domingo, 17 de febrero de 2008

NASHERÍAS: La banda de Fujimori

¿MAFIA O YAKUZA?
Por Crispín Piritaño
Celendín
La siniestra organización de Fujimori en la guerra sucia diseñada contra el terrorismo es una fiel copia del más puro estilo de la mafia siciliana, lo cual nos causa extrañeza porque dado su origen se tendría que inclinar a la yakuza. Si observamos las similitudes entre lo que describe Mario Puzo en su célebre novela “El Padrino” veremos que el japonés Alberto Kenya Fujimori encarna perfectamente en la figura del padrino “Don Corleone”, como jefe de la organización, aunque sin la brillantez del personaje encarnado por Marlon Brando.
El papel de “Consiglieri” lo desempeñó indudablemente Vladimiro Montesinos Torres, alias “El doc”, configurado como un calco de Tom Hagen con su prominente calva, superando su actuación con una mirada más aviesa frente a la mansedumbre fría de de Robert Duvall.
El papel de Peter Clemenza le cae exacto al “general victorioso” Nicolás de Bari Hermoza Ríos.
Los caporeggimes, siguiendo con el orden siciliano, lo desempeñaban los generales Juan Rivero Lazo y Julio Salazar Monroe. En el siguiente escalón se ubican asesinos sin nombre como Santiago Martin Rivas y finalmente los soldados que vienen a ser los efectivos que perpetraron los crímenes de Barrios Altos, La Cantuta y otros, cuyos pormenores relatados en las audiencias del juicio, desquician la razón y ponen los pelos de punta porque nadie imaginó que el propio estado fuera capaz de tanta maldad, contra otros peruanos, por más que estuvieran equivocados.
Si observamos el trasfondo con más detenimiento, veremos que la organización de Fujimori se inclina más a la yakuza porque carece de la sutileza natural de los sicilianos, si no vayamos a un detalle solamente: los “killers” de Capone parecían músicos de una sinfónica por lo elegantes y llevaban las thompson en acolchados estuches de violín, hecho que la crónica negra denominó ”los violines de Chicago”. Los matones de Fujimori en cambio llevaban las AKM en un vulgar maletín deportivo y se disfrazaban de asaltantes camineros con pasamontañas.
A ocho años del término de la década del oprobio y la corrupción, vemos al jefe de la yakuza sentado en el banquillo de los acusados, simulando que no sabía nada de lo que ocurría o simplemente no lo recuerda, cuando, en el ejercicio del poder, declaraba a los cuatro vientos que él comandaba la lucha antiterrorista, tal como lo corrobora el asesino Santiago Martín Rivas en una entrevista concedida al periodista Umberto Jara:“¿Cree usted que un mayor y otros oficiales del ejército podrían haber cometido tantas muertes con total impunidad y luego ser premiados, ascendidos, reconocidos y amnistiados tal como ocurrió?”
Entre los miembros de la organización siciliana existe la ley del silencio u Omertá que sumían en la oscuridad los crímenes sucedidos en las ciudades de Chicago y Nueva York y aún estando en trance de muerte jamás delataban a su asesino. Los asesinos de Colina se asilan en la confesión sincera y la colaboración eficaz.
Naturalmente que en toda organización clandestina no existen órdenes por escrito y generalmente, el que ordena el asesinato se encuentra a muchas leguas de distancia del los hechos y cuenta además, con una coartada convincente. Capone se encontraba pescando pacíficamente en Miami Beach mientras sus sicarios ejecutaban la tristemente célebre “Matanza del día de San Valentín”.
Sin embargo, el abogado defensor del reo, César Nakazaki, alias “Juguete de perro”, por lo mascado, exige pruebas por escrito. Este señor decididamente cree que todos los peruanos somos ingenuos como los seguidores del japonés y cometemos el infantilismo de suponer que él no sabía nada de lo que pasaba.
Lo que es cierto es que, jurídicamente, quien, desde el poder, puede evitar estos rímenes y no lo hace, es punible de pena. En este caso Alberto Kenya Fujimori, Vladimiro Montesinos y Nicolás de Bari Hermoza Ríos, como autores intelectuales de la llamada guerra de baja intensidad, en la que pagaron las consecuencias hasta niños inocentes, deben ir a prisión. Las evidencias del juicio señalan a estos tristes personajes como los que indujeron, bajo el sórdido lema que “las órdenes se cumplen sin dudas ni murmuraciones”, a subalternos a matar.

jueves, 14 de febrero de 2008

CRONICA: Extraordinario viaje al pasado

Por Mario Peláez Pérez
¿Cómo que no podemos reencontrarnos con los escenarios, personas, cosas, paisajes, olores y amores que nutrieron nuestra niñez; es decir, cómo que no es posible viajar al pasado...?
Uno de los grandes de la literatura universal, Marcel Proust, autor de la monumental novela “En busca del tiempo perdido”, refiere que un día cualquiera, en una calle desconocida, el olor de unas empanadas, como las que su abuela preparaba, le devolvió toda la riqueza de su niñez. De porrazo, luego de varias décadas, se reencontró con sus antiguos afectos, calles, amigos y olores. Con ese mundo que su conciencia había congelado quien sabe para siempre; pero que ese día el pasado, a codazo limpio, desplazó al presente.
Estamos persuadidos que a muchos les ha sucedido lo propio. A nosotros ahora nos tocó el turno. Leyendo uno de los periódicos nos dimos de bruces con un pequeño recuadro, de no más de cinco centímetros de largo, por cuatro de ancho, que sólo albergaba 44 palabras, entre grandes y de pocas letras, y ubicado tierra adentro..., donde pocos lectores llegan.
El pequeño recuadro decía: “Uno de los últimos representantes de la época de oro del cine y la canción ranchera ha muerto. Antonio Aguilar tuvo una prolífica carrera cinematográfica que abarcó 100 películas, como LA MUERTE DE UN GALLERO, EL OJO DE VIDRIO y CABALLO PRIETO AZABACHE. De cuyas películas no me perdía ni una sola escena, allá en mi pueblo.
De pronto Celendín entero se emplazó en mi memoria, llegó con la misma limpidez que alienta el sol de medio día. Me vi entrando al cine, vi sus bancas largas, el piso con las tablas levantadas, a la señora Aurora que vendía maní, sus calles empedradas, a mi escuela, la cancha de fútbol con montículos de piedra como arcos. Esto es: vi a Celendín en sus detalles, intimidades y grandezas, incluyendo mis primeros afectos. Celendín en pleno me copó. Sólo fueron fracciones de segundo. Cómo en la esfera del cuento Aleph de Borges que reflejaba el integro del Universo; o como en el fenómeno fractal, donde a pesar de arrancar o mutilar una parte de un todo, la forma sigue siendo la misma. ¡Que formidable volver a ser niño, lo que prueba que jamás abandonamos al niño que llevamos en el espíritu!
Gracias Antonio Aguilar, espero que sigas disfrutando del amor con Dolores del Río y con La Doña.

(Fuente: Crónica viva)

domingo, 10 de febrero de 2008

ESTUDIANTINA: Banda de Guerra del C.N. “Javier Prado” – 1961

En la década de los sesenta, con la creación del INA Nº 38 y del Colegio Nacional de Mujeres "Nuestra Sra. del Carmen", la rivalidad entre instituciones educativas generó mayor empeño en cuanta competencia hubiera, ya sea en el campo académico, cultural, deportivo o cívico, como en el presente caso. Ésta puja por la supremacía provincial redundó en un mayor brillo en las ceremonias cívicas para solaz del gran público que se integró con entusiasmo a las expresiones de esta rivalidad. Nuevos bríos inundaron a la población de la provincia y los muchachos de entones nos esforzábamos más para dejar en alto el nombre de nuestro colegio.

En esta foto que exhibimos, gracias a la colaboración de nuestro amigo Segundo Porfirio Rojas Briones, observamos que el perímetro de la plaza de armas aún no estaba pavimentado y los batallones desfilaban por una de las veredas del parque, previamente trazado para la ocasión, frente al estrado oficial que se ubicaba en los bajos de la Municipalidad provincial. En la parte trasera aún persiste el balcón largo de madera de la casa de don Sebastián Horna y a su lado el corralón, propiedad de la municipalidad, en donde hoy funciona un Jardín de la Infancia. En algunos casos incluímos, con las disculpas debidas, los apodos de los muchachos para mayor reconocimiento, porque sabido es que en Celendín, más se conoce a la gente por su chapa antes que por su nombre de pila.

En la foto se puede apreciar a Miguel Angel Díaz Dávila como Jefe de Banda, luego en la columna derecha de adelante hacia atrás están Alembert Oyarce Serrano, Julio Mujica Morales, Isauro Díaz Amayo (EL Chuein), Wilder Zevallos Velásquez, Segundo Rojas Briones, Nicolás Limay Cáceres y Guillermo Pereyra Silva; en la columna central se observa a Jaime Rojas Pisco, Horacio Chávez Díaz (El zurdo), Alvaro Bazán Cabellos, César Chávez Tejada (Foca), y en la columna izquierda (¿?), Francisco Medina Arrué, Luis Silva Pereyra (El peinao). Lamentablemente a los demás integrantes no se les puede identificar.

viernes, 8 de febrero de 2008

ESTUDIANTINA Equipo de básket "C. Cortegana" 1967

El básket fue sin duda uno de los deportes favoritos de la juventud celendina y junto con el fútbol uno de los que más satisfacciones y competitividad alcanzó tanto a nivel local como departamental. Proliferaron en ese tiempo las canchas de básket a donde la juventud concurría a practicar su deporte favorito. ¡Dichosos tiempos en que no existían ni la televisión ni el Internet! Todos los jóvenes practicábamosdeportes y vida sana.
En este equipo que corresponde al año de 1967 figura el equipo de la Gran Unidad Escolar "Coronel Cortegana" que posa en el antiguo coliseo deportivo de la Institución, aquel que tenía tribunas de cemento y galería de madera para poder espectar un emocionante match con alguna institución rival.

(Foto cortesía del profesor Javier Chávez Silva)

Están de izquierda a derecha: César Pereyra Malca ("Loco"), Julio Escalante Rojas ("Faito"), Salvador Silva Ramos ("Shalva"), Wilson Desiderio Mori Chávez ("Coche Wily"), Víctor Wilfredo Silva Ramos ("Coche Bebelo"), José Roberto Ludeña Merino ("Pepe") y José Oyarce Murrieta (Joshé de palo")

martes, 5 de febrero de 2008

FOLKLOR: Invitación al Carnaval Shilico

Hola paisanos, un buen día para todos. Permítanos enviar este mensaje luego de saludarlos afectuosamente y hacerles conocer a todos ustedes y por su intermedio a su entorno familiar, que con la finalidad de celebrar nuestros tradicionales Carnavales, la Hermandad de la Virgen del Carmen ha organizado una fiesta en el local de la Asociación Celendina , sito en la Av. Brasil N º 1580, el sábado 16 de febrero a la 1 p.m.
Degustaremos un riquísimo picante de cuy y un tamal preparado por manos shilicas; el costo es S/.15.00, incluye el almuerzo y el baile. Habrán cuatro cuadrillas cargaditas de los verdes. Será motivo de un grato reencuentro. Para mayores detalles adjuntamos el volante propagandístico.
Abrigamos también el propósito de conocernos vía este medio, de alcanzarnos la dirección del correo electrónico de otros familiares, amigos y paisanos, a fin de participarles de las actividades que organice nuestra Asociación, la Hermandad, y otras relacionadas de nuestra tierra, etc.
Aprovechamos para reiterarles nuestros parabienes personales, familiares, profesionales y sociales.
Atentamente, un paisano vuestro.

