jueves, 8 de febrero de 2007

CANTACLARO: Horrores y esperpentos

Por Constante Vigil
Celendín

Las de abajo son algunas muestras de los horrores arquitectónicos que se han permitido en Celendín en los últimos años y que contribuyen a la destrucción de la uniforme y singular fisonomía española de nuestra vieja ciudad. Su aspecto armonioso y apacible era su única riqueza con miras a la futura explotación del turismo en nuestra región. Ahora, los ignorantes, los irresponsables y los ambiciosos la están demoliendo. Ojalá que las nuevas autoridades edilicias hagan un credo de la protección de nuestro urbanismo.

Horrendo esperpento arquitectónico

LA CASA MAS FEA DE CELENDIN - Esta monstruosidad, construida por celendinos nuevos, oriundos de Chalán, no sólo rompe el perfil de la calle Salaverry al alzarse por encima del segundo piso característico de las construcciones tradicionales, sino que, criminalmente, avanza hacia la calle, destruyendo toda perspectiva y poniendo inclusive en peligro a los habitantes en caso de fuerte sismo. Como el mal ejemplo cunde, a su izquierda está creciendo otro engendro concebido por malos shilicos, por gente que no ha entendido que una ciudad como la nuestra tiene una personalidad propia, única, que debe ser ciudada.

El portaviandas

EL PORTAVIANDAS - Así llaman los shilicos a esta otra excrecencia. Según los entendidos, este horror es todo un prodigio de equilibrio precario, y por lo tanto un peligro, por supuesto, para los vecinos y para los simples traseúntes. Al punto que el Concejo Municipal anterior lo declaró inhabitable, ordenando su reconstrucción (por lo tanto, sin observar sus aberrantes características arquitectónicas, suponemos). El dueño de este verdadero atentado arquitectónico, sin embargo, sigue empecinado en culminarlo. ¿Lo logrará?

Los shilicos responsables y que amamos a nuestra ciudad, de todas las generaciones, esperemos de verdad que las nuevas autoridades municipales pongan coto a este verdadero urbanicidio que en Celendín están cometiendo los ignorantes y los ambiciosos.

No hay comentarios: