TRES CAJAMARQUINOS CONTRA FRANCO
Por Jorge Pereyra
Por Jorge Pereyra
Un día como hoy, hace 75 años, se dio inicio en 1936 a las hostilidades entre el bando fascista y el republicano con motivo de la Guerra Civil Española.
Esta contienda fue un conflicto social, político y militar que se desencadenó en la Madre Patria luego del golpe de estado llevado a cabo por una parte del ejército contra el gobierno de la Segunda República Española, y que concluiría un 1 de abril de 1939 con el último parte de guerra firmado por el general Francisco Franco, declarando su victoria y estableciéndose así una feroz dictadura en la tierra de Unamuno y Cervantes.
La Guerra Civil Española ha sido considerada como el sangriento preámbulo de la Segunda Guerra Mundial pues sirvió de campo de pruebas para las potencias fascistas del Eje (Alemania, Italia, Japón y Portugal), además de que supuso un desenlace entre las principales ideologías políticas que pugnaban por imponerse en Europa y que necesariamente entrarían en conflicto poco tiempo después: el fascismo y los diversos movimientos revolucionarios: (socialistas, comunistas, anarquistas y trotskistas).
Francisco Franco y su ejército sublevado recibieron la ayuda de Alemania a través de la Legión Cóndor, el grupo aéreo que bombardeó y asesinó indefensas poblaciones civiles como Guernica, bombardeo que fuera inmortalizado en una pintura magistral de Pablo Picasso.
Esta contienda fue un conflicto social, político y militar que se desencadenó en la Madre Patria luego del golpe de estado llevado a cabo por una parte del ejército contra el gobierno de la Segunda República Española, y que concluiría un 1 de abril de 1939 con el último parte de guerra firmado por el general Francisco Franco, declarando su victoria y estableciéndose así una feroz dictadura en la tierra de Unamuno y Cervantes.
La Guerra Civil Española ha sido considerada como el sangriento preámbulo de la Segunda Guerra Mundial pues sirvió de campo de pruebas para las potencias fascistas del Eje (Alemania, Italia, Japón y Portugal), además de que supuso un desenlace entre las principales ideologías políticas que pugnaban por imponerse en Europa y que necesariamente entrarían en conflicto poco tiempo después: el fascismo y los diversos movimientos revolucionarios: (socialistas, comunistas, anarquistas y trotskistas).
Francisco Franco y su ejército sublevado recibieron la ayuda de Alemania a través de la Legión Cóndor, el grupo aéreo que bombardeó y asesinó indefensas poblaciones civiles como Guernica, bombardeo que fuera inmortalizado en una pintura magistral de Pablo Picasso.
Las Brigadas Internacionales integradas por jóvenes de diversos países que lucharon en defensa de la República Española.
Por su parte, el dictador italiano Benito Mussolini envió un ejército de 90 mil hombres a los falangistas españoles.
Pero la causa del pueblo español contaba con la simpatía del mundo entero y con el rechazo del militarismo fascista.
Pero la causa del pueblo español contaba con la simpatía del mundo entero y con el rechazo del militarismo fascista.
LAS BRIGADAS INTERNACIONALES
Y por ello, voluntarios extranjeros de 54 países agrupados en las famosas Brigadas Internacionales llegaron a España para combatir junto al ejército democrático de la Segunda República.
Las Brigadas participaron en la defensa de Madrid, en las batallas de Jarama, Guadalajara, Brunete, Belchite, Teruel, Aragón y el Ebro.
Según el historiador Andreu Castells, llegaron a participar en total 59.380 brigadistas extranjeros, de los cuales 15 mil quedaron para siempre enterrados en el suelo español.
No eran soldados y estaban constituidos en su gran mayoría por obreros, intelectuales, estudiantes, artistas, periodistas, poetas y escritores. De Estados Unidos vino la Brigada Lincoln. Hubo asimismo brigadistas de Canadá, Inglaterra y de América Latina como César Vallejo y Pablo Neruda. La nacionalidad más numerosa fue siempre la francesa, entre ellos el escritor André Malraux, con una cifra cercana a los 10 mil hombres, fundamentalmente de la zona de París.
Las Brigadas participaron en la defensa de Madrid, en las batallas de Jarama, Guadalajara, Brunete, Belchite, Teruel, Aragón y el Ebro.
Según el historiador Andreu Castells, llegaron a participar en total 59.380 brigadistas extranjeros, de los cuales 15 mil quedaron para siempre enterrados en el suelo español.
No eran soldados y estaban constituidos en su gran mayoría por obreros, intelectuales, estudiantes, artistas, periodistas, poetas y escritores. De Estados Unidos vino la Brigada Lincoln. Hubo asimismo brigadistas de Canadá, Inglaterra y de América Latina como César Vallejo y Pablo Neruda. La nacionalidad más numerosa fue siempre la francesa, entre ellos el escritor André Malraux, con una cifra cercana a los 10 mil hombres, fundamentalmente de la zona de París.
Una de las obras de Armando Bazán acerca de Vallejo con quien compartió los avatares en la España de la Guerra Civil.
LOS BRIGADISTAS CAJAMARQUINOS
Cajamarca también estuvo presente en esa contienda, en lo que yo he llamado la Brigada Catequil, a través de la participación del poeta celendino Armando Bazán Velásquez y de los estudiantes cajamarquinos Juan Napoleón Valera Florián y Absalón Vergara Ortiz. Pero cientos de cajamarquinos más participaron con su corazón en este conflicto.
Ambos eran muy jóvenes, y llegaron a Barcelona para estudiar Medicina, pero el estallido de la guerra intestina en la Madre Patria los sorprendió y, por lo mismo, decidieron, animados por su sensibilidad social, quedarse en España para luchar contra el fascismo al lado de la noble causa del pueblo español.
Al final de la guerra, con el triunfo de las tropas fascistas, Juan Valera fue hecho prisionero y recluido en un campo de concentración durante 5 años hasta 1944, año en que Armando Bazán consiguió que fuera amnistiado gracias a su cargo de secretario privado del presidente Manuel Prado Ugarteche.
En tanto que Absalón Vergara cayó luchando en las trincheras, durante el bombardeo fascista de la ciudad de Barcelona en 1938, ofrendando su vida en defensa de la causa anarquista de Catalunya.
Sus restos descansan en España, la tierra que él tanto amó y por la que ofrendó su vida y su juventud.
Ojalá algún día, el gobierno regional de Cajamarca, coloque una placa en su tumba para manifestarle que los cajamarquinos no hemos olvidado su heroico sacrificio.
¡SOLANO OYARCE, DEVUELVE LA CALLE QUE LE ROBASTE A CELENDIN!



1 comentarios:
Excelentes datos indagados por el amigo Jorge Pereya Salas.
Cajamarca y sus provincias deberían sentirse honrados por la accción intelectual y emoción social de aquellos jóvenes que en la búsqueda de concretizar sus ideales de libertad y justicia expusieron y ofrendaron los mejoree años de su vida al lado de los alzados españoles por la democracia y un mundo mejor.
Publicar un comentario en la entrada