martes, 14 de abril de 2009

CRONICA: Ronda por la Provincia

Publicamos un nuevo texto del joven comunicador social Franz Sánchez. Su visión crítica de la realidad celendina y su testimonio nos impelen a tomar conciencia de los múltiples males que aquejan a Celendín y sus distritos: la incultura, la alienación, el despilfarro de fondos públicos y las corruptelas de las autoridades locales (NdlR).

NEOCELENDÍN, DONDE TODO ES POSIBLE (BIS)
Por Franz Sánchez Cueva
Tengo una espantosa pesadilla, de aquellas en las que al abrir los ojos, los sientes empapados, no de sudor sino de lágrimas por lo trágicas que son. Despierto sin querer hacerlo, a veces es mejor dormir. El resto del día transcurrió en mustia penumbra. Siento que son días de despedida y cada vez me concibo más incapaz que siempre. Que los meses fueron transcurriendo en un perpetuo letargo que resulto ser vano y que más allá de reconocimientos superficiales que te pueden dar un par de horas a la semana en programas de televisión, siento que fue un hondo hueco sin fondo. Mi desánimo tiene raíces de impotencia. Que no se pueden cambiar las dificultades de un pueblo ofreciendo simplemente riquezas de un pasado que perece, menos agónico y sin merecerlo, ante mis ojos. Qué se puede escribir de estos días. Lo de siempre. Que aquí todo sigue siendo posible, como canción de una estrofa, que obliga a cantar un (bis).
De mis distritos. Los conocí todos, los doce. Tienen posibilidades tanto como colosales, inciertas. La Libertad de Pallán, me extrañó en demasía, dejándome absorto. El centro de su plaza de armas tiene un homenaje a lo desconocido, a lo bárbaro, una estatua de la libertad con el brazo alzado, sujetando una antorcha yace allí, al peor estilo yanqui o digamos, al mejor estilo municipal dice: Welcome to Pallán. Esto último autoría de quien escribe, pero solamente faltaba el rótulo norteamericano. Y las grandes paradojas, nos hablan de “Libertad” esclavizándonos con ese tipo de homenajes a la alienación, con un fondo musical que suena a Frank Sinatra. El Concejo es un caos debido a la temblorosa muñeca de una jovencita de 19 años que asumió el cargo de alcaldesa, al ser la última regidora que no fue revocada.

¿Hotel cinco estrellas? No, es la Municipalidad de Chalán.

Chalán, llamado en el peor de los casos Miguel Iglesias, recibe al visitante con una municipalidad que más parece un ostentoso hotel de cinco estrellas, mientras que los pobladores moran en modestas casas pero con vista a mil estrellas. En aquél gran edificio, el alcalde parece el botones. ¡Qué desperdicio! Es para echarse a reír, puesto que nuestros sollozos inundarían el pueblo, quedando a flote la desmesurada construcción municipal.
Sucre, es el distrito de los gestos. Las autoridades han acostumbrado a su población a vivir solamente de gestos, de intenciones, que difieren a la distancia y por mucho de acciones. El zoológico “El Común”, es un común gesto. Sin embargo, la gente vecina al zoológico no tiene servicio de desagüe y a veces hasta miran con envidia y celo a sus vecinos: monos, loros, avestruces y más. Hay prioridades.
Jorge Chávez, Utco y José Gálvez cansados de lismonear interés al ilustrísimo filántropo burgomaestre. Que en mucho hace honor a su nombre J. de Dios, porque como Dios, no se le ve nunca, no se le oye pero se sabe que gobierna. Estos distritos se han reunido y propuesto habilitar una carretera, que unirá a estos tres importantes pueblos, directamente con Balsas, abreviando el paso por Celendín hacia la amazonía.
En Cortegana (Tierra de Amapolas), Pallán y Chalán, solo existen dos policías tridistritales. Pero en cambio, cuando los postergados ronderos apresan a delincuentes, las “autoridades” de Celendín los reconocen demandándolos por el delito de secuestro, amparando así a los malhechores.
Si las cosas están así en las capitales de distrito, ni hablar de los pueblos alejados, a los extremos. Nuestras fronteras son endebles. Así sucede en Micuypampa. La Encañada presentó algunos mapas donde incluían como parte de su territorio, lo que pertenece a Sucre como dependencia. Aquello ya no fue un simple gesto.
Oxamarca, la tierra de las chullpas (La Chocta), abandonada, con un pésimo acceso a esta zona. Al llegar hasta allí tuve la indescriptible sensación de haber dejado Celendín y estar ya en territorio sanmarquino, con todo lo que ello implica, tanto en el aspecto comercial como cultural.
De regreso a la ciudad (Neo Celendín) después de tan desgarrador Tour, sigo encontrándola hermosa (Neo Celendín), salvo que la permanencia en mi terruño haya gastado mi apreciación estética, estropeándola por completo. Puede ser… Recordemos que aquí, todo es posible. Será por eso que ahora veo al cielo, más gris, que edén. Que el agua antes cristalina y dulce, la encuentro más clorada e insípida.
Y será también por eso que el municipio firmó un contrato con Sedacaj, entregándole la administración del agua a esa miserable y abusiva empresa. Claro… es posible, quizá el mal sabor del agua hizo que el alcalde y regidores como César Jáuregui, Manolo Ángulo, el muy desprendido luchador social Wilmer Solano Oyarce, Mariela Rodríguez Ocampo y otros más, estamparan su rúbrica en un contrato apócrifo a espaldas de la población en 2008. Celebrando un convenio con la injusta Sedacaj que, recordemos, llena de aire las tuberías de agua de los usuarios cajamarquinos.

