vicepresidente de Newmont Sudamérica, semanas atrás sorprendió con un ofrecimiento de 20,000 millones de dólares de inversión minera y demás beneficios que se generarían como consecuencia de ello. Afirma además que a futuro se construiría un ferrocarril que uniría el departamento de Cajamarca con el puerto de Bayóvar. Tal parece que estamos en Macondo.
Pregunto por qué si Newmont es tan generosa no ha hecho más inversiones a lo largo de los 20 años que viene operando Yanacocha. Semanas atrás amenazaron con llevarse sus inversiones a otro lado, si la población seguía oponiéndose al proyecto Conga. ¿Por qué no lo hacen y dan marcha atrás?, ¿no será que no quieren soltar la mamadera, puesto que las ubres de Yanacocha mina ya no dan para más? Después de expoliar las riquezas del departamento, dejando regalías mínimas para la región como lo señaló el presidente regional, quien afirma que no sobrepasaron los 110 millones de soles el año que pasó, monto que con las justas alcanzaría para asfaltar unos cuantos kilómetros de carretera, ¿cómo es posible que a estas alturas aun no se encuentre interconectado el departamento? ¿Qué ha hecho la minera para revertir o mitigar la pobreza, brindar atención médica, aumentar la capacidad y la calidad del agua en la zona de influencia de Yanacocha? Actualmente, casi en el límite del cierre, trata de hacer un burdo maquillaje de la destrucción que dejará, esa es la triste realidad de un departamento donde operan tres proyectos mineros de gran envergadura.
El premier amenaza con lanzar un plan de inversiones para el departamento de Cajamarca, pretendiendo dorarnos la píldora con esa avalancha de promesas, acallar las voces de protesta por el daño que implicaría al medio ambiente, afirmando temerariamente que la oposición tiene cariz político y así lo quieren creer algunos. Quienes nos oponemos a la destrucción del recurso agua no tenemos nada de políticos, sino más bien de cordura ciudadana mundial. En momentos en que las fuentes de agua son más escasas en el planeta, en el Perú nos dedicamos a desaparecerla, con la anuencia interesada del estado.

La saludable agua que tomaremos los cajamarquinos en un futuro próximo.

Lo que presumo es que el ejecutivo, en manos de uniformados, está utilizando una estrategia militar y este anuncio de inversiones por parte del premier, no es más que una “labor de ablandamiento”, para mantener a raya a los cajamarquinos, pero como las protestas continuarán, el siguiente paso será confinar a buen recaudo a “los revoltosos”, ténganlo por seguro que así ocurrirá en los próximos meses.
El estado se equivoca cuando limita a un radio de pocos kilómetros en torno al lugar de operación de la minas el área de influencia de los proyectos mineros para los estudios de impacto ambiental (EIA), la consulta previa, así como también para los programas de responsabilidad social, sin tener en cuenta particularidades como es el caso de Conga que su impacto abarca mucho más allá, llegando a la confluencia de los ríos con el Marañón. Este es uno de los puntos sobre los cuales deben trabajar los técnicos del gobierno regional en futuras mesas de diálogo a fin de cambiar la ley que está hecha para favorecer a las empresas antes que pensar en los pobladores.
El estado no puede ser juez y parte en el arbitraje del proyecto Conga, puesto que ha adelantado opinión, ubicándose como el primer interesado a que se lleve a cabo el proyecto Conga y solo espera que se dé luz verde para obtener fácilmente los millones que desembolsarán la empresas y así cumplir sus irresponsables promesas de campaña. El premier no tiene la facultad de decidir quiénes serán los árbitros sin tener en cuenta a los representantes reales de las poblaciones afectadas por las operaciones de la minera.
Los medios informativos interesados en el dinero informan mal a la opinión pública afirmando: “por qué hacen tanta bulla por unas lagunitas que tienen una trucha por kilometro cuadrado” como se puede leer en el EIA. Sin embargo, como lo prueban estudios serios, estas lagunitas son las fuentes de vida de poblaciones a lo largo del discurrir de los riachuelos en la parte baja de la cuenca.
Es la nefasta experiencia de Yanacocha , respecto al manejo del agua lo que no da la garantía que se vuelva a repetir, máxime si es el mismo patrón de explotación de la mina a tajo abierto. Imaginemos por un momento qué sucedería a futuro con las lagunas artificiales que “sustituirán y duplicaran la capacidad de agua”, si la mina, por razones de necesidad de agua para sus operaciones decide cerrar el caño. Sabido es que el tipo de extracción que emplea Yanacocha exige ingentes cantidades de agua, sumando a esto el hecho de que el uso de geomenbranas no permitirá la filtración natural del agua de los manantiales. Esto implica que debamos usar el agua que la mina desechará después de sus operaciones, con la consecuente contaminación por elementos pesados dañinos para el consumo humano y de los animales. El estado es el llamado a proteger el medio ambiente, antes de la presentación del proyecto, durante y al finalizar la operación de cualquier plan de inversión.

¡FUERA YANACOCHA DE CELENDIN, CONGA NO VA Y NO VA...!
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1 comentario:

Andrés Sánchez Alayo dijo...

Es muy interesante el post que has compartido. Efectivamente Newmont tiene nuevos planes para reavivar el proyecto Conga. Justamente tengo un post sobre aquello que me gustaría compartir en este espacio: http://mineria-al-dia.blogspot.com/2012/01/una-nueva-estrategia-de-newmont-para.html

Sea lo que fuere, que se decida lo mejor para los pueblos de nuestro país.

Un gran saludo!