martes, 9 de octubre de 2007

DEBATE: Municipalidad y desarrollo

CELENDÍN: REFLEXIONES EN SU 145 ANIVERSARIO

Por Tito Zegarra Marín
Hace años que venimos observando lo difícil que es para nuestras municipalidades sacar a sus pueblos del atraso y la pobreza en que se debaten, o por lo menos contribuir decididamente en ello. Da la impresión de que quiénes llegan a los gobiernos ediles no saben utilizar los pocos recursos y no tiene claridad de ideas, planes ni visión de lo que quisieran para con sus distritos y provincia. Creo que uno de los factores que explicarían tal situación es que no se está entendiendo lo que es desarrollo. En efecto, se lo confunde con la construcción de obras improductivas sobre la base cemento, con pequeñas realizaciones de infraestructura en apoyo vecinal y comunal, y con prácticas asistencialistas y apoyo a celebraciones para contento de muchos.
Hay que decirlo con claridad: solo hay desarrollo cuando los pueblos están en capacidad de producir bienes y servicios en cantidades suficientes, comerciales y competitivas. Cuando ello sucede, poco a poco se da trabajo y empleo, se genera ingresos y renta, se tiene algo para comer y educarse, se dinamiza la economía local y regional, y de esa manera, se mejora progresivamente la calidad de vida de la gente. Si no somos capaces de movilizarnos para producir, poco o nada se hace en pos del desarrollo por más que se vean obras monumentales como el inservible coliseo multiuso y calles que se asfaltan.
No olvidemos que en nuestra provincia, la pobreza afecta a más del 70 % de la población, la desnutrición crónica en niños alcanza al 54 %, el analfabetismo al 30 %, la irrigación de tierras cultivables apenas llega al 14 %, la tasa de crecimiento demográfico es insignificante, 0.6 % (la ciudad de Celendín no ha crecido ni en 2 mil personas en 15 años, censos 1993 y 2005), las necesidades básicas: agua, desagüe, electricidad siguen siendo insatisfechas sobrepasando el 60 %; la atención en salud es deplorable: de los 210 caseríos y centros poblados (no incluye anexos), solo 14 tienen puestos de salud y para cerca de 100 mil habitantes en la provincia, solo se cuenta con 15 médicos (incluido serumistas).
Enfrenar y combatir ese cuadro de atraso evidentemente no es fácil. Pero no perdamos de vista que uno de los objetivos principales de las municipalidades es promover el desarrollo de sus pueblos, consecuentemente esa debe ser la tarea prioritaria a la que tiene que dedicarse sin distraer recursos ni tiempo. ¿Existen los elementos y recursos necesarios para enfrentar tal situación? Creo que sí, aunque limitados y en un contexto nacional de mínimo apoyo gubernamental a los pueblos pobres y olvidados. Pero algo se tiene que hacer o por lo menos dar los primeros pasos. Hay que internalizar el concepto de desarrollo (metérselo a la cabeza), y entre otras cosas, asumir el nuevo desafío de las Mancomunidades Municipales, como palanca de impulso al desarrollo.
Las Mancomunidades Municipales propician la unión de varias municipalidades distritales y/o provinciales vinculadas por razones geográficas, históricas, productivas y comerciales, con el propósito de encarar con más fuerza y capacidad proyectos de
envergadura y básicamente productivos, sin importar que los distritos pertenezcan a una u otra provincia. Lo primordial es unirse.
Propuesta de organización de Mancomunidades Municipales y líneas de DESARROLLO:
MM Sur: Distritos de Sucre, José Gálvez, Jorge Chávez y Oxamarca.
Líneas de Desarrollo: (1) Repotenciar la cría de ganado vacuno lechero. (2) Fomentar industrias de transformación láctea. (3) Construcción del canal de irrigación La Quesera y a Combayo. (4) Construcción del tramo de carretera J. Chávez - La Atuyunga - Limón. (5) Programa de reforestación masivo, áreas del entorno valle Sucre - J. Chávez, J. Gálvez y otras (6) Valorar y acondicionar el potencial turístico del valle Sucre - J. Gálvez, La Chocta y La Lechuga.
MM Norte: Distritos de Miguel Iglesias, Chumuch, Cortegana, Pallán.
Líneas de Desarrollo: (1) Reimpulsar asociadamente la producción agrícola – frutal, en el valle de Llanguat y zonas altoandinas, (2) Repotenciar la cría de ganado vacuno lechero, (3) Fomentar industrias de transformación láctea, (4) Mejorar la red de carreteras a los distritos y zonas productivas, (5) Dotarle de valor turístico a las aguas termomedicinales de Llanguat, sitio arqueológico Las Portadas y cavernas de Múyoc. (6) Ampliación de la red de electrificación y agua potable a comunidades.
MM Este: Distritos de El Utco, Balsas, Chuquibamba, Leymebamba, y Longotea.
Líneas de Desarrollo: (1) Reimpulsar la producción agrícola – frutal en los valles de Limón, Balsas, San Vicente y Púsac, (2) Mejora substancial de la carretera Celendín, Balsas, Leymebamba y zonas productivas. (3) Irrigación de los valles de Limón, Japaca, Balsas y San Vicente (4) Dotarle de valor turístico a la hoya del Marañón, puente Chacanto, complejo Inca de Cochabamba y Museo Mallqui. (5) Fomento de pequeñas granjas de aves y otros, en Limón y San Vicente. (6) Producción asociada de taya y frutales en Limón, Jacapa, San Vicente - Púsac. (7) Impulso a la nueva ruta de entrada a la selva: Celendín, Púsac, Bolívar, Saposoa.
MM Oeste: Distritos de Huasmín, Sorochuco, La Encañada.
Líneas de Desarrollo: (1) Repotenciar la cría de ganado vacuno lechero, (2) Fomentar industrias de transformación láctea. (3) Repotenciamiento del canal de irrigación Zendamal – El Toro, (4) Ampliación y mejora del canal de Jadibamba. (5) Ampliación de la red de electrificación y agua potable a comunidades de la zona (6) Producción asociada de taya en Jerez y La Viña. (7) Dotación de valor turístico a la catarata El Chorro Cornelio y las formaciones rocosas de Huangashanga
* Celendín, provincia, debe promover la MMP, mirando prioritariamente al oriente: Bolívar, Chachapoyas.

Publicado en el diario Panorama Cajamarquino, el 30.09.07

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