Jorge Machuca Cruz

lunes, 4 de febrero de 2008

ESTUDIANTINA: Col. Javier Prado - Prom. PARTA 56

La Promoción “Artemio Tavera” 1956, del por entonces Colegio Nacional “Javier Prado”, significó la ratificación de calidad de una institución educativa que año a año lograba grandes progresos en materia de excelencia.
Gran parte de estos logros corresponden, indudablemente, a los maestros de calidad que llegaron a sus claustros, a personajes como Eloy Arriola Senisse y Víctor Villa Salcedo, que venía por segunda vez a ocupar el cargo, en tanto que directores; a Arístides Merino, César Pereyra Chávez, Alfonso Peláez Bazán, Aureliano Rabanal Pereyra, Rvdo. Manuel Quiroz Velásquez como personal docente -algunos presentes desde la época de fundación como Colegio Celendín- y Luis Rojas Rengifo, Dalila Marín Díaz, Horacio Pimentel Díaz, Guillermo Moreno Eugenio, Ruperto Díaz Acosta, César Augusto Díaz Dávila, José Luis Fernández Peña, Atilio Merino Sánchez, Armando Salas gamarra y Javier Barrueta Saavedra, que ingresaron durante su formación secundaria. Todos ellos forjaron la recia personalidad de los integrantes de esta promoción que siempre ha dado y sigue dando que hablar en la tierra, haciendo docencia para las nuevas generaciones de celendinos.


El nombre de la Promoción es un homenaje a los desvelos de don Artemio Tavera Sorogastúa como educador. La mayoría de estos alumnos llegaron a ser profesionales y algo más importante: siempre mantuvieron el nexo de compañerismo y su proyección a la comunidad.
De manera organizada y con desprendimiento emprendieron obras de bien social en pro de los sectores menos favorecidos de la provincia, la constante preocupación por el progreso de su alma máter y uno de los aportes más importantes en el campo cultural: la edición de la revista “JELIJ”, que significó elevar a Celendín al conocimiento nacional como cuna de importantes intelectuales y artistas que aportan a la cultura nacional. El hecho de mantenerse unidos es una lección que todos deberíamos aprender porque ello es la llave de muchos logros.


Abajo, los nombres de los integrantes de la promoción “PARTA 56”:

Aliaga Reyna Jaime, Aliaga Rodríguez Marciano, Bazán Vera Anastasio, Bazán Vera Ricardo, Camacho Sánchez Fabio Arquímedes, Castañeda Romero Tomás Alberto, Cojal Pérez Juan, Chávez Guevara Miguel, Chávez Silva Elmer Nicolás, Díaz Abanto Helí, Horna Rodríguez José Manuel, Linares Quiroz Segundo César, Marín Pereyra Jaime, Mariñas Abanto Magno, Mariñas Abanto Servio Tulio, Moscoso Pereyra Víctor Emilio, Muñoz Gálvez Guillermo, Pereyra Rodríguez Guillermo, Ríos Díaz Artemio, Ríos Díaz Manuel, Rojas Failoc Jorge Narciso, Rojas Penas Guillermo, Sánchez Pinedo Néstor Porfirio, Silva Arrué Diómedes Fernando, Silva Chávez Amílcar, Tavera Quevedo Javier Artemio, Tirado Díaz Adolfo Napoleón, Vera Silva Emeterio, Acuña Pereyra Irma Zarela, Aliaga Rodríguez Josefina, Chávez Valencia María Elena, Herrera Chávez Marina, Inga del Cuadro Antonieta, Morera Pereyra Martha, Montoya Salazar Fabiola, Pereyra Silva Emma Fabiola, Pinedo Cáceres Julia, Pimentel Collantes Edelma Consuelo, Puertas Vega Marcelina, Rodríguez Robles Consuelo Adela, Rodríguez Robles Dora Jesús, Rojas Chávez Adela, Sánchez Díaz Dalila, Sánchez Rojas Nélida Pasión, Silva Pereyra Elisa Evangelina, Silva Quishque Julia Elizabeth, Velásquez Loredo María Antonieta.

(La fotografía que publicamos ha sido extraida del libro "Memorias del Corazón" del Dr. Elmer Nicolás Chávez Silva. N. de la redacción)

domingo, 3 de febrero de 2008

ARTE: Las mascaricaturas del VROCHA

Por Jorge Chávez Silva “Charro”

Nuestro amigo Víctor Raúl Ortiz Chávez “VROCHA” es un artista exquisito, cuya calidad ha sido reconocida en el Perú y el extranjero y es realmente una gloria para Celendín, prueba palmaria de que nuestro pueblo es efectivamente cuna de artistas. Hemos admirado su arte a través de muchos años y vemos con beneplácito que sus progresos son evidentes. Las expresiones de sus mascaricaturas son más plásticas y naturales y desnudan de algún modo la personalidad de sus personajes. Pocos artistas como el VROCHA logran esa expresión de plenitud y nos hacen ver ese rasgo de las personas que quizás adivinamos, pero que no podemos expresar. Parece que ese don está reservado a ciertas personas como los artistas.

Conversando con el poeta Jorge Horna nos condolíamos de la falta de apoyo de nuestras autoridades a la cuestión cultural y artística, antaño asunto primordial de los celendinos. Artistas como el VROCHA deben recibir todo el respaldo de las autoridades, no solamente locales, sino nacionales, porque entendemos que la cultura y sus intérpretes reflejan la personalidad de los pueblos y son su expresión más genuina.

Mascaricatura del innombrable, por VROCHA (Foto cortesía de Luis Díaz "Chodiaz)

Por eso nos duele la manipulación de estas personalidades de parte interesada como es Minera Yanacocha, que trata de dorarnos la píldora relevando a los artistas como el VROCHA y otros poetas y escritores, que por el momento no vienen a cuento, organizando exposiciones, subvencionando publicaciones y ediciones para hacernos ver que si a nuestras autoridades no les interesa la cultura y la educación a la Newmont Mining Corporatíon, alias Yanacocha, alias Minas Conga sí, o por lo menos lo parece.

Los artistas somos personas que merecemos el respeto de nuestro pueblo porque expresamos su espiritualidad a través de un poema, un cuento, una pintura, un canto o, en este caso a través de una mascaricatura y en lo más íntimo de nuestro ser reconocemos a la admiración del pueblo como el premio más sentido y cabal. No necesitamos del cariño interesado de entidades extrañas cuya actuación en nuestro territorio deja mucho que desear. Ese reconocimiento un poco que nos mancha porque en nuestra modestia somos vulnerables y plausibles de manipulaciones como en este caso.

El arte de la mascaricatura, tal como la cultiva nuestro Vrochita, requiere además cualidades histriónicas por parte del portador de la escultura. En un carnaval he visto la mascaricatura genial que hizo de Mime en donde, aparte de la calidad de la obra, lo más original era la coreografía que la acompañaba, habían conseguido un perrito similar al famoso “Pipo” y el tipo encendía su cigarrillo, a escondidas, como lo hace usualmente el personaje caricaturizado, un detalle que no pocos han observado.

Los redactores de CELENDIN PUEBLO MAGICO, siempre a la caza de los talentos celendinos, porque son parte nuestra cultura e historia y entendemos como nuestro deber darlos a conocer al mundo, felicitamos a un artista netamente celendino como es Víctor Raúl Ortiz Chávez y deploramos que el reconocimiento en esta oportunidad no sea por parte de nuestras autoridades que son las señaladas para hacerlo. Y que por el contrario se presten a la manipulación de Minera Yanacocha como lo ha hecho en este caso el Instituto Nacional de Cultura de Cajamarca y la Municipalidad de Celendín.

HISTORIA: Juan Basilio Cortegana, semblanza y documentos

UN HIJO ILUSTRE DE CELENDÍN: JUAN BASILIO CORTEGANA Y VERGARA     Por Nazario Chávez Aliaga El día 12 de noviembre de 1877, en su domicilio ...