Mi equipaje está listo, me llevo más que nostálgicos recuerdos, la amargura y la rabia encima y pesa tanto, que temo pagar exceso de equipajes al llegar a mi destino. Sigo despierto, aunque extravié y no sé en donde, la noción de pesadilla y realidad.
Ya en el carro, el rugido del motor despide tras de mí, todo lo que amo y lo que debo dejar, de lo que me debo desprender. Lo extraño de todo es que a pesar de las canalladas e injusticias experimentadas, he pagado desde mi partida, pasaje de regreso a golpe de masoquista.
A la salida… La Feliciana y las líneas trazadas en su plaza de arena. Pero de pronto como una visión espantosa, súbitamente pienso que al regresar encontraré una zona residencial, con tantos departamentos como idiotas habitándolos. No se sabe, esto también es posible.
Así te encontré y con tanta pesadumbre, así también te dejo Celendín. Para llorar no es necesario un golpe, solo es cuestión de saber de ti.
Hasta la próxima estrofa.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Señor Comunicador Social Franz Sánchez Cueva
El progreso de un pueblo como Chalán no se logra con críticas o apreciaciones sórdidas, o con comentarios que sinceramente hieden a diatriba, sino que encierran un reconocimiento intrínseco que usted por ignorancia de su historia se la niega, ese reconocimiento se lo digo en voz alta le llaman “esfuerzo de su gente por construir su futuro”. Para tener una opinión objetiva, no basta extraviarse entre pesadilla y la realidad, sino participar activamente en la historia de nuestros pueblos, aportar, contribuir con nuestra gota de sangre para dejar a nuestros hermanos un futuro digno y promisorio, sin embargo aprendí desde que me decidí a escribir, que comentarios absurdos como los vertidos por su persona derrumba los muros que la política levanta impidiendo que seamos totalmente hermanos.
Para conocimiento de Don Franz, el palacio municipal que critica, fue levantado ladrillo a ladrillo, hombro a hombro, participando activamente autoridad y población, donde se valora la participación de los hombres de los veinte caseríos y dos centros poblados que integran el distrito de Miguel iglesias, quienes trabajaron de manera gratuita en las múltiples jornadas que implico su edificación. El edificio, para su desastrado conocimiento del comunicador Franz Sánchez Cueva, contempla un sótano donde se proyecta funcionará el museo de la identidad de Chalán, donde se instaurará un reconocimiento a la historia de los caseríos y centros poblados de Miguel Iglesias, una amplia sala de conferencias y reuniones que permitirá fortalecer las capacidades de la población y autoridades cuando así se planifique, escenario obligatorio de los principales hechos que de seguro forjarán su historia, una biblioteca municipal, tan necesaria por la juventud y la niñez, los ambientes administrativos de la entidad y su hostal para continuar siendo acogedores con nuestros visitantes. La capacidad de iniciar las variaciones necesarias presionando la voluntad social, suele ser privilegio de hombres selectos que se anticipan a su tiempo, y no de viajeros espectadores cuyas obtusas apreciaciones llegan al extremo de insultar a las autoridades de nuestros pueblos. Si el alcalde del distrito metafóricamente es comparado con el botones de un hotel, entonces haciendo uso de la misma figura literaria el autor de este artículo bien podría ser comparado como el “Caín Celendino” por matar con sus palabras la iniciativa de sus hermanos por aspirar a un futuro que trascienda en su historia.
Celendín, yo diría que mejor que llorar por un golpe, es ponerme a trabajar por ti.
Luis Enrique Tello Flores
DNI: 19181682
E-mail: ltello16@hotmail.com

Franz Sánchez dijo...

Le agradezco su comentario, amigo o paisano, prefiero paisano que lo siento más fuerte. Le pido, dispénseme la tardía respuesta. Luego le paso a exponer: Lo que se pretende no es únicamente el progreso de Chalán, sino el de Celendín en su conjunto (con sus doce distritos). Por eso que con la contribución técnica de especialistas se procede a elaborar un plan de desarrollo Provincial. El plan de desarrollo permite hacer un diagnóstico general de las potencialidades y desventajas de cada zona, para después proceder a la implementación de proyectos sostenibles. Los primeros llamados a contribuir con este proceso son los pobladores, y luego se pide la participación o por lo menos el conato de interés del burgomaestre.
Mis comentarios, por demás irrelevantes ya que no tengo el privilegio de tener un cargo público como el que otros pavonean, derriban muros. Y posiblemente sea en lo único que estemos de acuerdo, derriban muros, para parafrasearlo, “muros que la política levanta”. Ahora esta frase si que encanta a los políticos, levantar muros, de dos pisos, de tres, de cuatro. Mientras más enormes sean los muros y más cemento tenga su agobiante
“trabajo”, será mejor. Pero estos muros no solamente son de cemento, también son muros neuronales, están en la mollera, son tan malignos que quienes lo padecen (por lo general funcionarios del estado) presentan síntomas evidentes: Desorientación geográfica, creen los convalecientes que están en otra región, en repetidos casos confunden la sierra con la costa, edifican rascacielos donde puedan hacerlo. Amnesia selectiva, los pacientes manifiestan fuertes signos de olvidar ciertas cosas: como que son alcaldes. No participan en talleres de desarrollo donde la población expresa su voz.
De qué trabajo mancomunado habla señor, si en dos días de visita pude comprobar con materiales que respaldan mis palabras, que al señor alcalde, no le interesó para nada estar con su población. Los pobladores, para que usted se entere, venían a participar en la elaboración de propuestas, porque se les invitaba un almuerzo. Pero por lo menos acudían.
Se da cuenta que absurdo lo que usted defiende. Hambre en la población y una Municipalidad reluciente, con una amplia sala de conferencias, que poco utilizan sus gobernantes, tan moderna, tan mezquina. Y el calambre en las tripas de sus habitantes. De lado de quién está señor, defienda al pobre, no al gobernante. Y no me malinterprete, no he insultado a su alcalde. Decir botones no es una ofensa, nos recibió el equipaje y luego se fue. Eso si fue ofensivo señor.
Ahora que usted me llame Caín celendino, lo aceptó. Ya quisiera que una autoridad así, sea el desafortunado Abel. Espero que no se arañe con ello. Ahora usted bien podría ser el abogado del alcalde, pues usted muy bien lo hace.
De todas formas yo he rescatado mucho de sus palabras, también de su ironía, en el fondo me cae de maravilla señor Tello (qué coincidencia) Flores. Lo que si no puedo prometerle, es no llorar después de un golpe, pero usted prometa no ponerse a trabajar por mí. En primer lugar yo no lo he contratado para nada, trabaje para su jefe o superior, como quiera llamarlo. Pero si va a hacer algo por nuestro pueblo, que no se llame “trabajo” sino Servicio.
DNI: 44048379
Franz Sánchez Cueva

Anónimo dijo...

Señor "Tello"que poco sabe recoger informacion de una critica constructiva es la verdad cuantos periodos esta el señor "Ingeniero" Ediver k en lugar de gastar y hacer un hotel 3 estrellas sabe si la gente esta saliendo del analfabetizmo o quizas de la pobreza sabe usted si la poblacion de Miguel Iglesias tiene para cubrir su ambre comerse un pan yo opino porque soy un poblador a la misma ves me da lastima esa gente que no tiene ni siquiera un arroz para la sopa o para comerse junto con su papa blanca no señor aunque claro tiene razon esta ves quiere ganar la provincial pagando de casa en casa 50 soles por persona o quizas regalando fideos, arroz o calamaina con la plata del Distrito de Miguel Iglesias. Digasmos vasta ya a la corrupcion y que la poblacion celendina este 3 de octubre vote a conciencia.