miércoles, 12 de diciembre de 2007

PAISAJES: El valle de Llanguat.

El hermoso y feraz valle de Llanguat, con su río La Llanga, siempre fue la cuna de la caña y sus derivados, que llegaban a Celendín en forma de Chancaca y aguardiente. Fué el origen de la riqueza de muchas familias celendinas que poseían algunos solares en el valle y que podían dedicarse a la agricultura. Siempre tuvo sabor a frutas y temores de enfermedades que acechaban entre la floresta como la terciana y la uta.
Pero ello no significo un escollo para los celendinos que hicieron de Llanguat un lugar para visitar, con su clima cálido de temple, su río torrentoso, sus aguas termales y su gente hospitalaria. Visitar entonces el valle, a unas tres horas de distancia a caballo, era pasar un día de solaz y diversión, saborear el jugo de la caña de las moliendas y sentir el vaho ardiente de los hornos alimentados por bagazo de caña y beber un buen aguardiente con don Arcesio Oblitas, mientras los bueyes rumorosos daban vueltas en los trapiches. Y sus habitantes, sencillos campesinos ensayaban sus danzas tradicionales para llegar al pueblo en el Corpus Christi trayendo en hombros al patron San Sebastían, abriéndose paso entre el gentío con el miedo que inspiraba el Toro Zarco.Excursión de celendinos al valle de Llanguat en los años treinta (Foto Javier Chávez Silva)

En la foto podemos observar una excursión de celendinos al valle, tal como lucía en los años treinta, a lomo de mula y con atuendos propios de la época. Los techos de las chozas llanguatinas de esa época aún no había sido suplantadas por las ruidosas calaminas y aún tenía apariencia auténtica de aldea campesina.
Actualmente este valle tiene muchas probabilidadees de progreso, persisten la riqueza de su agricultura que puede tener otras alternativas además de la caña de azúcar, su río con inmensas posibilidades de energía eléctrica, sus aguas termales que lo han convertido en un pequeño balneario que debe mejorar para ofrecer mayores comodidades a los potenciales visitantes. Cuenta ahora con una carrtera afirmada de acceso y el tiempo de viaje ha dejado de tener las penurias y las demoras del ayer. Ahora es fácil ir al valle por la mañanita y estar de regreso en Celendín al promediar el medio día, después de un gratificante baño termal, un chapuzón en la piscina y saborear un riquísimo mate de yucas con cecinas sazonadas con ají del valle¡Todo con sabor a gloria!
Pero no todo es promisorio en el futuro del valle. Se cierne sobre él la amenaza de Minas Conga y su inevitable contaminación y destrucción de los acuíferos como el río Chugurmayo, Jadibamba, Sendamal y otras quebradas que nacen en la zona y depositan sus aguas en el rio de La Llanga. Ello significaría la muerte del valle y sus posibilidades. Por ello es necesario preservar este recurso que será invalorable en el futuro.. No por la ambición de las transnacionales y los apetitos de unos cuantos felipillos vamos a echar por la borda la riqueza que nos ofrece el valle.
Ojo pues, llanguatinos, camaron que se duerme se lo lleva la corriente

2 comentarios:

Anónimo dijo...

que es importante conocer sobre el origen de del valle de llanguat de provincia de celendín

Anónimo dijo...

ayudemos a que llanguat como algo turistico de celendín sobre salga